18 de julio de 2016

Las razas de Afganistán

Las razas de Afganistán fue escrito al final de la segunda guerra anglo-afgana (de 1878 a 1880) y fue publicado en Londres en 1880. El autor, Henry Walter Bellew, era un cirujano y médico del Ejército de la India que, a lo largo de los años, había llevado a cabo una serie de misiones políticas en Afganistán y había escrito varios libros sobre temas indios y afganos. Al explicar el propósito de su libro, Bellew dice que, según su opinión, los pueblos de Afganistán pronto se convertirían en súbditos del Imperio británico y que «conocer la historia, los intereses y las aspiraciones de un pueblo es tener la mitad de la batalla ganada en el camino para convertirlo en un pueblo de súbditos leales, satisfechos y pacíficos...». La obra comienza con una introducción, seguida de un capítulo general sobre los afganos y capítulos separados sobre su historia, las relaciones británicas con Afganistán y Sher Ali (el emir de Afganistán, que reinó desde 1863 hasta 1866 y desde 1868 hasta 1879). A estos capítulos introductorios les suceden capítulos individuales sobre los siguientes grupos étnicos o tribus: pastún (o pashtún), yusufzai, afridi, jattak, dadicae, ghilji (que hoy aparecen como ghilzai, ghilzi y khilji), tayiko y hazarah (hazara en la actualidad). El autor especula sobre los orígenes preislámicos de los diferentes pueblos afganos: analiza la tradición que asume que los afganos eran descendientes de las diez tribus perdidas de Israel y cita los escritos de Heródoto, donde se menciona a los dadicae como una de las cuatro naciones indias que conformaban una satrapía en la frontera oriental más lejana del Imperio persa, gobernada por el emperador Darío I. El libro de Bellew fue utilizado como referencia por escritores posteriores, como, por ejemplo, Percy Molesworth Sykes (1867-1945) en su obra Una historia de Persia (1921). Bellew escribió otras obras sobre Afganistán y los países vecinos, tales como: gramáticas y diccionarios de varios idiomas afganos y estudios sobre distintos grupos étnicos.

Entre las tribus salvajes de la frontera afgana

Entre las tribus salvajes de la frontera afgana es un relato de primera mano hecho por el Dr. Theodore Leighton Pennell acerca de los 16 años que pasó como médico en la estación de la misión médica en Bannu, en la provincia de la frontera noroeste de la India (hoy en Pakistán). La obra se publicó por primera vez en 1908. Aquí se presenta la cuarta edición, de 1927. Pennell comienza su libro con un capítulo titulado «El carácter afgano», seguido por varios capítulos que analizan las tradiciones afganas, la geografía de la región fronteriza y el predominio de los feudos y los conflictos tribales. Otros capítulos son «Los mulás afganos» y «Las mujeres afganas». Gran parte de la obra aborda las costumbres y las tradiciones islámicas, tal como se practicaban en Afganistán y en la Provincia de la Frontera del Noroeste. Pennell habla de su trabajo como médico, que incluía tareas tales como el tratamiento de enfermedades de los ojos (que «representaba más de una cuarta parte de todo el trabajo»), la tisis (tuberculosis) y las heridas de la carne y de los huesos que sufrían los integrantes de las tribus locales durante las numerosas disputas mortales que tenían. También analiza las prácticas médicas tradicionales, como el uso casi universal de hechizos y amuletos, y dos tratamientos ampliamente utilizados, dzan y dam. El primero, empleado principalmente para tratar la fiebre, implicaba matar a una cabra o a una oveja y envolver al paciente en la piel del animal «con la superficie de carne viva en contacto con su propia piel», un proceso que supuestamente causaba sudoración profusa y el descenso de la fiebre. Dam suponía quemar la carne con un paño empapado en aceite y prendido fuego. También se utilizaban ampliamente los purgantes y las sangrías. La obra está ilustrada con fotografías; también contiene un pequeño mapa de la Provincia de la Frontera del Noroeste y un «glosario de palabras que generalmente no se utilizan fuera de la India».

Leyendas en latín de santos checos: Vito, Procopio y Venceslao

Las leyendas medievales en latín acerca de las principales figuras de la historia checa son un componente importante de la herencia espiritual y cultural de Europa. Perteneciente a la dinastía de los Premislidas y santo patrono del pueblo checo, el príncipe Venceslao (907-935), partidario de la cristiandad y fundador del templo circular del castillo de Praga, propagó el culto a san Vito (fallecido en 305) por toda Europa Central. Venceslao fue asesinado por su hermano Boleslao I en 935. Poco tiempo después, ya en el siglo X, comenzó a ser venerado como santo. Sus restos fueron sepultados en la catedral de san Vito, en el castillo de Praga, que se convirtió en el centro del culto a san Venceslao. Su vida y su muerte se volvieron la temática de numerosas historias, como la primera leyenda en eslavo antiguo del siglo X, la leyenda Crescente fide en latín, la llamada leyenda de Gumpold y la leyenda de Christian. Aquí se presenta un manuscrito que data de la primera mitad del siglo XV y que contiene las leyendas de tres santos: Vito, Venceslao y Procopio. Procopio fue el primer abad del monasterio de Sázava (circa 980-1053). El manuscrito, de origen checo, fue realizado en tinta roja y negra por un escriba cuyo nombre se desconoce.

Primer folio de la Biblia alemana de Zainer

Aquí se presenta la decoración del primer folio de la edición de Augsburgo de la Biblia alemana impresa en 1477 por Günther Zainer (fallecido en 1478). Las ilustraciones son obra de un iluminador, cuyo nombre se desconoce, que trabajaba en el taller de Johann Bämler (1430-circa 1508). Se trata de una xilografía que contiene la inicial B, en color y en dorado, dentro de la que se representa una escena en la que un cardenal y un padre de la Iglesia (probablemente san Jerónimo, fallecido en 419 o 420), analizan un códice que, casi con certeza, es la traducción que hizo Jerónimo de la Biblia al latín, conocida como la Vulgata. El texto es la misiva de Jerónimo a Paulino, obispo de Nola. Es la Carta 53, escrita en el año 394, que comienza de la siguiente manera: «Junto con tus pequeños obsequios, [nuestro] hermano Ambrosio, me ha entregado una carta de lo más encantadora...». En la misiva, san Jerónimo elogia a Ambrosio por su devoción por el estudio de las Escrituras y por su temor a Dios. La escena está construida como una imagen en perspectiva del interior de una habitación; detrás de la ventana, se observa el paisaje bajo un cielo azul. El marco sobre el que descansa la letra B es dorado y tiene estrellas o rosetas. Mientras tanto, el margen superior y el margen interno están ornamentados con flores y vides. Bämler fue escriba, calígrafo, iluminador, impresor y vendedor de libros. Zainer trabajó como pintor y orfebre, y, probablemente, también fue el primer impresor de Augsburgo. La segunda imagen es un primer plano de la B mayúscula iluminada.

Calendario de los años 1486-1504

Este grabado único, de una sola hoja, es un singular fragmento de un calendario perpetuo en latín que abarca el período comprendido entre 1486 y 1504. Fue publicado en Venecia en 1486 por un impresor de Núremberg, Konrad (o Conrad) Zeninger. Las iniciales de la página son rojas o negras. Contiene una lista de santos y sus días festivos. En la parte inferior, hay un cuadro que muestra las diferentes fases de la luna en distintos meses y años. Otras dos bibliotecas, en Alemania y en Austria, guardan fragmentos de páginas de esta obra; sin embargo, esta página de la Biblioteca Nacional de Eslovaquia es el ejemplar mejor conservado del mundo. Se cree que la tipografía del calendario fue creada por Bernardino Giolito de’ Ferrari, conocido como Bernardino Stagnino, un impresor del norte de Italia que estuvo en actividad en Venecia entre 1483 y 1538, y que, a menudo, cooperaba con impresores y vendedores de libros en el norte de los Alpes.

Xilografía de la Biblia latina de Prüss

Esta xilografía de carácter devocional, realizada en una sola hoja coloreada a mano, está inspirada en uno de los esquemas compositivos del grabador y pintor alemán Martin Schongauer (circa 1450-1491). No se ha identificado al artista. El tema de la obra es la Resurrección de Cristo. En la animada escena se ven grandes figuras, entre las que se destaca la de Cristo, que sostiene una bandera triunfal y una cruz doble en la mano izquierda. Frente al sepulcro, y en el lado izquierdo, hay soldados armados. A la derecha, detrás de Cristo, hay un ángel que retira la tapa de un sepulcro vacío. En el fondo, entra por la puerta del cementerio un grupo guiado por las tres Marías mencionadas en el capítulo 16 del Evangelio de Marcos (María Salomé, María madre de Santiago y María Magdalena), que se aproximan a la tumba con recipientes con mirra y bálsamo. Más atrás, se observa un paisaje simbólico y el sol naciente. Es probable que la xilografía haya sido importada por separado desde Núremberg, Alemania, y, que, posteriormente, haya sido pegada a la cubierta interior de una copia de la Biblia latina incunable, impresa por Johann Prüss (1447-1510) en Estrasburgo en 1489.