18 de febrero de 2016

Leyendas de santos

El códice Helgonlegender (Leyendas de santos) consta de fragmentos de 26 leyendas diferentes en islandés antiguo, producidas por dos escribas diferentes. El género de Leyendas de santos representa una parte importante de la antigua literatura nórdica, en particular, la del siglo XIV. El códice está encuadernado en tablas de madera gruesas y está bastante desgastado por el hollín y el humo. Fue comprado en Islandia en 1682 por Jón Eggertsson (1643-1689) en nombre del Antikvitetskollegium (Colegio de Antigüedades) sueco y fue llevado a Estocolmo en 1683. Desde 1780, ha formado parte de la colección de manuscritos de la Biblioteca Nacional de Suecia. El códice contiene los siguientes textos: 1. La saga del arzobispo Tomás; 2. La saga del obispo Martín; 3. La saga del arzobispo Nicolás; 4. La saga del obispo Ambrosio; 5. La saga de Dionisio; 6. La saga de Silvestre; 7. La saga de Gregorio; 8. La saga de Agustín; 9. La saga de Blas; 10. La saga de Esteban; 11. La saga de Lorenzo; 12. La saga de Vicente el Diácono; 13. La saga de Benedicto; 14. La saga de Pablo el Ermitaño; 15. La saga de Mauro; 16. La saga de María de Egipto; 17. La saga de Marta y María Magdalena; 18. La saga de Catalina; 19. La saga de Bárbara; 20. La saga de Lucía; 21. La saga de Cecilia; 22. La saga de Ágata la Virgen; 23. La saga de Inés la Virgen; 24. Fe, esperanza y caridad; 25. La flagelación de la Cruz, y 26. La saga de Mauricio.

Viaje a las Indias Orientales durante los años 1748 y 1749

Ost-Indisk Resa 1748 och 1749 (Viaje a las Indias Orientales durante los años 1748 y 1749) es un diario escrito por Gustaf Fredrik Hjortberg (1724-1776). Es uno de los diarios y registros de transporte que se conservan de la Svenska Ostindiska Companiet (SOIC o Compañía Sueca de las Indias Orientales), que operó entre 1731 y 1813. Los neerlandeses, los británicos y los portugueses fueron las primeras potencias navales en beneficiarse del comercio con las Indias Orientales, éxito del que también gozó la SOIC. Fue la mayor compañía mercantil de su época en Suecia y comercializaba principalmente té, además de porcelana, seda, especias y otros productos. Hjortberg fue el médico de a bordo durante tres de los viajes que la Compañía hizo entre 1748 y 1753. Donó informes de sus viajes a la Real Academia de las Ciencias de Suecia, en los cuales dejó plasmadas algunas observaciones zoológicas. Después de su regreso a Suecia, Hjortberg fue nombrado vicario en Vallda, una parroquia en el sur de Suecia. El manuscrito está encuadernado en un volumen de papel con pequeños puntos rojos y tiene el tamaño de una cuartilla. Consta de 179 páginas, entre las que hay tres mapas. Antiguamente, había pertenecido a la biblioteca del Palacio Drottningholm, la residencia privada de la familia real sueca (su número de catálogo era 50). Luego fue transferido a la biblioteca de la Real Academia de las Ciencias de Suecia. Desde 1942, ha formado parte de la colección de manuscritos de la Biblioteca Nacional de Suecia.

El libro de trajes de Rålamb

Rålambska dräktboken (El libro de trajes de Rålamb) es parte de la colección Rålamb e integra el conjunto de manuscritos de la Biblioteca Nacional de Suecia. El fundador de la colección fue el barón Gustaf Rålamb (1675-1750), uno de los coleccionistas de manuscritos más famosos del siglo XVIII. El libro de trajes había sido comprado en Constantinopla por el padre de Gustaf Rålamb, Claes Rålamb (1622-1698), en 1657 o 1658. La colección Rålamb fue donada a la Biblioteca Nacional en 1886. El libro de trajes es un muraqqaʻ, una especie de álbum compuesto de imágenes provenientes de diversas fuentes. Este tipo de álbumes era popular entre los coleccionistas. El manuscrito contiene 121 dibujos coloridos en miniatura de funcionarios turcos, personas de diversas ocupaciones, diferentes grupos étnicos, entre otros. Los dibujos están trazados en tinta china, con aguada y con algunos detalles en dorado. La mayor parte de las hojas tienen notas en sueco, francés, italiano o latín que describen la figura en miniatura en cuestión, así como notas hechas por el propio Claes Rålamb. Después de las imágenes en miniatura, se presenta una hoja con retratos dibujados en seis medallones. Cuatro de los retratos son de gobernantes sasánidas, y uno es, probablemente, de un gobernante bizantino (cuyo nombre ha sido borrado, pero es posible que haya sido Heraclio, que era el emperador romano en Oriente cuando el islam surgió en Arabia). El retrato restante es de ‘Abd Manaf (un ancestro del profeta Mahoma).

Almanaque rúnico, 1560

El almanaque rúnico de la Biblioteca Nacional de Suecia pertenece a un grupo exclusivo de almanaques ilustrados en pergamino que datan desde fines de la Edad Media hasta el siglo XVI. Tiene el carácter de un calendario perpetuo, y su contenido es similar al de los calendarios medievales. Sin embargo, algunos datos astronómicos y ciertos cálculos están escritos en runas, lo que vincula el almanaque a la tradición de los calendarios rúnicos nórdicos, o varas nórdicas. El almanaque es similar a un libro plegado como si se tratara de un acordeón: se dobla de forma longitudinal y transversal. Tiene solapas para cada uno de los meses, que están ilustrados con imágenes que muestran los diferentes tipos de trabajos agrícolas típicos propios de ese mes. Además, cada imagen presenta una rueda con radios que indican las horas del día. Los radios negros marcan las horas de la noche, y los rojos, las del día. En la parte final, se muestra una imagen de la Crucifixión. Este almanaque está estrechamente relacionado con otro almanaque, de 1513, que se conserva en la Biblioteca Real, en Copenhague (signatura NKS 901 8:o). Es probable que ambos almanaques provengan de Escania, que ahora forma parte de la región sur de Suecia, pero que en esa época pertenecía a Dinamarca. El almanaque rúnico fue propiedad del rey Erico XIV (1533-1577) de Suecia. Fue adquirido por la Biblioteca Nacional en 1886, junto con la colección Rålamb.

Programa de los grandes ballets históricos, heroicos, nacionales, morales y alegóricos del señor Noverre, volumen 1. Trajes para la ejecución de los ballets del señor Noverre, volumen 2

El coreógrafo y teórico de la danza de origen francés Jean-Georges Noverre (1727-1810) es conocido como «el abuelo del ballet». Él fundó el ballet d’action (ballet dramático), donde todos los elementos de la producción (como la coreografía, la escenografía y el vestuario) están subordinados a la trama y al tema. Según Noverre, el ballet debía involucrar la expresión del carácter y de la emoción a través de los cuerpos y de los rostros de los bailarines, y no a través de trajes elaborados o diseños con formas agradables. Noverre presentó sus ideas en Lettres sur la danse, et sur les ballets (1760). A finales del siglo XVIII, Noverre buscó trabajo en la Ópera de Estocolmo. En ese momento, Estocolmo era considerado un lugar dinámico e interesante para las nuevas tendencias en el ballet. Noverre tenía 64 años y había forjado una extensa carrera como maestro de ballet en Francia. Para solicitar el puesto, donó al rey Gustavo III dos volúmenes firmados con varios documentos, algunos previamente impresos, relacionados con sus contribuciones al arte del ballet, sus observaciones sobre la construcción de una nueva ópera en Estocolmo, así como sus Reflexions sur le costume. Los volúmenes también incluían 147 bocetos para el vestuario de 19 ballets realizados por Louis René Boquet, diseñador de vestuario de la Ópera de París y mariscal de la Corte Real. Tras una demora de nueve meses, el rey le envió una carta a Noverre para expresar su gratitud por el obsequio, pero optó por no otorgarle un lugar al maestro de ballet francés en la Ópera de Estocolmo. El manuscrito fue depositado en la Biblioteca Nacional de Suecia en 1882, que finalmente lo adquirió.

Catálogo manuscrito de la biblioteca de Thomas Jefferson

A lo largo de su vida, Thomas Jefferson (1743-1826) coleccionó libros en una amplia gama de temas y en muchos idiomas. Durante la Revolución estadounidense, mientras se desempeñaba como embajador de los Estados Unidos en Francia, adquirió miles de libros para su biblioteca en Monticello. Hacia 1814, el último año de la guerra de 1812, durante la que los británicos quemaron Washington y la Biblioteca del Congreso, Jefferson poseía la colección privada de libros más extensa de los Estados Unidos. Ofreció vender su biblioteca al Congreso como reemplazo de la colección que había sido destruida por los británicos. El Congreso aceptó el ofrecimiento y le pagó a Jefferson 23 950 dólares por 6487 volúmenes. En el siglo XVIII, la mayoría de las bibliotecas estaban organizadas por orden alfabético. No obstante, Jefferson optó por organizar su biblioteca usando una versión modificada de un sistema que había sido creado por el filósofo británico Francis Bacon (1561-1626). Este clasificaba sus libros de acuerdo con tres categorías —Memoria, Razón e Imaginación— que Jefferson adaptó como Historia, Filosofía y Bellas Artes, y que dividió, a su vez, en 44 subcategorías. Aquí se presenta un catálogo de la biblioteca de Jefferson, copiado a petición suya por Nicholas Trist, quien estudió derecho con Jefferson, se casó con una de sus nietas y se desempeñó como albacea de sus bienes. Aparentemente, Trist trabajó a partir de una copia impresa en 1815 del Catálogo de la Biblioteca de los Estados Unidos, preparado por George Watterston, bibliotecario del Congreso. Jefferson marcó este catálogo para restaurar el orden temático original de su preferencia, en lugar del orden alfabético. Trist comunicó que había finalizado la tarea en una carta que envió desde Luisiana y con fecha del 18 de octubre de 1823. Un incendio que se desató en la Nochebuena de 1851 destruyó casi dos tercios de los 6487 ejemplares que el Congreso le había comprado a Jefferson.