La historia de la llegada de los indígenas

Conocido como el Códice Tovar, este manuscrito del jesuita mexicano Juan de Tovar (circa 1546-circa 1626) se basa en una historia de los aztecas (también conocidos como mexicas) del fraile Diego Durán (circa 1537-circa 1588) de la Orden Dominicana. Contiene información detallada acerca de los ritos y las ceremonias de los aztecas, una comparación elaborada del año azteca con el calendario cristiano, y la correspondencia entre Tovar y su colega, el padre jesuita José de Acosta, para quien se cree que Tovar ha escrito la obra. El manuscrito está ilustrado con 51 pinturas en acuarela a toda página. Las pinturas, con una fuerte influencia de los manuscritos pictográficos anteriores a la conquista, presentan una calidad artística excepcional. El manuscrito se divide en tres secciones. La primera sección es una historia de los viajes de los aztecas antes de la llegada de los españoles, escrita por Tovar. La segunda sección (una historia ilustrada de los aztecas) es básicamente igual al Códice Ramírez: un manuscrito que descubrió José Fernando Ramírez en México en 1856, y que forma el cuerpo principal del manuscrito. La tercera sección contiene el calendario Tovar, que cuenta con un calendario civil azteca con los meses, las semanas, los días, las letras dominicales y los festivales religiosos del año cristiano de 365 días.

Rueda calendárica azteca de Boban

Esta pictórica rueda calendárica azteca, que se conoce comúnmente como rueda calendárica de Boban, está impresa en papel de amatl (corteza de higuera). Originalmente se determinó que databa de cica 1530, aunque ha sido ahora fechada con más precisión en 1545-1546. La fecha inicial derivaba de la identificación de dos figuras que aparecen en el documento: una dice que se trata de Hernán Cortés y la otra, de don Antonio Pimentel Tlahuitoltzin, representado como el hijo de Ixtlilxóchitl. La erudita Patricia Lopes Don ha defendido la fecha de 1545-1546 en función del hecho de que don Antonio Pimentel Tlahuitoltzin fue gobernante de Texcoco de Mora entre 1540 y 1546. El anillo exterior del calendario se compone de glifos para los 18 meses de veintenas (20 días), que conforman el calendario azteca. Este anillo exterior rodea un centro en donde se relata una historia en tres partes, con tres pares de figuras y glosas en náhuatl y en español. La rueda calendárica de Boban es el resultado de una disputa por la sucesión entre la familia de don Antonio Pimentel Tlahuitoltzin, que aparece sentado en la parte superior derecha, representado por su heredero don Hernando de Chávez, la figura sentada en la parte superior izquierda, y Don Carlos Ometochtli Chichimecatecotl, que contaba con el apoyo de España. El presente documento tenía por objeto demostrar que don Antonio Pimentel Tlahuitoltzin tenía el derecho legal de ser gobernante de Texcoco de Mora. El anillo exterior del calendario, así como la historia central de tres partes, está coloreado a mano y, probablemente, elaborado y compuesto por dos personas. El calendario lleva el nombre del arqueólogo y coleccionista francés, Eugène Boban. Captó la atención general en 1866, cuando el coronel Louis Doutrelaine publicó una reproducción y explicación del calendario en Archives de la commission scientifique de Mexique (París, 1866–1867). A causa del deterioro, la reproducción realizada en 1866 muestra un detalle mucho mayor que el original.

El sacrificio de un noble azteca por su país

El Códice Tovar, atribuido al jesuita mexicano del siglo XVI Juan de Tovar, contiene información detallada acerca de los ritos y las ceremonias de los aztecas (también conocidos como mexicas). El códice está ilustrado con 51 pinturas en acuarela a toda página. Las pinturas, con una fuerte influencia de los manuscritos pictográficos anteriores a la conquista, presentan una calidad artística excepcional. El manuscrito se divide en tres secciones. La primera sección es una historia de los viajes de los aztecas antes de la llegada de los españoles. La segunda sección, una historia ilustrada de los aztecas, conforma el cuerpo principal del manuscrito. La tercera sección contiene el calendario Tovar. Esta ilustración, de la segunda sección, muestra un episodio acontecido durante la guerra contra los chalco a mediados del siglo XV. Se ve a Moctezuma I sentado en su trono, señalando la escena. Debajo de él hay un soldado vestido de amarillo, con el tocado de plumas de la nobleza, a quien los soldados de Chalco están tomando como prisionero. Un prisionero baila sobre una plataforma mientras debajo de él yace otro preso con un brazo y la cabeza cortados. En el extremo izquierdo, un señor de Chalco sentado en un trono mira la danza con dos de sus súbditos. En la parte superior central está el glifo de un cactus en flor que representa a Tenochtitlán (hoy ciudad de México). Entre los aspectos militares que se muestran hay garrotes y escudos. El héroe de esta historia es Ezhuahuacatl, primo de Moctezuma, cuya historia se cuenta en otro importante manuscrito: el Códice Durán. A Ezhuahuacatl se le ofreció la oportunidad de convertirse en el gobernante de los chalco pero, en cambio, se puso a bailar en un poste y se tiró de él para morir y así salvar a su pueblo de ser esclavo de los chalco.

Ahuítzotl, el octavo rey azteca (reinó entre 1486 y 1502)

El Códice Tovar, atribuido al jesuita mexicano del siglo XVI Juan de Tovar, contiene información detallada acerca de los ritos y las ceremonias de los aztecas (también conocidos como mexicas). El códice está ilustrado con 51 pinturas en acuarela a toda página. Las pinturas, con una fuerte influencia de los manuscritos pictográficos anteriores a la conquista, presentan una calidad artística excepcional. El manuscrito se divide en tres secciones. La primera sección es una historia de los viajes de los aztecas antes de la llegada de los españoles. La segunda sección, una historia ilustrada de los aztecas, conforma el cuerpo principal del manuscrito. La tercera sección contiene el calendario Tovar. Esta ilustración, de la segunda sección, representa a Ahuítzotl, sosteniendo una lanza o cetro, de pie sobre una estera y junto a un trono de mimbre. Sobre él hay un ahuízotl o ahuizote. Ahuítzotl (que reinó entre 1486 y 1502), el octavo rey azteca (incorrectamente identificado aquí como el quinto), era el hijo de Moctezuma I y hermano de Axayácatl y Tízoc. Bajo su poder el Imperio azteca alcanzó su mayor tamaño. Líder militar despiadado, reprimió una rebelión huasteca y amplió las tierras bajo el dominio azteca a más del doble de su extensión. Conquistó los pueblos mixtecos, zapotecos, tarascos y otros, hasta alcanzar la parte occidental de Guatemala. Durante su gobierno se terminó el templo principal de Tenochtitlán. Ahuítzotl está representado por el ahuízotl: una especie de nutria o rata con púas que vivía en el lago sobre el que se construyó Tenochtitlán. Para los antiguos mexicanos, era una terrible criatura mitológica, que existía para atrapar a los hombres para el dios de la lluvia, Tláloc.

El águila, la serpiente y el cactus en la fundación de Tenochtitlán

El Códice Tovar, atribuido al jesuita mexicano del siglo XVI Juan de Tovar, contiene información detallada acerca de los ritos y las ceremonias de los aztecas (también conocidos como mexicas). El códice está ilustrado con 51 pinturas en acuarela a toda página. Las pinturas, con una fuerte influencia de los manuscritos pictográficos anteriores a la conquista, presentan una calidad artística excepcional. El manuscrito se divide en tres secciones. La primera sección es una historia de los viajes de los aztecas antes de la llegada de los españoles. La segunda sección, una historia ilustrada de los aztecas, conforma el cuerpo principal del manuscrito. La tercera sección contiene el calendario Tovar. Esta ilustración, de la segunda sección, representa la fundación de Tenochtitlán (hoy ciudad de México). Se muestra un águila posada en un cactus en flor devorando un pájaro. El cactus crece de una roca en medio de un lago. Se ven las huellas de los mexicanos que se aproximan a la base del cactus. A la derecha está Tenoch (conocido por su glifo de un cactus en flor), que guio a los aztecas a Tenochtitlán. A la izquierda está Tochtzin o Mexitzin (conocido por su glifo de un conejo), proveniente de Calpan (conocido por el glifo de una casa con una bandera), el cogobernante de Tenoch. Los dos gobernantes están sentados en tronos de mimbre. En la parte superior derecha está el símbolo de Copil, hijo de Malinalxochitl, o cinco puntos con flechas cruzadas, sobre un escudo. Los aztecas, guiados por las profecías de Huitzilopochtli (dios del Sol y de la guerra), terminaron su migración desde el norte construyendo Tenochtitlán, sobre una isla en un lago donde un águila sostenía una serpiente, posándose sobre un nopal (chumbera) en flor. Según la mitología, el cactus creció desde el corazón de Copil, hijo de la hermana de Huitzilopochtli, que había sido arrojado a la isla. Su símbolo de cinco puntos representa la creencia azteca de que el mundo era una superficie plana dividida en cinco direcciones (Norte, Sur, Este, Oeste y el centro, donde se encontraba su capital).

La ofrenda ritual azteca contra la sequía

El Códice Tovar, atribuido al jesuita mexicano del siglo XVI Juan de Tovar, contiene información detallada acerca de los ritos y las ceremonias de los aztecas (también conocidos como mexicas). El códice está ilustrado con 51 pinturas en acuarela a toda página. Las pinturas, con una fuerte influencia de los manuscritos pictográficos anteriores a la conquista, presentan una calidad artística excepcional. El manuscrito se divide en tres secciones. La primera sección es una historia de los viajes de los aztecas antes de la llegada de los españoles. La segunda sección, una historia ilustrada de los aztecas, conforma el cuerpo principal del manuscrito. La tercera sección contiene el calendario Tovar. En esta ilustración, de la segunda sección, tres sacerdotes llevan ofrendas y caminan junto a un arroyo en el que lanzan aves decapitadas. Los sacerdotes llevan collares de gemas verdes o chalchiuitl (jade) y usan su largo cabello atado con tres anillos. Dos de los sacerdotes llevan tocados de flores. Todos los hombres tienen bolsos o bolsas. Uno lleva un bastón y un incensario con incienso azteca o copal (o copalli, una resina seca de varios árboles), otro sopla una concha de caracol y el tercero retuerce el cuello de un pájaro. Hay un cactus en flor en una isla en medio del agua. Las palomas decapitadas eran una ofrenda ritual azteca contra la sequía. La concha de caracol se utilizaba a menudo en ceremonias religiosas. El símbolo del cactus en flor representa a Tenochtitlán. Durante el gobierno de Ahuítzotl (quien reinó entre 1486 y 1502), México sufrió una tremenda sequía. Ahuítzotl hizo una represa en el origen del Acuecuexco situado en Coyoacán.

El templo al dios azteca Huitzilopochtli

El Códice Tovar, atribuido al jesuita mexicano del siglo XVI Juan de Tovar, contiene información detallada acerca de los ritos y las ceremonias de los aztecas (también conocidos como mexicas). El códice está ilustrado con 51 pinturas en acuarela a toda página. Las pinturas, con una fuerte influencia de los manuscritos pictográficos anteriores a la conquista, presentan una calidad artística excepcional. El manuscrito se divide en tres secciones. La primera sección es una historia de los viajes de los aztecas antes de la llegada de los españoles. La segunda sección, una historia ilustrada de los aztecas, conforma el cuerpo principal del manuscrito. La tercera sección contiene el calendario Tovar. Esta ilustración, de la segunda sección, muestra (a la izquierda) un templo o una pirámide coronada por las imágenes de dos dioses, flanqueados por mexicanos nativos. En el templo hay una imagen de Huitzilopochtli a la derecha, y una imagen de Tláloc sosteniendo una serpiente turquesa, a la izquierda. El templo está rodeado por un muro de serpientes cuyas cabezas salen de la boca de las otras. A la derecha hay un tzompantli (estante de cráneos azteca). Huitzilopochtli, cuyo nombre significa «Parte izquierda del colibrí azul», era el dios azteca del Sol y de la guerra. La xiuhcoatl (serpiente turquesa o de fuego) era su arma mística. Tláloc, el dios de la lluvia y la agricultura, tiene origen preazteca, o tolteca. Un coatepantli (muro hecho de serpientes talladas) rodea con frecuencia los templos aztecas. El tzompantli tenía los cráneos de las víctimas de los sacrificios. El gran templo de Tenochtitlán estaba coronado por dos santuarios: el de la izquierda, dedicado a Tláloc, y el de la derecha, a Huitzilopochtli.

El dios azteca Tezcatlipoca y su templo

El Códice Tovar, atribuido al jesuita mexicano del siglo XVI Juan de Tovar, contiene información detallada acerca de los ritos y las ceremonias de los aztecas (también conocidos como mexicas). El códice está ilustrado con 51 pinturas en acuarela a toda página. Las pinturas, con una fuerte influencia de los manuscritos pictográficos anteriores a la conquista, presentan una calidad artística excepcional. El manuscrito se divide en tres secciones. La primera sección es una historia de los viajes de los aztecas antes de la llegada de los españoles. La segunda sección, una historia ilustrada de los aztecas, conforma el cuerpo principal del manuscrito. La tercera sección contiene el calendario Tovar. Esta ilustración, de la segunda sección, representa a Tezcatlipoca sentado en un trono de mimbre en su templo. Sostiene un escudo con las cinco direcciones del espacio y tres flechas, así como una lanza. Lleva un manto rojo cubierto de diseños de cráneos y huesos, y en su cabello plumas blancas. Tezcatlipoca (Espejo humeante) era un dios omnipresente y omnipotente: el dios del cielo nocturno y la memoria. Aquí lleva el mismo escudo que Huitzilopochtli, el dios del Sol y de la guerra. Las volutas representan mariposas o a los soldados caídos. Las plumas blancas se colocaban en el cabello de las víctimas sacrificiales.

Los sacerdotes aztecas ofrecen sacrificios a los dioses quemando incienso y ofrendando sangre

El Códice Tovar, atribuido al jesuita mexicano del siglo XVI Juan de Tovar, contiene información detallada acerca de los ritos y las ceremonias de los aztecas (también conocidos como mexicas). El códice está ilustrado con 51 pinturas en acuarela a toda página. Las pinturas, con una fuerte influencia de los manuscritos pictográficos anteriores a la conquista, presentan una calidad artística excepcional. El manuscrito se divide en tres secciones. La primera sección es una historia de los viajes de los aztecas antes de la llegada de los españoles. La segunda sección, una historia ilustrada de los aztecas, conforma el cuerpo principal del manuscrito. La tercera sección contiene el calendario Tovar. Esta ilustración, de la segunda sección, muestra a dos sacerdotes cuyos cuerpos están pintados de color azul, haciendo ofrendas a los dioses. Uno sostiene un incensario y una bolsa, mientras que el otro se perfora con una espina de cactus. En el centro hay una vasija trenzada con tres espinas de cactus, cubierta de sangre, que será ofrecida a los dioses. Los sacerdotes, llamados tlamacazqui (guardianes de los dioses), se identifican por su pelo largo y sostenido por tres anillos, queman copal (o copalli, una resina seca hecha de varios árboles) y ofrecen sangre a los dioses mutilándose con espinas de cactus.

Hueymiccaihuitl, el gran festín de los muertos, el décimo mes del calendario solar azteca

El Códice Tovar, atribuido al jesuita mexicano del siglo XVI Juan de Tovar, contiene información detallada acerca de los ritos y las ceremonias de los aztecas (también conocidos como mexicas). El códice está ilustrado con 51 pinturas en acuarela a toda página. Las pinturas, con una fuerte influencia de los manuscritos pictográficos anteriores a la conquista, presentan una calidad artística excepcional. El manuscrito se divide en tres secciones. La primera sección es una historia de los viajes de los aztecas antes de la llegada de los españoles. La segunda sección es una historia ilustrada de los aztecas. La tercera sección contiene el calendario Tovar, que cuenta con un calendario civil azteca con los meses, las semanas, los días, las letras dominicales y los festivales religiosos del año cristiano de 365 días. Esta ilustración, de la segunda sección, representa a dos muchachos que suben a un poste. En la parte superior del poste hay un escudo con plumas blancas, lanzas, estandartes en postes dentados (de cactus), dos flores (posiblemente xocoxochitl) y dos objetos bifurcados (posiblemente teocuitlanacochtli). Por encima del poste está la cabeza de un ave de pico largo con una semilla en su boca, un pan adornado con nueces que se asemeja a una noche estrellada, una mazorca de maíz y un objeto trapezoidal. El texto describe el festival como el de los tepanecas. Este mes se llama Hueymiccaihuitl (o Xocotlhuetzi; la caída de los frutos o el gran festín de los muertos). Se celebraba con una competencia de subida al poste ceremonial. El mes estaba dedicado a Xocotl, el dios azteca del fuego y las estrellas (también llamado Otontecuhtli, y cuyo culto se desarrolló especialmente entre las tribus tepanecas). Teocuitlanacochtli también estaba asociado con el culto al dios Xipe Tótec.