8 de noviembre de 2011

El diván de Al-Mutannabbi con comentario de Al-Ukbari

Abu Al-Tayyib Ahmed ibn Al-Hussein (915–965 d. C., 303–354 d. H.), más conocido como Al-Mutanabbi (profeta autoproclamado), es posiblemente el mayor poeta árabe de todos los tiempos. Vivió una vida corta y turbulenta de aproximadamente 50 años. Nació en Irak, pero viajó mucho: cruzó Siria y Egipto, para luego regresar a Irak y Persia en busca de recompensas políticas y monetarias. Orgulloso al punto de la arrogancia y crítico de sus enemigos, fue asesinado en Irak, su lugar de nacimiento, en su retorno desde Persia. Su poesía perduró gracias a su extraordinaria habilidad para describir emociones humanas y su profunda comprensión de la vida. Los versos de muchos de sus poemas sobre la naturaleza humana y las fluctuaciones de la fortuna se convirtieron en proverbios y en sabiduría muy citada. Su obra todavía influencia a los poetas árabes actuales. El comentario de Al-Ukbari (fallecido en 1219 d. C., 616 d. H.) sobre la colección de poesía de al-Mutanabbi es considerado por muchos el más respetado de este tipo. No sólo explica la poesía de Al-Mutanabbi, sino también su conexión con otras joyas literarias de generaciones pasadas.

El único en su tipo

Abdulmalik ibn Muhammad al-Thaalibi (961–1038 d. C., 350–429 d. H.) fue un eminente lingüista, figura literaria y poeta. Nació en el centro comercial y cultural de Nishapur en Persia (actual Irán). Yateemet al-dahr (El único en su tipo) es la más famosa de sus más de 80 obras. El libro es una compilación de biografías de los poetas de su época, dividido en cuatro secciones principales, cada una de las cuales cubre una región: los poetas de al-Sham (Levante) y sus alrededores; los poetas Buwayhid (Persia oriental e Irak); los poetas de las tierras montañosas de Gorgan y Tabaristán (Persia) y los poetas de los reinos de Jorasán y Transoxiana, en Asia Central. Cada sección está dividida en diez capítulos. Normalmente, Al-Thaalibi viajaba para hablar con los poetas en persona. Cuando no era posible, hablaba con aquellos que los conocían o, como último recurso, consultaba libros acerca de ellos. Terminó el libro circa 994 d. C. y lo reescribió nueve años después, luego de que fuese ampliamente conocido. Alrededor de 20 años después, le agregó un apéndice para actualizar las biografías y sumar a nuevos poetas como Abu Al-Alaa Al-Maari, quien había alcanzado una importancia panárabe en los años siguientes a la primera publicación. Al menos cinco autores escribieron versiones similares del libro o le agregaron material nuevo para cubrir nuevas regiones, tales como Andalucía.

La historia de los filósofos musulmanes en Oriente y Occidente

Muhammad Lutfi Jumaa (1886–1953), nacido en Egipto, fue abogado, activista político, lingüista, traductor y novelista. La historia de los filósofos musulmanes en Oriente y Occidente es una compilación de biografías de algunos de los eruditos musulmanes más famosos. Analiza la historia de vida, educación, tendencia doctrinaria y puntos de vista de muchos de los más importantes pensadores, filósofos y eruditos musulmanes. Entre las figuras que aparecen en la obra están Al-Farabi, Al-Kindi, Ibn Sina, Ibn Bajah, Ibn Tufail, Ibn Rushd, Ibn Khaldoun, Ibn Al-Haytham y Ibn Arabi.

Fragancia de perfume

Ahmed Mohammed al-Maqqari (circa 1578–1632) fue un historiador árabe que escribió una de las más antiguas historias de la España musulmana. Nació en Tlemcen, en la actual Argelia, y en ocasiones vivió y trabajó en Marruecos y en Egipto. Su obra más importante, Nafḥ aṭ-ṭīb (Fragancia de perfume), tiene dos partes. La primera es una compilación de varios autores de Andalucía y su historia, e incluye descripciones de las ciudades andaluzas más importantes y del estilo de vida de sus pueblos. La segunda parte es una biografía del famoso escritor, historiador y político de la España árabe, Ibn al-Khatib (1313–1374). Al-Khatib, un gran ministro y poeta cuyas letras aún interpretan los cantantes árabes de la actualidad, escribió más de 60 libros.

La incoherencia de los filósofos

Abu-Hamid Al-Ghazali (también conocido por la versión latinizada de su nombre, Algazael, 1058–1111 d. C., 450–505 d. H.) nació en el seno de una modesta familia en Tus, Jorasán, en el actual Irán. Se convirtió en uno de los más prominentes eruditos religiosos suníes de todos los tiempos. Sus principales campos eran la jurisprudencia, la filosofía, la teología y el misticismo. Tahafut al-falasifa (La incoherencia de los filósofos) es una de sus obras más importantes. En este libro opina que los filósofos, tanto griegos como musulmanes, no deberían intentar probar el conocimiento metafísico a través de la lógica, ya que las dos áreas académicas tienen diferentes bases epistemológicas. Denuncia las opiniones de los filósofos griegos y de algunos de los primeros musulmanes, en particular los de Ibn Sina (Avicena) y Al-Farabi (Alfarabi). Al-Ghazali centra su crítica en el área de la metafísica y deja sin cuestionar las ciencias puras de la física, la lógica, la astronomía y la matemática. El libro está organizado en 20 capítulos, en cada uno de los cuales Al-Ghazali se esfuerza por refutar una doctrina de Avicena. El libro tuvo gran éxito y ayudó a impulsar más la fama de la escuela de pensamiento Ash'ari dentro del islam suní, a la que pertenecía Al-Ghazali. Un siglo después, la misma obra fue sujeto de una refutación por parte del filósofo andaluz musulmán Ibn Rushd (Averroes), titulada sarcásticamente Tahfut al-Tahafut (La incoherencia de la incoherencia). Pero la obra de Al-Ghazali ya había establecido la importancia de la religión en la filosofía islámica.

El renacimiento de las ciencias religiosas, volúmenes 1 y 2

Abu-Hamid Al-Ghazali (también conocido por la versión latinizada de su nombre, Algazael, 1058–1111 d. C., 450–505 d. H.) nació en el seno de una modesta familia en Tus, Jorasán, en el actual Irán. Se convirtió en uno de los más prominentes eruditos religiosos suníes de todos los tiempos. Sus principales campos de erudición eran la jurisprudencia, la filosofía, la teología y el misticismo. Iḥyāʾ ʿulūm al-dīn (El renacimiento de las ciencias religiosas) es posiblemente su obra más importante. Está dividida en cuatro cuartos y cada uno, en diez libros. El primer cuarto abarca los conocimientos y las obligaciones del culto islámico, además de centrarse en los cinco pilares del Islam. El segundo cuarto aborda una gran variedad de temas de moral social como el matrimonio, la ética del trabajo, la etiqueta en la mesa, entre otros. El tercer cuarto trata sobre cómo dominar los pecados debilitantes de la naturaleza humana, tales como el deseo, la ira y la avaricia. El último cuarto habla de las virtudes que deben procurarse para lograr la salvación, como la paciencia, el arrepentimiento y el temor a Dios.