5 de diciembre de 2011

Mapa del emigrante y guía de rutas a América del Norte

Este mapa de Gotthelf Zimmermann refleja la importancia de la inmigración alemana a América del Norte a mediados del siglo XIX. Cuando la revolución de 1848 no tuvo como resultado las reformas deseadas dentro de la confederación alemana, una multitud de alemanes desilusionados volvió la vista al extranjero. Los mapas como este les mostraron el camino. En aquel momento, la tierra en Estados Unidos era barata, fértil y abundante, siendo la elección perfecta para los inmigrantes deseosos de establecer nuevos asentamientos y empezar una nueva vida. Las comunidades alemanas de Estados Unidos se hicieron tan frecuentes que en los albores de la Primera Guerra Mundial, cerca de un seis por ciento de los niños americanos hablaba solo alemán en la escuela primaria. La guerra con Alemania aceleró el declive del uso del alemán en Estados Unidos. Aun así, en Pensilvania, los documentos oficiales del estado continuaron estando disponibles en alemán hasta 1950.

Pekín

Los Cuerpos expedicionarios de Asia occidental alemanes fueron enviados a China en 1900 por el káiser Guillermo II, como parte de la operación en la que participaron ocho países (Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia, Estados Unidos, Japón, Austria e Italia), para reprimir la Rebelión de los bóxers, que estaban en contra de la influencia extranjera en China. Las fuerzas alemanas llegaron a Pekín a mediados de octubre, momento en el que el conflicto ya casi había acabado. A finales de 1900 y principios de 1901, los cuerpos participaron en una serie de brutales expediciones punitivas destinadas a terminar con la resistencia bóxer en las zonas rurales y a obligar a China a firmar un tratado de paz con Alemania. Este detallado mapa de Pekín de la División Cartográfica de la Sociedad Real de Ordenanza Prusiana está basado en estudios llevados a cabo por los cuerpos expedicionarios en 1900-19001.

Campañas del contingente Hesse-Darmstadt en el marco del Primer Imperio

Durante las guerras napoleónicas de principios del siglo XIX, muchos alemanes lucharon del lado del Imperio francés. Después de derrotar a Austria y Rusia en diciembre de 1805 en la batalla de Austerlitz, Napoleón agregó 16 estados alemanes que formaban parte del Sacro Imperio Romano a una confederación del río Rin, controlada por los franceses. Después, disolvió el Sacro Imperio Romano. Los estados miembros de la confederación estaban obligados a suministrar unidades militares y soldados para los ejércitos de Napoleón. Este mapa y la tabla que lo acompaña, muestran los enfrentamientos militares en los que las unidades de Hesse-Darmstadt se vieron involucradas mientras luchaban para los franceses en Europa central, España, y en la invasión a Rusia de 1812. El mapa está basado en la investigación del Teniente Coronel Jean-Camille Abel-Fleuri Sauzey, un oficial militar e historiador francés que publicó, entre 1902-1912, un estudio en seis volúmenes de los contingentes alemanes en el ejército francés.

Cabo de Buena Esperanza

John Arrowsmith (1790-1873) fue conocido por la publicación en 1834 del Atlas de Geografía Universal de Londres, generalmente considerado entre las mejores fuentes europeas de mapas del momento. En 1810 se había unido a la firma cartográfica de su tío Aaron Arrowsmith, una de las editoriales más prestigiosas del momento, famosa por convertir los últimos descubrimientos geográficos en mapas con un detalle impresionante. Arrowsmith fue miembro fundador de la Royal Geographic Society (Real Sociedad Geográfica), que lo galardonó con la medalla de oro en 1863, por sus mapas de Australia, América del Norte, África e India. El mapa de 1842 de Arrowsmith del Cabo de Buena Esperanza se realizó en la víspera de las intervenciones británicas para estabilizar la Colonia del Cabo. Su detallada representación de los puertos comerciales costeros a lo largo de un vasto interior vacío, es una muestra del escaso conocimiento geográfico que se tenía en una época en la que el alcance imperial británico permanecía en gran medida informal, y daba prioridad al comercio marítimo sobre la expansión hacia las zonas interiores.

Mapa de la provincia de Quantong o Lyau-tong y del Reino de Kau-li o Corea: para la historia universal de una sociedad de hombres de letras

Este mapa de Corea de 1745 se preparó para una historia universal publicada en Francia en el siglo XVIII. Está basado en un mapa inglés anterior, y está escrito principalmente en francés, aunque incluye algunos nombres en alemán, por ejemplo, «Das gelbe Meer» para el Mar Amarillo. La notación en la parte inferior indica que el primer meridiano está establecido en la isla de Ferro, también conocida como El Hierro, la isla más al suroeste de las Islas Canarias. En su Geografía, el antiguo astrónomo y geógrafo Ptolomeo (87-150), especificó que los mapas deberían utilizar coordenadas indicadas en grados, con el primer meridiano --0º-- pasando a través de las Islas Afortunadas. Estas eran un grupo de islas, mencionadas en las literaturas clásicas griega y romana, que podrían, o no, haber sido las Islas Canarias. Siguiendo a Ptolomeo, en 1634, el cardenal Richelieu, primer ministro del rey de Francia, decretó que la isla de Ferro debía establecerse como primer meridiano. Esta práctica fue seguida en los mapas franceses, y en otros mapas, durante muchos años. En 1884, una convención internacional estableció Greenwich, Londres, como el primer meridiano. Esta práctica ha continuado en uso hasta nuestros días.

Mapa de África

Este mapa de África de 1820 por Adrien Hubert Brué (1786-1832), uno de los cartógrafos franceses más importantes de la época, muestra el estado del conocimiento europeo sobre la geografía de África a principios del siglo XIX. Al contrario que muchos de los cartógrafos sedentarios, el parisino Brué había viajado mucho desde temprana edad, navegado en largos viajes hasta Mauricio en el Océano Índico y, como guardia marina, en una expedición naval francesa a lo largo de la costa australiana. Sin embargo, estos viajes dañaron su salud y tuvo que regresar a París, donde empezó a dibujar mapas bajo la tutela de uno de sus antiguos comandantes, en la oficina de cartografía naval. Este mapa fue realizado poco después de la expedición a Senegambia en 1818-1819 del explorador francés Gaspard-Théodore Mollien. Incluye detalles físicos y geográficos que Mollien descubrió en sus viajes, así como detalles de predecesores como Mungo Park, Henry Salt, John Lewis Burckhardt y George Francis Lyon. Una década antes de la conquista francesa de Argelia, y más de medio siglo antes de la «disputa por África» europea, el mapa de Brué muestra qué parte del África central sahariana y subsahariana aún era terra incognita para los europeos.