27 de octubre de 2016

Carta portulana

Las primeras cartas marítimas se produjeron entre finales del siglo XIII y comienzos del XIV. Su principal objetivo era representar, con la mayor precisión posible, las costas y los puertos —razón por lo que se las llamó portulanas—. Los descubrimientos realizados durante las aventuras de los marinos en el mar abierto quedaban plasmados en estas cartas. Una ley portuguesa estipulaba que cada barco debía llevar a bordo dos cartas de uso práctico. La carta portulana que se muestra aquí es una copia de un ejemplar portugués original trazado por un cartógrafo italiano. Se trata de un documento importante en la historia del descubrimiento de América y se lo conoce como el Kunstmann II o el Mapa de los cuatro dedos. Data de alrededor de 1502-1506 y ya registra los descubrimientos fruto de los viajes del explorador portugués Miguel Corte-Real (circa 1448-circa 1502) y del explorador y navegante italiano Américo Vespucio (circa 1451/1454-1512) en 1501. Corte-Real documentó Terra de Lavorador (parte de lo que hoy es Groenlandia) y Terra Corte Real (Terranova y Labrador) en América del Norte. Entre los hallazgos de Vespucio en América del Sur se destacan la costa norte desde De Lisleo (San Lorenzo, lago de Maracaibo) hasta el Rio de le Aues (río Orinoco) y, entre el cabo San Roque y el río de Cananor, la costa oriental del continente. En este mapa, la franja costera austral se denomina «Terra Sanctae Crucis». Abajo, a la izquierda, hay una inscripción y una imagen que indican la prevalencia del canibalismo en esta región. En la imagen escorzada en sentido norte-sur de África, el norte es visiblemente más ancho de este a oeste. Madagascar, la isla frente a la costa oriental de África descubierta en 1506, no aparece en el mapa, por lo que no hay dudas de que la carta fue trazada antes de esa fecha. Los diferentes nombres en el mapa aparecen en latín, portugués e italiano.

Fragmento de «Moralia» en la sexta parte de Job

Este manuscrito del siglo VIII es un ejemplo destacado de la herencia anglosajona de Baviera y, más específicamente, de Múnich. Se trata de una copia incompleta de la exégesis alegórica de Gregorio Magno de la sexta parte del Libro de Job. El manuscrito, que consta de unas 300 páginas, fue escrito casi en su totalidad por el escriba anglosajón Peregrinus («Extranjero»), quien, en el colofón (verso del folio 146) explica su nombre y narra sus experiencias laborales en el scriptorium de Frisinga (Baviera) bajo las órdenes del obispo Arbeo, fundador de la biblioteca de la catedral y obispo de Frisinga entre 764 y 783. Se incluyen pasajes en minúscula carolingia temprana de otros escribas de Frisinga en unas pocas páginas. La primera página (verso del folio 1) está decorada con un borde arquitectónico, que consta de cuatro arcadas sostenidas por pilares de colores con capiteles y bases escalonadas, tal como se suelen utilizar en las tablas canónicas. En los espacios debajo de las dos arcadas de la izquierda, se puede observar a un animal que mira hacia atrás. El texto comienza en el recto de la hoja 2 con una gran inicial «S» (por sancti) insular, que está ornamentada con motivos entrelazados y cabezas de animales en los extremos. El exlibris de Frisinga del margen superior, «Iste liber est sanctae Marie et sancti Corbiniani Frisinge» (Este es el libro de santa María y san Corbiniano, Frisinga), data del siglo XII. La obra fue conservada en la biblioteca de la catedral de Frisinga durante más de un milenio y luego, en 1803, fue trasladada a la de la corte de Múnich, antecesora de la Biblioteca Estatal de Baviera.

Técnicas para una vida contemplativa

Esta edición es un compendio de cinco textos breves destinados a la educación religiosa de los miembros del clero. El primero, titulado Ars et modus contemplativae vitae (Técnicas para una vida contemplativa), se ocupa de los artículos más importantes de la fe, fundamentales para la vida contemplativa. El texto está precedido por una serie de medallones con leyenda, que tienen imágenes que ilustran las temáticas de la obra. Estas ilustraciones eran ayudas gráficas o esquemáticas para la meditación, al igual que otras dos láminas que representan los nombres y los atributos de Dios, así como escenas de la vida de Jesús. El libro también contiene tratados breves sobre la meditación y el arte de la memorización, un extracto de un manual de predicación atribuido a santo Tomás de Aquino e instrucciones sobre cómo construir un arbor praedicandi (árbol de la predicación), que finaliza con una xilografía a doble página que representa en forma de árbol el desarrollo retórico de un sermón. La edición fue cuidadosamente planificada para combinar el método de la impresión de tipos móviles con el uso de impresiones xilográficas. Las xilografías se imprimieron en hojas separadas y, luego, se encuadernaron al comienzo y al final de la obra. Usando una moleta (piedra de moler), las xilografías eran transferidas al papel humedecido, que se frotaba sobre el bloque entintado con piezas de cuero. Esta técnica dañaba el reverso de la impresión, que, por ese motivo, se dejaba en blanco. A menudo, estos grabados se pegaban para producir páginas de doble faz. Mientras tanto, la impresión tipográfica en una prensa permitía utilizar ambos lados del papel. El libro que se muestra aquí se produjo en el taller de Friedrich Creussner, un impresor que estuvo en actividad en Núremberg desde el comienzo de la década de 1470 hasta el final del siglo XV. De entre sus más de 140 ediciones impresas, esta es la única versión sobreviviente que combina el método de impresión xilográfico y el tipográfico. Es posible que Creussner ya hubiera empleado estas técnicas para producir Defensorium virginitatis Mariae (En defensa de la virginidad de María) en 1470, pero dicha obra no ha sobrevivido.

Danza de la muerte

La obra Totentanz (Danza de la muerte), en renano medio, se originó en Maguncia alrededor de 1450. Si bien está inspirada en la Danse de macabré de París, el modelo utilizado fue una versión en alemán consistente en pliegos sueltos ilustrados. La elección de sus personajes está orientada a un público más bien urbano. La piadosa entrega a la misericordia de Dios frente a la amenaza de una plaga de dimensiones epidémicas pone de manifiesto su espíritu franciscano. Combina textos escritos (cada uno con ocho líneas de verso sobre la acusación de la Muerte y la confesión de su sorprendida víctima) e imágenes (cada una de las cuales muestra una figura de la Muerte y una persona viva, emblemática de una clase social en particular y criticada por ser la representante de dicho grupo). Esta edición, publicada en Heidelberg por Heinrich Knoblochtzer (1445-1500), es la primera versión en forma de libro impreso de la Danza de la muerte. El motivo de la danza forzada se acentúa en las xilografías, gracias a los gestos excéntricos de las imágenes de la Muerte, sus instrumentos musicales (que varían según la imagen) y la ilustración introductoria, que muestra a un cuarteto tocando para un grupo de bailarines sin vida en un salón de baile. Las iniciales decorativas de esta primera impresión, de la que solo se conocen cuatro ejemplares, fueron hechas por la extinta imprenta de Johann Zainer, el primer impresor de Ulm. En el siglo XVIII, esta copia perteneció a J. N. Weislinger, un sacerdote de Capell. Luego, pasó a formar parte de la biblioteca de la corte del elector Karl Theodor en Mannheim y, en el siglo XIX, fue llevada a Múnich.

Adab, volumen 2, número 1, junio de 1954

Adab fue la revista literaria de la Pohanżay-i Adabīyāt va ʻUlūm-i Basharī (Facultad de Humanidades y Letras) de la Universidad de Kabul. Comenzó a publicarse de forma trimestral en mayo de 1953. En árabe, en persa (darí) y en pastún, la palabra «adab» denota la idea tanto de cultura como de literatura, y la revista constaba, sobre todo, de artículos sobre literatura e historia, con énfasis en la literatura y la historia cultural de Afganistán. La mayoría de los artículos estaban escritos en persa, aunque aparecen varios en pastún y algunos en inglés. Un número típico contenía artículos sobre estética y crítica literaria, biografías, ensayos sobre las principales obras literarias y obras originales de poesía y prosa de estilo tradicional. La Facultad de Letras y Humanidades se inauguró en el otoño de 1944, y el lanzamiento de Adab llegó casi una década después. La Universidad de Kabul se fundó en 1932. La Facultad de Humanidades y Letras fue la cuarta en incorporarse a la universidad, después de la Facultad de Medicina (1932), la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas (1938), y la Facultad de Ciencias (1942).

Adab, volumen 2, número 2, septiembre de 1954

Adab fue la revista literaria de la Pohanżay-i Adabīyāt va ʻUlūm-i Basharī (Facultad de Humanidades y Letras) de la Universidad de Kabul. Comenzó a publicarse de forma trimestral en mayo de 1953. En árabe, en persa (darí) y en pastún, la palabra «adab» denota la idea tanto de cultura como de literatura, y la revista constaba, sobre todo, de artículos sobre literatura e historia, con énfasis en la literatura y la historia cultural de Afganistán. La mayoría de los artículos estaban escritos en persa, aunque aparecen varios en pastún y algunos en inglés. Un número típico contenía artículos sobre estética y crítica literaria, biografías, ensayos sobre las principales obras literarias y obras originales de poesía y prosa de estilo tradicional. La Facultad de Letras y Humanidades se inauguró en el otoño de 1944, y el lanzamiento de Adab llegó casi una década después. La Universidad de Kabul se fundó en 1932. La Facultad de Humanidades y Letras fue la cuarta en incorporarse a la universidad, después de la Facultad de Medicina (1932), la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas (1938), y la Facultad de Ciencias (1942).