La autoridad para discriminar hombres eruditos

Abd ul-Nabi ibn Saad al-Jazaairi (fallecido circa 1610 d. C., 1021 d. H.) fue un biógrafo, clérigo y jurista chiita. Hawi al-Aqwal fi maarifat al-rijal (La autoridad para discriminar hombres eruditos) es una antología, en cuatro volúmenes, de biografías de eruditos y otras figuras chiitas que comunicaban los hadices: los dichos atribuidos al profeta Mahoma, que se transmitían de boca en boca. Para verificar la credibilidad de un hadiz, se debía revisar la fiabilidad de cada eslabón (persona) de la cadena. En consecuencia, esta obra divide a los narradores de los que habla en cuatro categorías: «confiables», «estudiosos», «regulares» y «débiles». Este volumen es el primero de su tipo en usar tal método escrito por un biógrafo chiita; las antologías biográficas anteriores en su mayoría no tenían clasificación o se dividían en sólo dos categorías. Las categorías también forman los capítulos de la obra, que se organizan por orden alfabético. El largo de las entradas varía, y algunas son sólo de una oración. Algunos eruditos chiitas acusaron a al-Jazaairi de tener puntos de vista estrictos y de ser rápido para criticar, y lo compararon con Ibn al-Ghadhaairi (fallecido circa 1050 d. C.), un biógrafo chiita anterior considerado demasiado crítico con los nombres que se estimaban confiables. Al-Jazaairi, por ejemplo, clasificó como «débil» a Di’abil al-Khuza’ai, quien muchos creían que era el poeta extraoficial de Aal al-Bayt, la familia extensa del profeta Mahoma. Entre los otros nombres que al-Jazaairi criticó estaban Saleem ibn Qais y Jabir al-Jaafi.

Tombuctú, la misteriosa

Este libro es una traducción al inglés de Tombouctou la mystérieuse, publicado en París en 1897. El autor, Félix Dubois (1862–1945), fue un periodista francés que, en 1895, viajó desde París a Dakar, Senegal, y de allí por el río Níger en lo que entonces se llamaba el Sudán francés. Visitó la ciudad de Jenne, que llamó la «joya del Valle del Níger» y desde allí continuó hacia la antigua ciudad de Tombuctú. Por medio de citas de una vieja crónica sudanesa que llamaban a Tombuctú «el lugar de reunión de todos los que viajan en camello o canoa», Dubois destacó la importancia de la ciudad como un centro comercial y de transporte. «Los camellos pasan sus cargas a las canoas y los buques confían su cargamento a los camellos; Tombuctú es el lugar de trasbordo». La ciudad también fue un importante centro literario y religioso: hogar de muchas mezquitas, bibliotecas y la Universidad de Sankore, cuya fundación data del siglo X con el establecimiento de la mezquita de Sankore. Dubois también analizó los primeros viajeros europeos a Tombuctú, entre los que se encontraban el explorador escocés Mungo Park (1771–1806) y al alemán Heinrich Barth (1821–1865) y relató la anexión de la ciudad por parte del Imperio francés en 1893.

El Regalo de los seguidores del Camino de Mahoma

Tombuctú, fundada alrededor del año 1100 como centro para el comercio a través del desierto del Sáhara, fue también un importante asentamiento de cultura islámica del siglo XIV en adelante. Las bibliotecas de Tombuctú contienen numerosos manuscritos importantes, en diversos estilos de escritura arábiga, que fueron escritos y copiados por los escribas y eruditos de Tombuctú. Estas obras constituyen la contribución más famosa y duradera de la ciudad a la civilización islámica, y también al mundo. Esta obra trata del imperio Songhai, uno de los estados más importantes de África occidental durante los siglos XIV y XV. Los musulmanes vivían, en un número importante, dentro de los dominios del imperio. La obra examina la historia del imperio y analiza las cuestiones importantes sobre la ley islámica que surgieron dentro sus límites, incluyendo el estatus y los derechos de las mujeres y niños en la sociedad musulmana.