Códice del Marquesado del Valle

Este expediente, de valor excepcional, contiene 28 peticiones separadas de diferentes caciques y pueblos del marquesado del valle, en contra de usurpadores de tierras y e ingenios de azucar por parte de Hernán Cortés, primer marqués del valle. El marquesado comprendía el actual estado de Morelos, así como partes de los estados de Puebla, Oaxaca y México. Las grandes plantaciones cañeras que impulsó Cortés se crearon rentando, comprando o usurpando huertas, sembradíos y parajes pertenecientes a los caciques (nobles indígenas), pueblos y barrios desde tiempos inmemoriales. Durante todo el siglo XVI convivieron las dos economías: la indígena y la europea. Los indígenas trataban de preservar lo que les pertenecía mientras que los españoles expandían sus propiedades a la fuerza. Estas peticiones, de contenido principalmente agrario, fueron elaboradas a mediados del siglo XVI. Contienen generalmente un texto en náhuatl que explica su demanda, y un croquis o mapa elaborado por tlacuilos (pintores indígenas). Cargados de la simbología, la información y los conocimientos indígenas, estos croquis muestran la disposición de las parcelas, los nombres de los lugares en glifos topónimos, las medidas de las parcelas conforme a la agrimensura mesoamericana, el tipo de producto que generaban y sus cantidades, los caciques que las señoreaban y otros variados datos. Estos documentos aportan importantes detalles sobre la geografía de vastas zonas del México central a principios del período virreinal: una época en la que la región estaba en rápida transformación. Actualmente el Códice del Marquesado del Valle está en el Archivo General de la Nación de México, Colección Hospital de Jesús, volumen 487, legajo 276.

Códice Techialoyan de Cuajimalpa

El Códice Techialoyan de Cuajimalpa es uno de los códices Techialoyan: una denominación genérica con que se conoce a un grupo de documentos producidos por el mismo equipo de personas en una amplia área del centro de México, principalmente entre 1685 y 1703. El códice describe una solemne reunión de autoridades del pueblo de San Pedro Cuajimalpa, hecha para confirmar los límites territoriales de la ciudad, los parajes que comprendía, los barrios que la integraban y los pueblos que le tributaban. El objetivo de esta ceremonia, fusión de las antiguas prácticas culturales de origen mesoamericano y europeo, era la legitimación de la posesión de la tierra. Texto y pictografía se complementan, y aparecen las firmas de los principales presentes. La iconografía es rica en representaciones de vegetales, arquitectura y personas, tanto indígenas como europeos. El pueblo de San Pedro Cuajimalpa utilizó a lo largo de su historia este documento para sustentar el derecho a la posesión de sus tierras, derecho que conservó hasta 1865. En ese año, Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota visitaron el convento del Desierto de los Leones y los pueblos vecinos, donde conversaron con los pobladores. A raíz de este encuentro, los pobladores de Cuajimalpa presentaron el documento ante un juzgado para su traducción (del náhuatl al español) y su autentificación, que realizó ese mismo año el paleógrafo Francisco Rosales. A fines del siglo XVII, la población indígena de México había crecido e intentaba recuperar aquellas tierras absorbidas por haciendas, ranchos o por otros pueblos, y el gobierno virreinal buscaba mecanismos para regularizar la posesión de la tierra. Los documentos indígenas se utilizaban como documentos probatorios de la antigüedad de los pueblos y la legítima posesión territorial. A los pueblos les interesaba demostrar que eran cabeceras (y no poblaciones sujetas a estas) y fundaciones antiguas, con límites establecidos antiguamente. Existen cincuenta ejemplares del tipo Techialoyan. Muchos de estos documentos están escritos con tinta de origen europeo y en lengua náhuatl, escrita con caracteres latinos con letra grande y poco refinada, a menudo sobre papel amate. Los elementos iconográficos se repiten entre uno y otro ejemplar y, en su mayoría, fueron plasmados con una pintura densa tipo acuarela. Entre las imágenes que aparecen con mayor frecuencia están los indígenas, las iglesias, las colinas y la vegetación. Los textos también se repiten en muchos de los documentos, aunque en cada caso hacen referencia a un pueblo en particular. Los asentamientos que encargaban la elaboración de un códice Techialoyan cuidaban que en este quedase plasmada la información esencial sobre la fundación y la historia de su pueblo. Es por eso que contienen menciones o pinturas sobre tierras agrícolas y de monte, elementos geográficos que marcaban los límites de las propiedades, e información sobre los caciques y principales fundadores o representantes, y el tamaño de los asentamientos y barrios. Actualmente, el Códice Techialoyan de Cuajimalpa está en el Archivo General de la Nación de México, Colección Tierras, volumen 3684, archivo 1, fojas 1-27.