Los manuscritos iluminados son libros escritos a mano que han sido decorados (iluminados) con oro, plata o colores brillantes. Las iluminaciones pueden incluir ilustraciones pequeñas (miniaturas), iniciales, bordes ornamentales u otros elementos decorativos. Servían para indicar divisiones dentro de un texto, para contar historias y para embellecer y agregar elementos visualmente memorables a los textos. Si bien los ejemplos sobrevivientes más antiguos datan de la Antigüedad tardía (del siglo III al siglo V), no fue hasta la Europa medieval que la iluminación de manuscritos alcanzó su apogeo: los iluminadores, que trabajaban dentro de talleres llamados scriptoria, producían salterios iluminados, Biblias, textos litúrgicos, vidas de santos ilustradas, entre otras obras. Después de la invención de la imprenta, se siguieron produciendo manuscritos iluminados, y, con frecuencia, los libros impresos también contaban con esta clase de ilustraciones. Aquí se presentan manuscritos iluminados producidos en Europa entre 764-783 y 1889, que son parte las colecciones de los socios (bibliotecas y museos) de la Biblioteca Digital Mundial en Europa y América del Norte.