23 de enero de 2012

Los actores Ichikawa Raizō en el papel de Umeōmaru, y Nakajima Mihoemon en el papel de Shihei

El término ukiyo-e, literalmente «pinturas del mundo flotante», hace referencia a un género del arte japonés que floreció en el período Edo (1600-1868). Como indica la frase «mundo flotante», el ukiyo-e, con sus orígenes en la cosmovisión efímera del Budismo, capturaba la dinámica fugaz de la vida urbana contemporánea. Si bien eran asequibles y satisfacían los gustos de la «gente común», estos grabados tienen detalles artísticos y técnicos de una sofisticación impresionante. Sus temas comprenden desde retratos de cortesanas y actores hasta la literatura clásica. No se sabe con certeza quién es el diseñador de este grabado, pero se lo atribuye a Kitao Shigemasa (1739-1819), un artista autodidacta de ukiyo-e e ilustrador de libros que experimentó con las técnicas emergentes del grabado a color. Este grabado pertenece a la clasificación benizuri-e (grabados a dos colores) de hosoban (formato estrecho), una de las primeras formas de grabados a color que con frecuencia limitaban su paleta al rosado y verde. Hosoban era el tamaño estándar para grabados de actores en el siglo XVIII. Los actores Kabuki de éste están eternizados en un momento dramático de la escena kuruma-biki (rotura del carruaje), en donde un joven heroico, Umeomaru, enfrenta vigorosamente a Shihei, el enemigo que condenó a su padre a ser desterrado del éxito político.

Una Guía para los buenos

Este libro musulmán de oraciones es una copia de 1785 del manuscrito original del siglo XV. La obra incluye una panorámica de la Meca y de Medina, las ciudades santas del Islam en Arabia Saudita. La Meca, donde el profeta Mahoma nació y vivió los 50 primeros años de su vida, es la ciudad más sagrada del Islam. También es donde se encuentra el ka`bah, el santuario más sagrado del Islam y llamado "la casa de Dios" (Bayt Allah). Los musulmanes de todo el mundo rezan en dirección a la Meca y al Ka`bah. Medina es la segunda ciudad más sagrada del Islam, donde el profeta Mahoma buscó refugio, murió y fue enterrado.

Narración de una expedición para explorar el río Zaire, generalmente llamado el Congo, en Sudáfrica, en 1816

James Kingston Tuckey (1776-1816) fue un oficial naval británico al cual, después de servir en el Caribe, Asia y Australia, el gobierno británico solicitó que dirigiera una expedición para explorar el río Congo. Debía comprobar, en particular, si el Congo estaba conectado con el río Níger. Tuckey remontó el Congo durante 480 kilómetros, cartografiando el río y recogiendo información etnográfica y geográfica. Antes de poder completar su misión, murió de fiebre (el 4 de octubre de 1816, cerca de Moanda, en la actual República Democrática del Congo). Esta obra está compuesta por su diario, que llevó hasta poco antes de su muerte, complementado con observaciones de otros miembros de la expedición. Un apéndice ofrece un vocabulario básico de dos lenguas africanas: malemba y embomma.

Testamento de Zephaniah Kingsley, 1843

Zephaniah Kingsley era un propietario de esclavos y hacendado en el nordeste de Florida. Sus herederos incluían a su esposa, una esclava libre llamada Anna M. J. Kingsley y a sus hijos. Kingsley era un defensor de la esclavitud y un activista de los derechos jurídicos de los negros libres. Nacido en Bristol, Inglaterra, en 1765, Kingsley se mudó a Charleston, Carolina del Sur, en ese entonces una colonia británica, en 1770. En la década de 1790, Kingsley tenía negocios de comercio marítimo, incluyendo el comercio de esclavos. En 1803, se convirtió en ciudadano de la Florida española y comenzó a adquirir tierras en el nordeste de Florida. En 1806, Kingsley compró, en La Habana, Cuba, una adolescente de la región de Jolof de Senegal en África occidental llamada Anta Majigeen Ndiaye; posteriormente la liberó y la hizo su esposa: Anna Kingsley. Cuando Estados Unidos tomó control de la Florida de España en 1821, se acordó cumplir con los derechos de los negros libres del territorio. Durante las próximas tres décadas, sin embargo, las leyes y costumbres locales y estatales lentamente erosionaron los derechos de estos ciudadanos estadounidenses. En las décadas de 1840 y 1850, muchos negros libres fueron obligados a volver a la esclavitud. Al llegar al final de su vida, Kingsley se sentía amargado por la discriminación racial que se practicaba en la sociedad prebélica de Florida y estaba preocupado sobre el destino de su esposa y de sus hijos. Temeroso por la seguridad de su familia en Florida, Kingsley llevó a cabo preparativos para enviar a su esposa e hijos a Haití, y en 1838, Anna y sus hijos eran residentes de Haití. En este testamento, Kingsley buscó asegurar la libertad y el bienestar financiero de su esposa y de los hijos que tenía con varias mujeres (esclavas y libres). Dio instrucciones sobre que las familias esclavas de las que él era dueño no se separaran sin su consentimiento, que se les otorgara a sus esclavos el privilegio de comprar su libertad a la mitad de su valor respectivo y que se les confiriera la oportunidad de ir a Haití si no podían permanecer en Florida.

Pasaje activo, Grupo Saturna, mirando al oeste

La Medición de la frontera noroeste de 1857-61 fue una actividad conjunta entre EE.UU.y Gran Bretaña para realizar un reconocimiento de la frontera entre Estados Unidos y Canadá desde la cima de las Montañas Rocosas hasta el Océano Pacífico. Realizado conjuntamente por expertos estadounidenses y británicos, se trataba de cuatro años de arduos trabajos en el accidentado y densamente forestado terreno. James Madison Alden (1834-1922) fue un artista de Massachusetts que, en 1854, se enroló en la Armada de los EE.UU. y trabajó como cartógrafo en un proyecto para trazar la costa de California. En enero de 1858, Alden se convirtió en el artista oficial de la Medición de la frontera noroeste. A causa de la Guerra Civil y otras complicaciones, la Medición de América nunca publicó su informe final y gran parte de su documentación se perdió. Las acuarelas de Alden, que reflejan su sentido del color y su habilidad en el manejo de un medio como las acuarelas, es lo que sobrevivió de la parte estadounidense del proyecto. Esta pintura muestra una vista hacia Isla Saturna, parte de la cadena de las Islas del Golfo en la Columbia Británica, Canadá.

Ketuba

Esta ketuba, un contrato de matrimonio en hebreo entre dos personas identificadas como Shelomò, hijo de Zare de Carcassona y Bella di Merwanha, es un testimonio raro de la presencia judía en Cerdeña y concretamente en Alguer, en la costa noroeste de la isla. En la segunda mitad del siglo XIV, Alguer se convirtió en el centro de la comunidad judía en Logudoro, una región del centro-norte de Cerdeña. Los judíos gozaron de privilegios especiales en Cerdeña hasta la llegada de la Inquisición: su expulsión en 1492 fue decretada por el gobernante de Cerdeña, Fernando II de Aragón (1452-1516), también conocido como Fernando el Católico. Obligados a abandonar sus hogares y comunidades, se llevaron con ellos todos los registros y los objetos que daban testimonio de su presencia, otrora floreciente. Este documento fragmentario de la biblioteca de la Universidad de Sassari se preserva encuadernado en un libro.