9 de junio de 2015

«La vida de santa Margarita» y las vidas de otros santos

Solo unos pocos manuscritos del siglo XI conservan leyendas iluminadas de santos. Este manuscrito constituye uno de esos raros ejemplos. Pertenece al monasterio de Benediktbeuern, Baviera, y llegó a la biblioteca de la corte de Múnich en 1803. El manuscrito compuesto presenta una lista de mártires y varias vidas de santos. Solo está iluminada la vida de santa Margarita de Antioquía, desde el recto de la página 63 hasta el verso de la 98. El martirio de Margarita, la santa patrona de las embarazadas, fue un texto muy popular en la Edad Media. Según cuenta la leyenda, el prefecto romano Olibrio se enamoró de Margarita mientras llevaba a cabo una campaña en Antioquía. Margarita, que era una ferviente cristiana, rechazó su cortejo. Nadie pudo hacerle abandonar su fe, ni siquiera bajo tortura. Fue devorada por el diablo, que se le había aparecido en forma de dragón. Como la cruz que Margarita llevaba le desgarró las entrañas, la vomitó. Margarita fue decapitada. En el manuscrito de Múnich, muy parecido al tipo original del ciclo de iluminación del sur de Alemania, hay diez dibujos en pluma sin marco que acompañan el texto de la leyenda. Sin embargo, nunca se completó la ilustración del manuscrito, probablemente debido a que los errores y las omisiones de los escribas causaron confusión en la correlación correcta de la secuencia de imágenes.

Epístolas de san Pablo con comentario

Este manuscrito que data del siglo XII, que produjo una sola persona en escritura carolina minúscula, contiene las Epístolas de san Pablo con una glosa interlineal y glosas marginales. Iniciales doradas decoradas con zarcillos y delineadas en rojo sobre un fondo verde y azul marcan el comienzo de cada epístola. Por encima del prólogo de la primera epístola (la epístola a los romanos), hay una imagen de san Pablo sentado en un trono, con un libro abierto en el regazo y sosteniendo dos extensos pergaminos. Lo rodean retratos de medio cuerpo de seis figuras masculinas, enmarcados por arcadas. Los hombres del lado derecho, que llevan gorras, probablemente representen a los judíos; los del lado izquierdo, con la cabeza descubierta, a los griegos. San Pablo era tanto griego como judío; ambos pueblos se mencionan en los versos de los márgenes derecho e izquierdo de la miniatura. Es probable que la iluminación se haya producido en Alemania Occidental, y está relacionada con modelos anteriores de la zona de Coblenza. Antes del siglo XV, el manuscrito perteneció al monasterio benedictino de Benediktbeuern, Baviera; fue trasladado a Múnich en 1802.

Evangelio

Este Evangelio, que data de mediados del siglo XI, tiene un total de dieciséis tablas canónicas (a continuación de los prólogos), nueve páginas tapiz de tamaño completo, páginas iniciales y páginas decoradas; así como cuatro retratos de los evangelistas. Las páginas tapiz y los retratos de los evangelistas están realizados en páginas individuales. Se representa a cada evangelista con su símbolo (el ángel para Mateo, el león para Marcos, el buey para Lucas y el águila para Juan) y con la paloma del Espíritu Santo, símbolo de la inspiración divina. Dada la relevancia que se les da a las diversas festividades litúrgicas específicas que se mencionan en el texto, es posible deducir que el manuscrito fue realizado en el norte de Alemania. Según una inscripción en el verso del folio 3, este Evangelio había pertenecido a la abadía de Niederaltaich, sur de Baviera, desde la Baja Edad Media, donde restauraron la cubierta en 1601. Tras la disolución del monasterio, el libro fue trasladado a Múnich en 1803.

Exposición de realidades con la explicación de «El tesoro de las complejidades»

Esta obra en seis volúmenes de al-shari’ah (ley islámica) es un comentario que escribió ʻUthman ibn ʻAli al-Zaylaʻi (fallecido en 1342/3) sobre un compendio de sentencias de ʻAbd Allah ibn Ahmad Al-Nasafi (fallecido en 1310), casi contemporáneo del autor. Con frecuencia, los textos legales islámicos están acompañados de comentarios en los márgenes, y Tabayīn al-ḥaqāʼiq (Exposición de realidades) no es la excepción. Al texto principal de al-Zaylaʻi se le suma, en los márgenes, un comentario de Shihab al-Din Ahmad al-Shilbi (fallecido en 1611/2). Por lo tanto, el manuscrito contiene Tabayīn al-ḥaqāʼiq, el comentario de al-Zaylaʻi sobre Kanz al-daqāʼiq (El tesoro de las complejidades), de al-Nasafi, con una glosa marginal sin título que escribió al-Shilbi sobre el comentario de al-Zaylaʻi. Tabayīn al-ḥaqāʼiq es una exposición exhaustiva de la normativa legal hanafí, incluida la pertinente a la oración y a los rituales, a las transacciones comerciales, al matrimonio y al divorcio, a la acogida de niños y a los procedimientos legales, entre muchos otros temas. Los partidarios de la jurisprudencia hanafí tienen un gran respeto por Al-Nasafi; así como por el comentario de al-Zaylaʻi. Poco se sabe de la vida de al-Zaylaʻi, más allá de que seguramente era oriundo de la ciudad portuaria de al-Zayla' (también llamada Zeila o Zeilah, en la actual Somalia) y que enseñó en El Cairo. La literatura biográfica tiene aún menos registros acerca de al-Shilbi. Al igual que con las otras escuelas de derecho suní, la tradición hanafí comenzó mucho después del fallecimiento del profeta Mahoma en el año 632. Abu Hanifah (fallecido en 767/8) estableció su reputación como maestro en Bagdad y Kufa, en la Irak abasí. Sus enseñanzas fueron memorizadas, copiadas y transmitidas por sus alumnos y posteriores aprendices, cuyas obras se consideran dignas de autoridad. La jurisprudencia hanafí es la tradición dominante en Asia Meridional y Asia Central, en Turquía y en muchas otras regiones. La presente obra fue publicada en El Cairo en la imprenta Bulaq, la imprenta gubernamental, a expensas del comerciante de libros ʻUmar al-Khashshab, quien «respaldó la publicación para satisfacer la demanda de los estudiantes, la necesidad de referencia expresada por los expertos y por los beneficios que brindaba al público».

Diccionario fundamental de palabras inusuales del hadiz y de antaño

Al-Nihāyah fī gharīb al-ḥadīth wa-al-athar (Diccionario fundamental de palabras inusuales del hadiz y de antaño) es un diccionario de cuatro volúmenes sobre los hadices, o dichos del profeta Mahoma, escrito por el erudito medieval Majd al-Din ibn al-Athir (1149-1210). Es una concordancia especializada en palabras inusuales o poco comunes que aparecen en hadices, complementadas con términos del Corán y de la historia islámica antigua. Ya en su época, la obra fue reconocida como una importante contribución a la lexicografía y se incorporó al magistral Lisān al-ʻArab (El idioma árabe), de ibn Manzur (fallecido en 1311/2). Una nota especifica las correcciones que deben hacerse en Lisān en función del diccionario de ibn al-Athir. Se suele asociar a la familia de ibn al-Athir, padre e hijos, con Mosul, la ciudad del norte de Irak donde enseñaron, escribieron y aportaron temas literarios a la corte local. Con frecuencia viajaban en misión diplomática. La literatura secundaria a veces confunde a Majd al-Din ibn al-Athir con alguno de sus hermanos, el historiador Diyaʻ al-Din (fallecido en 1239) o ‘Izz al-Din (fallecido en 1233), que también fue un erudito y funcionario de la corte, pero tenía una inclinación más literaria. El texto principal está acompañado por un comentario marginal del famoso erudito egipcio Jalal al-Din al-Suyuti (1445-1505). Después de enseñar en El Cairo, al-Suyuti vivió gran parte de su vida en reclusión. Es reconocido por sus comentarios sobre las obras de eruditos anteriores y es el autor de Jamiʻ al-jawamiʻ (Recopilación de compilaciones), una referencia estándar sobre hadices. La presente obra fue publicada a expensas de ʻUthman ʻAbd al-Raziq, dueño de la imprenta ʻUthmaniyah en El Cairo, Egipto.

La compilación menor de los hadices del mensajero consagrado

Este manuscrito que data de finales del siglo XVII es una colección de hadices, o dichos del profeta Mahoma, elaborada por el gran erudito egipcio Jalal al-Din al-Suyuti (1445-1505). La obra está ejecutada con esmero en escritura naskh. El título está enmarcado en una viñeta decorativa, que, si bien no cuenta con un diseño exquisito, es colorida y discreta. En contraste con su amplia Jami' al-jawami' (Recopilación de compilaciones), al-Suyuti promete en esta obra «una versión breve y concisa de los hadices y de los primeros registros, que descarta lo superficial y solo se concentra en la esencia». Logra su objetivo mediante el empleo de citas breves de cada hadiz y de abreviaturas de las fuentes respectivas. Escribía expresamente para estudiantes, no para expertos con una formación completa. Organizó la obra en orden alfabético según la primera palabra de la cita. Listó las prohibiciones (manahi) aparentemente impuestas por Mahoma bajo el verbo naha (prohibir), en la letra nūn. Al-Suyuti es famoso por su memoria prodigiosa, que le ayudó en su obra especializada en cientos de miles de hadices; aquí se incluyen unos 11 000. Brillante, combativo, polémico y seguro de sí mismo, al-Suyuti despertó la hostilidad en sus competidores académicos, lo que finalmente lo ahuyentó de la vida pública. Pasó las últimas décadas de su vida en reclusión en Rosa, una isla en el Nilo, en El Cairo, donde continuó trabajando en sus libros y llevó adelante una correspondencia influyente. Si bien es más conocido por sus trabajos sobre los hadices y otros temas islámicos, también escribió sobre las ciencias naturales, la medicina y la lengua árabe.