16 de octubre de 2012

Islario general de todas las islas del mundo

Islario general de todas las islas del mundo es la obra más importante del cosmógrafo sevillano Alonso de Santa Cruz (1505-1567). El atlas se inició durante el reinado del emperador del Sacro Imperio Romano y rey ​​de España Carlos V y se terminó en el de su hijo, el rey Felipe II, a quien se le dedica. Se compone de 111 mapas que representan todas las islas y penínsulas del mundo, y que muestran todos los descubrimientos realizados por los exploradores europeos desde 1400 hasta mediados del siglo XVI. El atlas comienza con una carta de Santa Cruz al rey, en la que justifica su trabajo y explica diferentes conceptos geográficos. Antes de los mapas hay una «Breve introducción de la Sphera» en la que Santa Cruz hace una descripción cosmográfica, ilustrada con 14 figuras astronómicas. El mapa está organizado en cuatro partes: la primera trata del Atlántico Norte; la segunda, del Mediterráneo y las zonas adyacentes; la tercera, del África y el Océano Índico, y la cuarta, del Nuevo Mundo. Los mapas incluyen escalas en latitud y algunas en longitud, y cuerpos de agua con escalas variadas y orientadas con rosas de los vientos. El Islario general es el primer atlas en el que se utiliza papel en lugar de pergamino, cuyo uso era más común para tales cartas en épocas anteriores. El diseño de los mapas es más funcional, con menos atención a la estética y más al detalle geográfico que en los mapas portuláneos y atlas de finales del medievo. Los eruditos han determinado, sobre la base de las fechas que aparecen en los textos descriptivos sobre las islas, que los mapas fueron hechos a partir de la cuarta década del siglo XVI, alrededor de 1539, y que el atlas se completó alrededor del año 1560. Es muy probable que el Islario general fuera parte de una Geografía universal que Santa Cruz nunca concluyó. Santa Cruz fue una de las figuras clave de la Casa de Contratación de Sevilla. Uno de sus primeros trabajos fue un conjunto de cartas esféricas del Nuevo Mundo. Creó muchas otras obras sobre cosmografía y geografía, tales como el Libro de longitudes; y sobre temas históricos, entre los que se encuentran Crónica de los Reyes Católicos y Crónica de Carlos V. Después de la muerte de Santa Cruz, su sucesor, Andrés García de Céspedes, intentó adjudicase el crédito por este trabajo. En la portada, el nombre de Alonso de Santa Cruz ha sido borrado y susituido por el de García de Céspedes como si él fuera el autor. La obra está dedicada al rey Felipe III. Al manuscrito mismo se han superpuesto textos apócrifos a los originales, con el fin de ocultar la fecha de creación y la autoría real.

La derrota de Montaperti

Este manuscrito es un relato ilustrado de los acontecimientos relacionados con la famosa Batalla de Montaperti del 4 de septiembre de 1260, que menciona Dante en La divina comedia. La batalla tuvo como resultado la victoria de la facción armada de los gibelinos, que apoyaban al emperador del Sacro Imperio Romano y estaban dirigidos por Siena, sobre los güelfos, que apoyaban al Papa y estaban dirigidos por Florencia. El manuscrito fue escrito e ilustrado por Niccolò di Giovanni di Francesco di Ventura da Siena, quien lo firmó y declaró que completó el texto el 1 de diciembre de 1442, y las ilustraciones al año siguiente. Poco se sabe acerca de Niccolò aparte de su nombre, que aparece registrado por primera vez en septiembre de 1402. Apareció en la lista de los miembros del gremio de pintores en 1428 y murió el 1 de abril 1464. Hay acuerdo general en que el texto es el resultado de una elaboración del mito de Montaperti, que data de por lo menos un siglo antes, y que fue copiado de uno o más relatos anteriores, tal vez con inserciones de nuevos hechos e información obtenida de fuentes secundarias. Aunque las ilustraciones tenían rasgos estilísticos del siglo XIV, es muy probable que fueran reproducciones de modelos más antiguos. En ausencia de registros contemporáneos de la época de la batalla, este relato muy popular representa una preciada fuente histórica, gracias a su aparente precisión y a la riqueza de sus ilustraciones. El manuscrito perteneció al prior general carmelita, Giovanni Battista Caffardi. Fue trasladado desde su ubicación original en el convento de San Niccolò en Siena hacia la Biblioteca Municipal Degli Intronati de Siena en el siglo XVIII por orden del gran duque Pietro Leopoldo de Toscana.

Antifonario

Este antifonario (un libro que contiene las partes corales del Santo Oficio) fue trasladado a la Biblioteca Municipal degli Intronati di Siena en 1811 de su lugar de origen, el monasterio agustino de San Salvatore en Lecceto, cerca de Siena. En virtud de su específica función litúrgica, el antifonario, diseñado para el uso de la comunidad monástica, abarca tanto los servicios diurnos como nocturnos Fue iluminado en 1442, como parte de un amplio programa artístico del monasterio promovido por los priores Bartolomeo Tolomei y Girolamo Buonsignori. Una bula del Papa Eugenio IV de 1446 concedió a Lecceto la independencia del vicario general agustino y lo colocó a la cabeza de una vasta red de monasterios. Las peculiaridades de la iconografía del manuscrito, estrechamente relacionadas con el contenido litúrgico, denotan un objetivo visual específico, especialmente pensado para la comunidad de Lecceto. El pintor sienés Giovanni di Paolo ha sido identificado de forma definitiva como el responsable de completar la mayor parte de las iluminaciones de la obra. En su mayoría, son iniciales historiadas (decoradas con personas, animales o escenas), aunque también incluyen una representación del «Triunfo de la muerte» colocada al comienzo del servicio para los muertos (folio 162 reverso). En este manuscrito, el artista lleva al máximo su extraordinaria capacidad de plasmar escenas narrativas con sorprendente originalidad. Las otras ilustraciones (cinco iniciales, de las cuales cuatro están historiadas con un tema mariano y una está decorada) pertenecen a un autor diferente, tanto en técnica como en estilo y son la obra de un maestro anónimo de increíble habilidad. Hay diversas teorías sobre el origen de este maestro: se cree que perteneció a la escuela de Siena (se ha sugerido el nombre de Priamo della Quercia y también el de Domenico di Bartolo), a la escuela de Umbría o a la escuela del valle del Po.

Atlas de Joan Martines

Este atlas manuscrito de Joan Martines, cosmógrafo del rey Felipe II de España, fechado en 1587, representa la combinación de dos escuelas cartográficas que existían al momento de su creación. La más antigua era la escuela tradicional de Mallorca, especializada en mapas portuláneos decorativos que por esa época eran obsoletas con respecto a la información geográfica que transmitían. La más reciente era la escuela cartográfica de los Países Bajos, que aplicaba los principios del Renacimiento y utilizaba diferentes formas de representación cartográfica, sobre la base de nuevos conceptos en astronomía, matemática y geografía, para producir mapas que contenían más información que los portuláneos tradicionales. El atlas consta de 19 mapas, cada uno en dos páginas, con los dibujos que ocupan casi la longitud de las páginas y están enmarcados por ribetes de colores diferentes. Los topónimos están en letra gótica, en tinta roja y negra, y en pequeñas mayúsculas romanas. Hay seis cartas náuticas, 11 mapas regionales y dos mapas del mundo, todos lujosamente iluminados a la aguada, con áreas de oro y plata. La mayoría de los mapas tienen una gran rosa de los vientos que indica 16 o 32 direcciones, y algunos de los mapas muestran barcos que navegan los mares.

Obras menores de Dante Alighieri

Este pequeño manuscrito en escritura renacentista, que data de finales del siglo XV, contiene poemas de las Rime (Rimas) del gran poeta italiano Dante Alighieri (1265-1321). Se las llama obras menores del Dante y se las distingue de Vita nuova (Vida nueva), su libro de sonetos que relatan su temprano amor por Beatriz, así como de su abarcativa obra alegórica: La divina commedia (La divina comedia). En la portada hay una nota del siglo XV, ahora casi totalmente borrada, que dice: «Di Cosimo de' Medici e degli Amici» (Perteneciente a Cosme de Médici y a sus amigos). El manuscrito está encuadernado en un códice compuesto que reúne cinco manuscritos de diferentes épocas (desde finales del siglo XIII hasta circa 1521) y procedencia, y que además son diferentes en diseño, estilo gráfico y formato.

Colección de discursos y epístolas en latín de los humanistas del Renacimiento

Este manuscrito, que data de finales del siglo XV, antiguamente perteneció al sienés Alessandro Tegliacci, como se indica en una nota en la página inicial escrita por un propietario posterior desconocido: «Dedit mihi Alex(ande)r Tegliaccius die(?) 8 decembris 1581 atque sua humanitate donavit» (Alessandro Tegliacci me ofreció amablemente este obsequio el 8 de diciembre de 1581) La decoración en la misma hoja lleva el escudo de armas de la familia Tegliacci. Tal vez se puede identificar a Alessandro como el erudito a quien Cosme II llamó para ser profesor de humanidades del Studio (universidad) de Siena en 1609. El manuscrito se compone de una colección de discursos y epístolas en latín de varios humanistas del Renacimiento: Oratio ad pontificem Nicolaum V de Giannozzo Manetti (folios 49–58 reverso); otras oraciones dirigidas a un mismo beneficiario de Poggio Bracciolini (folios 58 verso – 66 verso) y Francesco Micheli del Padovano (folios 66 verso –71 verso); Oratiuncula ad Martinum V de Leonardo Bruni; y Florentinorum epistula ad imperatorem Federicum III y Florentinorum epistula ad Concilium Basiliense (folios 74 reverso –79 verso). El manuscrito está encuadernado en un códice compuesto que reúne cinco manuscritos de diferentes épocas (desde finales del siglo XIII hasta circa 1521) y procedencia, y que además son diferentes en diseño, estilo gráfico y formato.