11 de septiembre de 2012

De los votos monásticos

De votis monasticis (De los votos monásticos) es un ataque de Martín Lutero a la vida monástica. Lanzado tan solo cuatro años después de que publicara sus 95 tesis en Wittenberg, la obra es un componente importante de sus planes más amplios para la reforma de la Iglesia cristiana en Occidente. En este folleto, que fue escrito durante su estadía en el castillo de Wartburg en 1521 –una época en la que Lutero iba más allá de sus ataques sobre las indulgencias a otras cuestiones–, el gran reformador sostenía que los monjes y las monjas podían violar sus votos sin cometer un pecado, ya que estos votos eran inválidos en cualquier caso. De votis monasticis es parte de una serie de folletos que abordan diferentes sacramentos de la Iglesia católica, incluida la misa y la confesión. Lutero también utilizó su tiempo en el castillo de Wartburg para comenzar a trabajar en su obra magna, la traducción de la Biblia de los idiomas originales al alemán.

Hoja de un salterio benedictino

El Psalterium Benedictinum cum canticis et hymnis (Salterio benedictino con cánticos e himnos) de 1459 fue el tercer proyecto importante de la cuna de la imprenta en Maguncia, y el primer ejemplo de un libro benedictino impreso. Después de que Johannes Gutenberg imprimiera su famosa Biblia alrededor de 1455, su principal acreedor, Johannes Fust (1400-1466), presentó una demanda para recuperar su inversión y se le otorgó la imprenta de Gutenberg y sus accesorios. Fust y Peter Schöffer de Maguncia iniciaron un negocio juntos: imprimieron un salterio preparado para el oficio divino romano en 1457, y un segundo salterio reorganizado para el uso monacal, por encargo de los benedictinos de Maguncia. Los monjes de Maguncia pertenecían a la Congregación de Bursfeld: un ejemplo de renovación monástica en el norte de Alemania en vísperas de la Reforma. Aunque comunmente se los considera copistas de manuscritos, los monjes benedictinos adoptaron con entusiasmo la nueva tecnología de la imprenta. Esta hoja, con los salmos 63 (64) y 64 (65), se volvió a usar más tarde en una encuadernación de libro.

El Corán en la primera versión impresa, con la vida y las enseñanzas de Mahoma y otras obras

Este volumen contiene la primera impresión del Corán de la historia, presentada en la traducción al latín del siglo XII que hizo el erudito inglés Robert de Ketton. Esta traducción fue encargada por el abad Pedro el Venerable del monasterio de Cluny en Francia, que también era responsable de monasterios en España. El islam todavía tenía una fuerte presencia en España en el año 1300, aunque el control musulmán de la península Ibérica se estaba desvaneciendo. Cuando se imprimió esta edición, 400 años más tarde, el islam era nuevamente una preocupación apremiante para las autoridades cristianas: en 1529, el sultán turco-otomano, Solimán el Magnífico, había sitiado Viena. Una característica notable es el prefacio de Martín Lutero, quien encontró un manuscrito de la traducción de Ketton y organizó su impresión. Lutero quería que los cristianos se informaran sobre el islam para que pudieran refutar sus posiciones teológicas, «para la propagación de la fe cristiana y de la Santa Madre Iglesia». Esta publicación le granajeó a Lutero la censura de críticos que sostenían que la impresión del Corán, aun con fines polémicos, era un peligroso reconocimiento de su importancia religiosa. Además de la traducción del propio Corán, el volumen contiene «las refutaciones por parte de muchos de los autores árabes, griegos y latinos más importantes, junto con un prólogo del teólogo más insigne, Martín Lutero», hecho que lo convirtió en el más amplio conjunto de materiales sobre el tema disponible en el Occidente hasta ese momento. Entre los escritos están: Confutatio legis latae Saracenis a maledicto Mahometo (Refutación de la ley promulgada por la maldición de los sarracenos, Mahoma) por Ricoldo da Montecroce (circa 1243-1320), con una traducción al griego en paralelo; Historiae de Saracenorum sive Turcarum origine, moribus, nequitia, religione, rebus gestis (La historia del origen sarraceno o turco, el comportamiento, la maldad, la religión y la historia), con prefacio de Lutero; y el original griego y la traducción al latín de Contra Mahometicam fidem Christiana & orthodoxa assertion (Contra el islam y una afirmación de la fe cristiana ortodoxa) de Juan VI Cantacuzeno, emperador de Oriente (1292-1383).

Espejo y ejemplo para los adoradores de Cristo: la vida del Santo Padre Benito, gran patriarca de los monjes

Speculum & exemplar Christicolarum: vita beatissimi patris Benedicti monachorum patriarchae sanctissimi (Espejo y ejemplo para los adoradores de Cristo: la vida del Santo Padre Benito, gran patriarca de los monjes) es una vida ilustrada de San Benito de Nursia (circa 480-547), con un texto poético de Dom Angelus Fagius Sangrinus (1500-1593), abad de Montecasino. Benito estableció la abadía en 529. Esta versión de la vida de Benito, el patriarca del monacato occidental, se basa en el Libro II de los Diálogos que se atribuyen tradicionalmente a San Gregorio Magno (Papa entre 590 y 604). La historia narra una serie de milagros inspirados en aquellos de profetas bíblicos y figuras heroicas, que dan testimonio de la santidad y los poderes de Benito. Si bien la vida monástica benedictina se basa en la Regla de San Benito más que en la historia de su vida, los Diálogos y sus derivados, como esta hermosa versión ilustrada, han proporcionado una rica iconografía para el adorno de monasterios y manuscritos benedictinos.

Retratos de los santos de la Orden de san Benito, impresos con planchas de cobre, con las alabanzas de sus vidas

Este libro es un calendario ilustrado de los santos benedictinos, que marca la fiesta anual de cada uno con una ilustración y una breve introducción. Queda clara su procedencia alemana por el hecho de que incluye, además de san Benito y sus discípulos italianos (el mismo Benito el 21 de marzo, su hermana Escolástica el 10 de febrero, Mauro el 15 de enero, y Plácido el 5 de octubre), a numerosos santos monásticos reverenciados por su vida y obra en tierras alemanas. Estos últimos incluyen Adalberto, Emiliano, Amalario, Alcuino, Beda, Bonifacio, Columbano, Isabel, Emerano, Gertrudis, Gregorio, Kilian, Matilde, Odilón, Odón, Procopio, Rabano Mauro, Ruperto, Walburga, Willibaldo y otros. En el final del volumen hay un índice de los santos. El autor, Karl Stengel (1581-1663), fue un abad benedictino e importante escritor teológico que vivió gran parte de su vida en Augsburgo, Baviera.

Cuatro libros de Diálogos

Este libro es una copia de la primera edición impresa de los Diálogos que se atribuyen tradicionalmente a San Gregorio Magno (540–604, Papa entre 590 y 604). Los primeros tres libros de los Diálogos relatan las hazañas de los santos italianos, con el segundo libro dedicado por entero a San Benito (circa 480-547), autor de la famosa Regla de San Benito para los monjes y fundador de la abadía y el monasterio de Montecasino, cerca de Roma. El retrato literario de Gregorio sobre Benito ha proporcionado iconografía para la ornamentación de los monasterios y manuscritos benedictinos lo largo de los siglos. La edición de los Diálogos impresa en Estrasburgo (Francia), a comienzos de la década de 1470, es muy rara porque es la primera que utiliza la nueva tecnología de tipos móviles. Esta copia quedó sin terminar: hay espacios para la inclusión de las iniciales pintadas a mano, pero nunca se les añadió. La encuadernación de principios del siglo XIX es de François Bozerian, conocido como Bozerian le Jeune («el Joven», 1765-1818), uno de los mejores encuadernadores franceses de la época.