30 de marzo de 2016

Labrador y Anticosti. Diario de viaje, historia, topografía, pescadores canadienses y acadianos, montagnais

Labrador et Anticosti. Journal de voyage, histoire, topographie, pêcheurs canadiens et acadiens, indiens montagnais (Labrador y Anticosti. Diario de viaje, historia, topografía, pescadores canadienses y acadianos, montagnais) es un relato, ilustrado con numerosas fotografías, del viaje de dos meses que hizo en 1895 el clérigo y naturalista Victor-Alphonse Huard (1853-1929) por la región que hoy se conoce como Côte-Nord. Esta vasta zona se encuentra en Quebec, unos cientos de kilómetros al noreste de la ciudad de Quebec. Durante sus viajes, Huard entabló relaciones con ancianos, fareros, misioneros y otras personas que conoció: ellas le permitieron escribir las historias de las comunidades con las que entró en contacto. Huard también dedicó una gran parte de su libro a la vida de los innu, un pueblo nativo también conocido como los montagnais, que había habitado la zona durante miles de años. El libro ofrece descripciones técnicas de la pesca de bacalao, salmón, arenque y róbalo, así como de la caza, y muestra una perspectiva única de los pueblos y las actividades económicas de esta región periférica. La obra contiene un índice detallado y un mapa desplegable de la región de Labrador y Anticosti. Huard fue un sacerdote católico romano, profesor, administrador de escuelas, naturalista, autor, editor y curador de museos. Como erudito, se destacó principalmente por ser un científico naturalista que escribió numerosos libros y artículos sobre entomología y otros campos.

Carnaval de invierno de Montreal, febrero de 1887

Aquí se presenta el programa oficial del carnaval de invierno de Montreal de 1887. Está decorado con el primer escudo de armas de la ciudad de Montreal. Constituye un buen ejemplo de la cultura visual victoriana, con su diseño algo recargado pero elegante, que incluye detalles dorados y motivos florales, la sombra de personas con raquetas de nieve y el Palacio de Hielo en el fondo. El programa es un testimonio de la expansión de los deportes de invierno en Montreal, como el curling, el tobogán y el hockey sobre hielo, que era un juego relativamente nuevo. El primer carnaval de invierno de Montreal tuvo lugar en 1883. El éxito de esta celebración de los deportes de invierno también sirvió como inspiración para que otras ciudades norteamericanas organizaran iniciativas similares: Saint Paul, Minnesota, tuvo su carnaval de invierno en 1886, y la ciudad de Quebec, en 1894. El programa de cuatro páginas, que está en inglés, enumera los eventos que se realizarán por la mañana, la tarde y la noche durante seis días, de lunes a sábado, del 7 al 12 de febrero. Entre las actividades que se enumeran están los toboganes, los torneos de patinaje, la presencia de una jauría de perros esquimales y su conductor, el gran baile en el hotel Windsor y la cena anual de cierre para hacer entrega de los premios, seguida de un «gran espectáculo de pirotecnia» en el Palacio de Hielo. El programa destaca la presencia de «iluminación eléctrica», que todavía era una novedad para la época.

Quinto carnaval de invierno anual de Montreal y fiesta del Palacio de Hielo, 1889

Esta cromolitografía publicita el carnaval de invierno de Montreal de 1889. Muestra a un hombre con raquetas de nieve que sostiene un cartel. El carnaval se anuncia como «una fiesta sobre hielo». En el fondo, se puede ver el Palacio de Hielo —una característica destacada de los carnavales— con fuegos artificiales en el cielo y personas en trineos, esquíes y patines en primer plano. Este notable cartel es un testimonio vivo de la enorme tarea publicitaria que se llevaba a cabo antes del carnaval de invierno. Fue adquirido en 2007 por el Archivo y la Biblioteca Nacional de Quebec en una subasta en la ciudad de Nueva York. Las empresas de transporte y los medios de comunicación norteamericanos, así como las figuras públicas locales, los empresarios, los funcionarios de la ciudad y los clubes deportivos, estaban ansiosos por obtener publicidad y ganancias del evento. El cartel es un excelente ejemplo de las aptitudes técnicas de la American Bank Note Company y promociona el pequeño ferrocarril Concord, de 56 kilómetros, en Nuevo Hampshire. El carnaval de invierno de Montreal cambió la forma en que se percibía el invierno en Quebec. Buscaba atraer a los visitantes a la ciudad en pleno invierno, una estación que, de lo contrario, habrían evitado. Entre 1883 y 1889, se organizaron cinco carnavales de este tipo. En 1886, fueron interrumpidos debido a una epidemia de viruela. En 1888, las empresas de trenes retiraron la financiación y los carnavales fueron cancelados. El muy publicitado carnaval contaba con la presencia de numerosos turistas estadounidenses. Para el evento se organizaban trenes especiales, y se ofrecían pasajes con descuento.

Peces de agua dulce de Canadá

André-Napoléon Montpetit (1840-1898) fue escritor y periodista, y padre del economista y profesor Édouard Montpetit. Un ávido entusiasta de la pesca con caña, Montpetit mostró su excepcional talento para observar peces, sus comportamientos y sus hábitats. Esta obra, que es específica de Quebec, ilustra el rico conocimiento empírico del autor, así como su familiaridad con los trabajos sobre peces de los naturalistas europeos y norteamericanos. El libro está escrito con elegancia y fue aclamado tanto por pescadores como por naturalistas. Contiene delicados grabados, muchos de ellos a color, y un índice. La obra comienza con un capítulo introductorio que trata temas como el tamaño y la forma, el desove y la reproducción, las diferentes partes del cuerpo, la respiración y la circulación de la sangre. También se mencionan cuestiones tales como si los peces pueden emitir sonidos y su nivel de inteligencia. A la introducción le siguen capítulos sobre los diversos peces de agua dulce de Canadá, como el besugo, la carpa, la anguila, la perca, el esturión, el salmón, la trucha y muchos otros. A lo largo del libro se ofrecen consejos sobre la manera de atrapar a los diferentes tipos de peces: con cebos, señuelos, líneas, anzuelos, redes, entre otros métodos.

Un canadiense errante

Grabada en un cilindro de cera alrededor de 1905, esta interpretación de Joseph Saucier (1869-1941) y una orquesta de acompañamiento es una de las grabaciones más antiguas conocidas de Un Canadien errant (Un canadiense errante), una canción popular escrita en 1842 por Antoine Gérin-Lajoie con la melodía de J’ai fait une maîtresse (He encontrado una amante). La canción, cuya temática es la Rebelión del Bajo Canadá que ocurrió entre 1837 y 1838, se convirtió en una de las más populares de la Canadá francesa de finales del siglo XIX. Desde entonces, se ha grabado muchas veces. Este cilindro fonográfico es parte de la colección de Jean-Jacques Schira. El cilindro fonográfico, antecesor del disco, fue el primer medio para grabar y escuchar sonidos. Saucier nació en Montreal. Fue un barítono y director de coros canadiense. Antes de perseguir una carrera como cantante, se formó como pianista con su padre. Se presentó como solista en diferentes iglesias de Canadá y con la Orquesta Sinfónica de Montreal, estudió canto en París e hizo presentaciones en Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos. Fue organista y director del coro de la iglesia St.-Louis du Mile-End en Montreal y, posteriormente, trabajó como director del coro de la iglesia St.-Louis-de-France. Se cree que fue el primer cantante canadiense en grabar en Canadá, alrededor de 1904, cuando se hizo esta grabación.

Montreal, antigua y moderna: recreativa, convincente, fascinante. Una guía única para el gerente editorial

Montreal, antigua y moderna: recreativa, convincente, fascinante. Una guía única para el gerente editorial es un homenaje a la ciudad de Montreal, que era la sexta ciudad más grande del continente norteamericano en 1915, cuando se publicó el libro. Ese año, acababa de terminarse una gran serie de proyectos de construcción en el sector de la ciudad que ahora se conoce como Vieux-Montréal (Vieja Montreal). Los impresionantes edificios de oficinas recién construidos daban a la ciudad un aspecto muy moderno. El libro ofrece más de 1000 grabados y fotografías de los edificios y de las figuras públicas de la ciudad. Las fotografías y las breves biografías de los principales ciudadanos ocupan gran parte del libro. La obra tiene diez capítulos, que cubren temas tales como la fundación y la historia antigua de la ciudad; Montreal como una ciudad «imperial» de gran importancia económica y comercial para Canadá; la historia de las calles y las avenidas relevantes de la ciudad; el desarrollo comercial; Montreal 100 años antes; la vida religiosa y social; el sistema educativo; la ciudad de Maisonneuve (un municipio relativamente nuevo situado al este de la ciudad); la vida musical y teatral, y las profesiones cultas de la ciudad.