15 de noviembre de 2012

La quintaesencia de la medicina

El autor de este tratado, Isma‘īl ibn Muhammad al-Husayn al-Jurjānī (circa 1042–1136), también conocido como al-Sayyid Isma‘īl, fue uno de los médicos más famosos y de los escritores de medicina más prolíficos de su época. Fue alumno del notable médico persa ibn Abī Sādiq al-Nīšapūrī, quien seguía las enseñanzas de ibn Sīnā (Avicena) y recibió el apodo de Buqrāt al-tāni (El segundo Hipócrates). Gracias a su excelencia en medicina, al-Jurjānī fue empleado por los sahs de Khvarazm, Qutb al-Dīn Muhammad (1097–1127) y ‘Azīz b. Muhammad (1127–1156). El primero le encargó componer una enciclopedia monumental médica en persa, que se convirtió en Zakhīrah-i Khvārazm’Shāhī (El tesoro del sah de Khvarazm). La décima parte de ese trabajo, sobre medicamentos simples y compuestos, a veces circuló como un tratado aparte: Kitāb-i Qarabadhin o Dakīra (La farmacopea), que usaban los sahs en sus viajes. El Kitāb Zubdat al-Tibb (La quintaesencia de la medicina) es otro manual médico de al-Jurjānī, del que no sobrevivieron muchas copias. Esta copia es un manuscrito del siglo XVII muy elegante y con suntuosa rubricación. La primera parte de Zubdat al-Tibb es un tratado de medicina teórica dispuesto en forma de tablas, destinado a esquematizar los diagnósticos que se pueden hacer a partir de análisis del pulso y la orina. En lo siguiente, al-Jurjānī aborda los temas de anatomía humana y el tratamiento de fiebres. Este manuscrito (un verdadero compendio de los conocimientos médicos a disposición de un médico en el siglo XII) incluye otros tratados de al-Jurjānī dedicados a explicar los medicamentos simples y compuestos, y debates sobre tumores, relaciones sexuales y enfermedades de transmisión sexual, y venenos.

Las maravillas de la creación

Zakarīyā Ibn Muḥammad al-Qazwīnī (1203–1283) pasó la mayor parte de su vida en lo que actualmente es Irán e Irak, y prestó servicio como juez en Wasit e Hilla, Irak, durante el reinado del último califa abasí, Musta‘sim (1240–1258). Al-Qazwīnī también fue un geógrafo e historiador natural, reconocido por su conocimiento enciclopédico. Esta obra, Kitāb ‘Ajā’ib al-makhlūqāt wa-gharā’ib al-mawjūdāt (Las maravillas de la creación o, literalmente, Maravillas de las cosas creadas y los aspectos milagrosos de las cosas que existen), probablemente haya sido escrita en la sexta década del siglo XIII, y se considera la cosmografía islámica más famosa. Las diversas copias manuscritas demuestran que, durante siglos, ha sido uno de los libros más populares en el mundo islámico. El presente manuscrito contiene numerosos dibujos esquemáticos de los planetas y más de 400 miniaturas y pinturas. Se terminó en 1280, tres años antes de la muerte del autor, y es el más antiguo testimonio textual conocido de la obra original. La primera parte trata del mundo celestial; la segunda parte representa el mundo terrenal. La cosmografía se basa en la doctrina de la unidad de Dios y la unidad del universo como creación divina. Merece especial atención la representación de los ángeles, que parecen inusualmente ágiles y vivos. El extraordinario uso del color en el manuscrito hace que los ángeles parezcan brillantes criaturas translúcidas.

Las maravillas de la creación

Esta cosmografía de Zakarīyā Ibn Muhammad al-Qazwīnī (circa 1203–1283), Kitāb‘Ajā’ib al-makhlūqāt wa-gharā’ib al-mawjūdāt (Las maravillas de la creación o, literalmente, Maravillas de las cosas creadas y los aspectos milagrosos de las cosas que existen), gozó de gran popularidad en el mundo árabe y fue transmitida en numerosas copias durante siglos. Esta versión de la Biblioteca Estatal de Baviera en Múnich, Alemania, no tiene fecha, pero un manuscrito muy similar de la Biblioteca Nacional de Francia lleva la fecha de 1762. La escritura, el estilo y el espectro de colores de las pinturas sugieren que ambos manuscritos fueron producidos en el mismo taller, que puede haber estado en Palestina. Las ilustraciones parecen ingenuas y se asemejan a las representaciones en los manuscritos árabes cristianos del siglo XVIII. Algunas de las miniaturas revelan que en ocasiones la composición total de la pintura fue calcada. Algunas figuras parecen cortadas, aunque no hay marcos en los que las ilustraciones deberían estar montadas. En comparación con la edición de 1280, el manuscrito muestra un descenso notable en la calidad artística de la pintura árabe. Al-Qazwīnī nació en la ciudad persa de Qazwīn y trabajó como experto legal y juez en Persia e Irak. También es conocido por su diccionario geográfico, Athat al-bilad wa-akhbar al-‘ibad (Monumento de los lugares y la historia de los siervos de Dios), que al igual que su cosmografía refleja el aprendizaje de una amplia gama de disciplinas.

El libro de los reyes

Este manuscrito que contiene 215 ilustraciones es uno de los mayores ciclos pictóricos del Shāhnāma, el libro persa de los reyes. Como varios pintores estuvieron involucrados en la iluminación en diferentes momentos, las miniaturas no son uniformes en el estilo. Se pueden identificar cuatro grupos distintos; los dos más antiguos datan del siglo XVI. Las miniaturas del primer grupo muestran grandes composiciones con muchas figuras, realizadas con todo detalle y con colores brillantes. Las imágenes del segundo grupo son de menor calidad con respecto a la composición y al dibujo de figuras. El tercer grupo está formado por dos ilustraciones a gran escala en el estilo de la corte de Isfahán, y se añadieron en el siglo XVII. El cuarto grupo, en cambio, está compuesto por miniaturas que no parecen relacionadas con la tradición iraní y que podrían ser de origen indio. Algunas de las mejores ilustraciones de este manuscrito posiblemente hayan sido pintadas en la corte del sultán Ibrāhīm Mīrzā en Mashhad, antes de 1565. El Shāhnāma fue compuesta a finales del siglo X por el poeta Firdawsi (circa 940-1020). Esta querida epopeya nacional es una narración heroica de la Persia preislámica desde los inicios míticos hasta la invasión árabe del siglo VII. Las leyendas forman parte de la identidad iraní y tienen un estatus en la literatura mundial similar al de las épicas de Homero y las obras de William Shakespeare.

Registro de canciones y danzas interpretadas por artistas femeninas profesionales

Gyobanggayo es una compilación de canciones y danzas del siglo XIX de gisaeng (el equivalente coreano de la geisha). Los Gyobang eran las instalaciones donde se entrenaba y controlaba a las gisaeng, quienes pertenecían a la oficina del gobierno provincial durante la dinastía Joseon; mientras que gayo significaba canciones. El libro no sólo incluye arietas, letras de canciones, poemas y canciones tradicionales (todos compilados en hagul, el alfabeto coreano) sino también manuscritos a color de danzas, con los movimientos detallados para las gisaeng. Tiene un claro valor histórico ya que aporta una visión de las situaciones culturales y sociales de las provincias en ese momento, según el punto de vista de las gisaeng.

16 de noviembre de 2012

Comerciante en el Registán. Samarcanda

A comienzos del siglo XX, el fotógrafo ruso Sergei Mijáilovich Prokudin-Gorskii (1863–1944) utilizó un proceso especial de fotografía a color para crear una documentación visual del Imperio ruso. Algunas de sus fotografías datan de alrededor de 1905, pero la mayor parte de su obra corresponde a los años comprendidos entre 1909 y 1915, cuando, con el apoyo del zar Nicolás II y del Ministerio de Transporte, llevó a cabo largos viajes por diferentes partes del imperio.