4 de febrero de 2016

Guinea Portuguesa

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Guinea Portuguesa es el número 118 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. El libro contiene capítulos que tratan sobre geografía física y política, historia política, así como las condiciones políticas, sociales y económicas. La Guinea Portuguesa (actual Guinea-Bisáu) fue una pequeña colonia portuguesa situada en la costa occidental de África, que estaba rodeada por colonias francesas de mayor tamaño: Senegal al norte y Guinea Francesa al sur. La presencia portuguesa en el territorio se remontaba a mediados del siglo XV, cuando los exploradores enviados desde Portugal por el príncipe Enrique el Navegante zarparon hacia el sur y bordearon la costa de África. En el siglo XVII, la colonia se convirtió en una importante fuente de esclavos para Brasil y para las colonias españolas de América del Sur. Los principales grupos étnicos eran los fulanis, los balanta y los mancanha. El estudio señala que el «suelo es fértil, el país está bien irrigado y, por lo tanto, las posibilidades agrícolas de la colonia son buenas». Entre los cultivos que se producían, se destacaban el cacao, el algodón, el cacahuate, las nueces de kola, el maíz, el aceite de palma, el arroz, el caucho, la caña de azúcar y el tabaco. En el estudio, se afirma que «la agricultura es una ocupación imposible para los europeos, pero, con la excepción de algunas tribus, los nativos, en especial los biafada, la practican con absoluta naturalidad. Este grupo se dedica a la agricultura extensiva...». La Guinea Portuguesa declaró su independencia el 24 de septiembre de 1973, pero fue universalmente reconocida al año siguiente, después de un golpe militar que derrocó a la dictadura portuguesa.

Guayana Francesa

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Guayana Francesa es el número 137 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. El libro trata los temas de geografía física y política, historia política, así como las condiciones sociales, políticas y económicas. Situada en la costa norte de América del Sur entre la Guayana Holandesa (actual Surinam) y Brasil, la colonia de la Guayana Francesa tenía una población diversa que incluía nativos aborígenes de tres grupos principales (arawak, caribes y tupíes), descendientes de antiguos esclavos (incluidos los cimarrones, esclavos fugitivos que vivían en el interior del país) y europeos de ascendencia francesa, inglesa, portuguesa, neerlandesa y alemana. La sección sobre la historia política analiza la rivalidad entre franceses, neerlandeses y británicos por la isla de Cayena, el corazón histórico de la colonia, durante los siglos XVII y XVIII. Después de la ocupación por una fuerza anglo-portuguesa durante las guerras napoleónicas, la colonia fue devuelta a Francia, que la ha gobernado desde entonces. En 1854, Cayena se convirtió en una colonia penal francesa y en el hogar de la famosa isla del Diablo, que alojó a famosos presos, como el capitán Alfred Dreyfus. Se estima que la población total de prisioneros era de 8568 individuos en 1915. En 1853, se descubrió oro, y la minería aurífera se convirtió en la principal industria de la colonia. En el apéndice, un cuadro enumera la cantidad de concesiones otorgadas para practicar la minería aurífera entre 1900 y 1915, su tamaño y la producción anual total de oro en onzas troy y su valor en libras esterlinas. La Guayana Francesa sigue siendo un departamento de ultramar de Francia. Es el hogar del Centro Espacial Guayanés (Puerto espacial de Kourou), operado por las agencias espaciales francesa y europea.

África Ecuatorial Francesa

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. África Ecuatorial Francesa es el número 108 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. África Ecuatorial Francesa fue una división administrativa del Imperio francés, que se estableció en 1910 bajo el mando de un gobernador general que respondía a las autoridades francesas de París. Incluía las colonias del Congo francés (la actual República del Congo), Gabón, Chad y Ubangui-Chari (la actual República Centroafricana). El libro trata sobre geografía física y política, historia política, así como las condiciones políticas, sociales y económicas. La sección sobre la historia política relata los eventos clave mediante los que Francia adquirió esta vasta franja de territorio, el establecimiento de sus fronteras con las colonias vecinas controladas por otras potencias europeas y las interacciones entre Francia y Alemania, Francia y el Reino Unido y Francia e Italia en lo relativo al territorio. La sección económica señala que las colonias que constituían África Ecuatorial Francesa estaban relativamente poco desarrolladas debido a factores naturales (una población pequeña y escasas vías interiores navegables), a la falta de inversión y a otros fracasos de la política francesa. La actividad económica estaba dominada por 13 empresas concesionarias que se dedicaban principalmente a la extracción y a la exportación de productos de origen animal y vegetal. En 1913, las principales exportaciones eran el caucho, la madera (incluso maderas tropicales, como el ébano y la caoba), el aceite de ballena y el marfil.

Guinea Francesa

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Guinea Francesa es el número 103 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. La colonia de Guinea Francesa se estableció en la última parte del siglo XIX, cuando Francia adquirió territorios en la costa occidental de África a través de un tratado con los habitantes locales y trazó las fronteras de los territorios con las vecinas colonias de Sierra Leona (británica) y Guinea Portuguesa (otrora dominio portugués que corresponde al actual territorio de Guinea-Bisáu), y con la República independiente de Liberia. En 1904, Guinea Francesa se convirtió en parte del gobierno general de África Occidental Francesa. El libro cubre temas de geografía física y política, historia política y condiciones económicas. (Las condiciones sociales y políticas se tratan en el número 100 de la serie África Occidental Francesa). Se estima que la población total de la colonia en 1916 era de 1 808 893 habitantes; los mayores grupos étnicos eran los fulanis, los mandingas (malinkés) y los sossos. La población total de origen europeo era de apenas 1166 habitantes. La economía de la colonia se basaba en gran medida en la producción de caucho, que representó el 73 por ciento de las exportaciones en el período 1900-1914. El apéndice incluye extractos de los principales tratados que definieron los límites de la colonia y cuadros con estadísticas comerciales detalladas. La Guinea Francesa se convirtió en la República independiente de Guinea el 2 de octubre de 1958.

Posesiones francesas en la India

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Posesiones francesas en la India es el número 77 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. En 1664, bajo el reinado de Luis XIV, Francia estableció La Compagnie des Indes Orientales (la Compañía de las Indias Orientales) con el propósito de fundar asentamientos franceses y puestos comerciales en la India, y de competir por ganarse un lugar en el comercio del subcontinente. Sin embargo, los esfuerzos colonialistas franceses en la India nunca tuvieron mucho éxito. Hacia 1817, cuando se hicieron los acuerdos territoriales finales con respecto a las Établissements français de l’Inde (posesiones francesas en la India), Francia solo poseía cinco territorios pequeños y muy dispersos: Puducherry, Karaikal, Yanam, Mahe y Chandernagor. Este estudio trata sobre geografía física y política de estos territorios, su historia política, así como las condiciones políticas, sociales y económicas. En el estudio, se calcula que, hacia 1915, la población total de estos territorios era de 266 828 habitantes. Afirma que, en el pasado, la India francesa había experimentado ciertos períodos de prosperidad, en especial, como resultado del comercio; sin embargo, ofrece una perspectiva pesimista para el futuro en vista de las «dificultades insuperables que surgen de la situación geográfica de estos territorios dispersos». En 1947 y en 1954, Francia entregó sus posesiones indias a la República independiente de la India.

Marruecos francés

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Marruecos francés es el número 101 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Este estudio puede leerse junto con el número 122 de la serie, Marruecos español. El libro trata sobre geografía física y política, historia política, así como las condiciones políticas, sociales y económicas. La sección histórica brinda una breve reseña de la historia de Marruecos: comienza por la conquista árabe en el siglo VII y luego analiza las dinastías bereberes de los siglos XI-XVI y las dinastías jerifianas de los siglos XVI al XIX. Concluye con la era moderna a partir de 1830, cuando se produjo la invasión francesa de Argelia, que se extendió hasta 1912, año en que los protectorados de Francia y de España se establecieron en Marruecos. Se analiza en detalle la «cuestión marroquí», que involucraba a potencias europeas que competían por tener influencia sobre este territorio estratégicamente importante. El estudio calcula que la población total de Marruecos era de entre 4 millones y 6 millones de habitantes, de los cuales 3 500 000-5 000 000 vivían en el Marruecos francés; 1 000 000, en el protectorado español, y otro millón, en partes de Marruecos que no estaban ocupadas por potencias europeas. Los principales grupos étnicos eran los bereberes, los árabes, los judíos, entre varios otros. El estudio afirma lo siguiente: «Los factores determinantes de la historia de Marruecos han sido siempre su geografía y su etnografía. Sus vastas extensiones de tierra (muy fértil y fácilmente cultivable) han atraído, desde los primeros tiempos, a invasores provenientes del este y, aún más, de los desiertos del sur. Su extensa costa, bordeada por dos rutas comerciales —una mediterránea y una atlántica—, ha puesto en peligro la seguridad de los comerciantes y de los viajeros europeos durante muchos años...». En tiempos más recientes, «los informes sobre los recursos minerales marroquíes han atraído la atención de las potencias y han impulsado la rivalidad internacional».