5 de septiembre de 2014

Socotra y Somalilandia Británica

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Socotra y Somalilandia Británica es el número 97 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Somalilandia Británica (la parte noroeste de la actual Somalia) fue un protectorado británico que se creó en 1884-1887, después de un período de rivalidad entre Gran Bretaña y Egipto (que, en ese entonces, todavía, en teoría, formaba parte del Imperio otomano) por el control del territorio del lado africano del golfo de Adén. Socotra (parte del actual Yemen) es una isla en el océano Índico ubicada al sur de la península de Arabia, que se convirtió en un protectorado británico en 1886. Tanto Somalilandia Británica como Socotra eran consideradas de importancia estratégica para el control de las rutas comerciales oceánicas desde el canal de Suez hacia la India, Australia y el Lejano Oriente. El libro contiene secciones que tratan sobre geografía física y política, historia política, así como condiciones políticas, sociales y económicas. La sección sobre la historia política resume los papeles desempeñados por Gran Bretaña, Francia e Italia en esta región de África. Relata también las recurrentes dificultades a las que se enfrentaron los británicos y los italianos para subyugar al líder religioso local y nacionalista somalí, Sayid Mohammed Abdullah Hassan. Esta figura, a quien los británicos llamaban «el mulá loco», predicaba la guerra santa contra las potencias coloniales y sus vecinos, los abisinios (etíopes). La sección económica señala la falta de desarrollo de ambos protectorados, observando, por ejemplo, que «no hay carreteras en la Somalilandia Británica, en el sentido europeo de la palabra».

Informe sobre lo sucedido a la Armada Real de Filipinas, y su victoria contra los holandeses, quienes tuvieron sitiada la ciudad de Manila durante seis meses

Relación del suceso dela armada real de Philipinas, y vitoria que alcanço delos Olandeses, que tuvieron sitiada seys meses ala Ciudad de Manila se publicó en Lima, Perú, en 1619. El libro trata de los acontecimientos que tuvieron lugar entre octubre de 1616 y abril de 1617, cuando una flota de barcos holandeses bloqueó la entrada a la bahía de Manila, antes de ser expulsados por una armada española. La primera imprenta de América del Sur fue establecida en Lima por Antonio Ricardo (circa 1540-1606), un italiano que había trabajado durante un tiempo como impresor con los jesuitas en la ciudad de México. Este libro forma parte de una colección de 39 primeras ediciones de la Biblioteca Nacional del Perú, producida en esta imprenta entre 1584 y 1619. La colección se inscribió en el registro de Memoria del Mundo de la UNESCO en 2013. Estos libros, que están en latín, español y varias lenguas amerindias, forman una parte importante del registro del encuentro entre dos mundos: la civilización amerindia de los incas y la cultura europea representada por los conquistadores españoles. Constituyen importantes fuentes para el estudio de la difusión de ideas en el Imperio español: por un lado, el proceso de evangelización y la difusión de la religión católica y, por otro, el debate sobre los pueblos nativos y su condición de seres humanos. Varios de los libros proporcionan una visión de la organización política, cultural y social de la vencida civilización inca, así como un registro de las lenguas quechua y aimara que hablaban los incas.

Victoria felicísima de España contra cuarenta navíos enemigos que estaban en las costas de la ciudad de Valencia el 4 de abril

Vitoria felicissima de España contra quarenta nauios de enemigos que andavan en la playa y Costa de la ciudad de Valencia a quatro de Abril se publicó en Lima, Perú, en 1618. La primera imprenta de América del Sur fue establecida en Lima por Antonio Ricardo (circa 1540-1606), un italiano que había trabajado durante un tiempo como impresor con los jesuitas en la ciudad de México. Este libro forma parte de una colección de 39 primeras ediciones de la Biblioteca Nacional del Perú, producida en esta imprenta entre 1584 y 1619. La colección se inscribió en el registro de Memoria del Mundo de la UNESCO en 2013. Estos libros, que están en latín, español y varias lenguas amerindias, forman una parte importante del registro del encuentro entre dos mundos: la civilización amerindia de los incas y la cultura europea representada por los conquistadores españoles. Constituyen importantes fuentes para el estudio de la difusión de ideas en el Imperio español: por un lado, el proceso de evangelización y la difusión de la religión católica y, por otro, el debate sobre los pueblos nativos y su condición de seres humanos. Varios de los libros proporcionan una visión de la organización política, cultural y social de la vencida civilización inca, así como un registro de las lenguas quechua y aimara que hablaban los incas.

Informe sobre todo lo sucedido en Roma, Nápoles, Venecia, Génova, Sicilia, Francia, Alemania, Inglaterra y Malta

Relación de avisos de todo lo que ha sucedido en Roma, Napoles, Venecia, Genova, Sicilia, Francia, Alemania, Inglaterra, y Malta se publicó en Lima, Perú, en 1618. La primera imprenta de América del Sur fue establecida en Lima por Antonio Ricardo (circa 1540-1606), un italiano que había trabajado durante un tiempo como impresor con los jesuitas en la ciudad de México. Este libro forma parte de una colección de 39 primeras ediciones de la Biblioteca Nacional del Perú, producida en esta imprenta entre 1584 y 1619. La colección se inscribió en el registro de Memoria del Mundo de la UNESCO en 2013. Estos libros, que están en latín, español y varias lenguas amerindias, forman una parte importante del registro del encuentro entre dos mundos: la civilización amerindia de los incas y la cultura europea representada por los conquistadores españoles. Constituyen importantes fuentes para el estudio de la difusión de ideas en el Imperio español: por un lado, el proceso de evangelización y la difusión de la religión católica y, por otro, el debate sobre los pueblos nativos y su condición de seres humanos. Varios de los libros proporcionan una visión de la organización política, cultural y social de la vencida civilización inca, así como un registro de las lenguas quechua y aimara que hablaban los incas.

Transilvania y el Banato

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Transilvania y el Banato es el número 6 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Transilvania constaba de 15 condados en la parte sudeste del Reino de Hungría, que, a su vez, pertenecía a los dominios del Imperio austro-húngaro. El Banato, que también se encontraba en Hungría, al sudoeste de Transilvania, consistía en tres condados. Ambas regiones tenían poblaciones muy heterogéneas. Según el censo de 1910, la población de Transilvania (2 678 367) estaba formada por un 55 por ciento de rumanos, un 34 por ciento de húngaros y un 9 por ciento de alemanes; el resto eran, principalmente, eslovacos, rutenos, croatas y serbios. La población del Banato (2 141 769) consistía en un 39 por ciento de rumanos, un 22 por ciento de húngaros, un 20 por ciento de alemanes y un 14 por ciento de serbios. El estudio señala que «las cuestiones políticas de Transilvania son principalmente raciales» (es decir, étnicas) y hace la misma observación con respecto al Banato. Para cada región, el libro contiene secciones que tratan sobre geografía física y política, historia política, así como condiciones políticas, sociales y económicas. Con la derrota de las potencias centrales en la Primera Guerra Mundial, y la posterior desintegración del Imperio austro-húngaro, Transilvania se integró a una Rumanía ampliada, mientras que la mayor parte del Banato quedó dividida entre esa nación y el recién creado Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos (Yugoslavia a partir de 1929).

Confesionario para los curas de indios, con instrucciones para sus ritos y para la extremaunción, y un resumen de los privilegios e impedimentos del matrimonio

Confessionario para los curas de indios, con la instrucion contra sus ritos : y exhortación para ayudar a bien morir y summa de sus privilegios y forma de impedimentos del matrimonio se publicó en Lima, Perú, en 1585. La primera imprenta de América del Sur fue establecida en Lima por Antonio Ricardo (circa 1540-1606), un italiano que había trabajado durante un tiempo como impresor con los jesuitas en la ciudad de México. Este libro forma parte de una colección de 39 primeras ediciones de la Biblioteca Nacional del Perú, producida en esta imprenta entre 1584 y 1619. La colección se inscribió en el registro de Memoria del Mundo de la UNESCO en 2013. Estos libros, que están en latín, español y varias lenguas amerindias, forman una parte importante del registro del encuentro entre dos mundos: la civilización amerindia de los incas y la cultura europea representada por los conquistadores españoles. Constituyen importantes fuentes para el estudio de la difusión de ideas en el Imperio español: por un lado, el proceso de evangelización y la difusión de la religión católica y, por otro, el debate sobre los pueblos nativos y su condición de seres humanos. Varios de los libros proporcionan una visión de la organización política, cultural y social de la vencida civilización inca, así como un registro de las lenguas quechua y aimara que hablaban los incas.