4 de febrero de 2016

Islas Malvinas y Kerguelen

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Islas Malvinas y Kerguelen es el número 138 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Las Islas Malvinas son un archipiélago controlado por los británicos que se sitúa en el Atlántico Sur, aproximadamente a 480 kilómetros de la costa de Argentina, nación que también las reclama como propias (Gran Bretaña las llama Falkland Islands). En el momento en que se redactó este estudio, las Malvinas eran una colonia de la Corona, que incluía una serie de pequeñas islas en la parte meridional del Atlántico Sur, así como la Tierra de Graham en el continente antártico. El libro contiene capítulos sobre geografía física y política, historia política, así como sobre las condiciones políticas, sociales y económicas. La sección de historia política indica los diferentes nombres dados a las islas con el paso del tiempo, como Îles Malouines, nombre que surgió a raíz de las visitas de buques procedentes de Saint Malo, Francia. Asimismo, resume los principales hechos relacionados con la disputa entre Gran Bretaña y España sobre la propiedad de las islas. Esta disputa luego se estableció entre Gran Bretaña y Argentina, cuando esta última se independizó de España. En cuanto a la economía de las islas, se indica que las principales actividades son la ganadería ovina y la caza de ballenas. La segunda parte del libro trata brevemente sobre Kerguelen, una dependencia francesa en el océano Índico meridional que lleva el nombre de Yves Joseph de Kerguélen-Trémarec, un marinero francés que descubrió el archipiélago en 1772. El estudio señala que Kerguelen nunca estuvo habitada de forma permanente, a pesar de que, en el siglo XIX, los balleneros y los cazadores de focas (principalmente estadounidenses) la visitaban con frecuencia. En la actualidad, la isla principal de Grande Terre y las 300 otras pequeñas islas de Kerguelen forman parte de las Tierras Australes y Antárticas Francesas, y también se las conoce como las islas de la Desolación.

La formación del Imperio colonial portugués

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. La formación del Imperio colonial portugués es el número 115 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. El libro narra la historia política de la formación y de la expansión del Imperio portugués, comenzando con el descubrimiento y la colonización de las islas del Atlántico (las Azores, Madeira, las Canarias y las islas de Cabo Verde) en el siglo XV, y continuando con la expansión portuguesa en África Occidental, África Oriental, India y el océano Índico, el Lejano Oriente y Brasil en los siglos posteriores. Analiza la rivalidad de Portugal con los turcos otomanos por el control de las rutas comerciales hacia el Lejano Oriente, el éxito portugués en el establecimiento de un control efectivo sobre el océano Índico en el siglo XVI y el período de decadencia que comenzó en el siglo siguiente, como resultado de las rivalidades y las guerras con otras potencias europeas, en particular, con los neerlandeses y los españoles, así como las derrotas a manos de poderosas figuras locales, como los árabes de Omán y los marathas de la India. El estudio concluye señalando que, a pesar de las pérdidas, Portugal todavía «posee ciertas regiones muy valiosas en África y tres grupos de islas en el Atlántico, que, en las condiciones actuales, tienen un enorme valor». Agrega que los círculos imperialistas en Alemania tenían la intención de anexar las colonias portuguesas en África (Angola y Mozambique), como parte de un plan para crear el vasto imperio colonial alemán de «Mittelafrika».

Antiguas posesiones alemanas en Oceanía

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Antiguas posesiones alemanas en Oceanía es el número 146 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. El libro contiene secciones sobre geografía física y política, historia política, así como sobre las condiciones políticas, sociales y económicas. Se centra en la Tierra del Emperador Guillermo, el archipiélago de Bismarck, las islas Carolinas y Palaos, las islas Marianas, las islas Marshall y Samoa. La sección sobre historia política describe el establecimiento por parte de Alemania, a finales del siglo XIX, de un imperio en el Pacífico. Lo logró mediante la proclamación de protectorados, la compra de territorios a España, la firma de acuerdos con Francia y Gran Bretaña, y la partición de territorios. Alemania perdió todas estas colonias al final de la Primera Guerra Mundial. En 1914, al comienzo de la guerra, las tropas australianas ocuparon la Tierra del Emperador Guillermo y el archipiélago de Bismarck. Después de la guerra, estos territorios fueron administrados por Australia conforme a un mandato de la Sociedad de Naciones. Hoy en día, ambos territorios son parte del Estado independiente de Papúa Nueva Guinea. Las islas Carolinas y Palaos fueron ocupadas por Japón en 1914, país que las administró después de la Primera Guerra Mundial en virtud de un mandato de la Sociedad de Naciones. Después de la Segunda Guerra Mundial, estos territorios fueron administrados por los Estados Unidos conforme a un mandato de las Naciones Unidas. Hoy conforman dos países independientes: los Estados Federados de Micronesia y Palaos. Las islas Marianas y las islas Marshall fueron ocupadas por Japón en 1914, país que las administró una vez concluida la Primera Guerra Mundial. Al término de la Segunda Guerra Mundial, la administración de estas islas quedó a cargo de los Estados Unidos. En la actualidad, las Marianas son parte del territorio de los Estados Unidos, mientras que las islas Marshall conforman la República independiente de las Islas Marshall. Las fuerzas de Nueva Zelandia ocuparon el protectorado alemán de Samoa en 1914, y Nueva Zelanda administró el territorio conforme a mandatos de la Sociedad de Naciones y de las Naciones Unidas hasta 1962. Hoy, es el Estado independiente de Samoa.

La libertad de los mares

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. La libertad de los mares es el número 148 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. La libertad de los mares fue un tema muy polémico durante la Primera Guerra Mundial, ya que las potencias aliadas y las potencias centrales implementaban bloqueos contra los puertos de la parte enemiga, y esto afectaba la navegación neutral. Los Estados Unidos y otras potencias no beligerantes se oponían a que los británicos interfirieran las rutas de los barcos que tenían como destino las naciones neutrales, pero la mayoría se indignó aún más cuando Alemania instituyó una política de guerra submarina sin restricciones contra todos los buques mercantes que se dirigían a los puertos de Gran Bretaña, Francia, Italia y Rusia, sus enemigos en la guerra. Este libro ofrece una perspectiva histórica del concepto de la libertad de los mares y de la forma en que evolucionó desde comienzos del siglo XVIII en adelante. Escrita desde la perspectiva británica y en defensa de la política británica, la obra sostiene que, en la Primera Guerra Mundial, Alemania adoptó la misma política que Francia había implementado durante las guerras napoleónicas, donde la potencia más fuerte en tierra invocaba derechos neutrales para negarle el poder a la potencia más fuerte en el mar, con el fin de avanzar en sus objetivos de dominación mundial: «La ambición alemana en la última guerra reflejaba la ambición del propio Bonaparte. La espuria reivindicación de la ‘Libertad de los Mares’ y sus conocidas fórmulas resurgió para servir al viejo propósito de destruir aquello que les impedía dominar el mundo: la supremacía de Inglaterra en el mar». El autor, sir Francis Taylor Piggott (1852-1925), fue un prominente jurista británico que escribió más de una docena de libros legales y que ocupó numerosos cargos nacionales e internacionales, como el de asesor constitucional del primer ministro Hirobumi Ito de Japón (1887-1890), secretario del fiscal general para el arbitraje del mar de Bering (1893) y presidente del Tribunal Supremo de Hong Kong (1905-1912).

Timor portugués

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Timor portugués es el número 80 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Timor Oriental, la parte oriental de la isla de Timor, como su nombre lo indica, quedó bajo control portugués en el siglo XVI y desempeñó una función importante en el comercio de especias. En 1618, los neerlandeses establecieron una colonia en la parte occidental de Timor. Portugal y Holanda se disputaron el control de la isla hasta el siglo XVIII, cuando los portugueses finalmente aceptaron la presencia neerlandesa. La frontera entre las partes de la isla se estableció en 1914 y constituye la frontera actual entre Indonesia (antiguas Indias Orientales holandesas) y Timor Oriental. El libro trata sobre geografía física y política, historia política, así como las condiciones políticas, sociales y económicas. Se estima que la población hacia 1915 era de 377 815 habitantes; el principal grupo lingüístico era el tetun. La economía de Timor Oriental era principalmente agrícola: existían grandes plantaciones y cultivos de subsistencia de la población nativa. El principal producto de exportación era el café. El estudio señala el potencial agrícola de la colonia, debido a la calidad del café y a las perspectivas de aumento del cultivo de cacao y de algodón. No obstante, predice que, tal como ha sucedido en el pasado, el desarrollo se vería obstaculizado por la escasez de mano de obra y de capital. Timor Oriental logró la independencia el 20 de mayo de 2002 después de una larga disputa con Indonesia por la soberanía y luego de un período de administración de las Naciones Unidas.

La política del presidente Wilson

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. La política del presidente Wilson es el número 161 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. El libro se compone en su totalidad de extractos de las declaraciones hechas por Woodrow Wilson, presidente de los Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial. No presenta introducción ni análisis. Los extractos se ofrecen cronológicamente y están agrupados en tres períodos: el «período neutral», desde agosto de 1914 hasta abril de 1916, cuando los Estados Unidos, bajo el gobierno de Wilson, hicieron grandes esfuerzos para quedar fuera del conflicto manteniendo una estricta neutralidad; el «período crítico», entre abril de 1916 y abril de 1917, cuando los Estados Unidos se involucraron cada vez más en la guerra contra Alemania como resultado, principalmente, de la política de guerra submarina sin restricciones alemana (es decir, el hundimiento de barcos comerciales que enarbolaban la bandera de estados neutrales, como parte de la aplicación del bloqueo alemán contra Gran Bretaña, Francia, Italia y Rusia), y el «período posterior a la intervención», del 17 de abril a diciembre de 1918, después de que los Estados Unidos le habían declarado la guerra a Alemania. El apéndice contiene una serie de declaraciones y notas diplomáticas esbozadas por Alemania y Austria en 1918 en relación con los términos de una posible paz.