7 de noviembre de 2011

Doce meses por Toyokuni: Trabajando las galletas de arroz en diciembre

Esta pintura pertenece a una serie que representa los eventos anuales y los cambios en la vida de las personas a través de las estaciones, desde enero hasta diciembre. Se publicó en Edo (actual Tokio) en 1854. El artista, Utagawa Kunisada (circa 1786–1864), fue discípulo de Utagawa Toyokuni I y tomó el nombre de Toyokuni III en 1844. En el período Edo, ninguna familia de bien recibía el Año Nuevo sin preparar sus propias galletas de arroz. Algunas galletas se hacían con forma de kagami-mochi (galletas de arroz en espejo): grandes galletas redondas apiladas, para ofrecer a las deidades en el Año Nuevo. Representaban espejos, que desde tiempos antiguos fueron objetos sagrados en Japón. Aquí hay tres mujeres trabajando duro, con su cabello cubierto. A la derecha está el único hombre de la escena, golpeando el arroz glutinoso cocido al vapor, mientras una mujer se humedece las manos en agua fría y, cada vez que se levanta el martillo, da vuelta con habilidad el arroz. En una mesa baja a la izquierda, otra mujer le da forma de círculos. A su lado, una dama sentada abanica las galletas de arroz al mismo tiempo que un niño pequeño, en brazos de una joven, agita un ramillete de mochibana, bolitas de galleta de arroz que parecen flores. Toyokuni III se especializó en pinturas de actores y mujeres hermosas y, aunque se lo considera el más prolífico de los artistas de ukiyo-e , también produjo muchas ilustraciones para libros en un estilo diferente.

Colores del triple amanecer

Saishiki mitsu no asa (Colores del triple amanecer) fue diseñado como un libro plegable de pinturas que consta de siete grabados a color del famoso artista de ukiyo-e, Torii Kiyonaga (1752–1815), considerado por muchos el mejor maestro del estilo. La obra se publicó en 1787. Nacido en Edo (acutal Tokio), Kiyonaga estudió con el maestro de Torii, Kiyomitsu. En la prodigiosa producción de Kiyonaga hay muchos libros ilustrados, grabados individuales y en serie. Mitsu no asa, que se traduce literalmente como «las tres mañanas», significa la mañana del día de Año Nuevo: el primer día del primer mes del nuevo año, cuando todo comienza de nuevo a la vez. Por ello, la gente de todo el país ha celebrado este día tradicionalmente.

Noche fresca en Shijogawara durante el festival de Gion

Esta obra, que representa el festival de Gion a mediados del siglo XIX, es de Gountei Sadahide (circa 1807–1878), también conocido como Utagawa Sadahide y Hashimoto Sadahide. El festival, uno de los mayores eventos estivales en Japón, se remonta a más de 1000 años y todavía se lleva a cabo en Kioto durante todo el mes de julio. El propósito tradicional es rezar para que la población esté protegida de las enfermedades durante la estación más calurosa del año. Sadahide perteneció a la escuela Utagawa y fue discípulo de Kunisada, también conocido como Utagawa Toyokuni III (circa 1786–1864). Creó muchas pinturas de actores de kabuki y mujeres hermosas, como así también pinturas de género y paisajes. Fue muy apreciado por sus representaciones de la vida en Yokohama, que mostraban la influencia occidental en su país. Sadahide tenía talento, en especial, para paisajes detallados, panoramas con elementos parecidos a mapas y vistas a vuelo de pájaro, como estas escenas del atardecer en Gion, publicada en 1859.

Festival Sekku de enero

Utagawa Kuniyoshi (1797–1861) fue discípulo de Utagawa ToyokuniⅠ (1769–1825), fundador de la escuela Utagawa. En esta obra, producida alrededor de 1847, Kuniyoshi presenta una típica escena de Año Nuevo del período Edo (1600–1867). En el centro de la pintura hay una gran cometa con la imagen de Bodhidharma (también llamado Daruma), un sabio budista zen de aspecto temible, que a menudo se caricaturizaba en Japón. Hay niños jugando con la cometa y, a su alrededor, tres mujeres de pie con niños. El par en el medio está camino a tomar el primer baño del año. El par de la derecha juega a «battledore and shuttlecock», raqueta y plumilla, y el par de la izquierda mira cómo vuelan las cometas. A la distancia, un mercader tira de un carro lleno con la primera carga del año, con el monte Fuji emergiendo simbólicamente detrás de la nube. Los cinco festivales anuales, Go-Sekku, marcan el ciclo cambiante de las estaciones, y el Sekku de enero tiene las celebraciones del Año Nuevo. Los coloridos grabados ukiyo-e de Kuniyoshi fueron muy populares en su época.

Kanjinchō, una de las 18 grandes obras del kabuki

Se llamó a Toyohara Kunichika (1835–1900) el último gran maestro de ukiyo-e. Sus dramáticos juegos de tres páginas de grabados de kabuki son muy admirados por el hábil uso del color. Aquí retrata a Kanjinchō, una obra kabuki escrita a comienzos del siglo XIX. Esta nishiki-e (xilografía multicolor japonesa) se basó en una representación de la obra en mayo de 1890 y se publicó ese año. La historia tiene lugar a finales del siglo XII y muestra, a la izquierda, a Minamoto no Yoshitsune, interpretado por Onoe Kikugorō V (1844–1903). Yoshitsune es hijo de Minamoto no Yoshitomo, el antiguo jefe del clan Minamoto (también denominado clan Genji); su hermano, el sogún Minamoto no Yoritomo, actual jefe del clan, los persigue a él y a sus seguidores. Mientras huyen disfrazados de yamabushi (monjes budistas de la montaña), llegan a un puesto de control en Ataka, en la provincia de Kaga. Togashi Saemon no jō, quien se ve a la derecha interpretado por Ichikawa Sadanji I (1842–1904), tiene órdenes de Yoritomo de arrestarlos y los interroga con dureza. Uno de los seguidores de Yoshitsune, el agudo Benkei, que se ve en el centro interpretado por Ichikawa Danjuro IX (1838-1903), afirma que ellos no son partidarios de Yoshitsune, sino verdaderos yamabushi, viajando alrededor de las provincias en busca de donaciones para la reconstrucción del templo Tōdaiji, en Nara, que se quemó en una batalla. Desafiado a probar su identidad, Benkei saca un rollo en blanco y dice que es una kanjinchō (la lista de notificación formal por la que se establecen los beneficios de donar para la reconstrucción de templos) y finge leer de él. Saltan chispas de los ojos de ambos hombres. Benkei, anticipando que se descubrirá su ardid, se queda mirando fijamente a su oponente. Togashi, que detecta el engaño de Benkei, desenvaina su espada. Yoshitsune, vestido como un portero, se comporta como si se hubiera detectado el desengaño y se prepara para pelear. El tríptico representa toda la situación y muestra los sentimientos complejos de cada hombre a través de las expresiones y los gestos de los actores. El viejo pino y los nuevos bambúes pintados detrás de los actores se basan en el telón de fondo de obras de teatro noh, anterior al kabuki.

Mitate-e: Cruce en Sano

Suzuki Harunobu (circa 1725–1770) fue un maestro de ukiyo-e en Edo (actual Tokio) y una figura clave en el desarrollo de las nishiki-e (xilografías multicolor japonesas) tales como esta. Muestra a una joven caminando, al caer la tarde, por un puente en la nieve espesa. Sus pies están descalzos, excepto por unos suecos negros laqueados, y sostiene una de las largas mangas de su kimono sobre la cabeza para protegerse de la nevada. La pintura se basa en el waka (poema corto) «Sano no watari» (Cruce en Sano) de Fujiwara Teika (1162–1241), en Shin kokin wakashu (una antología de poesía imperial). El waka original representaba al propio Teika, pero en este mitate-e (una pintura en la que se substituye a una persona del pasado por una figura contemporánea), una joven toma su lugar. Esta imagen es un e-goyomi (calendario pictórico), de una clase denominada daishō-reki. El daishō-reki mostraba los meses largos (de 30 días) y los meses cortos (de 29 días), que cambiaban cada año. Éste es un calendario de 1765. Los números se imprimieron en caracteres muy pequeños, en la esquina inferior derecha de la pintura, del lado del puente cubierto de nieve. Se sabe poco sobre la vida de Harunobu. Se aprecia su obra tanto dentro como fuera de Japón por sus colores, atmósfera poética, elegancia y refinamiento.