Victorio de Aquitania. Marciano Capela. Remigio de Auxerre. Gregorio Magno

Este manuscrito comienza con un texto de una página cuyo autor es Victorio de Aquitania (siglo V). El resto de la obra consta de dos partes independientes. La primera parte, escrita en la segunda mitad del siglo XI, presenta una obra de Marciano Capela (siglo V) sobre las siete artes liberales, seguida de un importante comentario sobre este texto de Remigio de Auxerre (circa 841-908). Entre el texto y el comentario hay un dibujo en pluma a toda página, que representa a numerosos dioses y demonios de la Antigüedad. Debido a sus características estilísticas, el dibujo se atribuye, en términos generales, a la escuela de ilustración de Ratisbona. La segunda parte del manuscrito (folios 56-109), creada alrededor de 1100 en el sur de Alemania, contiene las homilías de san Gregorio Magno (circa 540-604). El manuscrito había pertenecido al monasterio benedictino de san Emerano en Ratisbona y llegó a Múnich en 1811.

Los seis libros del Hexamerón (los seis días), de Ambrosio

En su Hexamerón, san Ambrosio habla de los seis días de la Creación. En este manuscrito, realizado en el monasterio benedictino de san Emerano en Ratisbona (Baviera), los seis días están ilustrados con dibujos en pluma, a toda página; el ciclo termina con una representación del descanso del Creador en el séptimo día. Se pueden encontrar representaciones del Hexamerón desde finales del siglo XI en adelante, como un nuevo tema de la iluminación románica, sobre todo en las Biblias o en obras litúrgicas, como los cantorales y misales. Sin embargo, la escuela de iluminación de Ratisbona, responsable de esta obra de arte, era famosa por la ilustración de elaborados temas teológicos y, como era de esperar, el ciclo se transmite aquí en un texto exegético. La técnica favorita era el dibujo lineal, que alcanzó su apogeo en Ratisbona durante el siglo XII. Los dibujos del Hexamerón se destacan por la monumentalidad de las representaciones y por el delicado uso de tintas con variación de color en los tonos rojo y violeta o rojo y marrón.

Poemas de Hroswitha

Este manuscrito del siglo XI es el único sobreviviente que transmite el texto completo de las obras épicas y dramáticas de la primera poetisa alemana, Hroswitha de Gandersheim. Las correcciones y notas marginales fueron agregadas por el humanista Conrad Celtis, quien utilizó el manuscrito como copia del impresor para su edición de las obras de Hroswitha, realizada en Núremberg en 1501. El manuscrito había pertenecido al monasterio benedictino de san Emerano en Ratisbona, y llegó a Múnich en 1811. Nacida circa 935, Hroswitha fue una canonesa en la abadía alemana en Gandersheim. Escribió poemas, cuentos, obras de teatro e historias en latín durante el reinado del emperador Otón el Grande (962-973).

Evangelios para el año

Este manuscrito fastuosamente iluminado constituye un buen ejemplo de un leccionario del Evangelio, un libro litúrgico que, en comparación con los Evangelios habituales que contienen los textos completos, solo consta de aquellas partes de los Evangelios que se utilizan para las lecturas litúrgicas durante el año eclesiástico, presentadas en orden cronológico. Las miniaturas del manuscrito muestran los principales sucesos de la vida de Jesucristo, que corresponden a las principales fiestas religiosas: desde la Natividad hasta la Ascensión, incluida la venida del Espíritu Santo en el Pentecostés. Todas las miniaturas están decoradas con un espléndido fondo dorado y enmarcadas con tiras de plata suntuosamente pintadas. El estilo y el color de las miniaturas siguen una tradición bávara de iluminación de libros: la llamada escuela monástica de Baviera. Como se hace particular hincapié en las fiestas litúrgicas de san Alto, y de san Pedro y san Pablo (los santos patronos de Altomünster), se puede concluir que el manuscrito estaba destinado a la abadía de Altomünster. Por lo tanto, probablemente pertenezca a un determinado grupo de códices que se crearon en el scriptorium de Tegernsee en nombre de otros monasterios. En 1489, el manuscrito se adornó con una ostentosa cubierta de metal con piedras semipreciosas y cristales de roca. El grabado en el frente representa uno de los milagros de san Alto; en la parte posterior, se puede ver el monograma de Jesús, IHS.

Leccionario del Evangelio

Este leccionario del Evangelio fue creado circa 1130. Un leccionario es un libro litúrgico, que, en comparación con los Evangelios habituales que contienen los textos completos, solo consta de aquellas partes de los Evangelios que se utilizan para las lecturas litúrgicas durante el año eclesiástico, presentadas en orden cronológico. El libro cuenta con dos iniciales dibujadas con pluma y tinta, varias iniciales decoradas en tinta de oro y plata y cuatro miniaturas a toda página, cada una de las cuales muestra a uno de los cuatro evangelistas. El estilo y el color de las miniaturas siguen una tradición bávara de iluminación de libros: la llamada escuela monástica de Baviera. Este manuscrito, destinado a la abadía de Altomünster, en el sur de Baviera, probablemente se ejecutó en el taller de la abadía benedictina de Weingarten.

Bernardo de Claraval. Tercera serie de máximas, número 16. La composición externa e interna del hombre (fragmento) / David de Augsburgo. Sermón contra los judíos, paganos y arios / Quodvultdeus de Cartago (pseudoagustiniano). Muspilli

El poema fragmentario «Muspilli», sobre el destino del alma después de la muerte, el Día del Juicio y el Armagedón, está escrito en alto alemán antiguo en las hojas en blanco y en los márgenes de un manuscrito del sermón pseudoagustiniano Sermo contra Judaeos, Paganos et Arianos (Sermón contra los judíos, paganos y arios). El sermón en sí fue escrito en Salzburgo en una fina letra minúscula carolingia, y lleva una dedicatoria en mayúsculas rústicas (recto del folio 120) de Adalram, arzobispo de Salzburgo entre 821 y 836, a Ludwig, duque de Baviera (más tarde el rey Luis el Germánico, 843-876). El sermón es de Quodvultdeus, obispo de Cartago entre circa 437 y 454. Las obras pseudoagustinianas son aquellas escritas por varios autores y erróneamente atribuidas a san Agustín de Hipona, o que pretenden ser de su autoría.

Oración de Wessobrunn

Este manuscrito, que data de comienzos del siglo IX, contiene la Wessobrunner Gebet (Oración de Wessobrunn) y varias obras cortas. La oración en sí misma, en prosa, que da el nombre al texto en su conjunto, está precedida por un corto poema sobre la creación que, en nueve líneas de verso aliterado, busca explicar la creación del mundo a partir del caos. Este pequeño monumento literario es uno de los ejemplos escritos más antiguos de poesía en alto alemán antiguo. Ha llegado a nuestros días como un manuscrito compuesto, principalmente en latín, producido antes de 814 (en la última página se menciona la muerte de Carlomagno) en la diócesis de Augsburgo, Baviera, más probablemente en el monasterio de Staffelsee y no en el de Wessobrunn. El manuscrito tiene otros 70 textos cortos, en su mayoría de carácter teológico. Entre el verso del folio 1 y el recto del 21 se menciona la leyenda de la Vera Cruz, cuyas ilustraciones primitivas, probablemente bávaras, forman uno de los primeros ciclos de contenido no bíblico de la historia de la iluminación alemana. El manuscrito está realizado en letra minúscula carolingia y muestra la influencia de la escritura anglosajona en el uso de las runas.

Diálogo en alabanza a la Santa Cruz

Dialogus de laudibus sanctae crucis (Diálogo en alabanza a la Santa Cruz), escrito entre 1170 y 1180, perteneció al monasterio benedictino de san Emerano en Ratisbona, Baviera. Este manuscrito es el único que contiene texto en alabanza a la Cruz. El texto, escrito por un autor sin nombre, está redactado en forma de diálogo didáctico entre «Magister» y «Discipulus», el maestro y el alumno. Relata la historia de la salvación por la Santa Cruz, en la llamada tradición exegética tipológica. El texto está acompañado de un extenso ciclo pictórico –47 pequeñas siluetas–, ejecutado en la escuela de Ratisbona, que es difícil de localizar y probablemente se haya encontrado en el monasterio de san Emerano o en el convento de Prüfening. Se trata de uno de los ciclos tipológicos más antiguos que sobreviven y es precursor de la Biblia pauperum (Biblia de los pobres).

Obras exegéticas

Este manuscrito de obras de Honorius Augustodunensis (que también aparece como Honorio de Autun) es uno de los raros ejemplos de un comentario ilustrado sobre el Cantar de los Cantares del Antiguo Testamento, que se conserva principalmente en manuscritos del sudeste de Alemania y Austria. El manuscrito, escrito en el monasterio de Benediktbeuern, Baviera, alrededor de 1170, cuenta con una portada y tres miniaturas en los libros dos, tres y cuatro, es decir, el ciclo completo de iluminaciones. Honorio sigue la interpretación alegórica del matrimonio de Cristo con su Iglesia, representado en la portada. Del libro dos al cuatro, se sigue al matrimonio alegórico a través de cuatro épocas: ante legem (antes de la Ley), representada por la hija del faraón; sub lege (bajo la Ley), representada por la hija de Babilonia; sub gratia (bajo la gracia), representada por Sunamitis (es decir, la mujer sulamita sin nombre a quien Salomón profesa su amor en el Cantar de los Cantares); y sub antichristo (bajo el anticristo), representada por la mandrágora. De acuerdo con el texto de Honorio, la novia aparece en forma dual: como Ecclesia (la Iglesia) en la Nueva Jerusalén, y como una personificación de la Iglesia que queda en este mundo, que encarna a toda la humanidad. Honorio fue un teólogo y filósofo que estuvo en actividad en el sur de Alemania durante el primer tercio del siglo XII.

Colección de sermones, tratados, fórmulas litúrgicas y cánones. Fórmulas litúrgicas en eslavo (monumentos de Frisinga)

Este manuscrito, compilado en Frisinga, Baviera, por orden del obispo Abraham (fallecido en 994), es famoso por tres textos, los llamados manuscritos de Frisinga (también folios, fragmentos o monumentos de Frisinga). Estos son los primeros textos continuos en una lengua eslava escrita en alfabeto latino, y los documentos más antiguos en esloveno. Contienen una fórmula confesional (recto del folio 78), un sermón sobre el pecado y el arrepentimiento (desde el verso del folio 158 hasta el recto del 161), fórmulas de abjuración y confesión, y una oración penitencial (desde el verso del folio 160 hasta el recto del 161). Se cree que el segundo y más importante texto literario es una perífrasis de un texto antiguo en eslavo eclesiástico. Es probable que los textos en eslavo y las otras partes del manuscrito escritas en latín, que son a la vez de naturaleza religiosa y jurídica, hayan sido reunidos a modo de manual para los obispos, útil en un contexto misionero. Dado que algunos de los documentos legales en el códice se refieren a un intercambio de tierras en Carintia, parece plausible que el manuscrito haya sido escrito durante el exilio de Abraham en los Alpes orientales (974-983). El manuscrito permaneció en la biblioteca de la catedral de Frisinga hasta 1803.