28 de mayo de 2014

Obras exegéticas

Este manuscrito de obras de Honorius Augustodunensis (que también aparece como Honorio de Autun) es uno de los raros ejemplos de un comentario ilustrado sobre el Cantar de los Cantares del Antiguo Testamento, que se conserva principalmente en manuscritos del sudeste de Alemania y Austria. El manuscrito, escrito en el monasterio de Benediktbeuern, Baviera, alrededor de 1170, cuenta con una portada y tres miniaturas en los libros dos, tres y cuatro, es decir, el ciclo completo de iluminaciones. Honorio sigue la interpretación alegórica del matrimonio de Cristo con su Iglesia, representado en la portada. Del libro dos al cuatro, se sigue al matrimonio alegórico a través de cuatro épocas: ante legem (antes de la Ley), representada por la hija del faraón; sub lege (bajo la Ley), representada por la hija de Babilonia; sub gratia (bajo la gracia), representada por Sunamitis (es decir, la mujer sulamita sin nombre a quien Salomón profesa su amor en el Cantar de los Cantares); y sub antichristo (bajo el anticristo), representada por la mandrágora. De acuerdo con el texto de Honorio, la novia aparece en forma dual: como Ecclesia (la Iglesia) en la Nueva Jerusalén, y como una personificación de la Iglesia que queda en este mundo, que encarna a toda la humanidad. Honorio fue un teólogo y filósofo que estuvo en actividad en el sur de Alemania durante el primer tercio del siglo XII.

Diálogo en alabanza a la Santa Cruz

Dialogus de laudibus sanctae crucis (Diálogo en alabanza a la Santa Cruz), escrito entre 1170 y 1180, perteneció al monasterio benedictino de san Emerano en Ratisbona, Baviera. Este manuscrito es el único que contiene texto en alabanza a la Cruz. El texto, escrito por un autor sin nombre, está redactado en forma de diálogo didáctico entre «Magister» y «Discipulus», el maestro y el alumno. Relata la historia de la salvación por la Santa Cruz, en la llamada tradición exegética tipológica. El texto está acompañado de un extenso ciclo pictórico –47 pequeñas siluetas–, ejecutado en la escuela de Ratisbona, que es difícil de localizar y probablemente se haya encontrado en el monasterio de san Emerano o en el convento de Prüfening. Se trata de uno de los ciclos tipológicos más antiguos que sobreviven y es precursor de la Biblia pauperum (Biblia de los pobres).

Oración de Wessobrunn

Este manuscrito, que data de comienzos del siglo IX, contiene la Wessobrunner Gebet (Oración de Wessobrunn) y varias obras cortas. La oración en sí misma, en prosa, que da el nombre al texto en su conjunto, está precedida por un corto poema sobre la creación que, en nueve líneas de verso aliterado, busca explicar la creación del mundo a partir del caos. Este pequeño monumento literario es uno de los ejemplos escritos más antiguos de poesía en alto alemán antiguo. Ha llegado a nuestros días como un manuscrito compuesto, principalmente en latín, producido antes de 814 (en la última página se menciona la muerte de Carlomagno) en la diócesis de Augsburgo, Baviera, más probablemente en el monasterio de Staffelsee y no en el de Wessobrunn. El manuscrito tiene otros 70 textos cortos, en su mayoría de carácter teológico. Entre el verso del folio 1 y el recto del 21 se menciona la leyenda de la Vera Cruz, cuyas ilustraciones primitivas, probablemente bávaras, forman uno de los primeros ciclos de contenido no bíblico de la historia de la iluminación alemana. El manuscrito está realizado en letra minúscula carolingia y muestra la influencia de la escritura anglosajona en el uso de las runas.

Bernardo de Claraval. Tercera serie de máximas, número 16. La composición externa e interna del hombre (fragmento) / David de Augsburgo. Sermón contra los judíos, paganos y arios / Quodvultdeus de Cartago (pseudoagustiniano). Muspilli

El poema fragmentario «Muspilli», sobre el destino del alma después de la muerte, el Día del Juicio y el Armagedón, está escrito en alto alemán antiguo en las hojas en blanco y en los márgenes de un manuscrito del sermón pseudoagustiniano Sermo contra Judaeos, Paganos et Arianos (Sermón contra los judíos, paganos y arios). El sermón en sí fue escrito en Salzburgo en una fina letra minúscula carolingia, y lleva una dedicatoria en mayúsculas rústicas (recto del folio 120) de Adalram, arzobispo de Salzburgo entre 821 y 836, a Ludwig, duque de Baviera (más tarde el rey Luis el Germánico, 843-876). El sermón es de Quodvultdeus, obispo de Cartago entre circa 437 y 454. Las obras pseudoagustinianas son aquellas escritas por varios autores y erróneamente atribuidas a san Agustín de Hipona, o que pretenden ser de su autoría.

Leccionario del Evangelio

Este leccionario del Evangelio fue creado circa 1130. Un leccionario es un libro litúrgico, que, en comparación con los Evangelios habituales que contienen los textos completos, solo consta de aquellas partes de los Evangelios que se utilizan para las lecturas litúrgicas durante el año eclesiástico, presentadas en orden cronológico. El libro cuenta con dos iniciales dibujadas con pluma y tinta, varias iniciales decoradas en tinta de oro y plata y cuatro miniaturas a toda página, cada una de las cuales muestra a uno de los cuatro evangelistas. El estilo y el color de las miniaturas siguen una tradición bávara de iluminación de libros: la llamada escuela monástica de Baviera. Este manuscrito, destinado a la abadía de Altomünster, en el sur de Baviera, probablemente se ejecutó en el taller de la abadía benedictina de Weingarten.

Evangelios para el año

Este manuscrito fastuosamente iluminado constituye un buen ejemplo de un leccionario del Evangelio, un libro litúrgico que, en comparación con los Evangelios habituales que contienen los textos completos, solo consta de aquellas partes de los Evangelios que se utilizan para las lecturas litúrgicas durante el año eclesiástico, presentadas en orden cronológico. Las miniaturas del manuscrito muestran los principales sucesos de la vida de Jesucristo, que corresponden a las principales fiestas religiosas: desde la Natividad hasta la Ascensión, incluida la venida del Espíritu Santo en el Pentecostés. Todas las miniaturas están decoradas con un espléndido fondo dorado y enmarcadas con tiras de plata suntuosamente pintadas. El estilo y el color de las miniaturas siguen una tradición bávara de iluminación de libros: la llamada escuela monástica de Baviera. Como se hace particular hincapié en las fiestas litúrgicas de san Alto, y de san Pedro y san Pablo (los santos patronos de Altomünster), se puede concluir que el manuscrito estaba destinado a la abadía de Altomünster. Por lo tanto, probablemente pertenezca a un determinado grupo de códices que se crearon en el scriptorium de Tegernsee en nombre de otros monasterios. En 1489, el manuscrito se adornó con una ostentosa cubierta de metal con piedras semipreciosas y cristales de roca. El grabado en el frente representa uno de los milagros de san Alto; en la parte posterior, se puede ver el monograma de Jesús, IHS.