25 de julio de 2012

Una advertencia para quien ignora la fealdad de la discordia entre los fieles

Timbuctú (hoy Tombuctú, en Malí), fundada cerca del año 1100 como centro comercial para todo el desierto del Sahara, también fue un importante centro de enseñanza islámica a partir del siglo XIV. Sus bibliotecas contienen muchos manuscritos importantes en diferentes estilos de escritura árabe que fueron escritos y copiados por los escribas y eruditos de Timbuctú. Estas obras constituyen la contribución más famosa y duradera de la ciudad a la civilización islámica y mundial. Kitāb Tadhkirat al-Ghāfilīn ‘an Qubḥi Ikhtilāf al-Mu’minīn – aw al-nuṣaḥ al-mubīn ‘an qubḥi ikhtilāf al-mu’minīn (Una advertencia para quien ignora la fealdad de la discordia entre los fieles) es un informe de cómo al-Hājj 'Umar ibn Sa'id al-Futi‏ Tal logró la paz entre las facciones en guerra en la región de la actual Nigeria y el noroeste de Malí. Al-Hājj 'Umar ibn Sa'id al-Futi‏ Tal (1797-1864) basó sus argumentos en la sharia (ley islámica) y en la filosofía islámica.

26 de julio de 2012

Una vista del Santuario de Mimeguri desde el río Sumida

Este trabajo de Kokan Shiba (1747-1818), un famoso pintor de estilo occidental de fines del período Edo (1600-1867), es el primer aguafuerte realizado en plancha de cobre por un artista japonés. Representa el paisaje del Santuario de Mimeguri en Mukōjima, al este de Edo (actual Tokio), como se ve desde la orilla del río Sumida. Debido a que la grabación fue hecha para un mundonuevo, la izquierda y la derecha son inversas. Kokan estaba interesado en la ciencia occidental y escribió obras sobre astronomía y geografía. En esta imagen, utiliza la técnica del dibujo de perspectiva occidental.

Gajō icchō

El término ukiyo-e, literalmente «pinturas del mundo flotante», hace referencia a un género del arte japonés que floreció en el período Edo (1600-1868). Como indica la frase «mundo flotante», el ukiyo-e, con sus orígenes en la cosmovisión efímera del Budismo, capturaba la dinámica fugaz de la vida urbana contemporánea. Si bien eran asequibles y satisfacían los gustos de la «gente común», estos grabados tienen detalles artísticos y técnicos de una sofisticación impresionante. Sus temas comprenden desde retratos de cortesanas y actores hasta la literatura clásica. Estas xilografías del género ukiyo-e son selecciones de la serie Meisho Edo Hyakkei (100 vistas famosas de Edo) realizada por Utagawa Hiroshige y unida como gajō (álbum de grabados plegados como abanicos). Hiroshige (1795-1858) se destacó como uno de los principales artistas de ukiyo-e de pinturas de paisajes, en las que expresa la naturaleza y las escenas diarias con diseños ingeniosos y perspectivas sorprendentes. Aprovechó el desarrollo de nishiki-e (grabados a todo color) al emplear técnicas como la degradación, lo que añadía profundidad visual a la escena. Esta serie en particular muestra sitios de importancia histórica, geográfica, estacional y cultural en Edo. Fue su última obra maestra.

La joven doncella Oshichi

El término ukiyo-e, literalmente «pinturas del mundo flotante», hace referencia a un género del arte japonés que floreció en el período Edo (1600-1868). Como indica la frase «mundo flotante», el ukiyo-e, con sus orígenes en la cosmovisión efímera del Budismo, capturaba la dinámica fugaz de la vida urbana contemporánea. Si bien eran asequibles y satisfacían los gustos de la «gente común», estos grabados tienen detalles artísticos y técnicos de una sofisticación impresionante. Sus temas comprenden desde retratos de cortesanas y actores hasta la literatura clásica. De la serie Edo Meisho (Sitios famosos de Edo), este grabado de 1867 representa a Yaoya Oshichi (1666-1683), la joven hija de un verdulero. La koma-e (imagen en viñeta) por encima de su cabeza muestra un lugar famoso de Edo, conocido como Ai no Uchi. Cuando la casa familiar se quemó en el gran incendio de 1682, Oshichi y su padre se refugiaron en un templo, donde la muchacha se enamoró de un joven que estudiaba allí. Padre e hija volvieron a su hogar cuando se reconstruyó su casa pero, para poder volver al templo y estar con su amado, Oshichi volvió a prender fuego su casa. Su castigo fue morir en la hoguera en 1683, cuando tenía 17 años. Su historia se relata en el teatro kabuki y el de marionetas, donde se la representa con un característico kimono de cáñamo con destellos, con el que se la asocia.

La cortesana Shigeoka de Okamoto-ya; la cortesana Sugatano de Sugataebi-ya; la cortesana Hanamurasaki de Tama-ya

El término ukiyo-e, literalmente «pinturas del mundo flotante», hace referencia a un género del arte japonés que floreció en el período Edo (1600-1868). Como indica la frase «mundo flotante», el ukiyo-e, con sus orígenes en la cosmovisión efímera del Budismo, capturaba la dinámica fugaz de la vida urbana contemporánea. Si bien eran asequibles y satisfacían los gustos de la «gente común», estos grabados tienen detalles artísticos y técnicos de una sofisticación impresionante. Sus temas comprenden desde retratos de cortesanas y actores hasta la literatura clásica. Bijin-ga (pinturas de mujeres hermosas) captura las tendencias de belleza femenina al mostrar imágenes reales e idealizadas de cortesanas, figuras históricas, geishas (intérpretes de música y danza), cortesanas de menor reputación, personajes ficticios, meretrices conocidas y mujeres comunes. Estas cortesanas de alto nivel de Yoshiwara, el famoso distrito del placer de Edo, están identificadas en cada grabado por su nombre, la casa en la que trabajaban y la ubicación de dichas casas. Vestidas tan magníficamente como lo están, desde los elaborados peinados hasta los zapatos de altas plataformas, estas mujeres creaban una impresión dramática. Existían varias similitudes entre los actores de kabuki y las cortesanas de alto nivel durante el período Edo, como el uso de nombres hereditarios que les daban una calidad de celebridad reconocida por generaciones.

Ishinpō

Ishinpō, la enciclopedia japonesa de medicina china, fue compilada por el autor japonés Tanba Yasunori (912–995) en el período Heian. Es una recopilación de citas de más de 200 obras sobre la medicina tradicional china que comienza por las dinastías Sui y Tang (581–907) y abarca alrededor de 10 000 artículos. Guarda una gran cantidad de conocimiento tradicional médico de libros que se han perdido desde esa época. También es la obra médica más antigua de Japón que haya sobrevivido. Escrita originalmente en 30 juan, se publicó en 982 y se presentó ante el emperador japonés en 984. Tanba recopiló material de obras médicas chinas que incluían los clásicos sobre la medicina; fuentes sobre fármacos y fórmulas, acupuntura, programas sexuales y terapia alimenticia; además de sutras budistas, dibujos y escritos de talismanes. El orden y la disposición de los materiales recopilados difieren de los de las obras chinas, lo que refleja las diferencias entre las dos comunidades médicas. Después de completar la obra, Tanba presentó una copia manuscrita a la corte imperial y otra al funcionario de más alto rango, Fujiwara Michimichi. Esta copia posterior se denominó la edición Uji. En 1154 un erudito japonés agregó puntuación a la copia imperial consultando la edición Uji. Después, se confiscó el libro en la colección imperial y tuvo una muy limitada circulación. Las generaciones posteriores de la familia Tanba utilizaron la mayoría de las otras copias fuera de la corte imperial, que se copiaron varias veces generación tras generación o se publicaron con otros títulos. Otra copia manuscrita con los volúmenes incompletos se guarda en el templo Nannaji en Kioto. En 1573, el sogún Tokugawa Iemitsu le regaló la copia imperial de 30 juan a Nakarai Zuisaku, quien hizo públicos 22 juan. En 1854, el primer año de la era Ansei, el sogún Tokugawa ordenó a la familia Nakarai que remitiera este tesoro a la Academia Médica de Edo para su revisión y reproducción: así la obra finalmente se dio a conocer en el mundo. Esta es una copia borrador manuscrita de la colección privada de la familia Tanba, con fecha del 3.º año de la era Bunsei (1856). Cuenta con 20 juan en nueve portafolios. El prefacio fue escrito por Izawa Nobusada de Fukui-han (también con fecha de 1856). Un epílogo de Tanba Motozane, con fecha del tercer año de la era Kansei (1791) ofrece una breve descripción de la publicación y su transmisión en el país y califica a Ishinpō como el «primer clásico de nuestro país».