14 de diciembre de 2012

El Libro de los reyes

Shahnameh Baysonqori es una copia de Shahnameh (Libro de los reyes) compuesto por el muy reverenciado poeta iraní Abū al-Qāsim Firdawsī (940–1020). La importancia de Shahnameh en el mundo de habla persa es comparable al de las epopeyas de Homero en Occidente. El libro narra en verso la historia mitológica de la antigua Persia y los cuentos de los famosos héroes y personalidades de la historia de Irán, desde tiempos legendarios hasta el reinado de Yazdgerd III, el último rey de la dinastía sasánida, en el siglo VII. Los cuentos se basan en obras históricas anteriores, pero mezclan ficción y mitología. Shahnameh Baysonqori es uno de los dos manuscritos iraníes antiguos que figuran en el registro de «Memoria del Mundo» de la UNESCO. El inestimable manuscrito original de 700 páginas se conserva en la Biblioteca del Palacio de Golestán, en Teherán. El presente libro es un facsímil del original, reproducido en copias limitadas. El manuscrito contiene 22 miniaturas fantásticas dibujadas por un grupo de artistas en el estilo de la escuela timúrida. El texto fue creado en 1430 por el famoso calígrafo Ja'far Baysonqori y es un excelente ejemplo del arte de la elaboración de libros en el Irán de la época timúrida.

Tratado sobre la guerra santa

La primera imprenta persa en Irán fue establecida en 1816 en Tabriz. El primer libro publicado por la imprenta fue Jihādīyyah (Tratado sobre la guerra santa), escrito por Abu al-Qasim ibn 'Isá Qa'im'maqam Farahani (circa 1779–1835), el primer ministro de Persia en ese entonces. Durante el reinado de Fath Ali Shah (1772-1834, reinó entre 1797 y 1834), mientras que el gobierno Qajar estaba absorto en la resolución del caos interno, las potencias coloniales europeas rivales trataron de establecerse en la región. Los británicos competían por la influencia en el sur y sureste de Persia, en el golfo Pérsico, mientras que en el norte del Imperio ruso, en la Guerra Ruso-Persa de 1804-1813, establecía su dominio sobre los territorios del norte de Persia. El primer libro persa se publicó en respuesta a estos acontecimientos. Cubre todas las fetuas (decretos) que los líderes religiosos habían emitido con respecto a la necesidad de llevar a cabo la yihad (guerra santa) contra los rusos que habían invadido el territorio iraní durante el reinado de Fath Ali Shah.

Grupo de artistas circenses

Esta fotografía de diciembre de 1932 muestra a los miembros de tres actos de trapecio de fama internacional posando en la red de seguridad en La Scala de Berlín: Los Codona voladores de México, The Flying Concellos (los Concello voladores) de Estados Unidos y Les Amadori de Italia. De izquierda a derecha están Genesio Amadori (Les Amadori), Art Concello (Los Concello voladores), Alfredo Codona (Los Codona voladores), Vera (Bruce) Codona (Los Codona voladores), Antoinette Concello (Los Concello voladores), Ginevra Amadori (Les Amadori), Everett White (Los Concello voladores), Lalo Codona (Los Codona voladores) y Goffreddo Amadori (Les Amadori). La fotografía refleja la internacionalización del circo en el siglo XX, cuando famosos artistas y compañías eran contratados por circos de otros países que deseaban presentar a su público actos nunca antes vistos. Jules Léotard (1842-1870), un artista acrobático francés del Cirque Napoléon de París desarrolló el trapecio volador a mediados del siglo XIX. En la década de 1930, grupos de dos y tres personas habían ideado actos de trapecio cada vez más peligrosos y exigentes, incluyendo el famoso triple salto mortal.

Carta de Otto Ringling, 26 de octubre de 1907

Otto Ringling (1858-1911) era hijo de un inmigrante alemán quien, junto a sus hermanos Albert, Alfred, Charles, John, August y Henry, creó el imperio del circo Ringling Bros. a finales del siglo XIX. Los hermanos compraron la competencia, el circo Barnum & Bailey, en 1907. Al principio manejaron los circos por separado, pero los fusionaron en 1919 para crear el circo Ringling Bros. and Barnum & Bailey, que llegó a ser conocido como «El mayor espectáculo del mundo (o El espectáculo más grande del mundo)». Esta carta, escrita por Otto a sus hermanos en octubre de 1907, detalla cómo los activos del circo Barnum & Bailey, incluidas las fieras, los animales de granja, los vagones planos y las jaulas, podrían dividirse entre los espectáculos de propiedad de los hermanos Ringling. La carta ofrece una interesante visión de la perspectiva de Otto sobre la crisis económica que enfrentaban los Estados Unidos en ese momento y sus implicaciones para el negocio del circo. La carta, junto con muchos otros tesoros, fue encontrada por Sverre O. Braathen en el legendario alojamiento de invierno abandonado del circo Ringling Bros. and Barnum & Bailey en Madison, Wisconsin, en 1932.

Carroza de espectáculo circense

Esta fotografía muestra una elaborada carroza en el «patio trasero» del circo Ringling Bros. and Barnum & Bailey en septiembre de 1922. El espectáculo ser la apertura de la función y consistía en una procesión que tenía lugar en la pista de hipódromo en el interior de la carpa del circo y en la que desfilaban la mayor cantidad de artistas y animales para los que el director del circo consiguiera un disfraz. El espectáculo, que se remonta a los primeros circos en los Estados Unidos, fue originalmente una espléndida representación de cuentos literarios o históricos destinada a entretener y educar a la audiencia. La fotografía fue tomada por Charles Clarke (1878-1951), el receptor en el acto de trapecio The Clarkonians, quien también era un aficionado a la fotografía y que tomó cientos de imágenes que documentan las actividades de detrás de escena del circo.

Ringling Bros. Carro Retablo del león

Los desfiles para celebrar la llegada del circo a las ciudades en los Estados Unidos contaban con carros muy decorados que llevan a la banda y artistas del circo a lo largo de las calles principales y hasta la gran carpa del circo, atrayendo espectadores por el camino. Este carro «retablo del león» fue construido por Sebastian Wagon Works de Nueva York, aproximadamente en 1880, para el circo Adam Forepaugh. La plataforma telescópica que sostenía la figura de San Jorge luchando contra un dragón fue retirada hacia 1889, y la parte inferior se convirtió en la carroza de los músicos. El carro fue comprado por el circo Ringling Bros. en 1890 y utilizado como carroza principal de los músicos en su desfile callejero, tirado por un grupo de ocho caballos. A menudo conocido como el «Carro del león y el espejo», se lo quitó de circulación en 1915. Se almacenó en el antiguo alojamiento de invierno de Ringling en Baraboo, Wisconsin, hasta 1927, cuando lo compró George W. Christy, quien a su vez lo vendió al circo Cole Bros. en 1935. El carro fue donado finalmente al Museo Mundial del Circo de Baraboo en 1961, donde se restauró y se mantiene en exhibición hoy en día.