Colonización alemana

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Colonización alemana es el número 42 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. La sección uno del libro analiza los antecedentes de la colonización alemana moderna e incluye la historia de las migraciones alemanas en Europa, la emigración a Brasil, los Estados Unidos y otros países del Nuevo Mundo, y el papel de los misioneros, exploradores, sociedades científicas y otros en encender el interés alemán por la colonización. La sección dos se ocupa de los debates sobre la colonización que tuvieron lugar en Alemania a finales del siglo XIX y abarca tanto la renuencia del canciller Otto von Bismarck a involucrarse en empresas coloniales como los argumentos en contra, sostenidos por los defensores de una política colonial. La sección tres analiza el papel de Alemania en el «reparto [europeo] de África» europeo y acontecimientos tales como el tratado anglo-portugués de 1884 y el Congreso de Berlín de 1884-1885. La sección cuatro se ocupa de la adquisición alemana de las colonias de África del Sudoeste, Togolandia y Camerún, África Oriental Alemana, Nueva Guinea y algunas islas del Pacífico, así como la adquisición del protectorado de Kiau-Chau en China. La última sección abarca la administración de estos territorios, primero por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán (1890-1907) y más tarde por parte de la Oficina Colonial (1907-1914). El libro, que es uno de los volúmenes más largos de la serie, ofrece una introducción sucinta pero completa al tema. Alemania perdió todas sus colonias en el acuerdo de paz posterior a la Primera Guerra Mundial.

Croacia-Eslavonia y Fiume

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Croacia-Eslavonia y Fiume es el número 8 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Hasta el final de la Primera Guerra Mundial, Croacia-Eslavonia y Fiume eran parte del Imperio austro-húngaro y la principal salida de Hungría al mar. El apéndice contiene extractos del nagoda (acuerdo): el documento adoptado en 1868 que definió los complejos acuerdos constitucionales entre Hungría, Croacia-Eslavonia (territorio húngaro históricamente incluido en las tierras de la Corona de San Esteban), y Dalmacia (una tierra de la corona austríaca). Estas tierras, juntas, formaban un «triple reino». Fiume (hoy Rijeka, Croacia), un importante puerto que una vez fue parte del imperio de Carlomagno, estaba directamente unida con Hungría. Todos estos territorios se convirtieron en parte del recién creado Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos (Yugoslavia a partir de 1929) después de la Primera Guerra Mundial, pero Fiume se cedió a Italia en 1924. Hoy son todos parte de la República de Croacia. El libro contiene secciones que tratan sobre geografía física y política, historia política, así como condiciones políticas, sociales y económicas. El estudio señala la importancia económica del puerto de Fiume y de las líneas de ferrocarril que lo vinculan con el interior del imperio. Una nota sobre topónimos en Croacia-Eslavonia da los nombres de las ciudades importantes en croata, magiar (húngaro), alemán e italiano.

Curlandia, Livonia y Estonia

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Curlandia, Livonia y Estonia es el número 50 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Curlandia, Livonia y Estonia eran las tres provincias bálticas del Imperio ruso, también conocidas (principalmente en Alemania y Escandinavia) como Kurland, Livland y Estland, que corresponden más o menos a la actual Letonia (Curlandia y Livonia) y Estonia. El libro contiene secciones que tratan sobre geografía física y política, historia política, así como condiciones políticas, sociales y económicas. Narra la sucesiva dominación de las provincias por la Orden Teutónica durante los siglos XIV y XV, por Suecia y Polonia durante los siglos XVI y XVII, y por Rusia a partir del siglo XVIII. El estudio señala la importancia de los alemanes bálticos, descendientes de los originales caballeros teutónicos, que conservaban gran parte de la riqueza y formaban la élite cultural de las tres provincias. Curlandia, Livonia y Estonia eran también las únicas partes del Imperio ruso cuya población era mayormente protestante (luterana). Letonia y Estonia obtuvieron su independencia de Rusia después de la Primera Guerra Mundial y de la Revolución rusa. Fueron anexadas por la Unión Soviética en 1940, pero volvieron a independizarse en 1991.

Carniola, Carintia y Estiria

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Carniola, Carintia y Estiria es el número 9 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Carniola, Carintia y Estiria eran provincias del antiguo Imperio austro-húngaro, bajo el control de los Habsburgo ya en los siglos XIII y XIV. Los tres territorios se encuentran en las inmediaciones de las cordilleras más orientales de los Alpes, en particular de los Alpes Julianos. El libro contiene secciones que tratan sobre geografía física y política, historia política y condiciones económicas; cada una de las tres provincias se analiza de forma separada. Para ver las condiciones sociales y políticas, se recomienda a los lectores consultar el número 13 de la serie, Los eslovenos. La economía de las tres provincias se centraba en la agricultura y en un sistema de tenencia de tierras por parte de pequeños propietarios campesinos. La silvicultura también era una importante industria. Después de la Primera Guerra Mundial, Carniola pasó a formar parte del recién creado Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos (Yugoslavia a partir de 1929), mientras que las otras dos provincias fueron incorporadas a Austria. Hoy Carniola es parte de Eslovenia; Carintia y Estiria son dos de los nueve estados de la República federal de Austria.

Bucovina

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Bucovina es el número 5 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Bucovina, una región del sudeste de Europa que actualmente se encuentra en parte de Ucrania y en parte de Rumanía, formaba parte del Imperio austro-húngaro cuando se escribió este estudio. Fue anexada por Austria en 1776, después de la guerra ruso-turca (1768-1774) y de la primera partición de Polonia (1772). El estudio señala que Bucovina «se encuentra en la gran vía de migración de este a oeste y, en consecuencia, está habitada por una mezcla extraña de etnias, incluso en la actualidad». Entre los grupos que vivían en el territorio (oficialmente un ducado autónomo administrado como tierra de la corona de Austria) se destacaban los rumanos, ucranianos (rutenos), alemanes, judíos, polacos y magiares. Las principales industrias eran la agricultura y la silvicultura. Después de la Primera Guerra Mundial, Austria cedió la provincia a Rumanía. En 1940, el gobierno soviético presionó a Rumanía para que cediera Bucovina (junto con Besarabia) a la Unión Soviética, que controló el territorio hasta la desintegración del Estado soviético en 1991.

Besarabia

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Besarabia es el número 51 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. Cuando se escribió este estudio, Besarabia (en las actuales Moldavia y Ucrania) formaba parte del Imperio ruso. La sección histórica del estudio rastrea los siglos de rivalidad entre los imperios ruso y turco por el control del territorio, que finalmente obtuvo Rusia en el siglo XIX. Observa la gran diversidad étnica y lingüística de la provincia, cuya población contaba con rumanos, ucranianos, rusos, judíos, alemanes, búlgaros, gagauzos (un pueblo túrquico), polacos, griegos, gitanos (romaníes), albaneses y armenios. Un cuadro, sobre la base del censo ruso de 1897, da las cifras y porcentajes de los grupos principales según el distrito. La sección económica subraya el carácter agrícola de la provincia, y señala que «Besarabia es una de las provincias más fértiles de Rusia; la superficie es una gran extensión de suelo negro». Después de la Revolución rusa de 1917, Besarabia declaró su independencia de Rusia y votó a favor de unirse a Rumanía. Sin embargo, Rusia nunca reconoció la unión con Rumanía, y en 1940 el gobierno soviético presionó a Rumanía para que cediera Besarabia y la parte norte de Bucovina a la Unión Soviética, que controló el territorio hasta la desintegración del Estado soviético en 1991.

Polonia austríaca

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Polonia austríaca es el número 46 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. La Polonia austríaca, cuya mayor parte se conocía como Galitzia, quedó bajo el control de Austria con la primera partición de Polonia en 1772. La provincia de Galitzia se amplió con la incorporación de varios distritos, conforme a los términos del Tratado de Viena de 1815. Alcanzó su máxima extensión en 1846, cuando la ciudad de Cracovia y sus inmediaciones, convertidas en 1815 en una república independiente bajo la protección de Rusia, Prusia y Austria («el último vestigio de la antigua Polonia libre»), fueron anexadas por Austria. Según el censo de 1910, Galitzia tenía 8 025 000 de habitantes, de los cuales 4 672 000 hablaban polaco, 3 208 000 hablaban pequeñorruso (es decir, ucraniano o ruteno), y 96 000 hablaban alemán. Los judíos eran 872 000, o aproximadamente el 11 por ciento de la población. El estudio señala que «Galitzia tiene la población agrícola más densa de Europa» y que las presiones sobre la tierra habían dado lugar a la emigración a gran escala a los Estados Unidos. Después de la Primera Guerra Mundial, Galitzia pasó a formar parte del reestablecido Estado polaco independiente.

Abisinia

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Abisinia es el número 129 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. El libro contiene secciones que tratan sobre geografía física y política, historia política, además de condiciones políticas, sociales y económicas. En él, se resume la historia de Abisinia (actual Etiopía): sus orígenes en los tiempos bíblicos, los primeros contactos con los europeos en el siglo XVIII, y el reinado del emperador Menelik II (1889-1913) y su victoria sobre Italia en la guerra de 1895-1896. El estudio señala que uno de los principales resultados del tratado de paz con Italia de 1896 fue «el reconocimiento sin reservas de la absoluta independencia del Imperio de Etiopía como Estado soberano e independiente». El libro analiza la Iglesia etíope y su relación con la Iglesia copta de Egipto, así como las minorías musulmana, judía y animista que vivían en el país. La sección sobre economía destaca el bajo nivel de la productividad agrícola e industrial, además del sistema feudal de posesión de tierras. El comercio exterior comenzaba a crecer, y los principales productos de exportación eran el café y los cueros vacunos.

Alta Silesia

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Alta Silesia es el número 40 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. La Alta Silesia, también conocida como Opole, era uno de los tres distritos de gobierno de la provincia prusiana de Silesia; los otros dos: Breslavia y Legnica. Según el censo de 1910, la población total de la Alta Silesia era de alrededor de 2 207 000 habitantes, de los cuales unos 1 250 000 eran de origen polaco. En ese entonces, Polonia no existía como Estado independiente. El estudio cita un pasaje de las memorias del excanciller Otto von Bismarck que explica que la preocupación por la minoría polaca en Silesia es una de las razones que «nos obligan a retrasar lo más posible el inicio de la discusión sobre la cuestión polaca». La sección sobre las condiciones económicas hace hincapié en la importancia de la Alta Silesia para la industria alemana, que se basaba principalmente en la extracción de carbón de la gran cuenca carbonífera que se extendía a través de las fronteras de lo que entonces eran la Silesia austríaca y la Polonia rusa. Después de la Primera Guerra Mundial, la Alta Silesia pasó a formar parte del reconstituido Estado polaco.

Ucrania

En preparación para la conferencia de paz que tendría lugar después de la Primera Guerra Mundial, en la primavera de 1917, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico creó un departamento especial responsable de proporcionar información de base para los representantes británicos en la conferencia. Ucrania es el número 52 en una serie de más de 160 estudios realizados por el departamento, de los cuales la mayor parte fue publicada tras la conclusión de la Conferencia de Paz de París que tuvo lugar en 1919. El estudio apareció en un momento trascendental en la historia de Ucrania. Después de la Revolución rusa de 1917, las fuerzas políticas del país exigieron autonomía y, luego, la total independencia de Rusia. En noviembre de 1917 Ucrania fue declarada república y en febrero de 1918 firmó un tratado de paz por separado con Alemania, Austria-Hungría, Bulgaria y Turquía. El estudio analiza el desarrollo de una identidad nacional ucraniana desde el siglo XVII; el nacionalismo ucraniano; las relaciones entre Ucrania y Rusia, Ucrania y Polonia, y Ucrania y Rumanía; y la historia de los pogromos contra la gran población judía del país. Los apéndices incluyen un análisis de la población de Ucrania y la cantidad de ucranianos que vivían en el Imperio ruso (y en Austria-Hungría y en los Estados Unidos), y el texto del tratado de Brest-Litovsk, de 1918, entre la República Popular de Ucrania y las potencias centrales. Después de la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, Ucrania pasó a formar parte de la Unión Soviética y no logró la independencia de Rusia hasta 1991.