Libro de sustancias y las maravillas del mundo

Este texto contiene secciones extraídas de la segunda parte del conocido y muy popular trabajo de cosmografía conocido como ʻAjāʼib al-makhlūqāt, escrito en el siglo XIII (siglo VII AH) por Abū Yaḥyā Zakarīyā al-Qazwīnī. El trabajo comienza con una sección sobre los recursos y propiedades de las gemas y piedras, seguido por secciones sobre hierbas, semillas, nueces y frutas, especias, las partes del cuerpo de los animales, y demás. También contiene información geográfica, por ejemplo, los nombres y ubicaciones de los cuerpos más importantes de agua tales como el Mar Mediterráneo y de islas, montañas y otros accidentes geográficos. A diferencia de otros manuscritos conocidos de este trabajo, este manuscrito no está ilustrado.

Historia de la Revolución de Nueva España

Fray Servando Teresa de Mier nació en Monterrey, Nuevo León, México en 1763. Entró en la Orden Dominica a los 16 años, estudió filosofía y teología, y obtuvo un doctorado a los 27 años. Condenado al exilio en España después de un sermón considerado provocativo, Mier fue encarcelado y se escapó varias veces. Trabajó con Simón Rodríguez, futuro mentor de Simón Bolívar, en Francia, donde participó más tarde en las hostilidades hacia Napoleón. Historia de la Revolución de Nueva España, publicada en Londres en 1813 bajo el seudónimo de José Guerra, es su obra más representativa y refleja los ideales liberales que había asimilado en Francia y Gran Bretaña. Mier se ganó la reputación de erudito destacado, de pensamiento independiente y progresista, además de sobresalir en la oratoria. El movimiento revolucionario por la independencia de 1810 inspiró a Mier a desarrollar esta defensa integral de la independencia mexicana. Sostenía que la base legal y jurídica de la independencia de la Nueva España era el «pacto social» establecido entre el rey de España y sus súbditos en las Américas poco después de la llegada de los españoles al continente. Las tierras españolas en el Nuevo Mundo tenían una constitución y leyes fundamentales sobre la base de este pacto social, lo que significaba que estos territorios no eran colonias, sino reinos independientes confederados con España a través de la persona del rey. El hecho de que la corona española no hubiera cumplido en la práctica con estas leyes fundamentales no negaba su validez legal ni su importancia histórica. La relación entre España y sus súbditos en las Américas se basaba en este pacto social, que no podía modificarse sin el consentimiento de esos súbditos. Mier sostenía, además, que Dios había separado a América de Europa por un océano, y que los pueblos nativos de las Américas tenían diferentes intereses que los pueblos de España, lo que negaba todo derecho español al dominio directo sobre las Américas.