8 de agosto de 2014

Corán

Este exquisito Corán (Or 15227) iluminado, que data del siglo XIX, tiene su origen en la costa este de la península de Malaca. En función de diversas características codicológicas, el manuscrito se puede atribuir a la zona cultural que abarca Kelantan, en la costa noreste de Malasia, y Patani, en el sur de Tailandia. En muchos sentidos, este Corán es un ejemplo típico de los manuscritos producidos en Patani: tiene guardas negras de origen tailandés, una cubierta de tela con elaborados ribetes de punto y marcos con iluminaciones que presentan rasgos caraterísticos de Patani, por ejemplo, el motivo de ondas entrelazadas. Sin embargo, la exactitud del dibujo y del color, y la repetición de los detalles ornamentales son más típicas de Coranes de la corte de Terengganu, al sur de Kelantan, el centro más rico de iluminación de manuscritos islámicos de Asia Sudoriental. El carácter híbrido de este manuscrito se destaca por otras características inusuales, como los marcos dobles decorados en la parte central del libro al inicio del sura al-Kahf y el sura Yasin, en lugar de estar solo al comienzo del sura al-Isra', como es habitual en los Coranes de la costa este. Las páginas iluminadas tienen seis marcos dobles decorados y un marco simple decorado al estilo «costa este». Los marcos del texto constan de columnas delineadas en tinta negra, una gruesa, rellena en amarillo, dos en blanco y una roja sin delinear. Los marcadores de versículos consisten en redondeles amarillos (aunque, algunas veces, verdes), delineados en negro. Los títulos de los suras están encerrados por marcos rectangulares, en blanco sobre cinco paneles de colores, ya sea verde y rojo, o azul y rojo alternados. Entre las notas marginales, hay juz' marcados por hermosos ornamentos con las palabras al-juz' en blanco, sobre un fondo de color en un redondel con extensiones florales por encima y por debajo (estos marcadores se encuentran cada 10 folios, siempre ubicados en la esquina superior derecha del verso de un folio); maqra’ en tinta roja en una caligrafía muy pequeña, y palabras clave al final de cada cuadernillo. Este es el primer Corán de la Biblioteca Británica en ser digitalizado por completo. El manuscrito fue exhibido en la exposición de textos sagrados de la Biblioteca Británica de 2007 y también se presentó en el libro complementario sobre manuscritos del Corán.

Textos budistas, que incluyen la leyenda de Phra Malai, con ilustraciones de Las diez historias del nacimiento

El texto principal de este samut khoi (libro plegable) tailandés del siglo XIX, que se conserva en las colecciones de Tailandia, Laos y Camboya de la Biblioteca Británica, trata sobre la leyenda de Phra Malai, un monje budista de la tradición theravada quien, según se cuenta, alcanzó poderes sobrenaturales a través de su mérito y meditación acumulados. Phra Malai ocupa un lugar destacado en el arte, los tratados religiosos y los rituales tailandeses asociados a la vida después de la muerte, y la historia es uno de los temas más populares de los manuscritos tailandeses ilustrados del siglo XIX. Los ejemplares de manuscritos sobre Phra Malai más antiguos existentes se remontan a finales del siglo XVIII. Sin embargo, se cree que la historia es mucho más antigua y que se basa en un texto pali. La leyenda también tiene algunos paralelismos con el Sutra de Ksitigarbha. En este manuscrito, el texto en tailandés está combinado con extractos en pali de Abhidhammapitaka, Vinayapitaka, Suttantapitaka, Sahassanaya e ilustraciones de Thotsachat (Las últimas diez historias del nacimiento del Buda). El manuscrito tiene 95 folios en total e ilustraciones en 17 folios. Era muy común combinar este tipo de texto, o similar, en un solo manuscrito, con Phra Malai como contenido principal. Estos textos están realizados en escritura khom, una variante de la escritura jemer de uso frecuente en los manuscritos religiosos del centro de Tailandia. Aunque la escritura khom, considerada sagrada, es la que se utiliza normalmente para los textos en pali, la tradición manuscrita tailandesa estipula que la historia de Phra Malai debe escribirse siempre en tailandés. Debido a que la escritura jemer no estaba diseñada para una lengua tonal como el tailandés, los marcadores de tono y algunas vocales que no existen en la escritura jemer se han adoptado en escritura khom para servir a la pronunciación y a la entonación tailandesas correctas.

Carta de Engku Temenggung Seri Maharaja (Daing Ibrahim), gobernante de Johor, a Napoleón III, emperador de Francia

Esta hermosa carta real malaya del gobernante de Johor, Temenggung Daing Ibrahim, al emperador de Francia, escrita en Singapur en 1857, es un triunfo del estilo sobre el contenido. Sus 13 líneas doradas ofrecen elogios efusivos a Napoleón III, pero no dicen mucho más. A mediados del siglo XIX, los intereses franceses en Asia Sudoriental se centraban principalmente en Indochina, y Johor era firme aliado de los británicos. Por ello, es difícil determinar la intención de ambas partes con el envío de esta magnífica misiva. En la carta, el Temenggung no hace ninguna petición a los franceses, pero alaba hábilmente a Napoleón III en referencia a las relaciones cordiales del emperador con la reina Victoria: «ambos logran tal fortaleza que ninguna otra nación podrá jamás equiparárseles mientras existan el Sol y la Luna». Lo más probable es que el enviado francés mencionado en la carta, Charles de Montigny, que en 1857 residía en Singapur, la usara para su propio progreso personal o profesional. Si bien esta carta podría ser considerada irrelevante desde el punto de vista político, histórico y diplomático, reviste gran importancia como obra de arte. A pesar del uso frecuente del oro en la iluminación malaya de manuscritos, este es el primer ejemplo conocido de crisografía (escritura en tinta dorada) en una carta malaya. Está bellamente iluminada, con un marco dorado rectangular que encierra el bloque de texto, coronado con una elaborada viñeta en forma de arco en rojo, azul y oro. Por su formato y estructura, esta carta es un ejemplo del arte cortesano malayo de la redacción epistolar. En la parte superior está el kepala surat (título de la carta) en árabe, Nur al-shams wa-al-qamr, «Luz del Sol y de la Luna»: esta frase se encuentra muy comúnmente en las cartas malayas dirigidas a funcionarios europeos. La carta comienza de forma convencional, con largos puji-pujian (elogios de apertura), identificación del remitente y del destinatario, y con la alabanza efusiva al emperador a causa de su renombre. Es extraño, pero no aparece la palabra árabe wa-ba‘dahu ni sus equivalentes, como kemudian daripada itu en malayo, que se usaban tradicionalmente para cerrar la sección de los elogios y marcar el inicio del contenido propiamente dicho. Es probable que esto se deba al simple hecho de que esta carta no tiene contenido en sí. Los elogios se funden a la perfección con una breve mención del enviado francés encargado de la carta, antes de pasar al tramo final con una mención del obsequio que la acompaña y, de allí, a la termaktub, la línea final donde figuran el lugar y la fecha de redacción.

Tratado sobre gatos

Este manuscrito con hermosas pinturas de gatos está realizado en el formato de un samut khoi (libro plegable tailandés) con 12 folios, que se abren de arriba hacia abajo. Fue producido en el siglo XIX en el centro de Tailandia. Generalmente, los libros plegables se hacían de la corteza de los árboles de mora; como pintura, se utilizaban minerales, líquidos de planta y, en ocasiones, materiales importados de China y Europa. A veces, el papel era ennegrecido con hollín o laca para reforzarlo y hacerlo más resistente a los daños causados por insectos o humedad. Estos libros se utilizan principalmente para la producción de manuscritos no religiosos en el centro de Tailandia. Los epígrafes, más bien cortos, describen las características de los diferentes tipos de gatos que se conocían en Siam (actual Tailandia). Por cada tipo de gato, también hay una nota que explica el efecto que puede tener sobre su propietario ser el amo del animal. Por desgracia, no se brinda ni el nombre del autor, ni del ilustrador, ni la fecha, como ocurre con muchos manuscritos tailandeses. En Siam del siglo XIX, había una tradición de producir tratados sobre los animales que desempeñaban un papel importante en la corte real y en los monasterios. Entre ellos se destacaban los elefantes (sobre todo los albinos), aunque también había caballos y gatos. La cría de los famosos gatos siameses estaba reservada para la familia real. Se creía que algunos gatos también eran los «guardianes» de los templos budistas, por lo que esos eran objeto de especiales cuidados y gran veneración. Se creía fervientemente en que ciertos tipos de gatos atraían la buena suerte, la prosperidad o la salud de su propietario, mientras que otros tipos atraían la mala suerte y había que evitarlos. Por ejemplo, un gato blanco con nueve pintas negras, auspiciosos ojos verdes y una voz potente y hermosa era considerado un gato de la buena suerte. Se decía que, por muy pobre que fuera el dueño de este gato, se convertiría en una persona respetada y obtendría un alto estatus social. El manuscrito fue llevado a la Biblioteca Británica en febrero de 2011 por la esposa de un anciano coleccionista de manuscritos que residía en el Reino Unido. El manuscrito se identificó fácilmente como un tratado sobre gatos, similar a otro que ya estaba en las colecciones de Tailandia de la biblioteca (Or 16008). La diferencia significativa entre los dos manuscritos es que las ilustraciones de este ejemplar son acuarelas sobre papel color crema, mientras que el otro contiene dibujos con tiza blanca sobre papel ennegrecido.

Alfabeto jemer

El 27 de abril de 1858, Alexandre Henri Mouhot, de 31 años, partió del puerto de Londres con destino a Bangkok con el objetivo de explorar las remotas regiones interiores de la zona continental de Asia Sudoriental. Su interés radicaba particularmente en la ornitología y la conquiliología, aunque también tenía una pasión por la filología, la fotografía y las lenguas extranjeras. Mouhot, nacido en 1826 en Montbéliard, Francia, fue un estudioso del griego. A los 18 años, comenzó a enseñar griego y francés en la Academia Militar de San Petersburgo, donde rápidamente aprendió ruso y polaco. Al mismo tiempo, se enteró del nuevo proceso fotográfico inventado por Daguerre, que puso a prueba como una nueva forma de arte durante numerosos viajes a Alemania, Bélgica e Italia a partir de 1854. Dos años más tarde, Mouhot se asentó en Inglaterra y se casó con Annette, pariente del explorador escocés Mungo Park. Se dice que el libro de John Bowring, El reino y el pueblo de Siam (1857), de reciente publicación en ese entonces, inspiró a Mouhot a viajar fuera de Europa, aunque también es posible que lo hayan influenciado la creciente presencia francesa en la zona continental de Asia Sudoriental y los viajes aventureros de Mungo Park. Aquí se presentan los facsímiles de las inscripciones que Mouhot realizó en sánscrito, tailandés, laosiano y jemer de Angkor (hoy Camboya) y Korat (entonces Siam, actual Tailandia). También se muestran los documentos de viaje de Mouhot emitidos por las autoridades siamesas.

18 de agosto de 2014

Pinturas flamencas sobre tabla

A finales del siglo XV y durante la primera mitad del XVI, el cultivo, la refinación y la comercialización del azúcar supusieron un ciclo expansivo para la economía de Canarias. Los hacendados, agentes y comerciantes de Flandes (que, en ese entonces, pertenecía al Imperio español) fueron los motores principales de esta economía. Amberes pasó a ser el gran centro receptor y distribuidor del azúcar canario en Europa. Al amparo de este comercio, se produjo la llegada a Canarias del arte flamenco, que se convirtió en un medio de afirmar la personalidad y el prestigio social de estos nuevos pobladores, quienes formaron parte de lo que se ha dado a conocer como la cultura atlántica del azúcar. Aquí se muestran dos tablas con pinturas flamencas procedentes, posiblemente, de un antiguo retablo. Las piezas, de estética e iconografía flamenca, se encuentran pintadas en ambas caras. Destacan en ellas los acentuados contrastes lumínicos, así como la extraordinaria calidad de las carnaciones, ropajes y elementos secundarios de carácter paisajístico. La parte delantera de la primera tabla muestra a Juan el Bautista sosteniendo en sus brazos el Cordero Místico; en segundo plano, se puede observar el bautismo de Cristo a orillas del río Jordán. En el reverso, figura la representación del martirio de san Juan el Evangelista. La parte delantera de la segunda tabla está dedicada a santa Lucía, representada con los atributos de su martirio. El reverso está dedicado a la misa de san Gregorio, y muestra la milagrosa aparición de Cristo emergiendo del sarcófago ante san Gregorio durante el acto de la eucaristía. Las piezas se conservan en las colecciones del Museo Casa de Colón, en Gran Canaria.