18 de agosto de 2014

Carta de Saulo Torón a Fernando González

Este documento es una carta de Saulo Torón (1885−1974) a su amigo y poeta de Gran Canaria, Fernando González (1901−1972). Torón fue una de las máximas figuras del modernismo poético canario (español), junto con Tomás Morales y Alonso Quesada. Pertenece a la llamada Escuela Lírica de Telde, a la que pertenecen otras figuras, como González, Montiano Placeres, Luis Baez, Patricio Pérez e Hilda Zudán. Su poesía intimista se caracteriza por el tono sencillo y la escasez de artificios. En esta carta, envía a su amigo González las galeradas de su obra «El Caracol» (poema) para su publicación en la Tipografía Juan Pérez de Madrid. Cita a Antonio Machado y a los intelectuales canarios en Madrid, como el artista Manolo Millares, y al editor y poeta Enrique Díez-Canedo. También reseña artículos de las revistas literarias España, La Pluma y Casa de la Américas. La carta es un documento imprescindible para el estudio de la poesía española y canaria de la década de 1920. El manuscrito procede del archivo epistolar de Fernando González y abarca toda la vida literaria del poeta. Fue escrita durante la época en que González era director de la revista Halcón y había establecido vínculos de amistad con muchos escritores canarios con los que mantuvo correspondencia. La carta pertenece a las colecciones de la Biblioteca Insular de Gran Canaria.

Albéniz. Variaciones para S. A. R.

Albéniz. Variaciones para S. A. R. es un álbum de música de Pedro Albéniz (1795-1855), compuesto entre 1820 y 1850 para Sus Altezas Reales, es decir, los reyes de España Fernando VII y su hija mayor, la futura Isabel II. Albéniz fue tutor de piano de Isabel antes de su mayoría de edad y de su hermana menor, la infanta María Luisa Fernanda, más tarde duquesa de Montpensier. El volumen está encuadernado en cuero rojo regio, estampado en oro, con la corona en la portada. Contiene 24 partituras manuscritas, entre ellas 20 piezas de Albéniz, la mayoría de las cuales son arreglos para piano para dos o cuatro manos. El álbum también tiene una serie de transcripciones de Albéniz de obras de otros grandes compositores del siglo XIX de España y del resto de Europa, en particular música de ópera. Contiene seis piezas adaptadas de Norma, de Vincenzo Bellini, y I Montecchi e I Capuleti, Il pirata y La Sonnambula, también de Bellini; Lucia di Lammermoor, de Gaetano Donizetti; y Nabucco, de Giuseppe Verdi. También hay un aria de Bellini transcrita por Francisco Frontera de Valldemosa. Otros compositores y arregladores representados en el volumen son Gioacchino Rossini, Henri Rosellen, Carl Czerny y Gaetano Corticelli. Albéniz compuso algunas de las obras aquí reunidas para ocasiones reales especiales, como el cumpleaños de la reina María Cristina, viuda de Fernando VII y regente de Isabel II. El álbum manuscrito forma parte de la Biblioteca Musical de la Casa de Orleáns, duques de Montpensier, y fue adquirida por el Cabildo de Gran Canaria, Canarias, España, en 1973. El álbum pertenece a las colecciones de la Biblioteca Insular de Gran Canaria.

Mujer infecunda II

Mujer infecunda II es una obra tardía del artista canario Antonio Padrón Rodríguez (1920-1968). Las obras de los últimos años de este pintor se caracterizan por el uso intenso del color y el expresionismo abstracto, aunque en este caso también ha utilizado algunos tonos sombríos oscuros. La imagen representa un ritual de fertilidad que realizaban, presumiblemente, las mujeres que querían quedar embarazadas. La mujer es una metáfora de la tierra: lucha por dar fruto, sorteando los períodos de aridez. Se trata de una imagen de colores y formas simples, casi ingenua. Antonio Padrón nació y vivió la mayor parte de su vida en Gáldar, Gran Canaria, y muchas de sus obras reflejan un fuerte sentido de las costumbres, del pueblo y de la geografía canaria. Está vinculado a la escuela Luján Pérez, llamada así por el escultor religioso José Luján Pérez (1756-1815), que inspiró una tradición de artistas y se centró en la cultura local, la identidad y la posición de los canarios en el mundo. Entre estos artistas, están el escultor Plácido Fleitas y los pintores Jorge Oramas, Feo Monzón y Santiago Santana. El período entre la década de 1930 y la década de 1960 marcó una época de auge de la emigración de las islas: muchos huían de las devastadoras sequías en Canarias en busca de una vida mejor en el continente americano (en particular, Cuba y Venezuela). La pintura se conserva en las colecciones de la Casa-Museo Antonio Padrón, Centro de Arte Indigenista, en Gran Canaria.

El rayo verde

El rayo verde es una obra tardía del artista canario Antonio Padrón Rodríguez (1920−1968). Nació y vivió la mayor parte de su vida en Gáldar, Gran Canaria, y muchas de sus obras reflejan un fuerte sentido de las costumbres, del pueblo y de la geografía canaria. Está vinculado a la escuela Luján Pérez, llamada así por el escultor religioso José Luján Pérez (1756-1815), que inspiró una tradición de artistas y se centró en la cultura local, la identidad y la posición de los canarios en el mundo. Entre estos artistas, están el escultor Plácido Fleitas y los pintores Jorge Oramas, Feo Monzón y Santiago Santana. Las obras de los últimos años de Antonio Padrón se caracterizan por el uso intenso del color y el expresionismo abstracto. El período entre la década de 1930 y la década de 1960 marcó una época de auge de la emigración de las islas: muchos huían de las devastadoras sequías en Canarias en busca de una vida mejor en el continente americano (en particular, Cuba y Venezuela). En esta imagen, se ve a una mujer feliz, despidiéndose, con la esperanza del reencuentro marcada por esa franja verde. Es un cuadro de formas y colores simples, casi ingenuo, que refleja el espíritu de iniciativa que caracteriza al pueblo emigrante. Las gaviotas son pájaros que se van, pero que siempre vuelven a la orilla de su propia tierra. El azul representa el ancho mar. Padrón evoca la paradoja del emigrante, que mira hacia el futuro, pero siente nostalgia de la tierra a la que, sabe, tardará mucho tiempo en volver. La pintura se conserva en las colecciones de la Casa-Museo Antonio Padrón, Centro de Arte Indigenista, en Gran Canaria.

Libros de autor o maquetas artesanales de «Las Rosas de Hércules», de Tomás Morales

Tomás Morales (1884-1921) fue uno de los principales poetas del movimiento modernista hispánico. Su obra más importante, Las rosas de Hércules, se forjó en la estela del simbolismo francés y bajo el signo del máximo representante del modernismo literario en lengua española, el poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-1916). La obra de Morales ofrece una visión singular del panorama poético del primer cuarto del siglo XX, en el que la mitología y la estética contribuyen a un lenguaje rico y variado, a veces intenso y a veces delicado, que define radicalmente el espacio psicológico y geográfico habitado por el poeta. Antes de que se publicaran las primeras ediciones de Las rosas de Hércules (tomo I, 1922; tomo II, 1919), el propio Morales diseñó estos dos ejemplares únicos y artesanales, que son conocidos como libros de autor, en los que aparecen, casi al milímetro, todos y cada uno de los componentes de cada futura publicación: la ubicación de los textos, las viñetas, los dibujos y las letras capitales que debían acompañar a cada uno de los textos, incluidas las cubiertas. Los textos se presentan en forma mecanografiada y manuscrita, así como en recortes de prensa, como si se tratara de un collage. Las cubiertas están ilustradas por Néstor Martín Fernández de la Torre (1887−1938). La importancia de estos libros de autor yace, por una parte, en que son unos documentos de enorme valor bibliográfico porque se registran en ellos anotaciones manuscritas por el propio autor de cómo deberían haber quedado fijados los textos en la ediciones finales, y, por otra parte, en que son documentos que confirman el sentido que tenía Morales de lo que es un libro como objeto de arte. Los libros se conservan en las colecciones de la Casa-Museo Tomás Morales, en Gran Canaria.

Retrato del poeta Tomás Morales

Aquí se muestra un retrato de Tomás Morales (1884-1921), uno de los principales poetas del movimiento modernista hispánico. El cuadro es del pintor y fotógrafo Tomás Gómez Bosch (1883-1980), un amigo del poeta. La imagen no recuerda a las fotografías tradicionales, sino a un dibujo a carboncillo, ya que Gómez Bosch usó un procedimiento llamado goma bicromatada. Este procedimiento se desarrolló en la segunda mitad del siglo XIX, y Gómez Bosch lo utilizó entre 1912 y 1919. Gómez Bosch dibujó sobre la película sensible y le añadió trazos expresivos y efectos de luz y sombra, efectos imposibles de lograr en una fotografía normal. La fotografía está fijada sobre un papel de color gris, y en el ángulo inferior derecho tiene el sello del artista con su nombre y una dedicatoria: «A Tomás, con cariño fraternal de toda la vida. Las Palmas, 24 de febrero 1919». En el mismo año, Morales le dedica a Gómez Bosch la composición poética «Elegía a las ciudades bombardeadas», recogida en el libro II de su gran obra, Las rosas de Hércules. Esta fotografía se conserva en las colecciones de la Casa-Museo Tomás Morales, en Gran Canaria.