Moneda real, Luis XIII. Diez louis d'or

La mecanización de la acuñación de monedas a partir de metales preciosos en Francia hizo posible la creación, en 1640, de la louis d'or (luis de oro), llamadas así por el rey Luis XIII (1601-1643, reinó entre 1610 y 1643), quien introdujo por primera vez las monedas. Esta serie de monedas de oro fue parte de una reforma que cambió el método de acuñación de monedas, del a martillo a uno más preciso de fresado y pesado. Hay tres tipos de estas monedas: el luis, el doble luis y el cuádruple luis. Desde el siglo XVII es costumbre llamar (incorrectamente) al cuádruple luis, doble luis; al doble luis, luis y al luis, medio luis. Junto con estas piezas comunes, se fabricaron cantidades limitadas de monedas de más valor: piezas de veinte luis, dieciséis luis y ocho luis (también llamadas incorrectamente monedas de diez, ocho y cuatro luis). La pieza de veinte luis valía 100 libras: todavía es la moneda francesa de oro más grande y pesada jamás acuñada. Estas piezas eran muestras, producidas para que sirvieran de regalo y para demostrar las habilidades de la acuñación francesa, no para poner en circulación. Son obra de Jean Varin (1604-1672) de Lieja, quien fue a la vez maestro, custodio, grabador y director de la casa de la moneda francesa, ubicada en el Louvre.

Escuela de vuelo (niveles básico y avanzado) para cadetes negros del Cuerpo Aéreo del Ejército, Tuskegee, Alabama: en el centro, el capitán Roy F. Morse, del Cuerpo Aéreo del Ejército, enseña a los cadetes cómo enviar y recibir mensajes en código.

Los aviadores de Tuskegee eran soldados afroamericanos que se entrenaban para convertirse en pilotos en el Campo Aéreo del Ejército de Tuskegee en Tuskegee, Alabama. La primera promoción de cadetes de aviación comenzó su entrenamiento en julio de 1941 y lo completó en marzo de 1942. Los aviadores de Tuskegee fueron destinados a servir en combate en África del Norte e Italia, y a escoltar misiones de bombardeo en Alemania. Esta fotografía, tomada en enero de 1942, muestra un grupo de cadetes en Tuskegee aprendiendo a enviar y recibir mensajes en código.

El presidente John F. Kennedy saluda a voluntarios del Cuerpo de Paz, Casa Blanca, Jardín Sur

Esta fotografía muestra al presidente John F. Kennedy saludando a los voluntarios del Cuerpo de Paz en el Jardín Sur de la Casa Blanca el 9 de agosto de 1962. Kennedy propuso por primera vez lo que se convirtió en el Cuerpo de Paz en un discurso en la Universidad de Michigan el 14 de octubre de 1960, en el que desafió a los estudiantes a dar dos años de su vida para ayudar a las personas de los países en vías de desarrollo del mundo. En aquel momento Kennedy era miembro del Senado de los EE. UU. y estaba haciendo su campaña para la presidencia. Tras su elección, firmó un decreto ley por el cual se establecía la creación del Cuerpo de Paz. Esta fotografía fue tomada por Abbie Rowe (1905-1967), un fotógrafo del Servicio de Parques Nacionales que se convirtió en fotógrafo oficial de la Casa Blanca durante el gobierno de Kennedy y produjo muchas de las más conocidas imágenes del presidente y su familia.

Metrópolis

Metrópolis, del director Fritz Lang (1890–1976), se considera por lo general una obra maestra del cine expresionista alemán y precursora de las películas modernas de ciencia ficción. La película se filmó en 1925-1926 en los estudios de Babelsberg (Berlín) de una de las más importantes compañías alemanas de cine, Universum Film AG (Ufa), y se estrenó en Berlín en enero de 1927. Este afiche art déco de 1926 del artista gráfico y pintor alemán Heinz Schulz-Neudamm (1899-1969) fue creado para el estreno. La película de Lang, que se basaba en la novela del mismo nombre que escribió su esposa, Thea von Harbou (1888–1954), representa una distopía urbana ambientada en el año 2000, en la que una clase de gerentes, que viven en lujosos rascacielos, reprimen a una subclase de trabajadores que viven y trabajan bajo tierra. El afiche de Schulz-Neumann muestra a una autómata femenina que ocupa un lugar destacado en la película y desempeña un papel en un complot intricado para liberar a los obreros. En el fondo se ven los rascacielos de la ciudad futurista de Metrópolis. Sólo se sabe de la existencia de cuatro copias del afiche de Schulz-Neudamm, una de las cuales se vendió en Londres en 2005 al precio récord de ₤398 000, lo que lo convierte en el afiche más caro del mundo. Esta copia de la Biblioteca Nacional de Austria es una impresión de época sin los créditos de la película. Es parte de la colección «Archivo para la historia del cine», que estableció en 1929 en la biblioteca nacional el investigador teatral y musicólogo Joseph Gregor (1888–1960).

Una Nota sobre la ciencia de la escritura y las tintas

Este manuscrito de 20 folios contiene dos trabajos. El primero es un tratado de Muḥammad ibn ʻĪsā al-Ṭanṭāwī sobre las herramientas de escritura y el arte de la creación de tintas. El trabajo está organizado en siete capítulos. En el primer capítulo, el autor analiza brevemente el mejor tipo de plumillas de caña a seleccionar para la escritura. En los capítulos siguientes, explica cómo hacer tintas de color rojo, negro y de otros tipos, incluyendo cómo escribir en oro. El Tratado fue completado el viernes, 1 Rabī‘ II 1268 AH (24 de enero de 1852). La segunda obra es un tratado corto escrito en aproximadamente 2½ folios, se cree que realizado por Abū al-‘Abbās Aḥmad ibn ‘Alī al-Bawashī , sobre los orígenes, significado y cualidades curativas de la fórmula Qur’anic conocida como la basmala.

Tanganica: once años en África Central

Este libro es un relato de la Misión a África Central de 1877–1888 a Ujiji realizado por Edward C. Hore, un capitán de navío británico que fue uno de los seis miembros originales de la misión. En 1876-1877 la Sociedad Misionera de Londres decidió establecer la misión, que partió de Zanzíbar a Ujiji el 21 de julio de 1877. Ujiji es una ciudad en la parte oriental de la actual Tanzania y también la designación para la región circundante, definida por Hore como «un gran territorio tribal, limitado al oeste y sur por el lago Tanganica, al norte por Urundi y al este por Uhha y el río Ruiche y ocupa un espacio en la barrera montañosa del lago, así como una parte del campo elevada». Después de un viaje muy difícil a través de África Central en carros tirados por bueyes, el grupo finalmente llegó a su destino el 23 de agosto de 1878. Además de un relato del trabajo de la misión, el libro contiene gran cantidad de información acerca de la geografía, la geología, la hidrología y la flora y fauna de la región. Hore, un observador agudo y comprensivo de los pueblos que encontró, señaló que las tribus africanas estaban todas, «por disposición providencial, una ley de la selección natural o alguna otra poderosa influencia», excepcionalmente bien adaptadas a sus entornos.

Diccionario italiano y georgiano

Publicado en Roma en 1629, este diccionario italiano-georgiano fue el primer libro impreso en georgiano utilizando un tipo móvil. El diccionario fue compilado por el italiano, Stefano Paolini, con la ayuda de Niceforo Irbachi Giorgiano, el embajador georgiano en Roma. Contiene 3084 palabras, impresas en tres columnas: palabras georgianas sobre la columna izquierda; transliteraciones italianas (con acentos marcados) en la columna del medio; y una explicación del significado de cada palabra, en italiano, en la columna derecha. El alfabeto georgiano y los equivalentes en latín de cada una de sus letras aparecen en las páginas 1–2. El diccionario fue publicado por la Sagrada Congregación para la Propagación, que se estableció en Roma a principios del siglo XVII con el propósito propagar el catolicismo en los países no católicos. A partir de 1628, la congregación envió a misioneros a Georgia, y el diccionario fue diseñado específicamente para los misioneros que necesitaban aprender georgiano. El cristianismo comenzó su propagación en Georgia en los primeros siglos del primer milenio dC; la resultante Iglesia Ortodoxa Georgiana, fundada en el siglo cuarto dC, ha estado en comunión con las iglesias ortodoxas desde la primera década del siglo VII, pero nunca ha estado sujeta a la autoridad de la Iglesia Católica Romana.

En Uganda por Cristo: la historia de vida del reverendo Lic. John Samuel Callis, de la Sociedad Misionera Eclesiástica

En Uganda por Cristo es una biografía del reverendo John Samuel Callis (1870–1897), uno de los primeros misioneros cristianos de Uganda. Callis nació en Inglaterra y se graduó en el Saint Catharine’s College, en Cambridge. Conmovido por la muerte de su hermana mayor, decidió dedicar su vida a la iglesia. Después de estudiar teología y trabajar con los pobres en Londres, se ordenó como sacerdote anglicano el 28 de mayo de 1893. Se desempeñó tres años como coadjutor fuera de Londres y luego se ofreció a la Sociedad Misionera Eclesiástica para la misión de Uganda. Partió hacia África el 3 de septiembre de 1896, y llegó a Frere Town (cerca de la actual Mombasa, Kenia) el 1 de octubre. Después de un viaje de 11 semanas hacia el interior, Callis llegó a Mengo, cerca de Kampala. Luego pasó a servir en Toro, a 200 millas hacia el interior: en ese momento era la misión de la Sociedad Misionera Eclesiástica más alejada de la costa. El libro narra el trabajo de Callis y su amistad con David (Daudi) Kasagama de Toro, que reinó como omukama (rey) Kyebambe VI desde 1891 hasta su muerte en 1928, y que se convirtió al cristianismo en marzo de 1896. Después de sólo tres meses en Uganda, sin embargo, Callis contrajo una fiebre y murió el 24 de abril de 1897. El libro incluye fotografías e información sobre los batoro, la gente que habla bantú de Toro, uno de los cuatro reinos tradicionales ubicados en el territorio de la actual Uganda.

La maravillosa historia de Uganda, a la que se le suma la historia de Ham Mukasa, contada por él mismo.

La maravillosa Historia de Uganda, del reverendo Joseph Dennis (J. D.) Mullins es un informe sobre la misión a Uganda llevada a cabo en la década de 1870 por la Sociedad Misionera Eclesiástica (CMS), con base en Londres, y la expansión del cristianismo en Uganda en las siguientes décadas. Mullins caracterizó la misión como «un milagro cristiano de la modernidad. Esta nación de África Central, que hace veinticinco años atrás no había recibido el Evangelio y no tenía ni siquiera un idioma escrito, es en la actualidad el hogar de treinta mil cristianos bajo jefes cristianos; su idioma ha sido llevado a escritos; la Biblia traducida en su totalidad...». El trabajo de Mullins incluye retratos de los pueblos nativos, particularmente de los baganda, y sus costumbres sociales y culturales vistas desde la perspectiva de los misioneros ingleses. Narra la persecución de los cristianos en el reino de Buganda bajo el reinado del kabaka (rey) Mwanga (1868-1903), el hijo y sucesor del kabaka Mutesa I (1837-1884). La última parte del trabajo es una autobiografía de Ham Mukasa (1868-1956). Ham Mukasa era un paje de Mutesa que se convirtió al cristianismo, fue educado por un miembro de la misión de Uganda, Alexander MacKay (1849-1890), y llegó a convertirse en una persona de relieve por derecho propio. Prestó servicio como secretario del político y etnógrafo de Uganda, Apolo Kagwa (1864-1927), y realizó importantes contribuciones al desarrollo de Uganda.