18 de julio de 2016

Diálogos de san Gregorio Magno. Fragmento

Este fragmento contiene parte de los Diálogos que tradicionalmente se atribuyen a san Gregorio Magno (540-604, papa Gregorio I desde 590 hasta 604) del siglo XI. Se lo considera el objeto más antiguo de la colección de fragmentos de códices medievales que se conserva en los archivos de la Biblioteca Nacional de Eslovaquia. Esta obra, cuyo autor y origen se desconocen, es parte de un manuscrito originalmente en manos de los franciscanos de Bratislava. Los Diálogos y homilías de san Gregorio gozaron de amplia popularidad en Europa durante la Edad Media. Los primeros tres libros de los Diálogos relatan las hazañas de santos italianos. De hecho, el segundo libro está dedicado por completo a san Benito (circa 480-547), que fue autor de la famosa Regla de san Benito, destinada a los monjes, y fundador de la abadía y del monasterio de Montecasino, cerca de Roma.

Tratado sobre los asuntos del matrimonio. Fragmento

Este fragmento de pergamino del siglo XIII es parte de un tratado en latín sobre cuestiones relacionadas con el matrimonio según el derecho canónico. De autor y de origen desconocidos, es probable que la obra haya surgido del ámbito universitario. El fragmento fue conservado o bien junto con una obra cuyo nombre se desconoce o con un códice perteneciente a la biblioteca histórica de los franciscanos, en Skalica (hoy Eslovaquia occidental). Se preservan dos páginas completas, escritas en dos columnas, además de fragmentos de otras dos páginas. Los franciscanos se establecieron en Skalica a mediados del siglo XV y allí construyeron una iglesia y un monasterio, que estuvieron en funcionamiento hasta 1950. El fragmento pertenece ahora a las colecciones de la Biblioteca Nacional de Eslovaquia.

La consolación de la filosofía. Fragmento

De consolatione philosophiae (La consolación de la filosofía) es una obra filosófica que fue escrita alrededor del año 524 por Boecio, vástago de una influyente familia romana. Se la considera una de las obras más importantes e influyentes del mundo occidental. Boecio escribió el libro durante el año que pasó en prisión, mientras aguardaba el juicio por traición bajo el gobierno de Teodorico el Grande, rey de los ostrogodos. En 524, se lo declaró culpable y fue ejecutado. La obra, un diálogo entre Boecio y la personificación femenina de la Filosofía, fue una de las principales fuentes utilizadas por los eruditos medievales europeos para el estudio de la filosofía antigua. Este manuscrito de De consolatione philosophiae del siglo XIV, que se conserva en las colecciones de la Biblioteca Nacional de Eslovaquia, fue producido en el ámbito académico francés, tal vez, en París. Se desconoce el nombre del escriba, así como las circunstancias en las que se los trasladó a la Biblioteca Franciscana de Bratislava. Su contenido es idéntico al del manuscrito incunable escrito en Colonia, que se imprimió en octubre de 1493. Está profusamente comentado, con notas en los márgenes y en los espacios entre los renglones.

Comentario sobre La divina comedia, de Dante Alighieri

El manuscrito que aquí se presenta es un fragmento de dos páginas de un comentario sobre La divina comedia, escrita por el gran poeta florentino Dante Alighieri (1265-1321). El texto, escrito en italiano por un escriba cuyo nombre se desconoce, se produjo en Italia en la segunda mitad del siglo XIV, unas pocas décadas después de la muerte del poeta. Alrededor de esta misma época, el poeta Giovanni Boccaccio (1313-1375) utilizó por primera vez el epíteto «divina» al referirse al poema de Dante, quien lo había titulado simplemente Commedia en italiano. Este fragmento fue conservado en la biblioteca histórica de los franciscanos, en Skalica (hoy Eslovaquia occidental). Los franciscanos se establecieron en Skalica a mediados del siglo XV y allí construyeron una iglesia y un monasterio, que estuvieron en funcionamiento hasta 1950. La gran epopeya alegórica de Dante en tres partes, Infierno, Purgatorio y Paraíso, basada en la visión geocéntrica típica de la época, sintetiza casi todo el conocimiento medieval en una estructura artística perfecta que mantiene en los 100 cantos de la obra. El poema de Dante ha sido objeto de innumerables comentarios casi desde el momento de su concepción y continúa inspirando grandes obras literarias contemporáneas.

La leyenda dorada y un relato de san Procopio

Este manuscrito de finales del siglo XV contiene una versión checa de la Legenda aurea (La leyenda dorada), escrita por Santiago de la Vorágine (circa 1229-circa 1298), además de un relato de san Procopio (o Procopio de Sázava, circa 980-1053), el santo patrono de Bohemia. El contenido del manuscrito es idéntico al de uno que se conserva en el Museo Nacional de Praga (sign. III. D. 44). Durante el siglo XIX, este códice perteneció a la Sociedad de Museos de Eslovaquia. El escriba que creó este manuscrito registró su nombre, Simon de Ducky, y la fecha en que lo terminó, 1495. La Legenda aurea es una compilación de las vidas legendarias de los santos. De la Vorágine, un sacerdote que luego fue arzobispo de Génova y era famoso por su piedad y sus sermones en toda Lombardía, dio originalmente a la obra el título de Legenda sanctorum, pero sus lectores pronto la llamaron Legenda aurea, porque consideraban que valía su peso en oro. Procopio fue un sacerdote y anacoreta checo que vivió en una caverna con vista al río Sázava. Fue el primer abad del monasterio de Sázava. En esta casa religiosa, establecida por el duque de Bohemia en 1032, se practicaba la liturgia eslava. Fue canonizado en 1804.

Fragmento glagolítico antoniano

Fragmento glagolítico antoniano es el nombre de un pergamino de dos folios, de procedencia probablemente croata, es decir, del territorio de los eslavos del sur, donde se refugiaron los discípulos de san Metodio (815-885) después de la caída de la Gran Moravia. El texto fue producido por un escriba, cuyo nombre se desconoce, en el siglo XV y está ejecutado en dos columnas, en tinta negra y roja, en escritura glagolítica cuadrada. Es probable que haya sido parte de un libro litúrgico, tal vez, un breviario glagolítico. En el siglo XVII, este pergamino de cuero de cabra se usó como parte de la encuadernación de un libro. A mediados del siglo XX, el doctor Vševlad Jozef Gajdoš, historiador de la cultura de los libros y bibliógrafo, lo descubrió en su forma actual en el monasterio franciscano de san Antonio (hoy Báč, en el sudoeste de Eslovaquia). La Gran Moravia fue un reino eslavo establecido en el siglo IX en los territorios que hoy comprenden la República de Eslovaquia y la República Checa, parte del sur de Polonia y el área occidental de Hungría. Rastislav (o Rostislav), que reinó entre 846 y 870, invitó a los misioneros bizantinos Cirilo y Metodio al reino para que divulgaran el cristianismo. Los hermanos introdujeron la liturgia eslava, que estaba basada en sus propias traducciones del griego, y la escritura glagolítica para reproducir las lenguas eslavas. La Gran Moravia se debilitó y se disolvió hacia finales de siglo, después de la muerte del sucesor de Rastislav, su sobrino Svatopluk (que reinó de 870 a 894). Finalmente, fue destruida por un ataque magiar alrededor del año 906.