Textos budistas, que incluyen la leyenda de Phra Malai, con ilustraciones de Las diez historias del nacimiento

El texto principal de este samut khoi (libro plegable) tailandés del siglo XIX, que se conserva en las colecciones de Tailandia, Laos y Camboya de la Biblioteca Británica, trata sobre la leyenda de Phra Malai, un monje budista de la tradición theravada quien, según se cuenta, alcanzó poderes sobrenaturales a través de su mérito y meditación acumulados. Phra Malai ocupa un lugar destacado en el arte, los tratados religiosos y los rituales tailandeses asociados a la vida después de la muerte, y la historia es uno de los temas más populares de los manuscritos tailandeses ilustrados del siglo XIX. Los ejemplares de manuscritos sobre Phra Malai más antiguos existentes se remontan a finales del siglo XVIII. Sin embargo, se cree que la historia es mucho más antigua y que se basa en un texto pali. La leyenda también tiene algunos paralelismos con el Sutra de Ksitigarbha. En este manuscrito, el texto en tailandés está combinado con extractos en pali de Abhidhammapitaka, Vinayapitaka, Suttantapitaka, Sahassanaya e ilustraciones de Thotsachat (Las últimas diez historias del nacimiento del Buda). El manuscrito tiene 95 folios en total e ilustraciones en 17 folios. Era muy común combinar este tipo de texto, o similar, en un solo manuscrito, con Phra Malai como contenido principal. Estos textos están realizados en escritura khom, una variante de la escritura jemer de uso frecuente en los manuscritos religiosos del centro de Tailandia. Aunque la escritura khom, considerada sagrada, es la que se utiliza normalmente para los textos en pali, la tradición manuscrita tailandesa estipula que la historia de Phra Malai debe escribirse siempre en tailandés. Debido a que la escritura jemer no estaba diseñada para una lengua tonal como el tailandés, los marcadores de tono y algunas vocales que no existen en la escritura jemer se han adoptado en escritura khom para servir a la pronunciación y a la entonación tailandesas correctas.

Carta de Engku Temenggung Seri Maharaja (Daing Ibrahim), gobernante de Johor, a Napoleón III, emperador de Francia

Esta hermosa carta real malaya del gobernante de Johor, Temenggung Daing Ibrahim, al emperador de Francia, escrita en Singapur en 1857, es un triunfo del estilo sobre el contenido. Sus 13 líneas doradas ofrecen elogios efusivos a Napoleón III, pero no dicen mucho más. A mediados del siglo XIX, los intereses franceses en Asia Sudoriental se centraban principalmente en Indochina, y Johor era firme aliado de los británicos. Por ello, es difícil determinar la intención de ambas partes con el envío de esta magnífica misiva. En la carta, el Temenggung no hace ninguna petición a los franceses, pero alaba hábilmente a Napoleón III en referencia a las relaciones cordiales del emperador con la reina Victoria: «ambos logran tal fortaleza que ninguna otra nación podrá jamás equiparárseles mientras existan el Sol y la Luna». Lo más probable es que el enviado francés mencionado en la carta, Charles de Montigny, que en 1857 residía en Singapur, la usara para su propio progreso personal o profesional. Si bien esta carta podría ser considerada irrelevante desde el punto de vista político, histórico y diplomático, reviste gran importancia como obra de arte. A pesar del uso frecuente del oro en la iluminación malaya de manuscritos, este es el primer ejemplo conocido de crisografía (escritura en tinta dorada) en una carta malaya. Está bellamente iluminada, con un marco dorado rectangular que encierra el bloque de texto, coronado con una elaborada viñeta en forma de arco en rojo, azul y oro. Por su formato y estructura, esta carta es un ejemplo del arte cortesano malayo de la redacción epistolar. En la parte superior está el kepala surat (título de la carta) en árabe, Nur al-shams wa-al-qamr, «Luz del Sol y de la Luna»: esta frase se encuentra muy comúnmente en las cartas malayas dirigidas a funcionarios europeos. La carta comienza de forma convencional, con largos puji-pujian (elogios de apertura), identificación del remitente y del destinatario, y con la alabanza efusiva al emperador a causa de su renombre. Es extraño, pero no aparece la palabra árabe wa-ba‘dahu ni sus equivalentes, como kemudian daripada itu en malayo, que se usaban tradicionalmente para cerrar la sección de los elogios y marcar el inicio del contenido propiamente dicho. Es probable que esto se deba al simple hecho de que esta carta no tiene contenido en sí. Los elogios se funden a la perfección con una breve mención del enviado francés encargado de la carta, antes de pasar al tramo final con una mención del obsequio que la acompaña y, de allí, a la termaktub, la línea final donde figuran el lugar y la fecha de redacción.

Tratado sobre gatos

Este manuscrito con hermosas pinturas de gatos está realizado en el formato de un samut khoi (libro plegable tailandés) con 12 folios, que se abren de arriba hacia abajo. Fue producido en el siglo XIX en el centro de Tailandia. Generalmente, los libros plegables se hacían de la corteza de los árboles de mora; como pintura, se utilizaban minerales, líquidos de planta y, en ocasiones, materiales importados de China y Europa. A veces, el papel era ennegrecido con hollín o laca para reforzarlo y hacerlo más resistente a los daños causados por insectos o humedad. Estos libros se utilizan principalmente para la producción de manuscritos no religiosos en el centro de Tailandia. Los epígrafes, más bien cortos, describen las características de los diferentes tipos de gatos que se conocían en Siam (actual Tailandia). Por cada tipo de gato, también hay una nota que explica el efecto que puede tener sobre su propietario ser el amo del animal. Por desgracia, no se brinda ni el nombre del autor, ni del ilustrador, ni la fecha, como ocurre con muchos manuscritos tailandeses. En Siam del siglo XIX, había una tradición de producir tratados sobre los animales que desempeñaban un papel importante en la corte real y en los monasterios. Entre ellos se destacaban los elefantes (sobre todo los albinos), aunque también había caballos y gatos. La cría de los famosos gatos siameses estaba reservada para la familia real. Se creía que algunos gatos también eran los «guardianes» de los templos budistas, por lo que esos eran objeto de especiales cuidados y gran veneración. Se creía fervientemente en que ciertos tipos de gatos atraían la buena suerte, la prosperidad o la salud de su propietario, mientras que otros tipos atraían la mala suerte y había que evitarlos. Por ejemplo, un gato blanco con nueve pintas negras, auspiciosos ojos verdes y una voz potente y hermosa era considerado un gato de la buena suerte. Se decía que, por muy pobre que fuera el dueño de este gato, se convertiría en una persona respetada y obtendría un alto estatus social. El manuscrito fue llevado a la Biblioteca Británica en febrero de 2011 por la esposa de un anciano coleccionista de manuscritos que residía en el Reino Unido. El manuscrito se identificó fácilmente como un tratado sobre gatos, similar a otro que ya estaba en las colecciones de Tailandia de la biblioteca (Or 16008). La diferencia significativa entre los dos manuscritos es que las ilustraciones de este ejemplar son acuarelas sobre papel color crema, mientras que el otro contiene dibujos con tiza blanca sobre papel ennegrecido.

Alfabeto jemer

El 27 de abril de 1858, Alexandre Henri Mouhot, de 31 años, partió del puerto de Londres con destino a Bangkok con el objetivo de explorar las remotas regiones interiores de la zona continental de Asia Sudoriental. Su interés radicaba particularmente en la ornitología y la conquiliología, aunque también tenía una pasión por la filología, la fotografía y las lenguas extranjeras. Mouhot, nacido en 1826 en Montbéliard, Francia, fue un estudioso del griego. A los 18 años, comenzó a enseñar griego y francés en la Academia Militar de San Petersburgo, donde rápidamente aprendió ruso y polaco. Al mismo tiempo, se enteró del nuevo proceso fotográfico inventado por Daguerre, que puso a prueba como una nueva forma de arte durante numerosos viajes a Alemania, Bélgica e Italia a partir de 1854. Dos años más tarde, Mouhot se asentó en Inglaterra y se casó con Annette, pariente del explorador escocés Mungo Park. Se dice que el libro de John Bowring, El reino y el pueblo de Siam (1857), de reciente publicación en ese entonces, inspiró a Mouhot a viajar fuera de Europa, aunque también es posible que lo hayan influenciado la creciente presencia francesa en la zona continental de Asia Sudoriental y los viajes aventureros de Mungo Park. Aquí se presentan los facsímiles de las inscripciones que Mouhot realizó en sánscrito, tailandés, laosiano y jemer de Angkor (hoy Camboya) y Korat (entonces Siam, actual Tailandia). También se muestran los documentos de viaje de Mouhot emitidos por las autoridades siamesas.

Ramayana

La tradición oral de la historia del Ramayana birmano se puede rastrear hasta el reinado del rey Anawrahta (en actividad entre 1044 y 1077), el fundador del primer Imperio birmano. La historia fue transmitida de forma oral de generación en generación antes de que se escribiera en prosa y verso y como una obra de teatro. La versión birmana escrita más antigua que se conoce del Ramayana es Rama Thagyin (Canciones del Ramayana), compilada por U Aung Phyo en 1775. Un ejemplar de la historia de Rama, en tres volúmenes, llamado Rama vatthu se escribió en hoja de palma en 1877. Este parabaik (libro plegable) de circa 1870 tiene 16 páginas con escenas pintadas de la historia del Ramayana y epígrafes cortos en birmano. Las cubiertas de papel están pintadas de rojo, amarillo y verde, con bordes florales y leones rampantes. Una portada tiene una inscripción en birmano, en tinta negra, con el título Rama Zat y una breve identificación del contenido, que se organiza de la siguiente manera: Rama pone la cuerda en el arco; el demonio Dusakhaya en la batalla; ofrendas de limosnas; secuestro en el carro, construcción de la calzada de piedra, y llegada a Thiho (Ceilán, o la actual Sri Lanka). Las representaciones teatrales del Ramayana surgieron en el período Konbaung (1752-1885), cuando el ministro real, Myawaddi Mingyi U Sa, convirtió al Ramayana Jataka en una típica obra clásica birmana y, además, compuso la música temática y canciones para su representación. Desde entonces, las representaciones del Ramayana han sido muy populares en la cultura birmana, y a menudo se celebran Yama zat pwe (representaciones teatrales del Rama) y espectáculos de marionetas. También se pueden encontrar escenas del Ramayana como motivos o elementos de diseño en tallas de madera y artículos lacados birmanos.

Anales malayos

En algún momento alrededor del año 1400, un príncipe de Sumatra llamado Parameswara fundó un asentamiento en la desembocadura del río Malaca, en la costa oeste de la península malaya. Uno de sus sucesores recibió el islam con los brazos abiertos, y Malaca pronto creció hasta convertirse en el mayor reino islámico de Asia Sudoriental. Llegó a ser conocido como la «Venecia de Oriente», y, como centro del comercio de especias, atrajo a los comerciantes de lugares tan remotos como Arabia, la India, China y Japón. La riqueza de Malaca resultó irresistible para los portugueses, que fueron los primeros europeos en circunnavegar el cabo de Buena Esperanza en el océano Índico. No conformes con ser simples partícipes del ajetreado comercio, los portugueses atacaron Malaca y la tomaron en 1511. El sultán malayo, Mahmud Shah, huyó hacia el sur, a Johor. A medida que la corte exiliada comenzó a afrontar la realidad de que su estadía forzada en Johor no sería temporal, les pareció cada vez más apremiante registrar para la posteridad los recuerdos aún vivos de la magnificencia de Malaca. Se produjo una crónica para dar testimonio de que el sultán y su familia, ahora instalados en el curso superior del río Johor, eran descendientes de una gloriosa línea de reyes malayos originaria del sur de Sumatra y pertenecientes al antiguo imperio de Srivijaya, que había logrado hacer de Malaca el centro de comercio más rico de Asia Sudoriental. Dio la casualidad de que el funcionario de la corte encargado de la tarea, Tun Seri Lanang, era, quizás, el más grande escritor malayo de todos los tiempos, y produjo en el siglo XVII lo que ahora se considera una obra maestra de la literatura malaya. Titulada en árabe Sulalat al-Salatin (Genealogía de los reyes), pero conocida popularmente como Sejarah Melayu (Anales malayos), esta obra no solo es un triunfo literario, sino también un manual del arte de gobernar malayo. Resume el pacto solemne entre el gobernante, que jura nunca deshonrar a sus súbditos, y su pueblo, que se compromete a no cometer nunca durhaka (traición). Se conocen más de 30 manuscritos de Sejarah Melayu, con numerosas versiones diferentes del texto, algunas diseñadas para reforzar las credenciales de otros reinos malayos alegando vínculos con la línea real ilustre de Malaca. La popularidad duradera de Sejarah Melayu también deriva de la habilidad de su autor para abordar episodios históricos clave y reformularlos, invariablemente para la mayor gloria de Malaca. Una de sus célebres anécdotas cuenta que, cuando una delegación de Malaca visitó China, se les ordenó que mantuvieran la reverencia; nadie tenía permitido mirar al emperador a la cara. Cuando este les preguntó qué deseaban comer, los astutos malayos dijeron que querían kangkung (espinaca), sin cortar, con las hojas enteras. Así, cada bocado les permitía alzar la cabeza para comer las largas hojas de espinaca y poder ver el rostro del emperador chino subrepticiamente.

La historia de Kiều

Truyện Kiều (La historia de Kiều), escrito por Nguyễn Du (1765−1820), es considerado el poema más significativo de la literatura vietnamita. Fue compuesto en estrofas Lục-bát (6-8) y su título original en vietnamita es Ðoạn Trường Tân Thanh (Otro llanto de un corazón roto). Sin embargo, es más conocido como Truyện Kiều o Kim Văn Kiều. La historia está basada en una novela china del período Ming, del siglo XVII, que Nguyễn Du descubrió mientras estaba en una misión de embajada a China en 1813. La trama retrata las caóticas circunstancias políticas y sociales de Vietnam en el siglo XVIII, surgidas de las luchas políticas internas. El tema de la historia es la devoción filial, uno de los principios fundamentales del confucianismo. Relata la vida y los obstáculos que debió sortear una joven bella y talentosa que sacrificó su dicha para salvar a su familia en desgracia. Para poder reunirse con su primer amor, tuvo que pasar por muchos sufrimientos, como ser arrastrada a la prostitución, casarse con un hombre que ya estaba casado y ser expulsada de un santuario budista. Sin embargo, este encuentro no le brindó a Kiều dicha terrenal y eligió dedicar su vida a servir a su familia como lo dictaba la devoción filial. Los críticos literarios han sostenido que el tema de la historia es una alegoría de la culpa y el conflicto de intereses de Nguyễn Du por aceptar trabajar para el nuevo régimen (la dinastía Nguyễn, 1802-1945), que había estado involucrado indirectamente en el derrocamiento de su antiguo amo. Este comportamiento era inaceptable en la sociedad vietnamita confuciana tradicional, ya que equivalía a traicionar la devoción filial. De ahí que el tema de la historia fuera un doloroso recordatorio para Nguyễn Du, quien nació en el seno de una familia mandarina prominente, y cuyo padre ocupó el cargo de ministro de alto rango bajo la dinastía Le. La copia del manuscrito de Truyện Kiều que se conserva en la Biblioteca Británica (número de referencia Or 14844) fue terminada alrededor del año 1894. Está escrita en Chữ Nôm (caracteres sino-vietnamitas). Cada página está bellamente ilustrada con escenas de la historia. La encuadernación consiste en una cubierta de seda en amarillo real con motivos de dragones. Nguyễn Quang Tuấn, un erudito vietnamita independiente que inspeccionó el manuscrito, opina que este manuscrito tiene cierta relevancia real porque el dragón en la portada tiene las cinco garras que normalmente se reservaban para uso imperial. Otra característica importante de este manuscrito es que lleva las anotaciones del famoso sinólogo francés Paul Pelliot (1878-1945), que compró el manuscrito en 1929.

Corán

Este exquisito Corán (Or 15227) iluminado, que data del siglo XIX, tiene su origen en la costa este de la península de Malaca. En función de diversas características codicológicas, el manuscrito se puede atribuir a la zona cultural que abarca Kelantan, en la costa noreste de Malasia, y Patani, en el sur de Tailandia. En muchos sentidos, este Corán es un ejemplo típico de los manuscritos producidos en Patani: tiene guardas negras de origen tailandés, una cubierta de tela con elaborados ribetes de punto y marcos con iluminaciones que presentan rasgos caraterísticos de Patani, por ejemplo, el motivo de ondas entrelazadas. Sin embargo, la exactitud del dibujo y del color, y la repetición de los detalles ornamentales son más típicas de Coranes de la corte de Terengganu, al sur de Kelantan, el centro más rico de iluminación de manuscritos islámicos de Asia Sudoriental. El carácter híbrido de este manuscrito se destaca por otras características inusuales, como los marcos dobles decorados en la parte central del libro al inicio del sura al-Kahf y el sura Yasin, en lugar de estar solo al comienzo del sura al-Isra', como es habitual en los Coranes de la costa este. Las páginas iluminadas tienen seis marcos dobles decorados y un marco simple decorado al estilo «costa este». Los marcos del texto constan de columnas delineadas en tinta negra, una gruesa, rellena en amarillo, dos en blanco y una roja sin delinear. Los marcadores de versículos consisten en redondeles amarillos (aunque, algunas veces, verdes), delineados en negro. Los títulos de los suras están encerrados por marcos rectangulares, en blanco sobre cinco paneles de colores, ya sea verde y rojo, o azul y rojo alternados. Entre las notas marginales, hay juz' marcados por hermosos ornamentos con las palabras al-juz' en blanco, sobre un fondo de color en un redondel con extensiones florales por encima y por debajo (estos marcadores se encuentran cada 10 folios, siempre ubicados en la esquina superior derecha del verso de un folio); maqra’ en tinta roja en una caligrafía muy pequeña, y palabras clave al final de cada cuadernillo. Este es el primer Corán de la Biblioteca Británica en ser digitalizado por completo. El manuscrito fue exhibido en la exposición de textos sagrados de la Biblioteca Británica de 2007 y también se presentó en el libro complementario sobre manuscritos del Corán.

Plano de La Habana

Esteban Pichardo (1799-1879) fue una de las figuras más importantes de Cuba en el campo de la investigación científica del siglo XIX y el principal representante en los campos de la geografía y la cartografía. Plano de La Habana es parte de una obra mayor en 35 hojas, Carta Geo-hidro-topográfica de la Isla de Cuba, que Pichardo publicó en 1874-1875. Pichardo adoptó un conjunto de símbolos geográficos muy similares a los utilizados en los mapas contemporáneos. Sus mapas, que reflejan un alto grado de sofisticación matemática, fueron una importante referencia cartográfica de Cuba hasta casi un siglo después. Sirvieron para determinar que la superficie terrestre de Cuba era de 124 500 kilómetros cuadrados, un cálculo muy alejado de la realidad (de acuerdo con los geógrafos contemporáneos, la superficie de Cuba es de 109 884 kilómetros cuadrados) pero de relevancia histórica para la época. El mapa muestra los topónimos contemporáneos, las urbanizaciones en diferentes partes de la ciudad en crecimiento, las calles, las construcciones importantes, las líneas de ferrocarril y el puerto.

Carta de Damar Wulan

La Serat Damar Wulan (MSS.Jav.89), cuyas extraordinarias ilustraciones representan a la sociedad javanesa de finales del siglo XVIII, es uno de los manuscritos indonesios más bellos que tiene la Biblioteca Británica. Las imágenes están cargadas de humor, y el artista demuestra gran talento para representar expresiones faciales y posturas (como se observa, por ejemplo, en la mujer que duerme con un brazo sobre los ojos, y cuya sandalia se balancea apenas en un pie). Lo cotidiano está representado con fascinante detalle, desde jaulas de pájaros hasta macetas de jardín y telas, con maravillosas escenas de música y danza de enorme interés para los artistas actuales. Una nota contemporánea en inglés, que acompañó la donación del manuscrito en 1815, afirma: «Se dice que este libro tiene 200 años»; sin embargo, para el Dr. Russell Jones, las marcas de agua en las páginas manoseadas y sucias de papel holandés, «J HONIG» y «J H & Z», solo se han encontrado en manuscritos de Indonesia fechados en circa 1800-1855, por lo que es más probable, quizás, que este manuscrito date de finales del siglo XVIII. Los primeros expertos en textos javaneses hicieron caso omiso del carácter artístico de los manuscritos, pero, en el caso de Serat Damar Wulan, ese hecho fue irrefutable. El manuscrito comienza con la ascensión de la hija de Brawijaya (Kusuma Kancana Wungu) al trono del Imperio mayapajit. Está fechado en Jumahat-Manis, 9 Rabingulawal, sin año.