18 de julio de 2016

El emir Abdur Rahman

Este libro, publicado en Londres en 1895, es una biografía de ʿAbd al-Rahman Khan (circa 1844-1901), emir de Afganistán desde 1880 hasta 1901.'Abd al-Rahman Khan fue el nieto de Dost Mohammad Khan, fundador de la dinastía de los Barakzai de Afganistán, después de la caída de los Durrani en 1842. En 1869, ʿAbd al-Rahman fue condenado al exilio como consecuencia de que su padre y su tío habían perdido una prolongada batalla con Sher ʿAli por la sucesión de Dost Mohammad. Durante su exilio, vivió en Samarcanda (hoy en Uzbekistán), en lo que era el Turquestán ruso, hasta 1880. En ese año, regresó a Kabul en medio de la segunda guerra anglo-afgana (1878-1880), donde fue nombrado emir. Como tal, negoció un acuerdo con los británicos: Gran Bretaña lo reconocía como emir, y él aceptaba el derecho británico a controlar las relaciones exteriores de Afganistán. La obra relata estos eventos, así como el posterior gobierno de ʿAbd al-Rahman y su consolidación, y la modernización parcial del país hasta 1895. El último capítulo, titulado «Un gobernante en el islam», describe los logros del emir como funcionario en la reforma y el fortalecimiento del Estado afgano y sus instituciones, incluido el Ejército. Un apéndice contiene extractos de la autobiografía del emir, traducida de un texto en ruso producido durante su exilio en el Turquestán ruso. La obra incluye un cuadro genealógico de los Barakzai, una cronología, ilustraciones y dos mapas. El autor, Stephen Wheeler, fue el editor de la Civil and Military Gazette (CMG), un periódico que se publicaba en Lahore (hoy en Pakistán) y que circulaba en Punyab, que, en aquel momento, formaba parte de la India británica. Wheeler escribió o editó varios otros libros, pero es especialmente famoso por ser el editor que le dio al joven Rudyard Kipling su primer empleo en periodismo.

En la corte del emir: un relato

En la corte del emir: un relato es un libro escrito por John Alfred Gray, médico británico que prestó servicio como cirujano a ‘Abd al-Rahman Khan (circa 1844-1901), gobernante de Afganistán desde finales de la década de 1880 hasta comienzos de la década de 1890. Junto con varios ingenieros británicos, Gray había sido reclutado en Inglaterra para proporcionar asesoramiento y servicios al emir. El libro incluye varios capítulos que se refieren específicamente a la salud y a la práctica de la medicina en Afganistán en esa época, como los hospitales del país, los cirujanos y los médicos afganos, una epidemia de cólera y las enfermedades y la salud del emir y de varios miembros de la casa real. Otros capítulos abordan temáticas que no están relacionadas con la medicina, tales como el viaje de Gray de Peshawar a Kabul, los habitantes de Afganistán, las viviendas afganas, la vida en Kabul, las estaciones del año y los bazares de la ciudad. Gray relata sus encuentros con el emir, a quien describe como «un hombre corpulento, de tez morena», que «parece encarnar la imponencia del guardián» y que le aporta «a la corte oriental un toque de la sincera cordialidad inglesa». También describe sus encuentros y conversaciones con la sultana, la esposa del emir. El intérprete de Gray, un cristiano armenio que había sido educado en un internado misionero en la India y había vivido durante muchos años en Kabul, desempeña un papel importante en la obra. Hay una fotografía de Gray y su intérprete, ambos con trajes orientales, en la Galería Nacional de Retratos de Londres.

Viajes por Beluchistán y Sind

Viajes por Beluchistán y Sind es un relato de primera mano de un viaje realizado entre 1810 y 1811 a lo largo de territorios que hoy forman parte de la India, Pakistán, Afganistán, Irán e Irak. El autor, Henry Pottinger (1789-1856), fue un teniente de la Compañía de las Indias Orientales que, junto con otro oficial, su amigo el capitán Charles Christie, se ofreció para realizar una misión a la región situada entre la India y Persia (hoy Irán). En aquel momento, la Compañía de las Indias Orientales tenía poco conocimiento sobre esta área. Los dos hombres partieron de Bombay a Sind (hoy en el sudeste de Pakistán) y, desde allí, disfrazados de indios, viajaron por tierra hasta Kalat. Si bien fueron rápidamente reconocidos como europeos, pudieron continuar su travesía hasta Nushki, cerca de lo que hoy es la frontera entre Afganistán y Pakistán. Allí se separaron. Pottinger puso rumbo al oeste, hacia Persia, atravesando Kermán para llegar a Shiraz e Isfahán. Christie viajó hacia el norte, desde Nushki hasta Afganistán. Atravesó Helmand en dirección a Herat, desde donde puso rumbo a Yazd e Isfahán, en Persia, para reunirse con Pottinger. Christie recibió órdenes de permanecer en Persia, donde fue asesinado en un ataque ruso en 1812. Pottinger, mientras tanto, atravesó Bagdad y Basora, y regresó a Bombay. El libro consta de dos partes. La primera es un relato detallado del viaje de Pottinger, con observaciones sobre el clima, el terreno, el suelo, las plantas y los animales, los pueblos y las tribus, las costumbres, la religión y las creencias populares. La segunda es una introducción a la historia y a la geografía de las provincias de Beluchistán y Sind. Se presenta un apéndice que reproduce parte del diario que llevaba Christie sobre sus viajes por Afganistán. La obra contiene una ilustración en color en la cubierta y un gran mapa desplegable al final del texto. Pottinger tuvo una carrera sobresaliente dentro de la Compañía de las Indias Orientales y del Gobierno británico. En abril de 1843, fue designado como el primer gobernador británico en Hong Kong.

Cuestiones de Asia central

Demetrius Charles Boulger (1853-1928) fue un orientalista británico que escribió de forma prolífica, en especial, sobre cuestiones relacionadas con el Imperio británico. Junto con sir Lepel Henry Griffin (1840-1908), un funcionario británico en la India, fundó la Asiatic Quarterly Review, que también editó durante un tiempo. Boulger, un imperialista irredento con contundentes opiniones en contra de Rusia, criticaba al Gobierno británico por lo que consideraba una falta de firmeza al defender los intereses británicos en Afganistán y en Asia central. Cuestiones de Asia central: ensayos sobre Afganistán, China y Asia central es una compilación de 24 artículos de su autoría, publicados con anterioridad, que tratan acerca de la política rusa en Asia central, la rivalidad anglo-rusa, la política británica respecto de Afganistán, y China, que ocupa la mayor parte del libro. En la introducción, Boulger escribe de manera profética sobre el futuro de China: «El poder de China no se compara con la inmensidad de sus ambiciones, pero, gracias a él, podrá hacer alarde de sus logros antes sus rivales. Cuando Inglaterra y Rusia hayan llegado al límite de sus recursos y de su autoridad en Asia, China todavía estará bregando por sostener su posición y por influir en el futuro de la humanidad de un modo que todavía no puede evaluarse con precisión. Hoy, China es el factor de menor importancia en la problemática de Asia central, pero, a menos que sus gobernantes sean extremadamente apáticos, será quien logre el mayor poderío material». El libro consta de tres mapas: uno muestra «las adquisiciones del Imperio ruso en la India»; otro, «los valles de Murghab y el Hari Rud»; y el tercero, el Imperio chino.

Los kafires del hindú Kush

Kafiristán, o «La tierra de los infieles», era una región situada en el este de Afganistán donde los habitantes habían conservado su cultura y su religión paganas tradicionales, y se habían opuesto a la conversión al islam. Los kafires del hindú Kush es un detallado relato etnográfico sobre los kafires, escrito por George Scott Robertson (1852-1916), un funcionario británico en la India. Con la aprobación del Gobierno de la India, Robertson hizo una visita preliminar a Kafiristán en octubre de 1889 y, luego, vivió entre los habitantes de dicha ciudad durante casi un año, desde octubre de 1890 hasta septiembre de 1891. Robertson describe su viaje de Chitral (hoy en Pakistán) a Kafiristán y las dificultades que debió sortear para viajar por el país y para obtener información sobre la cultura y la religión kafir. Esta última —escribe— «es una forma de idolatría algo inferior, que combina el culto a los antepasados con algunos rastros del culto al fuego. Los dioses y diosas son numerosos y tienen diferentes grados de importancia o popularidad». Robertson describe las prácticas y ceremonias religiosas, la estructura de las tribus y los clanes de la sociedad kafir, el papel de la esclavitud, los distintos pueblos de la región y la vida cotidiana y las costumbres sociales, como la vestimenta, la alimentación, los festivales, el deporte, el rol de la mujer en la sociedad y muchos otros aspectos que observó de primera mano. La obra está ilustrada con dibujos y finaliza con un gran mapa topográfico desplegable, que muestra la ruta que tomó el autor en Kafiristán. En 1896, el gobernante de Afganistán, el emir 'Abd al-Rahman Khan (reinó entre 1880 y 1901), conquistó la zona, que permaneció bajo el control afgano. Los kafires se hicieron musulmanes y, en 1906, la región pasó a llamarse Nuristán, lo que significa la «Tierra de luz»: una referencia a la iluminación que trajo el islam.

Relato de una misión a Bujará, entre los años 1843 y 1845, para determinar el paradero del coronel Stoddart y del capitán Conolly

En diciembre de 1838, el coronel Charles Stoddart llegó a Bujará (hoy, Uzbekistán), donde la Compañía Británica de las Indias Orientales lo había enviado en una misión para tratar de concertar con el kanato una alianza contra el Imperio ruso, cuya expansión en Asia central preocupaba a los británicos. El gobernante de Bujará, Nasrullah Khan (reinó de 1827 a 1860), había confinado a Stoddart a una celda verminosa, ubicada bajo la fortaleza del Arca de Bujará, por no haberse inclinado ante él, no haberle llevado obsequios ni haberle rendido pleitesía, como era su obligación de súbdito. En noviembre de 1841, el capitán Arthur Conolly, otro oficial, a quien se recuerda principalmente por acuñar la frase «el Gran Juego» (la competencia entre Gran Bretaña y Rusia por la influencia en Asia central) llegó a Bujará para tratar de garantizar la liberación de Stoddart. También fue apresado por el emir, y, el 17 de junio de 1842, ambos hombres fueron ejecutados. La noticia de las ejecuciones no había llegado a Gran Bretaña, y, en 1843, el doctor Joseph Wolff (1795-1862) emprendió una misión a Bujará para tratar de determinar qué había sido de ellos. Wolff, que tenía amplia experiencia en Oriente Medio y en Asia central, ofreció voluntariamente sus servicios a un comité que se había formado en Londres para ayudar a los cautivos. Wolff era brillante, valiente y excéntrico. Había nacido en Alemania en el seno de una familia judía (uno de sus familiares era rabino), pero se había convertido al catolicismo de muy joven. Estudió teología y lenguas del Cercano Oriente en Austria y Alemania, y, luego, partió a Roma con la intención de ser misionero. Debido a sus enfrentamientos con la Iglesia por cuestiones teológicas, se convirtió al anglicanismo. En 1821, comenzó su carrera como misionero entre los judíos de Oriente Medio y Asia central, y, como tal, pasó muchos años trabajando en la región, incluidas las áreas al este de Afganistán. El propio Wolff estuvo por ser ejecutado en Bujará, pero, con la asistencia del Gobierno persa, se las arregló para regresar a Inglaterra y llevar información sobre el destino de Stoddart y Conolly. Relato de una misión a Bujará narra los detalles de su misión. Contiene gran cantidad de información sobre los países por los que viajó (hoy Turquía, Irán y Uzbekistán), en particular, sobre las creencias y las prácticas religiosas de los musulmanes, judíos y cristianos que conoció. Wolff denuncia a Nasrullah Khan tildándolo de «cruel malhechor», culpable de la «horrenda atrocidad» que fue el asesinato de los oficiales. El libro, que, tras su publicación, fue editado siete veces en siete años, contiene dibujos de personas notables y comunes.