5 de septiembre de 2014

Vista del río Caquetá cerca del puerto de Descansé, territorio del Caquetá

Esta acuarela de Manuel María Paz (1820-1902) muestra a un grupo de amerindios cruzando el río Caquetá en una balsa, mientras que otros dos, tal vez pescadores, están ocupados en la orilla. El río Caquetá nace en la zona fértil y montañosa de Colombia sudoccidental; en su curso este es un canal importante que atraviesa las vastas llanuras del país. El río desemboca en el Amazonas, en Brasil, en donde recibe el nombre de Japurá. La región del Caquetá disfrutó de un estatus territorial especial, en diversos momentos de las décadas de 1840 y 1850. La acuarela es típica de la obra de Paz, en la que capturaba la diversidad de la población de Colombia y representaba actividades cotidianas y costumbres tradicionales de los diferentes grupos étnicos, raciales y sociales del país. Paz nació en Almaguer, provincia del Cauca. Se unió al Ejército colombiano a una edad temprana y demostró habilidades excepcionales como cartógrafo y pintor. En 1853 se hizo cargo del puesto de dibujante para la Comisión Corográfica, antes en manos de Henry Price (1819-1863). La comisión, que inició sus tareas en 1850, estaba encargada de estudiar la geografía, la cartografía, los recursos naturales, la historia natural, la cultura regional y la agricultura de la República de Nueva Granada (actuales Colombia y Panamá). Paz trabajó bajo la dirección de Agustín Codazzi (1793-1859), el geógrafo e ingeniero italiano que cofundó y dirigió la comisión. En 1859, a la muerte de Codazzi, Paz fue uno de los colaboradores que se encargaron de revisar, completar y publicar el trabajo que la Comisión Corográfica había llevado a cabo desde 1850. Como dibujante, Paz realizó acuarelas y dibujos que eran muy exactos y se esforzaban por representar los lugares y a las personas de Colombia en un estilo naturalista y objetivo. Estas imágenes constituyen valiosísimos registros documentales de la historia y de la cultura de Colombia. También proporcionaron información pertinente a la elaboración de los mapas, uno de los principales objetivos de la Comisión Corográfica. La Biblioteca Nacional de Colombia conserva más de 90 pinturas de Paz.

Indio e india de la nación macaguaje, territorio del Caquetá

Esta acuarela de Manuel María Paz (1820-1902) muestra a una familia amerindia de la etnia macaguaje. Este pueblo habla la lengua macaguaje (la misma de los siona) y coreguaje. Se cree que quedan muy pocos miembros de esta etnia en la actualidad. Paz muestra a una pareja en trajes tradicionales. El hombre tiene una bodoquera (cerbatana) utilizada para cazar animales pequeños; la mujer lleva a un niño en una cesta que está sujeta a la cabeza por una correa. La acuarela es típica de la obra de Paz, en la que capturaba la diversidad de la población de Colombia y representaba actividades cotidianas y costumbres tradicionales de los diferentes grupos étnicos, raciales y sociales del país. Paz nació en Almaguer, provincia del Cauca. Se unió al Ejército colombiano a una edad temprana y demostró habilidades excepcionales como cartógrafo y pintor. En 1853 se hizo cargo del puesto de dibujante para la Comisión Corográfica, antes en manos de Henry Price (1819-1863). La comisión, que inició sus tareas en 1850, estaba encargada de estudiar la geografía, la cartografía, los recursos naturales, la historia natural, la cultura regional y la agricultura de la República de Nueva Granada (actuales Colombia y Panamá). Paz trabajó bajo la dirección de Agustín Codazzi (1793-1859), el geógrafo e ingeniero italiano que cofundó y dirigió la comisión. En 1859, a la muerte de Codazzi, Paz fue uno de los colaboradores que se encargaron de revisar, completar y publicar el trabajo que la Comisión Corográfica había llevado a cabo desde 1850. Como dibujante, Paz realizó acuarelas y dibujos que eran muy exactos y se esforzaban por representar los lugares y a las personas de Colombia en un estilo naturalista y objetivo. Estas imágenes constituyen valiosísimos registros documentales de la historia y de la cultura de Colombia. También proporcionaron información pertinente a la elaboración de los mapas, uno de los principales objetivos de la Comisión Corográfica. La Biblioteca Nacional de Colombia conserva más de 90 pinturas de Paz.

Indios correguajes con sus vestimentas típicas, territorio del Caquetá

Esta acuarela de Manuel María Paz (1820-1902) muestra a los miembros de un grupo étnico amerindio. Paz los llama correguajes, que también es el nombre de su lengua (que ahora se suele denominar «coreguaje»). Los hablantes del coreguaje viven en el actual departamento del Caquetá, sur de Colombia. Las personas parecen estar participando de un ritual ceremonial: tienen instrumentos musicales, tocados adornados y collares. La acuarela es típica de la obra de Paz, en la que capturaba la diversidad de la población de Colombia y representaba actividades cotidianas y costumbres tradicionales de los diferentes grupos étnicos, raciales y sociales del país. Paz nació en Almaguer, provincia del Cauca. Se unió al Ejército colombiano a una edad temprana y demostró habilidades excepcionales como cartógrafo y pintor. En 1853 se hizo cargo del puesto de dibujante para la Comisión Corográfica, antes en manos de Henry Price (1819-1863). La comisión, que inició sus tareas en 1850, estaba encargada de estudiar la geografía, la cartografía, los recursos naturales, la historia natural, la cultura regional y la agricultura de la República de Nueva Granada (actuales Colombia y Panamá). Paz trabajó bajo la dirección de Agustín Codazzi (1793-1859), el geógrafo e ingeniero italiano que cofundó y dirigió la comisión. En 1859, a la muerte de Codazzi, Paz fue uno de los colaboradores que se encargaron de revisar, completar y publicar el trabajo que la Comisión Corográfica había llevado a cabo desde 1850. Como dibujante, Paz realizó acuarelas y dibujos que eran muy exactos y se esforzaban por representar los lugares y a las personas de Colombia en un estilo naturalista y objetivo. Estas imágenes constituyen valiosísimos registros documentales de la historia y de la cultura de Colombia. También proporcionaron información pertinente a la elaboración de los mapas, uno de los principales objetivos de la Comisión Corográfica. La Biblioteca Nacional de Colombia conserva más de 90 pinturas de Paz.

Padre Manuel M. Albis, con indios convertidos de Mocoa, territorio del Caquetá

Esta acuarela de Manuel María Paz (1820-1902) muestra al sacerdote Manuel Albis con nativos de Mocoa que se habían convertido al catolicismo. Se sabe que Albis se interesó en aprender sobre los pueblos que encontró en el sur de Colombia, y que publicó obras académicas sobre la lengua andaquí hablada por los pueblos que vivían cerca de Mocoa (región también llamada llanura inga). Estos grupos vivían a lo largo del curso superior de los ríos Caquetá y Putumayo, en el actual departamento del Caquetá. La acuarela es típica de la obra de Paz, en la que capturaba la diversidad de la población de Colombia y representaba actividades cotidianas y costumbres tradicionales de los diferentes grupos étnicos, raciales y sociales del país. Paz nació en Almaguer, provincia del Cauca. Se unió al Ejército colombiano a una edad temprana y demostró habilidades excepcionales como cartógrafo y pintor. En 1853 se hizo cargo del puesto de dibujante para la Comisión Corográfica, antes en manos de Henry Price (1819-1863). La comisión, que inició sus tareas en 1850, estaba encargada de estudiar la geografía, la cartografía, los recursos naturales, la historia natural, la cultura regional y la agricultura de la República de Nueva Granada (actuales Colombia y Panamá). Paz trabajó bajo la dirección de Agustín Codazzi (1793-1859), el geógrafo e ingeniero italiano que cofundó y dirigió la comisión. En 1859, a la muerte de Codazzi, Paz fue uno de los colaboradores que se encargaron de revisar, completar y publicar el trabajo que la Comisión Corográfica había llevado a cabo desde 1850. Como dibujante, Paz realizó acuarelas y dibujos que eran muy exactos y se esforzaban por representar los lugares y a las personas de Colombia en un estilo naturalista y objetivo. Estas imágenes constituyen valiosísimos registros documentales de la historia y de la cultura de Colombia. También proporcionaron información pertinente a la elaboración de los mapas, uno de los principales objetivos de la Comisión Corográfica. La Biblioteca Nacional de Colombia conserva más de 90 pinturas de Paz.

Constituciones de esta provincia de los Doce Apóstoles del Perú

Constituciones de esta provincia de los Doze Apostoles del Peru se publicó en Lima, Perú, en 1607. La primera imprenta de América del Sur fue establecida en Lima por Antonio Ricardo (circa 1540-1606), un italiano que había trabajado durante un tiempo como impresor con los jesuitas en la ciudad de México. Este libro forma parte de una colección de 39 primeras ediciones de la Biblioteca Nacional del Perú, producida en esta imprenta entre 1584 y 1619. La colección se inscribió en el registro de Memoria del Mundo de la UNESCO en 2013. Estos libros, que están en latín, español y varias lenguas amerindias, forman una parte importante del registro del encuentro entre dos mundos: la civilización amerindia de los incas y la cultura europea representada por los conquistadores españoles. Constituyen importantes fuentes para el estudio de la difusión de ideas en el Imperio español: por un lado, el proceso de evangelización y la difusión de la religión católica y, por otro, el debate sobre los pueblos nativos y su condición de seres humanos. Varios de los libros proporcionan una visión de la organización política, cultural y social de la vencida civilización inca, así como un registro de las lenguas quechua y aimara que hablaban los incas.

Sermón del padre Diego de Castro por la muerte del maestro don fray Luis López de la Orden de San Agustín, obispo de Quito y designado obispo de Charcas

Sermon en la muerte del maestro Don Fray Luys Lopez de la Orden de sant Augustin Obispo de Quito se publicó en Lima, Perú, en 1606. Luis López de Solís fue nombrado obispo de Quito, Ecuador, en septiembre de 1592. Fue designado arzobispo de La Plata o Charcas (actual Bolivia) en julio de 1605 y falleció el 5 de julio de 1606. La primera imprenta de América del Sur fue establecida en Lima por Antonio Ricardo (circa 1540-1606), un italiano que había trabajado durante un tiempo como impresor con los jesuitas en la ciudad de México. Este libro forma parte de una colección de 39 primeras ediciones de la Biblioteca Nacional del Perú, producida en esta imprenta entre 1584 y 1619. La colección se inscribió en el registro de Memoria del Mundo de la UNESCO en 2013. Estos libros, que están en latín, español y varias lenguas amerindias, forman una parte importante del registro del encuentro entre dos mundos: la civilización amerindia de los incas y la cultura europea representada por los conquistadores españoles. Constituyen importantes fuentes para el estudio de la difusión de ideas en el Imperio español: por un lado, el proceso de evangelización y la difusión de la religión católica y, por otro, el debate sobre los pueblos nativos y su condición de seres humanos. Varios de los libros proporcionan una visión de la organización política, cultural y social de la vencida civilización inca, así como un registro de las lenguas quechua y aimara que hablaban los incas.