16 de octubre de 2012

Misal de Ratisbona

Por razones estilísticas, las nueve miniaturas de este misal, que representan a Jesús y su madre, la crucifixión y a Jesús levantándose del sepulcro, así como varias iniciales con zarcillos, se han fechado en la década de 1470 y se atribuyen a la escuela del ilustre pintor renacentista alemán Bertoldo Furtmeyr (en actividad entre 1460 y 1501). Los folios 325-336 incluyen notación musical, y hay una imagen a página completa de la crucifixión en el folio 338. Furtmeyr y sus seguidores contribuyeron de forma importante a la antigua Escuela de Iluminación de Ratisbona. Furtmeyr, un artista de gran renombre, iluminó muchas obras impresionantes, como este manuscrito, la Biblia de Furtmeyr, el misal festivo de Salzburgo en cinco volúmenes (todos ahora en la Biblioteca Estatal de Baviera en Múnich, Alemania) y muchas otras obras. El artista muestra su dominio de la difícil tarea de combinar con éxito imágenes, ornamentos y texto con gran autoridad. Furtmeyr es famoso por su manejo de los colores, sus iluminaciones brillantes y la diligencia extrema que marca su artesanía. A pesar de que todavía estaba profundamente arraigado en la Edad Media, su amor por el color, las escenas nocturnas y los desnudos femeninos marcan una transición hacia el Renacimiento. En 1812 el misal pasó de la Biblioteca de la ciudad de Ratisbona a la Biblioteca Estatal de Baviera.

Espejo del gobierno

Este magnífico manuscrito fue escrito por Leonhard Heff en Ratisbona, y debe haber sido producido –según una nota en el texto– alrededor de 1476. Encuadernado por los frailes dominicos de Ratisbona, más tarde fue trasladado al cercano monasterio benedictino de San Emerano y de allí a la Biblioteca Estatal de Baviera. Contiene el texto de Speculum regiminis (Espejo del gobierno) de Filipo de Bérgamo (Giacomo Filippo Forèsti, 1434-1520), un monje agustino que era experto en derecho canónico y conocido por su gran erudición filosófica, y el autor de varios trabajos históricos importantes. Speculum regiminis es un extenso comentario sobre Catonis Disticha (Los dísticos de Catón), un libro de texto popular medieval para la enseñanza del latín y de los valores morales. El manuscrito fue iluminado por el célebre pintor renacentista alemán Bertoldo Furtmeyr (en actividad entre 1460 y 1501) con diez iniciales en acuarela opaca de color azul, rosa, verde, rojo, gris azulado y oro, con hojas y zarcillos. Furtmeyr y sus seguidores contribuyeron de forma importante a la antigua Escuela de Iluminación de Ratisbona. Furtmeyr, un artista de gran renombre, iluminó muchas obras impresionantes, como este manuscrito, la Biblia de Furtmeyr, el misal festivo de Salzburgo en cinco volúmenes (todos ahora en la Biblioteca Estatal de Baviera en Múnich, Alemania) y muchas otras obras. El artista muestra dominio de la difícil tarea de combinar con éxito imágenes, ornamentos y texto con gran autoridad. Furtmeyr es famoso por su manejo de los colores, sus iluminaciones brillantes y la diligencia extrema que marca su artesanía. A pesar de que todavía estaba profundamente arraigado en la Edad Media, su amor por el color, las escenas nocturnas y los desnudos femeninos marcan una transición hacia el Renacimiento.

Biblia de la Orden Dominicana de Ratisbona

Este manuscrito que contiene los libros de los profetas y otros textos bíblicos constituye el segundo volumen de una Biblia que perteneció a la Orden Dominicana de Ratisbona. Contiene extraordinarias miniaturas realizadas por el célebre pintor renacentista alemán Bertoldo Furtmeyr (en actividad entre 1460 y 1501). Furtmeyr y sus seguidores contribuyeron de forma importante a la antigua Escuela de Iluminación de Ratisbona. Furtmeyr, un artista de gran renombre, iluminó muchas obras impresionantes, como este manuscrito, la Biblia de Furtmeyr, el misal festivo de Salzburgo en cinco volúmenes (todos ahora en la Biblioteca Estatal de Baviera en Múnich, Alemania) y muchas otras obras. El artista muestra su dominio de la difícil tarea de combinar con éxito imágenes, ornamentos y texto con gran autoridad. Furtmeyr es famoso por su manejo de los colores, sus iluminaciones brillantes y la diligencia extrema que marca su artesanía. A pesar de que todavía estaba profundamente arraigado en la Edad Media, su amor por el color, las escenas nocturnas y los desnudos femeninos marcan una transición hacia el Renacimiento.

Salterio de la reina Isabel de Inglaterra

El salterio de Isabel, ricamente iluminado, contiene el texto de los salmos tanto en latín como en anglo-normando Es probable que el códice haya sido un regalo de bodas del rey Eduardo II de Inglaterra (1284-1327) a su esposa Isabel de Francia (1292/1296-1358), presentado en 1303-1308. La inicial del salmo 119 muestra a una reina, probablemente la misma Isabel, de rodillas entre los escudos de armas de Inglaterra y Francia. Escrito para la diócesis de York, probablemente en el taller del convento agustino cerca de Nottingham (según lo que revela el calendario), el salterio fue iluminado por el taller del salterio de Tickhill (que se conserva en la Biblioteca Pública de Nueva York, Spencer 26). Ambos se encuentran entre los salterios ingleses más ricamente iluminados del siglo XIV. El salterio de Isabel cuenta con tres ciclos independientes de iluminación con escenas del Antiguo Testamento. El primero muestra vistas de la Creación. El segundo es un ciclo de la vida del rey David, con escenas especiales correspondientes a una reina, como una boda y el ocultamiento del rey. Un tercer ciclo, en el pie de página de la versión anglo-normanda del salterio, muestra escenas y animales de un bestiario, en gran parte basado en la Physiologus (un bestiario medieval popular, derivado de una fuente griega anterior), mientras que las iniciales del texto anglo-normando muestran escudos de armas (la mayoría de caballeros ingleses). El salterio de Isabel permaneció en Inglaterra hasta el siglo XVII o comienzos del XVIII. Estuvo en la biblioteca de Maximiliano José I de Baviera (1756-1825, rey de Baviera entre 1806 y 1825) y, posteriormente, pasó a formar parte de la actual Biblioteca Estatal de Baviera.

Salterio de Polling

Este maravilloso salterio, originado en el suroeste de Alemania después de 1235, se conservó mucho tiempo en el monasterio de Polling (Alta Baviera) antes de entrar en las colecciones de la Biblioteca Estatal de Baviera. Se destaca especialmente por el extenso ciclo de escenas bíblicas que precede al texto del salterio. Hay cuatro representaciones tomadas de la vida de Adán y Eva, seguidas por escenas del Nuevo Testamento, que comienza con la Anunciación y con un Majestas domini (Gloria del Señor), rodeado de símbolos evangelistas en el final. Tanto la vista de Cristo descendiendo al infierno, en la sección pictórica superior, como la del rey del infierno encadenado, en la inferior, son particularmente imponentes. Los párrafos dentro del texto del salterio están marcados con fastuosas iniciales en acuarela de colores brillantes en gouache de gran densidad, sobre fondo dorado, rodeadas por un marco. La inicial al comienzo del texto del salterio, cuyos zarcillos están poblados de figuras humanas, se destaca por la complejidad y vivacidad de los detalles.

Salterio del convento de Nonnberg, Salzburgo

Este salterio se originó en la región del Alto Rin, alrededor de 1250-1260. Es un ejemplo de la técnica de representar santos dentro de las iniciales de un salterio. Debido a que los santos no van acompañados de descripciones, solo se puede identificar con certeza a unos pocos de los retratados basándose en sus atributos, como Santa Catalina sosteniendo su rueda o San Jorge matando al dragón. Dentro de la inicial y al principio del salterio, David aparece, de acuerdo con la tradición, con su arpa; por encima de él está la paloma que es el símbolo del Espíritu Santo. El comienzo de cada salmo o cántico está marcado con mayúsculas en oro y plata sobre una base azul o rosa, decorada con finos adornos blancos., decorada con finos adornos blancos. A lo largo de todo el manuscrito hay una multitud de motivos en tinta roja y dibujos en tinta azul, que se tejen en diseños de relleno al final de las líneas. Además de una gran variedad de motivos de hojas y zarcillos, hay pájaros, peces, dragones, cabezas de ángel, entre tantos otros temas. A lo largo de los siglos, este magnífico salterio estuvo en varios lugares: perteneció tanto al monasterio cisterciense de Stams en el Tirol como al convento benedictino en Salzburgo antes de llegar a la Biblioteca Estatal de Baviera, donde actualmente se conserva.