16 de octubre de 2012

Evangelio

Este famoso e impresionante evangelio carolingio probablemente fue escrito en el scriptorium de Maguncia en el primer cuarto del siglo IX. Su decoración incluye cuadros del canon en forma de arcadas pintadas en rojo, verde, azul grisáceo, violeta, amarillo y ocre, y sus marcos arquitectónicos están decorados con motivos florales y geométricos. Se conservan los retratos de los cuatro evangelistas, que probablemente fueron hechos por dos pintores diferentes. Los cuadros del canon y dos de los retratos (los de Mateo y Juan) parecerían haber sido modelados a partir de los llamados Evangelios de Ada, que ahora se conservan en la biblioteca municipal de Tréveris (Cód. 22). Los otros retratos de evangelistas se basaron en un modelo diferente que, según se ha sugerido, debe haber sido similar al del Codex Aureus del sur de Inglaterra, que hoy está guardado en la Biblioteca Real de Estocolmo (Ms. A. 135). La influencia inglesa, en particular la del sur, también puede verse en el estilo de la mayoría de las iniciales de mayor tamaño, lo que concuerda con el presunto origen de este manuscrito, que es el área de Maguncia-Hersfeld, en la región cultural de Hesse, en Alemania central. Esta fue una de las principales áreas de la misión anglosajona al continente en el siglo VIII. Maguncia fue la sede arzobispal de San Bonifacio (circa 680-754), el «Apóstol de los alemanes», natural de Inglaterra y primer arzobispo de Maguncia. El monasterio benedictino de Hersfeld fue fundado por dos de los discípulos de Bonifacio.

Libro de oraciones

Este libro de oraciones del monasterio benedictino de Metten estaba destinado, en un principio, al culto silencioso. El manuscrito contiene adornos, zarcillos, dibujos graciosos y una serie de ilustraciones enmarcadas por iniciales, realizadas por el célebre pintor renacentista alemán Bertoldo Furtmeyr (en actividad entre 1460 y 1501). Estas miniaturas representan escenas de la vida de Cristo y acontecimientos relacionados con los santos, según se relata en diversas leyendas. Furtmeyr y sus seguidores contribuyeron de forma importante a la antigua Escuela de Iluminación de Ratisbona. Furtmeyr, un artista de gran renombre, iluminó muchas obras impresionantes, como este manuscrito, la Biblia de Furtmeyr, el misal festivo de Salzburgo en cinco volúmenes (todos ahora en la Biblioteca Estatal de Baviera en Múnich, Alemania) y muchas otras obras. El artista mostraba su dominio de la difícil tarea de combinar con éxito imágenes, ornamentos y texto con gran autoridad. Furtmeyr es famoso por su manejo de los colores, sus iluminaciones brillantes y la diligencia extrema que marca su artesanía. A pesar de que todavía estaba profundamente arraigado en la Edad Media, su amor por el color, las escenas nocturnas y los desnudos femeninos marcan una transición hacia el Renacimiento.

Calila e Dimna

Kalila wa-Dimna (Calila e Dimna) es una colección de fábulas orientales de origen indio de gran difusión. La obra fue compuesta en sánscrito, posiblemente ya en el siglo III a. C. Las fábulas fueron traducidas al árabe en el siglo VIII por el persa Ibn al-Muqaffa', un escritor con un alto nivel de educación y un cortesano influyente. Todavía se considera la traducción al-Muqaffa' como una obra maestra sin igual de la prosa artística árabe, y numerosas traducciones a lenguas europeas y orientales que datan del siglo X al XIV derivan de su versión. La influencia que tuvo la traducción al-Muqaffa también resulta evidente en importantes obras literarias occidentales, como las Fábulas de La Fontaine y el Roman de Renart de Goethe. Kalila wa-Dimna es una especie de espejo para príncipes. Las cuestiones de la vida social y de la sabiduría principesca se explican a partir de historias tomadas del reino animal. Este famoso manuscrito, producido en Egipto alrededor del año 1310, es probablemente el más antiguo de los cuatro manuscritos conocidos de Kalila wa-Dimna en árabe, del siglo XIV. Este texto, uno de los pocos en árabe que están ilustrados, contiene 73 miniaturas, que tienen una alta calidad artística y por eso representan un importante monumento a la decoración de libros árabes.

Corán

Este extraordinario manuscrito de comienzos del siglo XIV es la primera parte de un Corán originalmente compuesto por 12 volúmenes que, de acuerdo con el colofón, se realizó para el gobernante marroquí Abū Ya‘qūb Yūsuf. Este texto y un manuscrito que lo acompaña (también en la Biblioteca Estatal de Baviera, Cod.arab 3) contienen, respectivamente, el primero y los últimos cinco sesentavos del Corán. El texto, de solo siete líneas por página, está realizado sobre pergamino en escritura magrebí. Es el bien proporcionado equilibrio existente entre el área del texto y los amplios márgenes lo que le da al Corán su carácter monumental. La vocalización está indicada con signos coloridos y los versículos están marcados por círculos dorados. Los medallones de los títulos de los suras en los márgenes están adornados con arabescos muy delicados. El manuscrito comienza y termina con varias iluminaciones elegantes a doble página. Los expertos ubican este manuscrito y el que lo acompaña (Cod.arab 3) entre los ejemplares existentes más sobresalientes del Corán.

Corán de padre Lachaise

Este Corán mameluco del siglo XIV, que perteneció al padre Lachaise, confesor de Luis XIV, fue obtenido por la orden jesuita de París en 1693. El manuscrito se confiscó cuando la orden fue disuelta en Francia en 1763. Gerhoh Steigenberger (1741-1787), canónigo regular del monasterio de Polling en la Alta Baviera, lo compró más adelante, junto con gran parte de la disuelta biblioteca jesuita. Steigenberger había sido enviado a París para adquirir libros y manuscritos para la biblioteca del monasterio. Después de la disolución del monasterio en 1803, el manuscrito se trasladó a la Biblioteca de la Corte de Múnich, antecesora de la actual Biblioteca Estatal de Baviera. Está realizado en escritura muhaqqaq dorada monumental, que era la de uso predominante en el Corán durante el período mameluco. Los adornos marginales muestran motivos de flores de loto, que se introdujeron al arte islámico después de las incursiones mongolas del siglo XIII. Los mamelucos eran una casta militar, originalmente compuesta de esclavos de origen turco, que gobernaron Egipto desde aproximadamente 1250 hasta 1517.

Misal de Petrus Krüger

Este misal de comienzos del siglo XV fue escrito e iluminado por Petrus Krüger de Breslavia para el abad de San Emerano, Ratisbona. Sin embargo, una de las iluminaciones originales (folio 32 verso) fue reemplazada en gran medida por una miniatura que, por razones de estilo, se ha atribuido al pintor de Ratisbona Bertoldo Furtmeyr (en actividad entre 1460 y 1501). Esta miniatura es igual, en calidad y estilo artístico, a las páginas de imágenes del misal festivo de Salzburgo, obra maestra de madurez de Furtmeyr. Además del grupo de la crucifixión de Furtmeyr, el manuscrito contiene otras dos miniaturas notables. La primera retrata al abad Petrus Pettendorfer, que se identifica por su escudo de armas, de rodillas frente a los santos patronos de la iglesia: Emerano, Dionisio y Wolfgang (folio 10 verso). La segunda miniatura de Krüger muestra a la Virgen de la Expectación. Además de las miniaturas, hay 53 iniciales en referencia a los textos subsiguientes para la misa y cinco iniciales con hojas y zarcillos que decoran el manuscrito. Las miniaturas y las iniciales son aguadas opacas: azul, rojo, naranja, verde, rosa, amarillo, marrón y oro. La iconografía refleja elementos de las tradiciones de Ratisbona o Bohemia; la técnica y los colores brillantes contrastantes derivan de influencias silesianas.