5 de septiembre de 2014

Bélgica

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Bélgica es el número 26 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. El libro trata los temas de geografía física y política, historia política, así como condiciones sociales, políticas y económicas. La sección sobre geografía hace hincapié en la falta de marcados límites naturales; la importancia de dos sistemas fluviales, el Escalda y el Mosa; y la división de la población en dos grupos etnolingüísticos: los flamencos de habla holandesa y los valones de habla francesa. La sección sobre historia política comienza con Felipe el Bueno (que reinó entre 1419 y 1467) y los Países Bajos borgoñones. Continúa con los siglos de dominación de los Habsburgo; el dominio francés bajo el control de Napoleón, y la instauración del Reino Unido de los Países Bajos en 1815. Termina con el surgimiento, en 1831, del Reino de Bélgica independiente. El estudio resalta el alto nivel de desarrollo económico del país, según se refleja en la densa red de ferrocarriles y canales; las muy elaboradas industrias del hierro y del acero, de maquinaria, de textiles y de productos químicos; y la extensa actividad naviera y de comercio exterior que estaba centrada, en gran parte, en el puerto de Amberes. Hay tres apéndices que cubren la formación de las fronteras de Bélgica con Francia, Países Bajos y Alemania; el «movimiento flamenco» y el desarrollo de una conciencia nacional flamenca; así como el socialismo belga. Un cuarto apéndice proporciona extractos de tratados y acuerdos relacionados con la independencia y la neutralidad de Bélgica.

Bulgaria

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Bulgaria es el número 22 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Bulgaria fue un poderoso reino medieval que quedó bajo el control de los turcos otomanos en el siglo XIV. La guerra ruso-turca de 1877-1878 y el Congreso de Berlín de junio-julio de 1878 dieron lugar a la creación del Principado de Bulgaria, que, no obstante, permaneció sujeto a la soberanía otomana. Obtuvo la independencia completa en 1908. El estudio contiene secciones que tratan sobre geografía física y política, historia política, así como condiciones políticas, sociales y económicas. Narra la turbulenta historia de Bulgaria de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Menciona la primera guerra balcánica, de 1912-1913, en la que una alianza de Bulgaria, Montenegro, Serbia y Grecia atacó y derrotó al Imperio otomano, y termina con la segunda guerra balcánica, de 1913, en la que Bulgaria luchó contra Rumanía, Serbia, Grecia, Montenegro y el Imperio otomano por el botín de la primera guerra balcánica. El estudio destaca la importancia de la Iglesia ortodoxa búlgara, pero observa la presencia de las minorías musulmana, judía, católica y protestante y concluye que «la tolerancia religiosa prevalece en mayor medida que en cualquier otro Estado de Europa Oriental». La obra destaca que la economía búlgara estaba relativamente rezagada: recién se encontraba en los albores de la industria moderna. La mayoría de los búlgaros se dedicaba a la agricultura, cuyas ramas económicas más importantes eran la sericultura (cría de gusanos de seda) y el cultivo de rosas.

Indios correguajes cazando con la bodoquera, territorio del Caquetá

Esta acuarela de Manuel María Paz (1820-1902) muestra a dos hombres correguajes (palabra que ahora escribe «coreguaje») en el departamento del Caquetá, sur de Colombia. El hombre de pie apunta su bodoquera (cerbatana) a su presa, mientras que el otro se prepara para cargar la suya con un dardo. Desde aquel entonces, los coreguajes han menguado en números al punto de que su supervivencia está amenazada. La acuarela es típica de la obra de Paz, en la que capturaba la diversidad de la población de Colombia y representaba actividades cotidianas y costumbres tradicionales de los diferentes grupos étnicos, raciales y sociales del país. Paz nació en Almaguer, provincia del Cauca. Se unió al Ejército colombiano a una edad temprana y demostró habilidades excepcionales como cartógrafo y pintor. En 1853 se hizo cargo del puesto de dibujante para la Comisión Corográfica, antes en manos de Henry Price (1819-1863). La comisión, que inició sus tareas en 1850, estaba encargada de estudiar la geografía, la cartografía, los recursos naturales, la historia natural, la cultura regional y la agricultura de la República de Nueva Granada (actuales Colombia y Panamá). Paz trabajó bajo la dirección de Agustín Codazzi (1793-1859), el geógrafo e ingeniero italiano que cofundó y dirigió la comisión. En 1859, a la muerte de Codazzi, Paz fue uno de los colaboradores que se encargaron de revisar, completar y publicar el trabajo que la Comisión Corográfica había llevado a cabo desde 1850. Como dibujante, Paz realizó acuarelas y dibujos que eran muy exactos y se esforzaban por representar los lugares y a las personas de Colombia en un estilo naturalista y objetivo. Estas imágenes constituyen valiosísimos registros documentales de la historia y de la cultura de Colombia. También proporcionaron información pertinente a la elaboración de los mapas, uno de los principales objetivos de la Comisión Corográfica. La Biblioteca Nacional de Colombia conserva más de 90 pinturas de Paz.

Indios andaquíes reducidos, extrayendo fibra de pita en Descansé, territorio del Caquetá

Esta acuarela de Manuel María Paz (1820-1902) muestra a tres andaquíes en el territorio del Caquetá (actual departamento del Cauca) extrayendo fibra de pita de una planta de agave americana. Este material se utilizaba para fabricar cuerdas, esteras y tela rústica. Los andaquíes vivían en el extremo sur de la cordillera oriental. Paz se refiere a ellos como reducidos; esto significa que vivían en una reducción, o pueblo de misión, y se habían convertido al catolicismo por la influencia de los misioneros españoles. La acuarela es típica de la obra de Paz, en la que capturaba la diversidad de la población de Colombia y representaba actividades cotidianas y costumbres tradicionales de los diferentes grupos étnicos, raciales y sociales del país. Paz nació en Almaguer, provincia del Cauca. Se unió al Ejército colombiano a una edad temprana y demostró habilidades excepcionales como cartógrafo y pintor. En 1853 se hizo cargo del puesto de dibujante para la Comisión Corográfica, antes en manos de Henry Price (1819-1863). La comisión, que inició sus tareas en 1850, estaba encargada de estudiar la geografía, la cartografía, los recursos naturales, la historia natural, la cultura regional y la agricultura de la República de Nueva Granada (actuales Colombia y Panamá). Paz trabajó bajo la dirección de Agustín Codazzi (1793-1859), el geógrafo e ingeniero italiano que cofundó y dirigió la comisión. En 1859, a la muerte de Codazzi, Paz fue uno de los colaboradores que se encargaron de revisar, completar y publicar el trabajo que la Comisión Corográfica había llevado a cabo desde 1850. Como dibujante, Paz realizó acuarelas y dibujos que eran muy exactos y se esforzaban por representar los lugares y a las personas de Colombia en un estilo naturalista y objetivo. Estas imágenes constituyen valiosísimos registros documentales de la historia y de la cultura de Colombia. También proporcionaron información pertinente a la elaboración de los mapas, uno de los principales objetivos de la Comisión Corográfica. La Biblioteca Nacional de Colombia conserva más de 90 pinturas de Paz.

Un indio andaquí. Miguel Mosquera, territorio del Caquetá

Esta acuarela de Manuel María Paz (1820-1902) muestra a un amerindio andaquí junto con un hombre negro o mestizo identificado como Miguel Mosquera, uno de los mellizos que se encontraban entre los guías e intérpretes de mayor confianza con quienes trabajó Paz. Paz capturó la diversidad de la población de Colombia y representó actividades cotidianas y costumbres tradicionales de los diferentes grupos étnicos, raciales y sociales del país. Paz nació en Almaguer, provincia del Cauca. Se unió al Ejército colombiano a una edad temprana y demostró habilidades excepcionales como cartógrafo y pintor. En 1853 se hizo cargo del puesto de dibujante para la Comisión Corográfica, antes en manos de Henry Price (1819-1863). La comisión, que inició sus tareas en 1850, estaba encargada de estudiar la geografía, la cartografía, los recursos naturales, la historia natural, la cultura regional y la agricultura de la República de Nueva Granada (actuales Colombia y Panamá). Paz trabajó bajo la dirección de Agustín Codazzi (1793-1859), el geógrafo e ingeniero italiano que cofundó y dirigió la comisión. En 1859, a la muerte de Codazzi, Paz fue uno de los colaboradores que se encargaron de revisar, completar y publicar el trabajo que la Comisión Corográfica había llevado a cabo desde 1850. Como dibujante, Paz realizó acuarelas y dibujos que eran muy exactos y se esforzaban por representar los lugares y a las personas de Colombia en un estilo naturalista y objetivo. Estas imágenes constituyen valiosísimos registros documentales de la historia y de la cultura de Colombia. También proporcionaron información pertinente a la elaboración de los mapas, uno de los principales objetivos de la Comisión Corográfica. La Biblioteca Nacional de Colombia conserva más de 90 pinturas de Paz.

Indios guaques, territorio del Caquetá

Esta acuarela de Manuel María Paz (1820-1902) muestra al pueblo guaque en la zona del actual departamento del Caquetá, sur de Colombia. Parecen estar recolectando frutos de las altas palmeras que crecen en esta exuberante región selvática. La acuarela es típica de la obra de Paz, en la que capturaba la diversidad de la población de Colombia y representaba actividades cotidianas y costumbres tradicionales de los diferentes grupos étnicos, raciales y sociales del país. Paz nació en Almaguer, provincia del Cauca. Se unió al Ejército colombiano a una edad temprana y demostró habilidades excepcionales como cartógrafo y pintor. En 1853 se hizo cargo del puesto de dibujante para la Comisión Corográfica, antes en manos de Henry Price (1819-1863). La comisión, que inició sus tareas en 1850, estaba encargada de estudiar la geografía, la cartografía, los recursos naturales, la historia natural, la cultura regional y la agricultura de la República de Nueva Granada (actuales Colombia y Panamá). Paz trabajó bajo la dirección de Agustín Codazzi (1793-1859), el geógrafo e ingeniero italiano que cofundó y dirigió la comisión. En 1859, a la muerte de Codazzi, Paz fue uno de los colaboradores que se encargaron de revisar, completar y publicar el trabajo que la Comisión Corográfica había llevado a cabo desde 1850. Como dibujante, Paz realizó acuarelas y dibujos que eran muy exactos y se esforzaban por representar los lugares y a las personas de Colombia en un estilo naturalista y objetivo. Estas imágenes constituyen valiosísimos registros documentales de la historia y de la cultura de Colombia. También proporcionaron información pertinente a la elaboración de los mapas, uno de los principales objetivos de la Comisión Corográfica. La Biblioteca Nacional de Colombia conserva más de 90 pinturas de Paz.