24 de agosto de 2011

El Victoria Nyanza. La tierra, las razas y sus costumbres, con muestras de algunos de los dialectos

El lago Victoria (Victoria Nyanza en idioma bantú) es el lago más grande de África y la segunda masa de agua dulce más grande del mundo, sólo superada por el lago Superior en América del Norte. El lago está atravesado por el ecuador y constituye la fuente principal del río Nilo. El primer europeo en llegar al lago fue el explorador británico John Hanning Speke en 1858, quien lo bautizó en honor a la reina Victoria de Gran Bretaña. En 1890, en el apogeo de la lucha europea por las colonias africanas, Gran Bretaña y Alemania se dividieron el lago Victoria en el 1.° de latitud sur, con la parte sur para Alemania, la parte norte para Gran Bretaña. Los alemanes llevaron a cabo extensos estudios científicos en la costas del sur del lago, tanto con fines de investigación como estratégicos. Este libro es una traducción al inglés de un estudio que realizó Paul Kollmann, un ex oficial de las tropas imperiales en África Oriental Alemana, y provee información detallada sobre la tierra y los pueblos que habitaban las costas del lago. Hay una sección final dedicada a la gramática, la pronunciación y el vocabulario de los idiomas y dialectos karagwe (nkole), ussindja, uha, ki-uganda y ki-ukerewe. En la actualidad el lago Victoria está en parte en Tanzania, en Uganda y en Kenia.

Narración de una expedición al Zambeze y sus afluentes, y del descubrimiento de los lagos Shirwa y Nyassa. 1858-1864

David Livingstone (1813-1873), misionero y explorador escocés, hizo tres grandes viajes al África: atravesó el continente entre 1852 y 1856, subió por el río Zambeze entre 1858 y 1864 y realizó un intento fallido de encontrar la fuente del Nilo en 1866-1873. Narrative of an Expedition to the Zambezi and Its Tributaries (Narración de una expedición al Zambeze y sus afluentes) es el relato de Livingstone del segundo viaje. Fue en este viaje, en 1859, cuando Livingstone llegó al lago Nyasa y lo bautizó. A diferencia de su primera expedición, que hizo de Livingstone una celebridad nacional y lo consagró como explorador, promotor de los intereses imperiales británicos y detractor del comercio de esclavos; el segundo viaje tuvo menos éxito. Éste duró más de seis años, produjo resultados científicos decepcionantes y provocó la muerte de varios miembros de la expedición. Charles Livingstone (1821-1873), el hermano menor de David, emigró a Estados Unidos a una edad temprana, estudió en el Oberlin College, Ohio, y el Union Theological College de Nueva York y, al igual que su hermano, se convirtió en un pastor protestante. Prestó servicios en iglesias en Nueva York y Nueva Inglaterra. Cuando regresó a Gran Bretaña de permiso en 1857, David lo persuadió a unirse a la expedición al Zambeze. Charles llevó su propio diario del viaje, en el que David se basó para producir este libro, que apareció con el nombre de los dos hermanos en 1865.

Los últimos diarios de David Livingstone, en África Central. Desde mil ochocientos sesenta y cinco hasta su muerte. Seguido por una narración de sus últimos momentos y sufrimientos, obtenida de sus fieles sirvientes, Chuma y Susi, por Horace Waller, F.R.G.S., rector de Twywell, Northhampton

David Livingstone (1813-1873) fue un misionero y médico escocés que exploró gran parte del interior de África. La expedición más famosa de Livingstone tuvo lugar entre 1866 y 1873, cuando atravesó gran parte de África central en un intento por encontrar el nacimiento del Nilo. Este libro contiene los diarios que Livingstone llevó día a día en esta expedición, desde la primera entrada del 28 de enero de 1866, cuando llegó a Zanzíbar (en la actual Tanzania), hasta la última, el 27 de abril de 1873, cuatro días antes de morir de malaria y disentería en un pueblo cerca de lago Bangweulu, en la actual Zambia. En su viaje de más de siete años, Livingstone fue asistido por amistosos jefes africanos y, a veces, por los comerciantes de esclavos árabes cuyas actividades aborrecía. Sus diarios contienen observaciones detalladas de las personas, plantas, animales, topografía y clima de África central, así como sobre el comercio de esclavos. Los diarios también proporcionan el relato de Livingstone de su encuentro con Henry Morton Stanley en el otoño de 1871. Stanley había sido enviado por el New York Herald para encontrar al explorador, pero no pudo convencerlo de regresar a Inglaterra. La última entrada de Livingstone dice: «Bastante agotado y continúo — recuperación — envié a comprar cabras lecheras. Estamos a orillas del Molilamo». Después de la muerte de Livingstone, sus sirvientes africanos Susi y Chuma guardaron los diarios para que se enviaran a Inglaterra, donde los editó y publicó el amigo de Livingstone, Horace Waller.

El territorio de Tanganica (antiguamente África Oriental Alemana), características y potencialidades

Cuando estalló la guerra en Europa en 1914, la lucha se extendió rápidamente a las posesiones coloniales de las potencias europeas. En 1916 partieron las fuerzas británicas que operaban desde Sudáfrica para conquistar África Oriental Alemana (actual Tanzania, Burundi y Ruanda). Recibieron la ayuda de las tropas belgas y congoleñas que operaban desde el Congo belga. Los aliados nunca llegaron a someter el ejército alemán, liderado por el coronel (más tarde general) Paul Emil von Lettow-Vorbeck, pero capturaron la línea ferroviaria alemana y ocuparon gran parte del territorio de África Oriental Alemana. Al final de la guerra, la mayor parte de la colonia alemana pasó a control británico en virtud de un mandato de la Sociedad de Naciones. Este libro, escrito por un joven autor británico, describe el territorio en 1920, el año de su transferencia al control británico. El autor, Ferdinand Stephen Joelson (1893–1979), se convirtió en un prominente escritor sobre asuntos africanos y fundador y editor del semanario East Africa and Rhodesia (África Oriental y Rodesia). El control británico de Tanganica duró hasta 1961, cuando el territorio se hizo independiente. En 1964 se fusionó con Zanzíbar para convertirse en la República Unida de Tanzania.

A través de Islandia

Este libro es el relato de un viaje a través de Islandia central, del noreste al sudoeste, que realizaron en el verano de 1900 un grupo de cinco hombres y una mujer. El autor y líder de la expedición, William Bisiker, fue un geógrafo inglés asociado con la Escuela de Geografía de Oxford. El grupo contaba con Arthur W. Hill, un botánico y más tarde director del Real Jardín Botánico de Kew, y el geólogo Herbert H. Thomas, que luego fue un reconocido paleobiólogo y arqueólogo. Además del viaje por tierra, el libro relata una visita a las Islas Feroe, viajes por Islandia occidental y un viaje por mar a lo largo de la costa y los fiordos de las costas noroeste, norte y este de la isla. En él se describen visitas a granjas aisladas, pequeños asentamientos e iglesias, así como las escarpadas características físicas, incluidos los ríos de arenas movedizas, largas extensiones de morrenas, géiseres y varias formaciones de lava. Un capítulo sobre la capital, Reikiavik, se refiere a la estructura política de Islandia, que en ese entonces era una dependencia de Dinamarca, pero a la que se le había concedido la autonomía ejercida a través del antiguo parlamento de Islandia, el Althing. El libro, publicado en 1902, tiene muchas fotografías, cuatro mapas y un apéndice que hizo Hill sobre las plantas recolectadas en Islandia y las Feroe. Entre otras cosas, Hill observó que había algas que vivían en las aguas termales de Islandia a temperaturas de hasta 85 ºC (185 ºF).

Centroamérica, las Antillas Menores y las Indias Occidentales y Orientales Neerlandesas

En mayo de 1910, la Verein für Sozialpolitik (Asociación para la Política Social), una influyente organización de los economistas alemanes de Berlín, decidió encargar una serie de estudios sobre la colonización y el asentamiento de europeos en regiones tropicales, con el objetivo de determinar si esta colonización era sostenible desde lo económico y lo social y en qué condiciones. El objetivo de los estudios era apoyar el desarrollo del Imperio alemán de ultramar, en particular de África Oriental Alemana. Cada estudio tenía que incluir una visión general de una región particular del asentamiento, un análisis de su economía, las relaciones económicas entre los pueblos nativos y los pobladores, la salud pública y la prevalencia de enfermedades entre las poblaciones de pobladores y una evaluación de las perspectivas de asentamiento y colonización para los europeos. Los estudios debían ser escritos por destacados académicos de Jena, Múnich, Berlín y otras universidades alemanas, y debían abarcar las colonias británicas, holandesas, alemanas y estadounidenses en África, América Latina, Asia Sudoriental y el Pacífico. Este volumen, publicado en 1912, está dedicado al asentamiento europeo en América Central, el Caribe y las Indias Orientales Neerlandesas (hoy Indonesia).