4 de febrero de 2016

Indochina Francesa

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Indochina Francesa es el número 78 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. La Indochina Francesa estaba integrada por la colonia de Cochinchina (el extremo sur del actual territorio de Vietnam), los protectorados de Tonkín (la parte norte de Vietnam) y Annam (centro y sur de Vietnam, excepto por la zona ocupada por Cochinchina), Camboya, partes del actual territorio de Laos y el territorio de Kwang-chow-wan (Guangzhouwan), arrendado a China. El libro trata sobre geografía física y política, historia política, así como las condiciones políticas, sociales y económicas. La sección sobre geografía señala la importancia de los dos ríos principales, el Rojo y el Mekong, y de la extensa costa. Se calcula que la población era de 16,6 millones de habitantes, de los cuales aproximadamente el 80 por ciento eran anamitas (es decir, vietnamitas), y el resto, camboyanos, chinos, tailandeses y miembros de otros grupos más pequeños. La sección histórica alude brevemente a los antiguos reinos jemer y anamita, pero se centra, en particular, en el siglo XIX, época de la invasión francesa a la región y su disputa por la supremacía sobre el territorio con China y Siam (actual Tailandia). La economía de la Indochina Francesa era mayormente agrícola, y su principal producto de exportación era el arroz. El estudio señala lo siguiente: «los nativos de Indochina han aceptado con aparente placidez el dominio de los franceses; sin embargo, se han producido disturbios ocasionales en Annam y en Tonkín, muestras claras del descontento y el malestar subyacentes».

Posesiones francesas en Oceanía

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Posesiones francesas en Oceanía es el número 145 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. El estudio abarca dos grupos de territorios: Nueva Caledonia y sus dependencias, y los asentamientos franceses en Oceanía. Estos últimos incluyen las islas de la Sociedad, las islas Tubuai o Australes, el archipiélago Tuamotu, las islas Gambier (Mangareva) y las islas Marquesas. El libro contiene secciones que tratan sobre geografía física y política, historia política, así como las condiciones políticas, sociales y económicas; los dos grupos de territorios se analizan por separado. El estudio señala que la población total de estas islas dispersas era de 31 477 habitantes en 1911, e indica que, en los últimos años, la población indígena había disminuido y había sido compensada por una afluencia de trabajadores japoneses y chinos. La sección sobre historia política relata cómo las diversas islas fueron descubiertas por exploradores españoles, neerlandeses, franceses y británicos, y quedaron bajo control francés a partir de 1842 con la proclama del Protectorado Francés de las Islas de la Sociedad (Tahití), las del grupo de Barlovento y las Marquesas. En 1864, Francia comenzó a usar Nueva Caledonia como colonia penal. A modo de conclusión, el estudio asegura que las perspectivas económicas de las islas son bastante sombrías, debido a la escasez de mano de obra y a otros factores, pero define su ubicación como un potencial activo económico. «Las islas francesas en el Pacífico se ubican en importantes rutas comerciales. Tanto las rutas de Sidney a Vancouver como de Sidney a San Francisco pasan, por regla general, por el extremo sur de Nueva Caledonia. Los asentamientos franceses están casi a mitad de camino entre Australia y el canal de Panamá, y ofrecen buenos puertos de escala y estaciones carboneras en el sudeste del Pacífico». En la actualidad, Nueva Caledonia es una colectividad especial dentro de Francia, que probablemente esté en vías de plena independencia. Todas las otras posesiones francesas que se analizan en el libro son parte de la Polinesia Francesa.

Esquemas para mantener la paz general

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Esquemas para mantener la paz general es el número 160 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Escrito por lord Phillimore (Walter George Frank Phillimore, 1845-1929), un importante juez británico experto en derecho internacional, el libro es uno de los pocos volúmenes de la serie publicados con el nombre de un autor particular. El estudio tiene cuatro secciones, en las que Philllimore analiza los diferentes esquemas propuestos a lo largo de los siglos para mantener la paz general. La primera, «Un poder supremo», analiza las opiniones de Dante y Leibnitz sobre un papa o un emperador como fuerza impulsora de la paz. La segunda sección, «Una federación de estados», analiza las propuestas hechas por el rey Enrique IV de Francia, el abate de Saint-Pierre, William Penn, Immanuel Kant, entre otros, para garantizar la paz a través de la federación. La tercera, «Arbitraje internacional», cubre las posibles funciones de mediación y arbitraje para garantizar la paz, como las conferencias de La Haya de 1899 y 1907, el Tratado de Washington de 1914 entre los Estados Unidos y Gran Bretaña, y el intento del papa Benedicto XV de mediar una solución a la Primera Guerra Mundial en 1917. La sección final, «Esquemas de federación recientes», trata sobre las propuestas realizadas durante la guerra. Algunas de ellas influyeron en las deliberaciones que permitieron la creación de la Sociedad de Naciones en virtud del Tratado de Versalles. Phillimore señala que la mayoría de estos esquemas recientes son «combinaciones» de la segunda variedad y de la tercera, y contienen tanto elementos de la federación como del arbitraje internacional.

Schleswig-Holstein

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Schleswig-Holstein es el número 35 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Los ducados de Schleswig y de Holstein fueron gobernados por el rey de Dinamarca hasta 1864, cuando, como consecuencia de un breve conflicto bélico en el que se enfrentaron Austria y Prusia contra Dinamarca, quedaron bajo el dominio conjunto austro-prusiano. El condominio de las dos grandes potencias alemanas solo existió hasta 1866, cuando, como consecuencia de la guerra austro-prusiana de ese año, ambos ducados quedaron bajo el exclusivo control prusiano y se fusionaron para formar la provincia prusiana de Schleswig-Holstein. Los habitantes de Holstein hablaban alemán en su mayoría; los de Schleswig, sobre todo, danés, aunque durante siglos el alemán se había extendido más y más en el territorio situado al norte del río Eider (el límite entre los dos ducados y, tradicionalmente, la frontera entre Alemania y Escandinavia). También había una pequeña minoría de habitantes que hablaba frisón en algunas partes continentales de Schleswig y en varias islas del ducado. El libro trata sobre geografía física y política, historia política, así como las condiciones políticas, sociales y económicas. Gran parte de la obra gira en torno a la sección histórica y su análisis de los aspectos políticos, diplomáticos, militares, dinásticos y lingüísticos de las disputas por el control de la provincia. Se calcula que la población de Schleswig-Holstein era de 1 621 004 habitantes en 1910. Mientras tanto, la sección económica destaca la importancia del canal de Kiel que une los mares Báltico y del Norte (construido por Alemania e inaugurado en 1895), los puertos industriales de Kiel y Altona, y la riqueza generada por las pequeñas explotaciones agrícolas de la provincia y la pesca de eglefino, arenque y bacalao. Tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles estipuló que el futuro de Schleswig debía ser determinado por un plebiscito. La votación se llevó a cabo en febrero de 1920. Tres cuartas partes de la población se pronunciaron en favor de la unión con Dinamarca, y en julio de 1920, la provincia fue incorporada a Dinamarca. Holstein permaneció siendo parte de Alemania.

Senegal

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Senegal es el número 102 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Senegal fue una de las colonias francesas más antiguas e importantes en África. La actividad francesa en la costa africana, en la desembocadura del río Senegal, había comenzado ya en 1626, y el asentamiento de la Real Compañía de Senegal empezó a desarrollarse a principios del siglo XVIII. Por momentos, la colonia estuvo bajo control británico, pero fue devuelta a Francia en 1814. Senegal se convirtió en parte del Gobierno General de África Occidental por medio de un decreto gubernamental francés del 18 de octubre de 1904. El libro trata sobre geografía física y política, historia política, así como las condiciones políticas, sociales y económicas. La sección sobre las condiciones sociales y políticas es muy breve, ya que las condiciones religiosas, la organización militar y la educación pública en Senegal se tratan en el número 100 de la serie, África Occidental Francesa. Se calcula que la población total de la colonia ascendía a 1 259 920 habitantes hacia 1916; los mayores grupos étnicos eran los wólof, los peul (es decir, los fulbe o fulani) y los serer. La sección económica destaca la importancia del gran puerto comercial y naval de Dakar, que también estaba unido por ferrocarril a la ciudad costera de Saint Louis y su puerto. La agricultura era la principal actividad económica de la colonia, y el cacahuate era el principal producto de exportación. Asimismo, se describen la deforestación y la desertificación como graves desafíos ambientales. La colonia se convirtió en la República independiente de Senegal en 1960.

San Pedro y Miquelón

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. San Pedro y Miquelón es el número 131 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. San Pedro y Miquelón son dos pequeñas islas ubicadas aproximadamente 16 kilómetros al oeste y al sudoeste de Terranova, que, como señala el estudio, constituyen «todo lo que le queda a Francia de su antiguo gran imperio en América del Norte...». La sección sobre historia política narra cómo las islas pasaron varias veces de ser una posesión francesa a una británica entre la primera ocupación de los franceses alrededor de 1650 y su devolución final a Francia en 1814. El estudio señala que «la razón por la que la cesión de San Pedro y Miquelón era valorada por el Gobierno francés era su utilidad como base para el ejercicio de la pesca en los Grandes Bancos y en la costa de Terranova. En consecuencia, durante muchos años, San Pedro disfrutó de un considerable nivel de prosperidad como sede de una importante flota pesquera de unas 200 embarcaciones...». El estudio indica que la subsiguiente decadencia económica de las islas se debió a la disminución de la pesca de bacalao y a la transferencia de los puertos de origen a la parte continental de Terranova. La sección sobre las condiciones económicas analiza en detalle la pesca de bacalao, en lo que respecta a las existencias locales, la forma en que se lleva a cabo la pesca, la limpieza y el secado del pescado, el mercado de exportación y la mano de obra necesaria para la pesca. En 1902, la población era de 6482 habitantes; en 1911 cayó a 4209. En la actualidad, San Pedro y Miquelón son una colectividad autónoma que es parte de Francia.