27 de julio de 2016

Bocetos de la prisión, que comprenden retratos de los prisioneros de Kabul y otros temas

Bocetos de la prisión, que comprenden retratos de los prisioneros de Kabul y otros temas es un conjunto de litografías basadas en dibujos hechos principalmente por el teniente Vincent Eyre (1811-1881) mientras estuvo prisionero durante la primera guerra anglo-afgana (1839-1842). Tras ser nombrado comisario de pertrechos de la fuerza de campo de Kabul, Eyre partió hacia Afganistán en el otoño de 1839. Llegó a Kabul en abril de 1840 llevando consigo una gran cantidad de pertrechos. El 2 de noviembre de 1841 los afganos se levantaron contra la fuerza anglo-india. Los invasores fueron sitiados en sus acantonamientos, y el 13 de noviembre, Eyre resultó herido de gravedad. En virtud de un tratado celebrado con el Gobierno de Afganistán, a principios de 1842, se le dio paso seguro a la fuerza anglo-india para que evacuara el país. Acompañado por su esposa y su hijo, Eyre se unió a la columna que marchaba hacia el este, pero fue tomado como rehén por el emir Akbar Khan (1816-1845, gobernó de 1842 a 1845) junto con otros soldados y civiles británicos. Los rehenes británicos pasaron casi nueve meses en cautiverio y sufrieron muchas privaciones, además del frío severo y de los efectos de un terremoto y sus réplicas. En agosto de 1842, los cautivos fueron llevados al norte, hacia Bamiyán, en el Hindú Kush, bajo la amenaza de que serían vendidos como esclavos a los uzbekos. Finalmente, fueron liberados el 20 de septiembre, después de que uno de los prisioneros, el mayor Pottinger, lograra sobornar al comandante afgano que los escoltaba. Antes de su liberación, Eyre había logrado transferir, por partes y de contrabando, el manuscrito de su diario a un amigo en la India. Este lo envió a Inglaterra, donde, con la ayuda de los familiares de Eyre, se publicó al año siguiente bajo el título de Las operaciones militares en Kabul, que terminaron en la retirada y la destrucción del Ejército británico, enero de 1842. Los bocetos que Eyre había hecho de sus compañeros de prisión y de varias escenas registradas durante su cautiverio también fueron sacados de Afganistán de contrabando y llevados a Inglaterra. Tras el éxito de Las operaciones militares en Kabul, el vendedor de artículos de librería y editor litográfico de la calle Bond Lowes Dickinson hizo hacer litografías de los bocetos y las publicó por separado. Dickinson complementó los dibujos de Eyre con los de otros artistas, con el objeto de completar una serie de bocetos que no podrían «dejar de interesar a aquellos que habían leído sobre los desastres de Kabul». La finalidad de las litografías era insertarlas y encuadernarlas con Las operaciones militares en Kabul, de Eyre, o con Un diario de los desastres en Afganistán, 1841-1842 (1843), obra de lady Florentia Wynch Sale, compañera de prisión del teniente. Esta colección encuadernada de la Biblioteca del Congreso contiene 30 de las 32 litografías producidas por Dickinson.

Las operaciones militares en Kabul

Las operaciones militares en Kabul se compone principalmente del diario que el teniente Vincent Eyre (1811-1881) escribió antes de ser prisionero en la primera guerra anglo-afgana (1839-1842) y durante su cautiverio. Tras ser nombrado comisario de pertrechos de la fuerza de campo de Kabul, Eyre partió hacia Afganistán en el otoño de 1839. Llegó a Kabul en abril de 1840 llevando consigo una gran cantidad de pertrechos. Eyre comienza su diario el 2 de noviembre de 1841, el primer día del levantamiento de los afganos contra las tropas anglo-indias, cuando sir Alexander Burnes fue asesinado. Los invasores fueron sitiados en sus acantonamientos, y el 13 de noviembre, Eyre resultó herido de gravedad. En virtud de un tratado celebrado con el Gobierno de Afganistán, a principios de 1842, se le dio paso seguro a la fuerza anglo-india para que evacuara el país. Acompañado por su esposa y su hijo, Eyre se unió a la columna que marchaba hacia el este, pero fue tomado como rehén por el emir Akbar Khan (1816-1845, gobernó de 1842 a 1845) junto con otros soldados y civiles británicos. Los rehenes británicos pasaron casi nueve meses en cautiverio y sufrieron muchas privaciones, además del frío severo y de los efectos de un terremoto y sus réplicas. En agosto de 1842, los cautivos fueron llevados al norte, hacia Bamiyán, en el Hindú Kush, bajo la amenaza de que serían vendidos como esclavos a los uzbekos. Finalmente, fueron liberados el 20 de septiembre, después de que uno de los prisioneros, el mayor Pottinger, lograra sobornar al comandante afgano que los escoltaba. Antes de su liberación, Eyre había logrado transferir, por partes y de contrabando, el manuscrito de su diario a un amigo en la India. Este lo envió a Inglaterra, donde, con la ayuda de los familiares de Eyre, se publicó al año siguiente. El libro incluye un capítulo introductorio, un mapa desplegable trazado por Eyre del acantonamiento de Kabul y del campo circundante, un glosario de términos afganos, una lista de los prisioneros que fueron liberados en septiembre de 1842 y una lista de los funcionarios militares y civiles que murieron en el levantamiento de noviembre de 1841. Eyre era un talentoso artista que también produjo gran parte de los dibujos de Bocetos de la prisión, una colección de retratos de algunos de los hombres y mujeres con los que había estado confinado, que también fue publicado en Londres en 1843.

La retención de Kandahar

La retención de Kandahar, publicado en Londres en 1881, es un ejemplo típico de los muchos panfletos que se produjeron en Gran Bretaña a raíz del debate entre el Parlamento británico y el público acerca de la política en Afganistán, con motivo de la segunda guerra anglo-afgana (1878-1880). La guerra comenzó en noviembre de 1878, cuando los británicos enviaron una fuerza anglo-india a Afganistán con el objeto de sustituir al emir afgano, Sher Ali Khan (quien se decía que albergaba sentimientos en favor de Rusia), por un gobernante más favorable para Gran Bretaña. Después de una serie de batallas, la guerra terminó en septiembre de 1880 tras la decisiva victoria británica en la batalla de Kandahar. William Ewart Gladstone, que se convirtió en primer ministro por segunda vez en abril de 1880, asumió el cargo firmemente comprometido con poner en marcha una política de retirada total de Afganistán. Esta política era rechazada por muchos oficiales activos y retirados, tanto en Gran Bretaña como en la India británica, que argumentaban que las tropas indias británicas debían ocupar Kandahar de forma permanente para así ejercer control ante una posible expansión rusa hacia la India. Este panfleto, escrito por un general retirado que había prestado servicio como superintendente político y comandante en la frontera de Sinde y en Beluchistán, argumenta a favor de la retención. Aboga por la permanencia militar británica en Afganistán usando explicaciones militares, políticas y financieras, y pone en tela de juicio los «argumentos del Gobierno para la retirada». Además, exagera la amenaza que genera Rusia para Afganistán y concluye con una advertencia: «finalmente Afganistán deberá caer bajo la influencia de Rusia o de Inglaterra. Ahora tenemos que decidir cuál será». Este argumento no se impuso y, finalmente, el Gobierno británico y el Gobierno indio aceptaron y ejecutaron el compromiso de Gladstone de retirarse por completo. Las últimas tropas indias británicas abandonaron Afganistán en la primavera de 1881. El nuevo gobernante de Afganistán, ʿAbd-al-Rahman, permitió que los británicos supervisaran sus relaciones exteriores, a cambio de que Gran Bretaña brindara un subsidio y ayuda para resistir una posible agresión no provocada de una potencia exterior. Afganistán fue capaz de preservar su independencia y evitar la ocupación extranjera.

Un vistazo a Turkestán

Rollo Gillespie Burslem (1813-1896) fue un soldado británico del Decimotercer Regimiento de Infantería Ligera del príncipe Alberto, unidad del Ejército anglo-indio del Indo que invadió Afganistán durante la fase inicial de la primera guerra anglo-afgana (1839-1842). Más tarde, el regimiento de Burslem pasó a formar parte de la fuerza de ocupación a cargo de imponer el orden en el país. En el verano de 1840, Burslem acompañó al teniente Stuart de los Ingenieros de Bengala en una misión para estudiar los pasos del Hindú Kush y las cordilleras de Turkestán. Un vistazo a Turkestán es el relato que Burslem hace de ese viaje. El grupo partió de Kabul con una escolta militar el 13 de junio, atravesó Bamiyán hasta llegar a Balkh y regresó a Kabul el 7 de noviembre, tres días después de que Dost Mohammad Khan se rindiera ante sir William Macnaghten, el enviado británico en Afganistán. Publicado por primera vez en Londres en 1846, el libro se compone de 20 capítulos breves que describen las rutas recorridas por la misión, así como los habitantes, las características físicas, las ruinas antiguas, los mercados y la vegetación de los lugares visitados. Burslem también narra los enfrentamientos militares con los rebeldes afganos y concluye su relato con el combate entre Dost Mohammad y sus hombres en Purwan Durrah. En esta ocasión, el pánico se apoderó de una fuerza de reconocimiento británica, lo que causó la pérdida de varios oficiales. El libro incluye un mapa de la ruta y está ilustrado con láminas de dos perspectivas diferentes de la cueva de Yeermallik, una imagen de la ciudad y fortaleza de Kollum y dibujos facsímiles de monedas antiguas que Burslem recolectó durante la misión.

Un diccionario de las tribus pastunes de la frontera del noroeste de la India

«Pathan» es un término de origen británico utilizado para referirse a los pastunes (que también aparece como pashtunes), el pueblo que habitaba la región ubicada a lo largo de la frontera entre la India británica y Afganistán. En la actualidad, constituyen el principal grupo étnico de Afganistán y solo ocupan el segundo lugar entre los principales grupos étnicos de Pakistán. Durante gran parte del siglo XIX y comienzos del XX, la India británica trató de controlar las zonas pastunes, con el objeto de proteger la frontera noroeste de la India con Afganistán. Un diccionario de las tribus pastunes de la frontera del noroeste de la India fue compilado por James Wolfe Murray (1853-1919), un oficial británico que, en esa época, era asistente de la Intendencia General del Departamento de Inteligencia de la India. El libro se publicó en Calcuta en 1899. El diccionario proporciona un índice detallado de las tribus pastunes y sus subdivisiones, pero no incluye detalles sobre su historia o su genealogía. El contenido está organizado en forma jerárquica: en la cumbre, se encuentra la tribu, le sigue el clan, la división del clan, la subdivisión de la división, la sección de la subdivisión y otras fracciones menores de la sección. Las entradas están ordenadas alfabéticamente, de menor a mayor. La localización de la tribu, del clan o de la división aparece entre paréntesis. Algunas entradas también están seguidas por cifras entre paréntesis, que indican la cantidad de hombres que lucharon en esa división o fracción. El diccionario concluye con una nota que explica los diversos títulos espirituales y denominaciones que usaban los pastunes, y un mapa en color que muestra los límites tribales.

La vida de Abdur Rahman, emir de Afganistán

ʻAbd al-Rahman Khan (1844-1901) gobernó Afganistán de 1880 a 1901. Era nieto de Dost Mohammad Khan (que gobernó de 1826 a 1839 y de 1845 a 1863), fundador de la dinastía de los Barakzai de Afganistán, tras la caída de los Durrani y la primera guerra anglo-afgana en 1842. Después de varios años de exilio en Asia central, Rahman llegó al poder en Afganistán con el apoyo de los británicos, que más tarde lo patrocinaron económica, política y militarmente. La vida de Abdur Rahman, emir de Afganistán es una obra en dos volúmenes, que fue editada y traducida del original persa por Mir Munshi Sultan Mohamed Khan, ex secretario de Estado del emir. El primer volumen consta de 12 capítulos. Los primeros 11 constituyen un relato autobiográfico de la vida del emir hasta su ascenso al trono hacia el final de la segunda guerra anglo-afgana y sus primeros años como gobernante, cuando logró consolidar el dominio del país, gracias a la victoria ante los hazaras y la conquista de Kafiristán. El capítulo final del primer volumen y los ocho capítulos del segundo volumen contienen observaciones y reflexiones de ʻAbd al-Rahman Khan sobre diversos asuntos. Los títulos de algunos de estos capítulos indican la gama de temas tratados: «Mi sucesor al trono de Kabul», «Las medidas que tomé para promover el progreso del comercio, las industrias y las artes», «Algunos detalles de mi vida cotidiana», «Las fronteras de Afganistán y la misión de Durand», «El futuro de Afganistán» e «Inglaterra, Rusia y Afganistán». El libro incluye un prólogo escrito por Sultan Mohamed Khan, en el que se explica cómo se compuso el libro. También afirma que «desde la época de los grandes emperadores mogoles —Tamerlán, Babur, Akbar, etc.—, ningún soberano musulmán ha escrito una autobiografía tan explícita, interesante y lúcida como lo ha hecho el emir...». La obra está ilustrada y cuenta con un cuadro genealógico de los Barakzai y varios mapas.