8 de noviembre de 2011

Jabir ibn Hayyan

Jabir ibn Hayyan (también conocido por la versión latinizada de su nombre, Geber, 721–815 d. C., 103–200 d. H.) fue un erudito, filósofo y alquimista musulmán. Probablemente nació en Tus, Jorasán, en el actual Irán, aunque algunas fuentes afirman que nació y creció en Kufa, Irak. Se han cuestionado algunos aspectos de la vida de Jabir ibn Hayyan, así como la autenticidad de decenas, sino cientos, de títulos de su vasta obra. Se le atribuyen de una manera u otra más de 3000 tratados o libros, en campos que incluyen la cosmología, la música, la medicina, la magia, la biología (como la generación artificial de seres vivos), la tecnología química, la geometría, la gramática, la metafísica y la lógica. Esta obra es una biografía de Jabir ibn Hayyan cuyo autor es Zaki Naguib Mahmoud (1905–1993), escritor, académico y profesor de filosofía egipcio. Fue un escritor enciclopédico, conocido por su habilidad para simplificar ideas complejas y por sacar a la filosofía de su «torre de marfil» para el dominio público.

Un tratado sobre el dibujo de cuerdas en un círculo

Abu al-Rayhan al-Biruni (también conocido por la versión latinizada de su nombre, Alberoni, 973–1048 d. C.; 362-440 d. H.) fue un gran pensador del siglo XI cuyas obras e intereses académicos abarcaban desde las ciencias físicas y naturales, la matemática, la astronomía y la geografía hasta la historia, la cronología y la lingüística. Al-Biruni nació en Kath, Corasmia, en la actual Uzbekistán, y murió en Gazni, en lo que hoy es el centro este de Afganistán. Escribió más de 120 obras y se lo considera el fundador de la indología, por su detallada descripción de la India del siglo XI. El cráter Al-Biruni de la luna lleva su nombre. Risālah fī Istikhrāj al-awtār fī al-dāʼirah (Un tratado sobre el dibujo de cuerdas en un círculo) es, como su nombre sugiere, un tratado de geometría que trata sobre círculos.

Mapa cosmográfico o descripción universal del mundo con la dirección verdadera de los vientos

Se cree que este mapa del mundo hecho en Dieppe, al norte de Francia, en 1570 es el único mapa existente cuyo autor es Jean Cossin (también escrito como Jehan y Johan Cossin), un hidrógrafo de Dieppe conocido en su época por ser un excelente fabricante de mapas marinos. Se titula Carte cosmographique ou universelle description du monde avec le vrai traict des vents (Mapa cosmográfico o descripción universal del mundo con la dirección verdadera de los vientos). El mapa se enmarca en una proyección original, conocida como sinusoidal, en la que los meridianos son las sinusoides y los paralelos, las líneas rectas equidistantes divididas en partes iguales por los meridianos. Después del cartógrafo flamenco Gerardus Mercator (1512-1594), Cossin fue el segundo productor de mapas en emplear esta proyección compleja. El mapa refleja los conocimientos considerables de matemática de su autor, pero fue de poco interés práctico o uso para los marineros. Muestra un gran continente austral que se despliega desde Tierra del Fuego; se creía en la hipótesis de que este continente era el contrapeso esencial para las tierras del hemisferio norte. El mapa está encerrado en un gran marco que presenta los signos del zodíaco a lo largo del lado izquierdo y los climas en el derecho. En las banderas que llenan las cuatro esquinas entre el mapa y el borde se enumeran el título, el nombre del autor, la fecha y el lugar de producción.

Lo mejor de la aritmética

Este tratado sobre el arte de la aritmética, que se terminó a fines de la década de 1880, abre una ventana a la primera interacción entre la pedagogía tradicional y la moderna de matemática en Egipto. El uso de préstamos del francés, como million, además de ciertas notaciones modernas, indica que el autor estaba familiarizado con los avances de la época con respecto a la enseñanza de aritmética. La obra tiene una introducción, diez capítulos y una conclusión. Después de la alabanza tradicional a Dios, al profeta Mahoma y a las virtuosas vanguardias del aprendizaje, el tratado comienza por introducir a la aritmética como una ciencia útil y rigurosa, que subyace a la matemática, que es el fundamento de las transacciones mundiales y que es una fuente de conocimiento de la que dependen muchas cuestiones de la ley islámica. En su introducción, el autor ofrece una definición descriptiva y operativa de los números y sus clasificaciones. El capítulo 1 trata sobre las operaciones (suma, resta, multiplicación y división) de números enteros. El capítulo 2 se encarga de las fracciones y su expansión, reducción y operaciones básicas. El capítulo 3 trata sobre el caso especial de las fracciones que se basan en la división por 24 partes, denominadas qirāt (quilate), que, en teoría, utilizaban mucho los egipcios coptos; a éstas las llama fracciones coptas. En el capítulo 5, el autor se refiere a las fracciones decimales y las presenta como de uso difundido en Europa. En el capítulo 6, se examinan las fracciones sexagesimales utilizadas en los cálculos celestes, se proporciona información sobre una variedad de operaciones aritméticas utilizadas en Egipto en la época y se analizan las medidas de longitud, peso, escalas y tipos de cambio. El capítulo 7 trata sobre la extracción de raíces cuadradas y cúbicas, así como de las operaciones con radicales. El capítulo 8 analiza la geometría, la aritmética y los números musicales, junto con operaciones con ellos. El capítulo 9 trata de la resolución de ecuaciones y contiene problemas relacionados con el cálculo de zakāt (impuesto a la limosna) y la división de herencias. En el capítulo 10, se trata con más detalle la herencia. La conclusión del libro presenta métodos algebraicos.

9 de noviembre de 2011

Libro de las tablas alfonsíes

Reflejo del saber de astronomía de la época, estas tablas fueron producidas en España entre 1263 y 1272 bajo la dirección de Isaac ben Sid y Judah ben Moses Cohen. El sistema cosmológico predominante era la concepción ptolemaica de que los planetas orbitaban en torno a la Tierra; aún faltaban dos siglos para el modelo heliocéntrico del sistema solar formulado por Copérnico, quien estudió y copió personalmente las tablas. Conocidas como las tablas alfonsíes por el rey Alfonso X de Castilla (reinó entre 1252 y 1284), las tablas son una recopilación de datos sobre las posiciones y los movimientos de los planetas. Alfonso fue un mecenas del aprendizaje que empleaba a académicos cristianos, judíos y musulmanes para traducir obras de ciencia en árabe al latín y al español castellano. Conformó un equipo de astrónomos que compilaron las tablas alfonsíes, sobre la base de los cálculos del astrónomo árabe al-Zarqali (también conocido como Arzachel, 1029–1087). Se editó e imprimió en Venecia en 1483 y fue la única obra astrológica alfonsí que llegó a la imprenta durante el Renacimiento. El manuscrito pertenece a la Catedral de Toledo y está ahora en la Biblioteca Nacional de España. Fue propiedad del cardenal Francisco Javier de Zelada en Italia; a finales del siglo XVIII el cardenal Lorenzana lo llevó a España.

Vida y hechos del pícaro Guzmán de Alfarache

Vida y hechos del pícaro Guzmán de Alfarache es un importante ejemplo de los comienzos de la novela picaresca, un género de ficción que se desarrolló en España y que toma su nombre de pícaro, que significa ingenioso o sinvergüenza. Escrita más para la instrucción que para el divertimento, Guzmán de Alfarache ofrece todas las características de la novela picaresca. El autor, Mateo Alemán (nacido en Sevilla en 1547 y fallecido en México circa 1615), desarrolló un original estilo personal, todavía no explotado en La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, la novela anónima publicada en 1554 y que le sirvió como modelo. Tanto en la primera como en la segunda parte, el hilo argumental se completa con relatos breves, cuentos y anécdotas que sirven al autor para reflexionar sobre temas como la justicia, el honor o el perdón, al tiempo que interrumpen el hilo de la narración principal realizada por Guzmán, un personaje carente de escrúpulos que protagoniza numerosos fraudes y engaños. Un sentimiento de tristeza empapa la obra trasladando al lector a la complicada realidad de España e Italia en el siglo XVI, y donde se trasluce también el espíritu de la Contrarreforma. La primera parte se publicó en Madrid en 1599 y tuvo un notable éxito. La siguió la publicación de la segunda parte en 1604. La obra fue extremadamente popular y se tradujo muy pronto al inglés, francés, alemán, italiano y latín. Esta edición de la Biblioteca Nacional de España se imprimió en 1681.