28 de mayo de 2014

Colonización alemana

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Colonización alemana es el número 42 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. La sección uno del libro analiza los antecedentes de la colonización alemana moderna e incluye la historia de las migraciones alemanas en Europa, la emigración a Brasil, los Estados Unidos y otros países del Nuevo Mundo, y el papel de los misioneros, exploradores, sociedades científicas y otros en encender el interés alemán por la colonización. La sección dos se ocupa de los debates sobre la colonización que tuvieron lugar en Alemania a finales del siglo XIX y abarca tanto la renuencia del canciller Otto von Bismarck a involucrarse en empresas coloniales como los argumentos en contra, sostenidos por los defensores de una política colonial. La sección tres analiza el papel de Alemania en el «reparto [europeo] de África» europeo y acontecimientos tales como el tratado anglo-portugués de 1884 y el Congreso de Berlín de 1884-1885. La sección cuatro se ocupa de la adquisición alemana de las colonias de África del Sudoeste, Togolandia y Camerún, África Oriental Alemana, Nueva Guinea y algunas islas del Pacífico, así como la adquisición del protectorado de Kiau-Chau en China. La última sección abarca la administración de estos territorios, primero por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán (1890-1907) y más tarde por parte de la Oficina Colonial (1907-1914). El libro, que es uno de los volúmenes más largos de la serie, ofrece una introducción sucinta pero completa al tema. Alemania perdió todas sus colonias en el acuerdo de paz posterior a la Primera Guerra Mundial.

El movimiento yugoslavo

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. El movimiento yugoslavo es el número 14 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. La primera parte del libro trata sobre la evolución del movimiento yugoslavo antes del estallido de la Primera Guerra Mundial. Entre los temas analizados se encuentran la «raza yugo-eslava», definida como los eslovenos, los serbios y los croatas; además del desarrollo de una conciencia nacional yugoslava entre los pueblos eslavos meridionales del Imperio austro-húngaro. Señala los orígenes intelectuales y literarios del movimiento yugoslavo, que, «habiendo estado disociado de la agitación política e, incluso, de objetivos políticos definidos durante mucho tiempo, resulta difícil de entender para la mentalidad anglosajona». La segunda parte del estudio se ocupa de los eventos de la Primera Guerra Mundial y aborda la represión por parte de Austria-Hungría a sus ciudadanos de origen eslavo meridional y la simpatía que profesaban los eslovenos y los croatas por Serbia, acérrimo enemigo de Austria en la guerra. El estudio concluye con observaciones sobre las perspectivas y los problemas que enfrenta el nuevo Estado eslavo del sur (el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, Yugoslavia a partir de 1929), establecido en virtud del Tratado de Versalles. En el apéndice se incluye el texto de documentos importantes, entre los que está el del Pacto de Corfú, el documento que el Comité Yugoslavo emitió en Londres en julio de 1917, por el cual se proclamaba que, después de la guerra, los serbios, los croatas y los eslovenos formarían un reino unido bajo la casa real serbia.

Luxemburgo y Limburgo

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Luxemburgo y Limburgo es el número 27 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. La primera parte del estudio abarca la historia política, así como las condiciones sociales y políticas en el Gran Ducado de Luxemburgo, un Estado europeo independiente cuyos orígenes se remontan al siglo XIII. En 1814, al término de las guerras napoleónicas, Luxemburgo se convirtió en Gran Ducado bajo la soberanía de la Casa de Orange-Nassau (la casa reinante de los Países Bajos) y también formó parte de la Confederación Germánica. En la Conferencia de Londres en mayo de 1867, Luxemburgo disolvió su conexión con la Confederación Alemana y se convirtió en un Estado neutral bajo la garantía colectiva de las grandes potencias. En agosto de 1914, en el inicio de la Primera Guerra Mundial, el Ejército alemán violó la neutralidad de Luxemburgo y ocupó el Gran Ducado. La segunda parte del estudio, mucho más breve, trata sobre la provincia de Limburgo, una franja de tierra que limitaba al oeste con el río Mosa y al este con Prusia y que los Países Bajos compraron a Bélgica en la década de 1830. El apéndice contiene extractos de 18 tratados y acuerdos diferentes firmados entre 1783 y 1883, relativos a la situación territorial y política de Luxemburgo y Limburgo.

La neutralidad de Bélgica

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. La neutralidad de Bélgica es el número 29 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. El Reino de Bélgica se estableció en 1831, después de que las provincias del sur de los Países Bajos se rebelaran y ganaran el reconocimiento internacional de su independencia, declarada en octubre de 1830. En el tratado del 15 de noviembre de 1831, las cinco grandes potencias de Europa (Gran Bretaña, Francia, Austria, Prusia y Rusia) garantizaron la neutralidad perpetua del nuevo reino, así como la integridad y la inviolabilidad de su territorio. La neutralidad de Bélgica, concebida originalmente como protección contra una posible agresión francesa, la convirtió en uno de los pilares del orden de paz europeo durante el resto del siglo XIX y una vez entrado el siglo XX. En agosto de 1914, al comienzo de la Primera Guerra Mundial, Alemania invadió y ocupó Bélgica, en violación del tratado de 1831. Este estudio es un análisis detallado de la neutralidad de Bélgica en virtud del derecho internacional. Refuta los argumentos expuestos por los juristas alemanes para justificar la invasión. El incumplimiento por parte de Alemania de la neutralidad belga fue un factor importante que indujo a Gran Bretaña a entrar en la guerra del lado de Francia y Rusia.

Polonia: boceto general de la historia, 1569-1815

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Polonia: boceto general de la historia, 1569-1815 es el número 43 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. El libro ofrece una visión general de la historia de Polonia desde el siglo XVI –cuando el Estado polaco «abarcaba al menos cuatro o cinco veces más territorio que en la actualidad»– hasta la tercera partición del país, en 1795, cuando Polonia, como Estado independiente, desapareció del mapa, una decisión que se confirmó en el Congreso de Viena (1815). En el estudio, el tema está dividido en cuatro partes: «Período I (1569−1632), la reacción católica», «Período II (1632−1668), las guerras cosacas», «Período III (1669−1772), la influencia rusa en la primera partición de Polonia» y «Período IV (1772−1815), las particiones y el acuerdo de 1815». Entre los períodos III y IV hay un breve análisis titulado «Causas de la caída», donde se sugieren cinco: (1) política rusa, (2) la política agresiva de Federico el Grande (de Prusia), quien «finalmente robó a Polonia sus provincias más importantes», (3) el hecho de que las fronteras polacas, a excepción de los Cárpatos en el sur, eran estratégicamente débiles, (4) los desequilibrios dentro de la sociedad polaca y (5) el estado de la organización política. Con respecto a esto último, el estudio señala que «las tendencias republicanas de Polonia fueron puramente simbólicas: en realidad, se trataba de una oligarquía turbulenta». La Conferencia de Paz de París volvió a crear un Estado polaco independiente a partir del territorio previamente incautado por Austria, Prusia y Rusia.

Polonia prusiana

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Polonia prusiana es el número 45 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. La Polonia prusiana, también conocida como la provincia de Posnania o el Gran Ducado de Posnania, fue la parte del antiguo Reino de Polonia que obtuvo Prusia en las particiones de aquel (1772-1795). El Gran Ducado limitaba con las provincias prusianas de Prusia Occidental al norte, con Brandeburgo al oeste, con Silesia al oeste y sur, y con la Polonia rusa al este. Según el censo de 1910, la población de Posnania era de 2 099 831 habitantes, de los cuales un 61,46 por ciento eran polacos. El estudio pone de relieve la firmeza de la conciencia nacional polaca, tal como lo reflejaron la insurrección de 1846 y el surgimiento de un movimiento separatista en Posnania. La política de Prusia (y de Alemania, después de 1871) se caracterizó por la alemanización y por el ataque generalizado a los derechos de los polacos y católicos. En las escuelas nacionales, la educación de los niños polacos era impartida en alemán. También se establecieron políticas de transferencia de tierras de propietarios polacos a los alemanes. Después de la Primera Guerra Mundial, la Polonia prusiana pasó a formar parte del reestablecido Estado polaco. Un volumen complementario de la serie, el número 39, Prusia Oriental y Occidental, habla de la política alemana para con los polacos en esas provincias.