12 de febrero de 2013

Etimología

Etymologiae (Etimología) es la obra más conocida de San Isidoro de Sevilla (circa 560-636), un erudito y teólogo considerado el último de los grandes Padres Latinos de la Iglesia. Toma su nombre de un método de enseñanza mediante el cual se explica el origen y el significado de cada palabra relacionada con el tema. San Isidoro basó en muchas fuentes diferentes su intento de resumir todo el conocimiento antiguo y guardarlo para la posteridad. La fama de la obra hizo que se la copie y se la disemine mucho y su popularidad duró incluso hasta el Renacimiento. Para los eruditos medievales, Etymologiae era un compendio inigualable de información. Este importante manuscrito en escritura gótica minúscula, en el estilo de la escuela de Toledo-Sevilla, tuvo su origen en la catedral de Toledo. Incluye notas y equivalentes árabes de algunas palabras latinas. Varias hojas están formadas de recortes de pergamino, toscamente elaborado. También contiene un mapa mundial con escritura árabe en la hoja 116 verso y figuras geométricas en color, con títulos, epígrafes, iniciales y capitales en rojo y verde.

Jugar con fuego: zarzuela en tres actos

Francisco Asenjo Barbieri (1823-1894) es una de las personalidades más importantes de la historia de la música española. Fue compositor, musicólogo, director y bibliófilo. El núcleo fundamental de los fondos del departamento de música de la Biblioteca Nacional lo constituye la biblioteca del propio Barbieri, quien la donó en su testamento a la institución. El legado Barbieri es una de las fuentes más importantes para la historia de la música española. Además, en 1999 la Biblioteca Nacional adquirió su archivo personal, que incluye partituras autógrafas. La relación de Barbieri con la Biblioteca Nacional comenzó con el acto de la primera piedra del edificio, para el que compuso, en 1866, una marcha triunfal. La zarzuela (opereta cómica española) Jugar con fuego se estrenó el 6 de octubre de 1851, en el Teatro del Circo de Madrid, con inmenso éxito en todas las funciones durante 17 noches. Fue la zarzuela más representada en España desde su estreno hasta 1860. La obra marcó las características del género y el inicio de la zarzuela grande (una zarzuela con más de un acto). Se hizo una gran cantidad de adaptaciones sobre Jugar con fuego, así como arreglos y transcripciones de la obra completa o de los fragmentos más aplaudidos, fundamentalmente para piano o para voz y piano, pero también para guitarra e incluso para algunas formaciones de cámara. Se muestra aquí, del mismo año, la obra en dos formatos: la partitura completa manuscrita, que contiene la dedicatoria, de puño y letra de Barbieri, al duque de Osuna, y una edición madrileña para voz y piano del número 12 de la zarzuela. Es la aria barítono y el coro: «Quien mé socorre!». También con el año de edición 1851 se expone el libreto de Ventura de la Vega, dramaturgo, maestro de literatura de Isabel II y director del Conservatorio de Madrid. La reducción para voz y piano de Jugar con fuego originó un juicio entre Barbieri y uno de los más importantes editores de música de la época, Casimiro Martín, quien publicó una copia de dicha reducción sin el permiso del compositor. Barbieri no pudo defender sus derechos por no haber inscrito este formato de la obra en el Registro de la Propiedad Intelectual.

Siete partidas

Este manuscrito iluminado de las Siete partidas escrito sobre pergamino en letra gótica, data de los siglos XIII a XV. El códice es de singular importancia bibliográfica por varios motivos. Se realizó en un solo escritorio (excepto la I partida, añadida en el siglo XV), contiene la totalidad de las partidas y lleva incorporados en su ornamentación datos de su historia bibliográfica que manifiestan su procedencia. La elaboración de este corpus legislativo, encargado y comenzado por Alfonso X y complementado por reformas posteriores, constituye el mayor y más difundido ordenamiento jurídico que ha regido en España desde la Edad Media hasta la Moderna e influyó en el Derecho de algunas de sus antiguas colonias. Su aplicación se hizo efectiva a partir del reinado de Alfonso XI y de las Cortes de Alcalá de Henares de 1348, en el que las partidas son citadas como jurisprudencia. El manuscrito se divide en siete partes, una por cada partida. Lleva un índice general (mal ordenado en la II partida) y un índice particular al comienzo de cada una de ellas con los títulos que la componen. Faltan los correspondientes a las partidas V y VII. La I partida versa sobre el derecho canónico; la II, sobre el nobiliario, que regula el derecho de reyes y de grandes señores; la III abarca el derecho procesal y codifica la administración de justicia; la IV legisla sobre el derecho civil y, en especial, sobre el matrimonial y las relaciones humanas; la V se ocupa del derecho mercantil; la VI, del de sucesión; y, por último, la VII trata del derecho penal. Constituye a la vez un código de regulación de las relaciones sociales y de la convivencia en general. El manuscrito está iluminado con orlas y miniaturas al comienzo de cada partida, cuyas representaciones aluden al tema tratado. De este modo, al comienzo de la I partida, el papa presenta al rey ante el Salvador (folio 6 reverso); en la II, la miniatura representa al rey con sus caballeros (folio 106 reverso); en la III, el rey, en su trono, administra justicia (folio 191 reverso); en la IV, hay una escena del bautismo de Jesucristo (folio 294 reverso); en la V, el rey, representante supremo de la justicia, realiza un contrato entre varias personas (folio 331 reverso); en la VI, un moribundo dicta testamento (folio 379 reverso); y en la VII, se presenta una escena de torneo (folio 415 reverso). Las demás iniciales y letras capitales del códice se decoran en oro bruñido y colores, predominando el azul y el rojo, y algunas llevan decoración de rasgueo. En los títulos y epígrafes se emplea el rojo. En un principio, el manuscrito pertenecía a Alvaro de Zúñiga, primer duque de Arévalo, presidente del tribunal supremo del reino, quien se casó con Leonor Pimentel. La procedencia se refleja en los escudos de armas que adornan la página frontal y su encuadernación. Más tarde, el manuscrito formó parte de la biblioteca de los Reyes Católicos, como puede verse por su delicada funda de terciopelo. La encuadernación es de estilo gótico-moro, en cuero grabado sobre madera. En el interior de sus tapas se representa el escudo de armas de los Zúñiga-Pimentel. Esta rica encuadernación fue protegida por los Reyes Católicos con una funda de terciopelo azul, adornada con esmaltes moriscos engarzados en plata. Los motivos decorativos florales y heráldicos predominan en los cuatro broches, en las dos iniciales coronadas reales «Y» (Isabel) y «F» (Fernando) y en los dos haces de flechas que la componen.

Antología de Ḥakīm Ruknā Masīḥ

Este diwan (una colección de poemas en árabe o persa, por lo general, de un solo autor) de poemas persas escritos por el médico y poeta Ḥakīm Ruknā Masīḥ data de 1638. Ḥakīm es un título honorífico dado a sabios o médicos. Masīḥ (el cristiano), que aparece en otra parte del manuscrito, fue un pseudónimo del autor. Se cree que el autor dictó estos poemas a su calígrafo. El manuscrito está dividido en cuatro secciones, que contienen qasidas (odas), gazales (poemas líricos), rubaiyat (cuartetas) y muqatta't (fragmentos poéticos). Las primeras dos páginas de cada sección muestran un campo en dorado con un diseño de nubes blancas que contienen los versos. Cada sección comienza con una iluminación: una colorida composición con flores, con títulos escritos en letras blancas sobre un fondo dorado y texto dividido en dos partes por una tira vertical con ornamentación colorida. Cada página está enmarcada por una tira dorada con un borde exterior azul. El colofón del manuscrito fue finalizado el 18 del mes de Shawal (Shaval) del año 1047 d. H. en la ciudad de Dar al-Muminin (Kashan), en el estilo caligráfico shikastah nastaʿlīq. El volumen está encuadernado en cuero negro, y la cara interna de las tapas están forradas en cuero rojo. La cara externa tiene grabada una ilustración de grullas, y la interna tiene un grabado con un ornamento azul y dorado. El manuscrito fue entregado en 1904 a la biblioteca de la Universidad de Járkov por B. G. Filonov, un ex alumno de la facultad de derecho de la universidad, primer presidente del directorio de la Biblioteca Pública de Járkov (actual Biblioteca Científica Estatal Korolenko) y famoso coleccionista y mecenas de las artes en Járkov.

19 de febrero de 2013

Al-Iraq, n.º 1, 1 de junio de 1920

Al-Iraq fue un periódico diario dedicado a la política, la literatura y la economía, publicado por primera vez en Bagdad el 1 de junio de 1920. El periódico, que era propiedad de Razzuq Dawud Ghannam, mostró una veta editorial independiente desde sus primeras publicaciones. A lo largo de su existencia, registró la historia política, social y económica de Irak y se lo consideró la primera y última fuente de noticias sobre temas y causas nacionales. El periódico no representaba a la creciente elite nacionalista anticolonial, pero era paniraquista en su orientación y contaba entre su personal con una serie de escritores jóvenes, nacionalistas y liberales para quienes el periódico era la única plataforma donde podían expresarse. Entre los primeros escritores del periódico estaban Shukri al-Fadhli, Hassan Ghussaiba, Ata Amin, Rafael Butti y Muhammad Abd al-Hussein. Debido a la escasez de medios de impresión modernos en esa época, el periódico se publicaba en solo cuatro pequeñas páginas y, en varias ocasiones, junto con un suplemento. Sus editoriales eran simples y los informes de noticias mundiales eran en gran parte reimpresiones de la agencia de noticias Reuters, aunque también cubría noticias nacionales. Algunos historiadores arguyen que Al-Iraq comenzó como un instrumento de los británicos y se utilizó, de hecho, como un sustituto colonial de Al-Arab, publicado por las autoridades británicas en Bagdad circa 1917-1920. El nuevo periódico se imprimía en la misma imprenta que Al-Arab y Al-Arab anunció en su última publicación que «la primera edición del periódico Al-Iraq se publicará mañana» y que «la política editorial de Al-Iraq será una extensión de la de Al-Arab».
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20 de febrero de 2013

Isabel, princesa de Brasil

La colección Thereza Christina Maria consta de 21.742 fotografías reunidas por el emperador Pedro II, quien las donó a la Biblioteca Nacional de Brasil. La colección abarca una amplia gama de temas. Documenta los logros de Brasil y del pueblo brasileño en el siglo XIX; además incluye muchas fotografías de Europa, África y América del Norte. Esta fotografía muestra a la princesa Isabel, hija de Pedro II y, hasta la abolición de la monarquía en 1889, la heredera al trono brasileño. Fue tomada por Joaquim José Insley Pacheco (1830-1912), uno de los más célebres fotógrafos de retratos de Brasil de esa época. Pacheco nació en Portugal y emigró a Brasil en su juventud. Entre 1849 y 1851, trabajó en Nueva York, donde estudió con los fotógrafos Jeremiah Gurney y Mathew Brady. Al volver a Brasil, abrió un estudio en Río de Janeiro. En 1855 recibió el título de Fotógrafo de la Casa Imperial. Su temas más conocidos incluyeron a los miembros de la familia real, personalidades políticas y miembros de la aristocracia brasileña. También fue pintor y dibujante y realizó contribuciones técnicas para el desarrollo de la fotografía.