12 de noviembre de 2014

La perla perfecta de las maravillas y la perla preciosa de lo extraordinario

Kharīdat al-ʻajā’ib wa farīdat al-gharā’ib (La perla perfecta de las maravillas y la perla preciosa de lo extraordinario), de Sirāj al-Dīn Abū Ḥafṣ ʿUmar ibn al-Wardī (fallecido en 1457), es una recopilación de textos sobre varios temas, como geografía e historia natural. Los textos geográficos constituyen la esencia de la obra. En ellos, se detallan y describen diferentes lugares, con énfasis en África Septentrional y Oriente Medio, a pesar de que también se incorporan secciones sobre China y Europa. La calidad de la información varía mucho, incluso en lo ateniente a las regiones fundamentales abordadas en la obra. El autor indica, por ejemplo, que «Abisinia y sus tierras limitan con la tierra de Ḥiyāz; un mar sirve de frontera. La religión predominante es el cristianismo. Se trata de un vasto territorio, que se extiende desde el este de Nubia hacia el sur de esta región. Fueron ellos [es decir, los abisinios] quienes conquistaron Yemen antes de que llegara el islam, en los tiempos de los Cosroes [los gobernantes sasánidas de Persia]». La descripción de Arḍ al-Furs (Persia) es mucho menos detallada. Indica que Persia se divide en cinco provincias: «la primera es Arjān, la más pequeña de las cinco, que se denomina provincia de Shāhpūr; la segunda, Iṣṭakhr, que es adyacente a la anterior; la tercera es la provincia de Shāhpūr la Segunda; la cuarta, Shadhrawān, con su base en Shiraz; y la quinta es la provincia de Susa». A la sección sobre geografía le sigue una considerablemente más corta, sobre historia natural, en la que el autor presenta las propiedades de rocas, gemas, plantas, frutas, semillas y animales. Más adelante, se presentan anécdotas breves en relación con otros temas: citas, en general, atribuidas a obras de otros autores. El libro termina con una qaṣīdah (oda elegíaca) sobre el Día del Juicio. El manuscrito contiene dos mapas, uno de la Kaa'ba en La Meca y un mapa circular del mundo. Cerca del centro del mapa mundial (bordeado por los semicírculos de la legendaria cordillera de qāf) están La Meca y Medina. Entre las ciudades notables que se muestran en el mapa, están Constantinopla (marcada por una medialuna roja) y Bagdad (indicada por círculos concéntricos, probablemente en alusión a las murallas circulares encargadas por el califa al-Manṣūr). Los mismos errores que se producen en el texto también se encuentran en el mapa mundial, como, por ejemplo, en la ubicación de Gazni, a orillas del mar de Aral. Lo que debe de haber sido el colofón se encuentra truncado, pero la fecha, 27 de Yumada al-Ākhira de 1041 d. H. (enero de 1632 d. C.), todavía se distingue.

Los fulgores de la revelación y los misterios de la exégesis

Kitāb anwār al-tanzīl wa asrār al-ta’wīl (Los fulgores de la revelación y los misterios de la exégesis) es la obra más famosa del sabio del siglo XIII, ʻAbdallāh ibn ʻUmar al-Bayḍāwī (fallecido circa 1286). Como indica el título, la obra trata sobre la exégesis coránica. Después de una introducción, en la que al-Bayḍāwī alaba la ciencia de la al-tafsīr (exégesis) como la principal ciencia de la religión y la base de la sharia (ley islámica), sigue el texto del Corán. Las aleyas (versículos), en tinta roja, están acompañadas de una explicación contigua en tinta negra. En esta copia iluminada, el texto principal comienza con un panel en colores vivos de volutas con arabescos, orlas y un medallón que encierra la basmala (la invocación al nombre de Dios), las primeras palabras del Corán. El diseño de este panel, así como el de una franja iluminada que engloba el nombre del primer sura (capítulo) en la misma página, refleja la tradición islámica de manuscritos coránicos suntuosamente iluminados. Los capítulos siguientes también comienzan por el título; cada uno se encuadra en una franja que presenta el nombre del sura, el lugar de revelación (generalmente La Meca o Medina), así como la cantidad de versículos. Si bien estos últimos también son impresionantes, en general, se ejecutaron con mayor simpleza que el primero, en letras de oro sobre un fondo en blanco. Al menos en un lugar, el texto interpretativo continúa hasta invadir el sector reservado para el título del capítulo siguiente. Cabe destacar que los títulos de los suras a veces difieren de los títulos habituales, lo que ofrece una visión interesante de la variación canónica presente en estos títulos. El título del sura 45, al-Jāthīya (La arrodillada), por ejemplo, aparece bajo un encabezado distinto, al-Sharīʻa (El camino despejado). El texto, que suele tener 33 líneas por página, está enmarcado por bordes azules y dorados. Algunas páginas han sufrido graves daños por insectos. El manuscrito se terminó el 18 de Yumādā al-Wūlā de 970 d. H. (13 de enero de 1563 d. C.). Está firmado por Aḥmad ibn ʻAlī ibn ʻAbdallāh al-Bānūbī al-Azharī, e indica que Banub, en el delta del Nilo, es el nisba (lugar de procedencia) del escriba. Al-Bayḍāwī nació en Bayḍā, Fars (actual Irán) y escribió sobre muchos temas, como fiqh (jurisprudencia), historia, gramática y teología. Si bien compuso la mayoría de su vasta producción académica en árabe, redactó su obra histórica, Niẓām al-tawārīkh (El orden de la historia), en su persa nativo. Se han escrito numerosos comentarios sobre Kitāb anwār al-tanzīl wa asrār al-ta’wīl. Durante muchos siglos, la obra formó parte del plan de estudios estándar de las escuelas religiosas y fue una de las primeras sobre tafsir en ser traducidas al inglés.

Libro sobre la recaudación de impuestos

Kitāb al-kharāj (Libro sobre la recaudación de impuestos) es un texto clásico sobre fiqh (jurisprudencia islámica), escrito por Abū Yusūf Yaʿqūb Ibrāhīm al-Anṣārī al-Kūfī (murió en 798 d. C.; 182 d. H.) a pedido del califa abásida Hārūn al-Rashīd (763/6-809 d. C.). Abū Yusūf fue el alumno más famoso de Abū Ḥanīfa. Junto con su ilustre maestro, se lo considera uno de los fundadores de la escuela de derecho ḥanafī. Abū Yusūf explica que el califa le solicitó que escribiera una obra sobre la recaudación de al-jarāy (el impuesto que se recauda de los no musulmanes), al-ʿushūr (un diezmo que pagan los musulmanes), al-ṣadaqāt (limosnas), y sobre cuestiones relacionadas que requerían su atención y sobre las que se debían tomar medidas. La intención explícita de Hārūn al-Rashīd era aprovecharla para afrontar la situación oprimida de sus súbditos y mejorar su bienestar económico. Hay encabezados de capítulos tales como «Una descripción de la tierra [sujeta al] diezmo y al-jaray, así como de los árabes y de los no árabes e idólatras, y del pueblo del libro [es decir, los cristianos y los judíos], entre otros». La obra también contiene una cantidad considerable de información histórica y geográfica sobre los primeros siglos del islam, como se puede observar, por ejemplo, en el relato de la conquista de tierras bizantinas y sasánidas que se menciona en el capítulo faṣl fī arḍ al-shām wa al-jazīra (Capítulo sobre la tierra de Siria y Mesopotamia). Esta copia manuscrita de Kitāb al-kharāj se terminó en Damasco, hacia finales del mes de Rayab de 1144 d. H. (enero de 1732 d. C.). El índice —que, según parece, fue separado del libro y se lo volvió a unir con los folios desordenados— se redactó alrededor de un siglo más tarde, el 16 de Dū l-ḥiyya de 1245 d. H. (junio de 1830 d. C.), en Sarajevo (actual Bosnia y Herzegovina). Esta obra se ha reimpreso en varias ediciones modernas, y se ha traducido del árabe original a los idiomas inglés, ruso y francés.

Colección de poesía de Kalīm

Abū Ṭālib Kalīm Hamadānī (o Kāshānī, fallecido en 1651 d. C.; 1061 d. H.) fue uno de los poetas persas más importantes del siglo XVII. Nació en Hamadán (actual Irán), pero parece haber vivido en Kashan (también en Irán) gran parte de su vida, de ahí la denominación Kāshānī. Se educó en Kashan y en Shiraz, y luego se mudó a la India para prestar servicio al gobernante mogol Jahangir (quien reinó entre 1605 y 1627). Por lo tanto, Abū Ṭālib se encontraba entre las filas de poetas y literatos persas que dejaron Persia con el fin de obtener mecenazgo en el subcontinente indio a partir del siglo XVI. Con el sucesor de Jahangir, Shah Jahan (que reinó entre 1628 y 1658), Abū Ṭālib alcanzó el rango de poeta laureado. Se dice que más tarde acompañó a Shah Jahan a Cachemira, ciudad que se convirtió en su hogar hasta su muerte. La fama de Abū Ṭālib reside principalmente en sus ghazalīyāt (una forma métrica que expresa el dolor por la pérdida y la belleza del amor). De los 10 000 versos que aparecen en su diván (o poemas completos), alrededor de la mitad están escritos en forma de gazal. Es especialmente célebre por la innovación de sus temas, gracias a la cual pasó a ser conocido como khallāq al-maʻāni (el creador de significado). Sus poemas se caracterizan también por la originalidad de sus khayāl bandi (presunciones retóricas) y la pertinencia de sus mithālīya (ejemplos). Además, escribió Shāh Jahān Nāma (El libro de Shah Jahan), obra en la que, con el mismo estilo del poema épico Shāhnāma (Libro de los reyes), alaba a Tamerlán y a los gobernantes timúridas hasta Shah Jahan. En esta copia iluminada del diván de Abū Ṭālib, el maqtaʻ (verso final) de gran parte de los poemas cuenta con su propio marco y, con frecuencia, incluye el takhalluṣ (seudónimo del poeta). En el colofón está escrito el año 1103 d. H. (1691/2 d. C.).

Mapa de la América rusa o del territorio de Alaska

La Rusia imperial vendió Alaska a los Estados Unidos en 1867. William H. Seward, secretario de Estado de los EE. UU., negoció la adquisición del territorio en favor de su país por un precio irrisorio, de alrededor de dos centavos de dólar por acre (cinco centavos por hectárea). A pesar de que la mayoría de los comentarios criticaban con dureza la «locura de Seward», con el paso del tiempo algunos estadounidenses empezaron a viajar y a establecerse allí. Al principio, no se sabía mucho sobre su geografía. Por lo tanto, existía la necesidad real de producir mapas y cartas náuticas que asistieran a los estadounidenses en la navegación de los cursos de agua y en la exploración terrestre de la región desconocida. Este mapa, elaborado por un dibujante llamado J. F. Lewis, se basó en cartas y estudios rusos, en su mayoría encargados por la Marina de Rusia. Representa uno de los primeros intentos en América del Norte de crear un mapa de Alaska en inglés. El mapa principal no menciona la escala, aunque sí se ofrece en millas náuticas la de los cinco mapas en recuadro (en la esquina inferior derecha) que muestran puertos locales. El mapa señala las cordilleras y los cuerpos de agua claves. Aparecen pocas ciudades, ya que los rusos habían establecido escasos asentamientos permanentes en la costa del Pacífico. En los años subsiguientes, el Gobierno de los Estados Unidos elaboró poco a poco mapas sobre la base de trabajos como este y comenzó a producir cartas náuticas y mapas topográficos más vastos. Su detalle y precisión sobrepasaron los reconocimientos de Rusia y ayudaron a establecer una base moderna del conocimiento geográfico sobre Alaska.

Itinerario de los vehículos a vapor para viajes recreativos de Alaska

En los años inmediatamente posteriores a la compra de Alaska, en 1867, los estadounidenses no llegaban a apreciar de verdad el valor y el esplendor del nuevo territorio norteño. Esta percepción fue cambiando de a poco, pero no fue hasta 1898, con la fiebre del oro del Klondike, que la actitud se vio radicalmente alterada. Durante los años anteriores, ciertos hechos ya habían comenzado a transformar la opinión estadounidense sobre Alaska. Por un lado, las narraciones de John Muir sobre sus viajes a Alaska, desde la década de 1870, proporcionaron a los estadounidenses una impresión inicial de la singular majestuosidad que albergaba su naturaleza. Por otro lado, la zona se encontraba en el momento ideal para recibir turismo a gran escala, debido a la reciente finalización de varios ferrocarriles transcontinentales y a la mejora de la infraestructura portuaria para el servicio de los buques de pasajeros. Desde la década de 1880 en adelante, cruceros estacionales comenzaron a explotar un mercado creciente de visitantes deseosos de conocer la accidentada costa del Pacífico entre Seattle o Vancouver y Alaska. Con el tiempo, este tramo de mar e islas se hizo conocido como el «Paso del interior» o «Pasaje interior». La ruta, que serpenteaba por los espectaculares fiordos de la región, cobró fama internacional por sus paisajes y vida silvestre. Algunos acontecimientos de interés periodístico, como la expedición de Harriman a Alaska en 1899, que financió el magnate de los ferrocarriles E. H. Harriman, promocionaron aún más la región y su potencial para el turismo. Este mapa, publicado en 1891, muestra tanto las rutas navieras desde Seattle de los barcos de vapor para excursiones, que surcaban la vía navegable al este de la isla de Vancouver con destino a Alaska, como las vías ferroviarias de los trenes con interconexión que partían desde Chicago, pertenecientes a las líneas de las empresas Great Northern Railway y Northern Pacific Railway.