17 de octubre de 2014

El Sagrado Corán

Este característico Corán comprende los seis primeros suras (capítulos) del libro sagrado musulmám, desde al-Fātiḥah (La apertura) hasta al-Anʻām (Los rebaños). Las dos páginas iniciales que contienen al-Fātiḥah cuentan con elaboradas decoraciones, como suele ser el caso con este sura. El marco exterior cuenta con numerosas celdillas de color verde oliva y una serie de marcos lineales internos en rojo, blanco, negro, verde y dorado. Tiene motivos de vides y barras de metal retorcidas. Las orlas superiores e inferiores se asemejan a dinteles, posiblemente, una alusión al hecho de que al-Fātiḥah es la apertura o la puerta de entrada al Corán. El texto, con frecuencia rubricado, está escrito en tinta negra. La escritura no sigue ninguno de los estilos conocidos, a pesar de contar con ciertos elementos de las escrituras thuluth y naskh. Cada capítulo comienza con un título que indica no solo la cantidad de versículos, sino también la de palabras y letras que contiene. Esta práctica se utiliza también para la tazīb (división) del Corán en secciones y subsecciones, y para la ʻilm al-urūf (disciplina de las letras) esotérica. Los rectángulos diagonales y triángulos en los márgenes proporcionan claves de pronunciación y orientación adicional sobre las riwāyāt (lecturas) alternativas del texto sagrado. Los marcadores de versículos son comillas triangulares invertidas, rojas o doradas, mientras que los marcadores de las secciones y subsecciones tienen diferentes formas en rojo y dorado. Las frases iniciales de todas las secciones y subsecciones a lo largo del texto están rubricadas, junto con ism al-jalālah (el nombre de Dios) y la curva interior de la letra kāf (k), en posible referencia a kāf al-mashī ʼah, o la voluntad de Dios de «'¡Sé!' y es». Aparecen dos notas de colofón, distintas e independientes, que atribuyen la copia a dos escribas diferentes: Sayf ibn Muhammad ibn Salim al-Tawqi, al comienzo, y ʿAbdulkarīm ibn ʿUmar ibn Mūsā al-Nawfalī, al final. El manuscrito fue realizado en 1365 d. H. (1945 d. C.).

Hitos de la revelación divina

Al-Ḥusayn ibn Masʻūd al-Baghawī (circa 1044−circa 1117), apodado muḥyī al-sunnah (el que revive las tradiciones del Profeta), fue un erudito de la escuela de derecho shāfiʻi y exegeta del Corán. Nació (y posiblemente murió) en Bagh o Baghshor, una antigua ciudad ubicada en Jorasán, entre las antiguas ciudades de Herat (en la actual Afganistán) y Merv (cerca de la actual Mary, Turkmenistán). Aquí se presenta una copia manuscrita de la segunda y última parte de maʻālim al-tanzīl (Hitos de la revelación divina), una exégesis del Sagrado Corán, de al-Baghawī. El manuscrito comienza con al-kahf (La caverna), el sura (capítulo) 18, e incluye el resto del libro sagrado musulmán, con sus 114 capítulos. Líneas doradas, verdes y rojas enmarcan el texto principal. Todos los versículos están escritos y vocalizados en tinta roja, en los mismos renglones que la exégesis, escrita en negro. Hay muy poco texto en los márgenes, a excepción de palabras clave y textos rubricados que indican el comienzo de las secciones. El manuscrito, copiado por [ilegible] ibn ʿAlī ibn Muḥammad ibn Ismāʿil en 1110 d. H. (1699 d. C.), perteneció a un tal Muḥammad ibn Sālim ibn 'Āmir al-Ṭawqī muy recientemente, en 1946.

Bebé que rebota

La película Bebé que rebota, presentada aquí, es un excelente ejemplo de las obras producidas por la Vim Comedy Company en Jacksonville, Florida, durante los primeros años del cine mudo. El clima favorable de la ciudad, el apoyo político y el hecho de que los bienes raíces y la mano de obra fueran baratos ayudaron a convertir a Jacksonville en un importante centro de producción cinematográfica durante este período. El alcalde de Jacksonville entre 1915 y 1917, J. E. T. Bowden, se dispuso a restaurar la confianza de las empresas en el noreste de Florida después de la recesión sufrida en la zona. Para ello, extendió una invitación abierta «a la fraternidad cinematográfica del país» para que se trasladara a su ciudad. En un principio, el ambiente acogedor de Jacksonville propició la prosperidad de las compañías cinematográficas, pero, con el tiempo, los ciudadanos y los funcionarios gubernamentales se hartaron de la amenaza a la seguridad pública que representaban las escenas peligrosas (como persecuciones de vehículos sin previo aviso o alertas de incendio falsas que les permitieran captar las reacciones del público). En 1917, John W. Martin fue elegido alcalde con una plataforma que buscaba restringir la industria del cine. Para esta época, Hollywood (California) ya ofrecía un lugar más viable, y gran parte de la industria cinematográfica estadounidense se mudó al oeste. La Vim Comedy Company, fundada a finales de 1915 por Louis Burstein y Mark Dintenfass, es el clásico ejemplo de los estudios fugaces que se constituyeron en la época del auge del cine en Florida. Vim empleó numerosas personalidades fascinantes. Tan solo en 1916, produjo 156 películas de un único carrete. En el mismo año, Vim produjo una serie de 35 comedias bufonescas protagonizadas por Oliver «Babe» Hardy y Billy Ruge, tituladas «El gordito y el enano», que a veces contaban con la actuación especial de Ethel Burton. Otros actores habituales de la compañía eran Harry Meyers, Rosemary Tebe, Kate Price, además de Billy Bletcher y su esposa, Arline Roberts. En 1916, el estudio Vim Southern en Jacksonville tenía casi 50 empleados, entre elencos, directores, camarógrafos (conocidos en su momento como «caballeros de la manivela») y personal administrativo. La nómina semanal era de aproximadamente 3800 dólares. La producción en los estudios de Vim se detuvo en 1917, cuando Oliver Hardy descubrió que tanto Burstein como Dintenfass robaban dinero de la nómina.

Resolución de interposición de la Legislatura de Florida en respuesta a «Brown contra la Junta de Educación», 1957, con una nota manuscrita del gobernador de Florida, LeRoy Collins

En 1957, la Legislatura del Estado de Florida aprobó una resolución en contra de la sentencia dictada por la Corte Suprema de los EE. UU. en 1954 respecto del caso «Brown contra la Junta de Educación», de Topeka (Kansas), que puso fin a la segregación legal en la educación pública. Originalmente, la Corte Suprema de los EE. UU. había declarado constitucional la segregación racial en el marco del histórico caso «Plessy contra Ferguson» de 1896. Ese veredicto sentó las bases de lo que se llegó a conocer como las leyes Jim Crow, que establecían que la segregación era legal siempre que las instalaciones estuvieran separadas pero fueran iguales. La sentencia del caso Brown dio por tierra con ese principio, y muchos partidarios de la segregación percibieron el caso como la oportunidad perfecta para poner fin a toda política de segregación. La Legislatura de Florida sostenía que la sentencia de 1954 había usurpado las facultades constitucionales del estado y aprobó una resolución mediante la cual la consideraba nula y sin efecto. La resolución de «interposición» justamente buscaba interponerse entre los ciudadanos de Florida y el Gobierno de los Estados Unidos, como una respuesta a lo que, según la Legislatura, era una intromisión ilegal del Gobierno federal en los derechos del estado. A pesar de que el gobernador LeRoy Collins primero había criticado la sentencia del caso Brown (como la mayoría de los funcionarios electos del sur), más tarde trató de evitar que la Legislatura aprobara la resolución. Con este fin, se valió de una disposición —poco conocida— de la Constitución estatal para unilateralmente levantar la sesión de la Legislatura y evitar la aprobación, pero solo logró retrasarla. No contaba con el poder de vetarla: no era una ley, sino una resolución que expresaba la opinión de la Legislatura en materia de integración racial. Sin embargo, cuando la resolución llegó a sus manos, Collins escribió de su puño y letra la siguiente nota en la parte inferior del documento: «Esta resolución concurrente de 'interposición' pasa por el escritorio de mi gobernación como un hecho rutinario. No tengo autoridad para vetarla. Sin embargo, aprovecho este medio para informar a quienes se dediquen al estudio del gobierno y, quizás, examinen este documento en el Archivo del Estado en los años venideros, que el gobernador de Florida se opone abierta y vigorosamente a ella. Considero que la Corte Suprema de los EE. UU. ha usurpado indebidamente las facultades reservadas a los estados conforme a la Constitución. Me he unido en protesta de ese accionar y en búsqueda de medios legales para evitarlo. Pero tomar en serio esta resolución, que proclama que las decisiones de la Corte son 'nulas y sin efecto', es anarquía y rebelión contra la nación, una nación que debe permanecer 'indivisible en Dios' si ha de sobrevivir. No solo no toleraré la 'interposición', como muchos han intentado que lo hiciera, sino que la condeno como una vileza, avivada por demagogos y conducida por los vientos delirantes y erráticos de la pasión, del prejuicio y de la histeria. Si la historia juzga que estoy en lo cierto, quiero que se sepa que hice todo lo posible para evitar este daño. Si determina que estoy equivocado, entonces aquí, con mi propia letra y firma, queda estampada la prueba de la culpa de mi convicción. LeRoy Collins, gobernador. 2 de mayo de 1957». Aquí se presenta el texto completo de la resolución, con la nota manuscrita de Collins en la parte inferior de la página nueve.

Una concesión de territorio nativo de las tribus muskogi superior e inferior y seminola al coronel Thomas Brown, superintendente de Asuntos Indígenas para el Distrito Sur de América del Norte

Este documento es un adjunto que originalmente presentó Henry Lee IV ante Augustus Brevoort Woodward, juez territorial de Florida, en septiembre de 1824. Lee buscaba el respaldo de Woodward para asegurar su pretensión a la propiedad que su padre, el general Henry Lee, había comprado a Thomas Brown en 1817. El 1 de marzo de 1783, varios «reyes y guerreros», que representaban a las poblaciones de las tribus muskogis superior e inferior y seminola, estamparon sus nombres y marcas de familia en un documento que concedía a Thomas Brown (superintendente británico de Asuntos Indígenas) un considerable territorio al oeste de San Agustín, en lo que era entonces Florida Oriental británica. Brown había desembarcado en América del Norte desde Inglaterra en 1774 para establecer una plantación en la zona agreste de Georgia. Permaneció leal al gobierno británico durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos y lideró una patrulla montada, conocida como los Rangers del Rey, en redadas contra los estadounidenses a lo largo de la frontera sur. Brown consiguió el apoyo y la asistencia de varios líderes nativos muskogis y seminolas, quienes ofrecieron a sus guerreros para luchar contra el enemigo en común, los estadounidenses. A cambio, Brown mantenía sus poblaciones bien armadas y abastecidas. A medida que la guerra se acercaba a su fin, en 1783, Brown y sus hombres se retiraron a Florida. En algún momento antes del 1 de marzo, una delegación que representaba a las poblaciones de los muskogis y seminolas visitó San Agustín y se reunió con Brown y otros funcionarios británicos. Esta cesión de tierra es el resultado de esa reunión. La delegación nativa honró a su «padre y amigo», por conducirlos en la batalla contra los estadounidenses, con una concesión de tierra que se extendía desde el río Amajura, ahora conocido como el Withlacoochee, hasta el río San Juan. Este documento es una copia del original, realizada el 20 de junio de 1820, cuando Brown vivía en San Vicente en el Caribe. Contiene ilustraciones poco comunes de símbolos de clanes nativos del sudeste. Muchos nativos americanos del sudeste practicaban una forma de organización social basada en clanes matrilineales: los linajes se trazaban a partir de las familias maternas y nacían en el seno del clan de sus madres. Los símbolos en este documento representan a varios clanes diferentes. Algunos pueden identificarse por su parecido con animales conocidos (como el caimán y el pájaro), pero otros no. Los nombres de los clanes hacían referencia a ancestros míticos y, a menudo, tomaban la forma de animales, plantas o fuerzas de la naturaleza. Cuando se creó este documento, existían decenas de clanes entre los muskogis y los seminolas. Aquí también se pueden observar los títulos pertenecientes a los hombres más importantes de las poblaciones de ambas tribus. Los hombres con alto estatus llevaban un título diplomático o de guerra y se identificaban con una ciudad. Por ejemplo, Tallassee Mico era «mico», o líder, de la ciudad de Tallassee.

Calle principal del canal de Florida

El interés en la construcción de una ruta hídrica a través de la península de Florida comenzó con la dominación colonial de los españoles y los británicos, y continuó cuando Florida se convirtió en territorio de los Estados Unidos en 1821. Los primeros estudios estadounidenses sobre la posible construcción de un canal en Florida surgieron a raíz del entusiasmo que generó la inauguración del canal de Erie en 1825. El presidente Franklin D. Roosevelt autorizó la primera obra significativa para la construcción de un canal que atravesara Florida como parte de los programas de obras públicas del New Deal en Florida. Después de mucho debate, en 1935 comenzó la construcción de la ruta 13-B, entre 28 rutas propuestas. Los partidarios del canal daban la bienvenida a los puestos de trabajo y las perspectivas comerciales asociadas, pero los opositores temían que el proyecto costara demasiado, que dañara el acuífero subterráneo, y que tuviera un efecto perjudicial sobre la agricultura en el centro y en el sur de Florida. Debido a la oposición generalizada, el progreso del canal se detuvo en junio de 1936. En 1962, el Congreso de los EE. UU. volvió a autorizar la construcción. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército planificó lo que se llamó el Cross Florida Barge Canal (canal para barcazas a través de Florida). Mediría 12 pies (3,66 m) de profundidad y tendría la anchura suficiente para que pasaran dos embarcaciones a lo largo de la ruta que se había comenzado en la década de 1930. El curso planificado comenzaba en el río San Juan, cerca de Jacksonville, cruzaba el Ocklawaha al sur de Palatka, atravesaba la cadena montañosa de Florida central (entre Silver Springs y Dunnellon) y luego se unía con el río Withlacoochee antes de llegar al golfo de México cerca de Yankeetown. El presidente Lyndon B. Johnson habló en la ceremonia de inauguración y, al término de su discurso, detonó los primeros explosivos del proyecto. Para 1968, la sección oriental del canal mostraba un progreso importante. La película que aquí se presenta ofrece una imagen positiva del canal en las primeras etapas de su construcción. El gobernador Haydon Burns hace la introducción de la película y describe las razones para la construcción, su ubicación y otros detalles del canal. También se muestran las ilustraciones del diseño propuesto, el testimonio de un geólogo, secuencias de la industria de Florida, imágenes de las inundaciones de marzo de 1960, una secuencia de la amenaza de un submarino enemigo, y al presidente Johnson cuando detona los explosivos que marcaron el inicio de la obra. Pronto creció una encarnizada oposición al canal, principalmente por motivos ambientales, y la construcción se detuvo en 1971.