29 de diciembre de 2015

Secretario de Estado Daniel Webster

Daniel Webster (1782-1852) fue un abogado, político, estadista y orador estadounidense. Nació en Nuevo Hampshire en el seno de una familia de granjeros, estudió en el Dartmouth College y fue admitido en el Colegio de Abogados de Massachusetts en 1805. Fue congresista por Nuevo Hampshire en el período 1813-1817 y por Massachusetts entre 1823 y 1827. También fue senador nacional entre 1827 y 1841, y entre 1845 y 1850. Se desempeñó como secretario de Estado en dos ocasiones: de 1841 a 1843 y de 1850 a 1852. Su logro más notable como secretario fue el Tratado Webster-Ashburton de 1842, que estableció la frontera entre Maine y Nuevo Brunswick, Canadá, y eliminó así la amenaza de una guerra entre los Estados Unidos y Gran Bretaña. Webster también participó en muchos casos importantes ante la Corte Suprema de los Estados Unidos. La imagen pertenece a un álbum, en su mayoría de retratos de la época de la Guerra Civil estadounidense, realizados por el famoso fotógrafo estadounidense Mathew Brady (circa 1823-1896). El álbum perteneció al emperador Pedro II de Brasil (1825-1891), que era fotógrafo y coleccionista de fotografías. Fue un regalo de Edward Anthony (1818-1888), uno de los primeros fotógrafos estadounidenses, quien, junto a su hermano, fue propietario de una empresa que, en la década de 1850, se convirtió en la principal proveedora de suministros fotográficos de los Estados Unidos. Es posible que don Pedro haya adquirido el álbum durante el viaje que hizo a los Estados Unidos en 1876, cuando, junto al presidente Ulysses S. Grant, inauguró la Exposición Universal en Filadelfia. Brady nació en el norte del estado de Nueva York y era hijo de inmigrantes irlandeses. Se hizo especialmente famoso por las fotografías de su autoría que documentaron las batallas de la Guerra Civil estadounidense. Comenzó su carrera en 1844, cuando abrió un estudio de retratos en daguerrotipo en la esquina de las calles Broadway y Fulton, en la ciudad de Nueva York. En el transcurso de las décadas siguientes, Brady produjo retratos de grandes figuras públicas estadounidenses, muchos de los cuales se publicaron como grabados en revistas y periódicos. En 1858, abrió una sucursal en Washington D. C. El álbum, que también incluye unos pocos grabados que no son fotografías, forma parte de la colección Thereza Christina Maria, de la Biblioteca Nacional de Brasil. La colección, que fue recopilada a lo largo de su vida por el emperador Pedro II, consta de 21 742 fotografías y fue donada a la biblioteca nacional por el propio emperador. La colección abarca una amplia variedad de temas. Documenta los logros del Brasil y de los brasileños en el siglo XIX, aunque también incluye muchas fotografías de Europa, África y América del Norte.

Henry y Lucretia Clay

Henry Clay (1777-1852) fue un estadista, orador y político estadounidense, conocido como el «Gran Pacificador» y el «Gran Conciliador» debido a sus esfuerzos por mantener la cohesión de la Unión en un momento de crecientes divisiones. Nació en el condado de Hanover, Virginia. Su padre fue un ministro bautista y falleció cuando Henry Clay tenía apenas cuatro años. Estudió derecho en Virginia; luego se trasladó a Kentucky, Lexington, donde abrió su estudio. En 1803, fue elegido miembro de la legislatura de Kentucky y, en 1806, fue electo para ocupar un lugar en el Senado nacional, a pesar de que tenía menos de 30 años, la edad mínima estipulada por la Constitución. Como consideraba que el Senado era un ámbito demasiado tranquilo y solemne para el debate arduo, que era su especialidad, optó por postularse para una banca en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, puesto que ganó en agosto de 1811. Inmediatamente, fue elegido presidente de la Cámara. Fue en esa función en que se forjó el Compromiso de Misuri de 1820 que consiguió posponer el conflicto nacional sobre la esclavitud durante varias décadas. Luego, se desempeñó como secretario de Estado y, en 1832, se postuló a la presidencia como rival de Andrew Jackson, pero perdió. En 1799, Clay se casó con Lucretia Hart, quien aparece en esta imagen. La pareja tuvo 11 hijos; seis (todas mujeres) murieron muy jóvenes. Este no fue un matrimonio feliz: Lucretia odiaba la vida en Washington y permaneció en su hogar, en Kentucky. La imagen pertenece a un álbum, en su mayoría de retratos de la época de la Guerra Civil estadounidense, realizados por el famoso fotógrafo estadounidense Mathew Brady (circa 1823-1896). El álbum perteneció al emperador Pedro II de Brasil (1825-1891), que era fotógrafo y coleccionista de fotografías. Fue un regalo de Edward Anthony (1818-1888), uno de los primeros fotógrafos estadounidenses, quien, junto a su hermano, fue propietario de una empresa que, en la década de 1850, se convirtió en la principal proveedora de suministros fotográficos de los Estados Unidos. Es posible que don Pedro haya adquirido el álbum durante el viaje que hizo a los Estados Unidos en 1876, cuando, junto al presidente Ulysses S. Grant, inauguró la Exposición Universal en Filadelfia. Brady nació en el norte del estado de Nueva York y era hijo de inmigrantes irlandeses. Se hizo especialmente famoso por las fotografías de su autoría que documentaron las batallas de la Guerra Civil estadounidense. Comenzó su carrera en 1844, cuando abrió un estudio de retratos en daguerrotipo en la esquina de las calles Broadway y Fulton, en la ciudad de Nueva York. En el transcurso de las décadas siguientes, Brady produjo retratos de grandes figuras públicas estadounidenses, muchos de los cuales se publicaron como grabados en revistas y periódicos. En 1858, abrió una sucursal en Washington D. C. El álbum, que también incluye unos pocos grabados que no son fotografías, forma parte de la colección Thereza Christina Maria, de la Biblioteca Nacional de Brasil. La colección, que fue recopilada a lo largo de su vida por el emperador Pedro II, consta de 21 742 fotografías y fue donada a la biblioteca nacional por el propio emperador. La colección abarca una amplia variedad de temas. Documenta los logros del Brasil y de los brasileños en el siglo XIX, aunque también incluye muchas fotografías de Europa, África y América del Norte.

Teniente general Winfield Scott

Winfield Scott (1786-1866) fue uno de los cuatro generales que, durante la Guerra Civil estadounidense, ocuparon el cargo de general en jefe de los ejércitos de los Estados Unidos; los otros tres fueron George McClellan, Henry Halleck y Ulysses S. Grant. Scott nació en Virginia, se graduó del William and Mary College, estudió derecho y se recibió de abogado. Se unió al Ejército durante la guerra de 1812, en la que fue capturado por los británicos y liberado en un intercambio de prisioneros. En julio de 1814, resultó gravemente herido en la batalla de Lundy's Lane (cerca de las cataratas del Niágara, Nueva York). Se volvió muy popular por sus hazañas en la guerra con México (1846-1848), entre las que se destacan la captura de Veracruz, la derrota del ejército de Santa Ana y la entrada triunfal en la ciudad de México. Cuando estalló la Guerra Civil, Scott fue la opción lógica para encabezar la fuerza de guerra de la Unión, pero prestó servicio solo hasta el 1 de noviembre de 1861, cuando se retiró por su edad y por problemas de salud. La imagen pertenece a un álbum, en su mayoría de retratos de la época de la Guerra Civil estadounidense, realizados por el famoso fotógrafo estadounidense Mathew Brady (circa 1823-1896). El álbum perteneció al emperador Pedro II de Brasil (1825-1891), que era fotógrafo y coleccionista de fotografías. Fue un regalo de Edward Anthony (1818-1888), uno de los primeros fotógrafos estadounidenses, quien, junto a su hermano, fue propietario de una empresa que, en la década de 1850, se convirtió en la principal proveedora de suministros fotográficos de los Estados Unidos. Es posible que don Pedro haya adquirido el álbum durante el viaje que hizo a los Estados Unidos en 1876, cuando, junto al presidente Ulysses S. Grant, inauguró la Exposición Universal en Filadelfia. Brady nació en el norte del estado de Nueva York y era hijo de inmigrantes irlandeses. Se hizo especialmente famoso por las fotografías de su autoría que documentaron las batallas de la Guerra Civil estadounidense. Comenzó su carrera en 1844, cuando abrió un estudio de retratos en daguerrotipo en la esquina de las calles Broadway y Fulton, en la ciudad de Nueva York. En el transcurso de las décadas siguientes, Brady produjo retratos de grandes figuras públicas estadounidenses, muchos de los cuales se publicaron como grabados en revistas y periódicos. En 1858, abrió una sucursal en Washington D. C. El álbum, que también incluye unos pocos grabados que no son fotografías, forma parte de la colección Thereza Christina Maria, de la Biblioteca Nacional de Brasil. La colección, que fue recopilada a lo largo de su vida por el emperador Pedro II, consta de 21 742 fotografías y fue donada a la biblioteca nacional por el propio emperador. La colección abarca una amplia variedad de temas. Documenta los logros del Brasil y de los brasileños en el siglo XIX, aunque también incluye muchas fotografías de Europa, África y América del Norte.

Libros del saber de astronomía

El manuscrito Libros del saber de astronomía está compuesto por 16 tratados sobre la ciencia de los cuerpos celestes y los instrumentos para su estudio. La obra contiene traducciones del arameo y del árabe realizadas por Jehudá ha-Cohen (que también aparece como Jehuda ben Moses Cohen o Judah ben Moses Cohen), por Rabiçag de Toledo (que también aparece como Rabí Ishâq ben Sid e Isaac ben Sid) y por muchos otros traductores de origen judío, cristiano y musulmán, siempre con la intervención directa del rey Alfonso X de Castilla y León (1221-1284, llamado Alfonso el Sabio), para lograr el lenguaje castellano más correcto. Entre los traductores, de la escuela de Toledo, había judíos, cristianos y musulmanes. La obra se divide en tres grandes áreas temáticas: astronomía —en el Tratado I, que describe las esferas celestes y los signos zodiacales, constelación por constelación—, uso y construcción de diversos instrumentos para la observación astronómica —en los Tratados II al X, así como en el Tratado XIV— y aparatos para medir el tiempo —descritos en los Tratados XI al XV—. Las indicaciones del códice sugieren que Toledo, Burgos y Sevilla podrían haber sido los lugares donde se escribió la obra, aunque la mayoría de los eruditos señalan que, en esos años (entre 1276 y 1279), el escritorio alfonsí se encontraba en Sevilla. El códice posee las características propias de los libros ejecutados en el escritorio alfonsí. Consta de 201 folios escritos sobre pergamino recio pero muy bien preparado, como corresponde a un códice de un escritorio real. El texto fue copiado por una misma persona, en una escritura gótica textual muy regular y cuidada, con tinta marrón en el texto y roja en los epígrafes de los capítulos. Para señalar el comienzo de cada párrafo, se usaron calderones en rojo; las mayúsculas están decoradas con toques del mismo color. En todas las páginas, el texto aparece estructurado en dos columnas, haya ilustraciones o no. Las ilustraciones del manuscrito, realizadas con gran refinamiento y pericia, incluyen las iniciales en el comienzo de los libros o capítulos, las orlas que señalan el margen de las columnas en algunas partes del códice, el final de algunos párrafos, varios cuadros ilustrativos y las imágenes que ilustran al propio texto. En particular, se destacan las iniciales y las orlas, de dibujo caligráfico de filigrana en tinta roja y azul, que son representativas de la influencia gótica y mudéjar en la decoración. No obstante, la decoración más representativa es la que ilustra el texto con clara intención didáctica: se trata de 162 figuras, algunas de las cuales ocupan la página entera. El códice, procedente de la biblioteca de la reina Isabel la Católica y posteriormente vendido al cardenal Francisco Jiménez de Cisneros por el rey Fernando II de Aragón, formó parte del lote fundacional de la Biblioteca de la Universidad Complutense. Existen nueve copias de la obra, todas posteriores, que suplen las diferentes roturas o pérdidas del manuscrito original.

La justicia pone de manifiesto la tragedia de los judíos

En una campaña publicitaria nacional, que comenzó en el apogeo de la Primera Guerra Mundial, los líderes judíos de Estados Unidos mostraron al público de su país la magnitud del sufrimiento en el extranjero y la necesidad de esfuerzos de ayuda de un alcance sin precedentes. La población de todos los credos y procedencias se hizo eco del mensaje: prestaron su apoyo a la causa de los judíos y, juntos, lograron recaudar grandes sumas de dinero. En 1914 se formó el Comité de Distribución Conjunta de Fondos Estadounidenses para Víctimas de Guerra Judías (que más tarde pasó a llamarse Comité de Distribución Conjunta Judío Estadounidense y que en ambos casos se abrevia como JDC, por sus siglas en inglés). Su misión era enviar ayuda, como alimentos, ropa, medicamentos, fondos y suministros de emergencia a los judíos de Europa afectados por la guerra. Tras su paso, la guerra dejó muchas otras catástrofes —pogromos, epidemias, hambrunas, revolución y ruina económica— y, después de la guerra, el JDC siguió desempeñando un papel importante en la reconstrucción de las comunidades judías devastadas de Europa del Este y en la asistencia de los judíos en Palestina. Los carteles desempeñaron un papel vital en informar a la población judía estadounidense acerca de la profundidad de la crisis. El cartel que se muestra aquí fue producido por el Comité de Ayuda Judío Estadounidense, una de las organizaciones integrantes del JDC, y estaba dirigido a los residentes de la ciudad de Nueva York. Pertenece a los archivos del JDC, que contienen documentos, fotografías, películas, videos, relatos orales y objetos que dan testimonio del trabajo de la organización desde la Primera Guerra Mundial hasta la actualidad.

Público en una oficina de transferencias del Comité de Distribución Conjunta enviando dinero a familiares en el extranjero

Durante la Primera Guerra Mundial, los estadounidenses que tenían parientes viviendo en zonas de guerra buscaban formas de enviar ayuda a sus familias. En 1914 se formó el Comité de Distribución Conjunta de Fondos Estadounidenses para Víctimas de Guerra Judías (que más tarde pasó a llamarse Comité de Distribución Conjunta Judío Estadounidense y que en ambos casos se abrevia como JDC, por sus siglas en inglés). Su misión era enviar ayuda, como alimentos, ropa, medicamentos, fondos y suministros de emergencia a los judíos de Europa. Tras su paso, la guerra dejó muchas otras catástrofes —pogromos, epidemias, hambrunas, revolución y ruina económica— y, después de la guerra, el JDC siguió desempeñando un papel importante en la reconstrucción de las comunidades judías devastadas de Europa del Este y en la asistencia de los judíos en Palestina. En septiembre de 1915, el JDC creó una oficina especial de transferencia como vehículo para que las familias en Estados Unidos pudieran enviar fondos a sus familiares atrapados en los países devastados por la guerra. Este proyecto fue obra de Harriet Lowenstein, primera contralora del JDC, que llevó adelante la oficina por sí sola hasta que la magnitud de la demanda la obligó a contratar asistentes. Pronto el JDC abrió sucursales de la oficina en todo el país para satisfacer las crecientes necesidades de la gente que deseaba transferir fondos. Esta sucursal para la transferencia de remesas individuales estaba en el n.º 98 de la avenida Second, un barrio de la ciudad de Nueva York poblado por inmigrantes. La fotografía pertenece a los archivos del JDC, que contienen documentos, fotografías, películas, videos, relatos orales y objetos que dan testimonio del trabajo de la organización desde la Primera Guerra Mundial hasta la actualidad.