24 de agosto de 2011

Crónicas de la Mauritania senegalesa. Nacer Eddine

Ismaël Hamet fue intérprete y oficial al servicio del ejército francés en la colonia de África Occidental Francesa. Su libro de 1911 Chroniques de la Mauritanie sénégalaise (Crónicas de la Mauritania senegalesa) es uno de los pocos libros académicos sobre la región del Sahara occidental, en particular sobre Mauritania, que se publicaron en Occidente antes de mediados del siglo XX. La primera parte del libro consta de un capítulo introductorio sobre la geografía, la historia y las condiciones sociales de Mauritania, un capítulo sobre los recursos naturales y el comercio del Sahara occidental; un capítulo sobre la condición moral e intelectual de los pueblos autóctonos de la región; una lexicografía de términos árabes y una lista alfabética de los nombres propios árabes y bereberes que encontró en los manuscritos árabes de la región. Gran parte de la investigación Hamet se refería de los almorávides, una dinastía bereber musulmana que se originó en el norte de África y que en los siglos XI y XII gobernó un gran imperio que abarcaba lo que actualmente es Marruecos, Mauritania, el sur de España y Portugal y partes de lo que actualmente es Argelia y Malí. La segunda parte del libro consiste en los textos de los manuscritos, que incluyen Amr el Oualy Nacer Eddine (Historia de San Nacer Eddine), traducidos al francés o en el árabe original, relacionados con la historia de Mauritania desde finales del siglo XVI hasta la segunda mitad del siglo XVII.

Togo: la misión Hugues Le Roux

Robert Charles Henri Le Roux (1860–1925), mejor conocido por su seudónimo de Hugues Le Roux, fue un escritor y periodista francés que se especializó en literatura de viajes y libros sobre las colonias francesas. Gracias a su cercanía con los círculos oficiales franceses, ayudó a fomentar en Francia la idea de que el país tenía una inconfundible misión civilizadora (mission civilisatrice) en los lugares menos desarrollados del mundo. Entre 1918 y 1919, Le Roux produjo para el Ministerio de Asuntos Exteriores francés una serie de pequeños libros sobre las colonias francesas en África, así como un libro sobre Siria. Togolandia era colonia alemana antes de la Primera Guerra Mundial. En agosto de 1914, cuando estalló la guerra, fue ocupada por las tropas británicas de la colonia vecina de Costa de Oro y por las tropas francesas de la colonia de Dahomey. Después de la guerra, la colonia quedó dividida en dos partes, administradas por Gran Bretaña y Francia conforme a los mandatos de la Sociedad de Naciones. El libro de Le Roux proporciona una visión general del país en 1918. Se incluyen capítulos sobre la geografía, la población, la economía e historia y la organización política de la colonia, junto con un detallado mapa plegable. El libro llegaba a la conclusión de que Togo era rica en minerales, con abundante cantidad de fuerza de trabajo, pero que la colonia necesitaba un puerto y un ferrocarril para alcanzar su potencial económico.

La expansión colonial del Congo francés

L’Expansion coloniale au Congo français (La expansión colonial del Congo francés) es un estudio de la historia, geografía, población, estructuras administrativas y economía del Congo, publicado en 1906 en colaboración con la Exposición Colonial Francesa de Marsella. En los años anteriores a la Primera Guerra Mundial, el imperio mundial francés (el segundo más grande después del británico) estaba llegando a su apogeo. La exposición pretendía glorificar la misión civilizadora de Francia, así como destacar su rentable comercio con las colonias, gran parte del cual pasaba por el puerto de Marsella. Situado entre el Congo belga al sur y Camerún (controlado por Alemania) al norte, el Congo quedó bajo el control francés en la década de 1880. En 1908 se convirtió en parte del África Ecuatorial Francesa (Afrique équatoriale française), junto con Gabón, Chad y Oubangi Chari (actual República Centroafricana). Este relato, al igual que otros creados para la exposición de Marsella, presenta en detalle el modo en que los franceses administraban la colonia. Tiene numerosas fotografías, mapas, inventarios y cuadros. También incluye descripciones detalladas de los paisajes, las culturas, los idiomas y las religiones de la colonia, además de explicar la estructura administrativa, económica y política del gobierno francés. En 1960, el Congo francés se independizó y se convirtió en la República del Congo, con su capital en Brazzaville.

Memoria y nota aclaratoria de una carta de Madagascar y del archipiélago de Mauricio al noreste

Robert Townsend Farquhar (1776-1830) comenzó a servir en la Compañía Británica de las Indias Orientales de muy joven, se desempeñó en varios puestos en India y las islas Molucas (en la actual Indonesia), y en 1810 se convirtió en gobernador de Mauricio, que Gran Bretaña había arrebatado a Francia en las Guerras Napoleónicas. Él encargó un mapa detallado de Mauricio y la vecina Madagascar, con el objetivo de promover el comercio británico en la región. El mapa es obra de Jean-Baptiste Lislet-Geoffroy (1755–1836), hijo de padre francés (un ingeniero empleado por la Compagnie des Indes) y madre africana, Niama, una esclava que también era princesa de Galam (actual Senegal). Lislet-Geoffroy fue educado por su padre, quien puso especial énfasis en latín, álgebra y geometría. En su larga carrera, primero al servicio de los franceses y luego de los británicos, Lislet-Geoffroy hizo contribuciones científicas en astronomía, botánica, cartografía y geología. En 1786, fue elegido miembro corresponsal de la Academia Real de Ciencias de Francia, la primera persona de ascendencia africana con tal honor. Además del mapa, este volumen tiene un texto explicativo en francés e inglés, que probablemente haya escrito Lislet-Geoffroy, en las páginas opuestas.

La colonia de Eritrea, desde sus orígenes hasta el 1 de marzo de 1899

Italia, que logró su unidad nacional en 1859-1860, llegó más bien tarde a la lucha entre las potencias europeas por las colonias en África. En un principio, las ambiciones italianas se posaron en una región a lo largo de la costa del Mar Rojo, antes ocupada por los turcos otomanos y que después reclamaron tanto Egipto como Etiopía. Entre 1869 y 1880 la Compañía de Navegación Rubattino compró al sultán local extensiones de tierra a lo largo de la costa del Mar Rojo. Estas adquisiciones fueron transferidas al Estado italiano en 1882, y en 1885 las tropas italianas desembarcaron en Massawa, Aseb, y en otros lugares a lo largo de la costa. Etiopía reconoció el control italiano de la región a lo largo del Mar Rojo en 1889 y, el 1 de enero de 1890, se fundó formalmente la colonia de Eritrea. La colonia Eritrea (La colonia de Eritrea) se remonta a la campaña de Italia para establecer y desarrollar la colonia en el período 1869-1899. Escrito por el teniente B. Melli, un soldado que participó en las campañas militares italianas en África, el libro contiene un breve glosario de vocabulario autóctono y varios mapas. Melli cuenta en detalle la Batalla de Adowa (Adwa), en la cual el 1 de marzo de 1896, el ejército etíope del emperador Menelik II derrotó de forma definitiva a las fuerzas italianas (superadas en número) al mando del general Oreste Baratieri. Así, lograron bloquear el intento de Italia de ampliar sus colonias del Mar Rojo por medio de la conquista de algunas zonas de Etiopía.

África Oriental Alemana como una región de colonización para los europeos, teniendo en cuenta África Oriental Británica y Nyasalandia

Como el Imperio alemán comenzaba a crear un imperio de ultramar a finales del siglo XIX, muchos alemanes influyentes intentaron emular el ejemplo de Gran Bretaña, que había construido su poderoso y gran imperio, en parte, mediante la promoción del asentamiento de inmigrantes de las islas británicas en territorios controlados por los británicos en otras partes del mundo, como África oriental y Sudáfrica. Alemania declaró un protectorado en África oriental en 1885 y fundó la colonia de África Oriental Alemana (actual Tanzania, Ruanda y Burundi) en 1891. En 1908 Friedrich von Lindequist, subsecretario de la oficina colonial alemana, dirigió una comisión a las tierras altas de África Oriental Alemana para estudiar la viabilidad de que Alemania aumentara el asentamiento en la colonia. El informe de Lindequist compara las condiciones en África Oriental Alemana con las de África Oriental Británica (actual Kenia) y Nyasalandia (actual Malawi), y llegó a la conclusión de que los pobladores alemanes podrían prosperar en las regiones situadas entre 1200 y 2000 metros sobre el nivel del mar. El informe fue publicado en 1912 y sirvió como modelo para una serie de estudios sobre las enseñanzas que dejó la colonización europea en varias regiones tropicales del mundo. Sin embargo, ninguno de estos planes para ampliar la colonización en el extranjero se cumplió, ya que Alemania pronto perdió todas sus colonias como consecuencia de la Primera Guerra Mundial.