14 de abril de 2017

Viaje a Tierra Santa

El relato de los viajes de Bernardo de Breydenbach (1440-1497), canónigo de Maguncia, ocupa un lugar especial en la historia de la imprenta: es el primer relato impreso e ilustrado de una peregrinación a Tierra Santa. En especial, el libro es reconocido por las xilografías de formato grande y alta calidad de Erhard Reuwich, que ilustran, entre otros aspectos, la topografía de Palestina, los grupos étnicos y religiosos que vivían en Tierra Santa, y los diferentes alfabetos utilizados por estos pueblos. La reproducción que hizo Reuwich de estos alfabetos es considerada un hito en la historia de la impresión de lenguas orientales, ya que marca el punto de transición entre los alfabetos manuscritos y los impresos. Por primera vez, se imprimieron el alfabeto árabe, el caldeo, el copto, el etíope y, en ediciones posteriores, el armenio. No se emplearon tipos móviles. Los caracteres hebreos y griegos ya habían sido utilizados en obras anteriores. Es probable que Paul Walther de Güglingen (nacido circa 1422), fraile franciscano que se unió a Breydenbach en su viaje por Jerusalén en el verano de 1483, tras haber pasado un año allí estudiando las lenguas de Tierra Santa, haya provisto los modelos para las letras orientales y sus circunscripciones latinas. El relato de su propio viaje, que hoy se conserva en el Studienseminar de Neoburgo, a orillas del Danubio, da testimonio de su conocimiento de los alfabetos orientales. Además de ser utilizada para la edición impresa del texto de Breydenbach, la obra de Walther fue la fuente de un diccionario latín-árabe con rasgos coloquiales del discurso sirio-palestino, incluido en el libro de Breydenbach (recto del folio 134 - verso del folio 135). A pesar de sus logros en la reproducción de alfabetos orientales, la obra de Breydenbach no tuvo ninguna influencia real en materia de impresión en el mundo árabe, que comenzó a emplearse entre 25 y 30 años más tarde. Probablemente inspirada en ilustraciones venecianas, la xilografía que aparece sobre el alfabeto árabe (recto del folio 75) muestra a un grupo de musulmanes (o sarracenos, como se los llamaba en esa época) con distintos tipos de vestimenta.

Libro de horas

Este libro de horas fue creado en el noreste de Francia a principios del siglo XIV. Es posible que haya sido encomendado con motivo del casamiento de Louis I de Châtillon (fallecido en 1346) y Jeanne de Henao, ya que en él aparecen el escudo de armas de Châtillon de Blois (recto del folio 19 y verso del 81), el de Henao en los bordes y ambos emblemas combinados en el recto del folio 19. El manuscrito se destaca por la abundancia de motivos ingeniosos y de híbridos vivaces en casi todas las páginas. Por su estilo, estas imágenes han sido vinculadas a un taller de la región de Artois, posiblemente con sede en Arras, en el noreste de Francia. Aunque el manuscrito está incompleto —le faltan el calendario y, quizá, algunas imágenes—, la iluminación aporta un excelente ejemplo del tono lúdico del arte de este período. Tanto el primer folio con miniaturas como los dos últimos se añadieron poco después de que la obra había sido terminada. El texto está escrito en textura (una letra gótica formal usada en elaborados manuscritos de la época) en tinta negra, con las rúbricas en rojo. Se distingue la mano de tres artistas diferentes. Las imágenes de mayor calidad son del primer artista (recto del folio 51 y verso del 81); el segundo es el autor de las iniciales historiadas en las Horas de la Virgen, y un tercer artista, menos talentoso, es el creador de las miniaturas restantes. Los principales elementos decorativos son: ocho miniaturas (dos a página completa, realizadas en las primeras etapas de la creación de la obra) y cinco iniciales historiadas, en imponentes marcos arquitectónicos de oro (ocupan entre 10 y13 líneas); iniciales iluminadas decoradas, que marcan el inicio de textos secundarios (dos líneas); textos enmarcados por bordes decorados y espacios entre líneas que se encuentran de forma intermitente en las páginas y contienen imágenes híbridas, dragones, peces, animales y follaje.

«Decretum», de Graciano

Esta versión de lujo del Decretum, de Graciano, fue creada alrededor de 1280-1290, muy probablemente en Henao, Bélgica. El manuscrito presenta 37 iniciales historiadas; la vivaz decoración indica una marcada inclinación por la narrativa. La glosa fue completada por Bartolomeo de Brescia. A primera vista, París podría parecer el lugar de origen más probable, dado que era el principal centro de estudios de derecho canónico. Sin embargo, este manuscrito exhibe ciertas características que sugieren que su origen es la abadía cisterciense de Cambron, en Henao. Además, Baudouin de Bousso, el abad entre 1283 y 1293, había estudiado teología en la Universidad de París y, durante sus días en Cambron, habría aprobado la producción de numerosos manuscritos finos. De hecho, es muy probable que la obra precursora de este proyecto haya sido el antifonario de Beaupré (W.759-761), también parte de las colecciones del Museo de Arte Walters, que fue creado en Cambron durante la década de 1280. Es más: las características estilísticas de esta edición del Decretum (W.133) parecen tener conexiones con él. Por ejemplo, los monjes cistercienses aparecen en tres iluminaciones en tres de los volúmenes del antifonario: llevan hábitos de color marrón, similares a los que usaban los clérigos en el Decretum. El empleo de ejemplos cistercienses en el texto y en el diseño establece una relación entre la obra y la abadía de Cambron. Sin embargo, para confirmar un gran número de hipótesis, es necesaria una inspección más profunda de la producción del scriptorium de Cambron. Poco se sabe sobre Graciano, un benedictino italiano que estuvo en actividad en el siglo XII e hizo la primera recopilación sistemática de la ley canónica, que conocemos como el Decretum. Los principales elementos decorativos de esta versión son 37 iniciales historiadas —incluidas dos iniciales habitadas—, que aparecen en el recto de los folios 11 y 130; iniciales floridas, que marcan el inicio de los textos secundarios en tinta roja y azul; iniciales más pequeñas, que indican el inicio de los textos terciarios en tinta azul y roja; motivos marginales ingeniosos en varios sitios de la obra, rúbricas en rojo, y texto en tinta marrón oscuro.

La peregrinación de la vida humana

El texto alegórico de Le pèlerinage de la vie humaine (La peregrinación de la vida humana), escrito en verso vernáculo, se inspira en el poema francés del siglo XIII Roman de la Rose, de Guillaume de Lorris y Jean de Meun. El texto que aquí se presenta fue compuesto alrededor de 1330-1332 por Guillaume de Digulleville. Se produjo una recensión de esta primera versión en 1335. Producida en el noreste de Francia en 1370, esta copia del Museo de Arte Walters (W.141), en el frontispicio, contiene una miniatura con un retrato del autor, además de 83 ilustraciones en grisalla y en color. Estas imágenes se basan en modelos consecuentes con las elecciones temáticas contemporáneas y contienen abundantes detalles anecdóticos, que le aportan carácter al texto. El Instituto de Investigación e Historia de los Textos del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia ha estado recopilando todas las reproducciones de los manuscritos de Digulleville. La versión que aquí se exhibe es una de las pocas copias fuera de Francia. El texto consta de un prólogo y cuatro libros. Escrito en tinta marrón, con rúbricas en rojo, en cursiva, el texto está dispuesto en dos columnas por página, a menudo, con divisorios decorados entre ellas. Hay mayúsculas pintadas en las divisiones de párrafos de texto y una mayúscula iluminada en el frontispicio. En general, los nombres de los oradores están centrados, a veces, por encima de las ilustraciones. No tiene puntuación original. Las ilustraciones, encuadradas en marcos amarillos con hojas de vid, son de calidad media, especialmente hacia el final de la obra. Las instrucciones para los artistas aparecen en forma de texto junto a las imágenes (por ejemplo, en el recto del folio 8), como letras dentro de las ilustraciones y como frases en los márgenes inferiores izquierdos (por ejemplo, en el recto del folio 45).

Libro de horas de Daniel Rym

Este libro de horas, con abundante iluminación, fue creado alrededor de 1420-1430 para Elizabeth van Munte y su esposo, Daniel Rym. La pareja está representada de diversas formas a lo largo del manuscrito. En el recto del folio 42, un ángel sostiene el escudo de armas de Rym, mientras que, en el recto del folio 18, un dragón sostiene el de van Munte. También se ven representados en retratos votivos: van Munte aparece arrodillada en el recto del folio 62 y Daniel Rym aparece, también de rodillas, ante su homónimo, san Daniel, en el verso del folio 168. En este exquisito libro de horas, hecho para uso personal, cada hora comienza con una miniatura que ocupa toda la página. Se hace un uso profuso del dorado en la iluminación, y los motivos ingeniosos a lo largo del libro representan personajes lúdicos e híbridos que participan en diversas actividades: leen, rezan de rodillas, trepan o juegan con el filete foliar de las iniciales o emergen de grandes flores. En el folio situado frente a la Deposición y la Verónica (recto del folio 118), la imagen de la dulce pareja sumida en un abrazo es especialmente conmovedora. Esta obra devocional pertenece al «Maestro Guillebert de Mets»: un iluminador que utilizó el estilo parisino en las obras que realizó en Flandes entre 1410 y 1445 y cuyo apodo proviene de las iluminaciones que hizo para un manuscrito firmado por un escriba llamado Guillebert de Mets. La disposición de las páginas enlaza íntimamente el texto, las miniaturas y las decoraciones de los bordes de una manera distintiva. El texto está escrito en tinta negra y marrón en letra textura, con rúbricas en rojo. A menudo, en los márgenes laterales, aparecen instrucciones para el rubricador. Las iniciales en dorado marcan las divisiones del texto. El libro todavía conserva 13 miniaturas de página completa al comienzo de cada hora.

El espejo del mundo

Este manuscrito, con el año 1489 en el colofón, es una de las tres copias conocidas del siglo XV de una peculiar cosmografía vernácula compuesta originalmente en verso, en el dialecto de Lorena, con el título Image du Monde (El espejo del mundo), circa 1245 o 1246. El manuscrito describe las siete artes liberales, junto con teorías astronómicas, en especial, sobre la Tierra, las criaturas que la habitan y sus movimientos dentro del universo. Cada una de las artes liberales está ilustrada con una miniatura en grisalla y, a lo largo del libro, se repiten extraordinarios diagramas astronómicos geométricos. La obra (W.199 del Museo de Arte Walters) se destaca por ser textual y pictórica a la vez. Iluminada por seguidores de Willem (también llamado Guillaume) Vrelant, en actividad en Brujas entre 1454 y 1481, revela cierta afinidad en materia de formato y contenido con una copia de Image du Monde ejecutada en Brujas en 1464 (Londres, Biblioteca Británica, Royal 19 A.IX). El texto de la obra, de Gossouin (o Gauthier) de Metz, fue encargado originalmente por el duque de Berry y Auvernia, Juan, y aparece aquí en bastarda gótica. El epílogo hace referencia a «Iehan clerc librarien» oriundo de Brujas, a quien se le atribuye la organización de esta edición. El manuscrito también incluye oraciones en las que se ruega por bendiciones físicas y espirituales para los lectores o auditores. Las rúbricas están ejecutadas en rojo y el texto, en tinta marrón oscuro; mientras tanto, las divisiones principales están marcadas por mayúsculas iniciales en rojo o azul. La obra tiene una iluminación que ocupa toda la página, 11 miniaturas de personas más pequeñas en grisalla y 27 diagramas científicos policromáticos.