Atlas de Battista Agnese

Battista Agnese (circa 1500–1564) fue un cartógrafo italiano nacido en Génova, que trabajó en Venecia entre 1536 y 1564 y se convirtió en una de las figuras más importantes de la cartografía renacentista. Creó aproximadamente 100 atlas manuscritos, de los cuales se conservan más de 70, ya sea con su firma o atribuidos a su escuela. Sus atlas, considerados obras de arte por su gran calidad y belleza, son en su mayoría atlas portuláneos o náuticos, impresos en vitela, para oficiales de alto grado o para ricos mercaderes. Este atlas de 1544 contiene 15 láminas iluminadas a página completa, con mapas detallados y figuras geográficas, en colores vivos, decorados con angelotes sobre nubes. Algunos de los mapas están decorados con trazos de oro. El mapamundi ovalado tiene angelotes, o cabezas de viento, en nubes azules y doradas que representan los 12 puntos clásicos del viento, que evolucionaron hasta convertirse en los puntos cardinales modernos. Los mapas más detallados muestran costas completas, puertos y ríos y fueron de ayuda para la navegación de la época, pero en general no representan características de tierra firme más allá de aldeas y ciudades. El atlas incluye una esfera armilar y una carta del zodíaco finamente dibujada.

Compendio de cosmografía

Pedro de Medina (1493–1567) fue un cartógrafo, autor y fundador de las ciencias marinas. Vivió en Sevilla, el centro de la empresa náutica española y punto de partida de los barcos hacia el Nuevo Mundo. Trabajó en el entorno de la Casa de Contratación, la agencia gubernamental española que controlaba la exploración y colonización, aunque nunca estuvo empleado en ella. En 1545 Medina publicó su obra más importante, El arte de navegar, una visión general de lo que se sabía hasta el momento en la materia. El libro tuvo difusión internacional y muy pronto se tradujo a varios idiomas europeos. Medina también escribió libros de historia y filosofía, entre los que están el Libro de las grandezas y cosas memorables de España, el Libro de la verdad y la Crónica de los excelentes señores duques de Medina Sidonia. Suma de Cosmographia (Compendio de cosmografía) se considera un extracto de El arte de navegar, y contiene información sobre astrología y navegación, escrita para una audiencia no especializada. El manuscrito de tamaño folio, en pergamino, contiene 11 bellas figuras astronómicas con el texto que las acompaña. Las ilustraciones están dibujadas con cuidado e iluminadas en oro y colores vivos; las iniciales de las páginas de texto están resaltadas con recuadros dorados. Un exquisito mapamundi a doble página, iluminado en rojo, azul, verde, siena y oro, representa el mundo conocido y refleja el estado del conocimiento geográfico en España y Portugal en ese momento. La línea de demarcación entre los dominios de España y Portugal, establecida en 1494 en el Tratado de Tordesillas, tiene un lugar destacado en el mapa.

Escritos de Lope de Vega: Códice Daza

Félix Arturo Lope de Vega (1562–1635) fue un dramaturgo y poeta durante el Siglo de Oro español, famoso por su prodigiosa producción. Escribió alrededor de 3000 sonetos, tres novelas, cuatro novelas cortas, nueve poemas épicos y alrededor de 1800 obras de teatro. Este manuscrito, conocido como el Códice Daza, es un borrador firmado que Lope escribió entre 1631 y 1634, casi al final de su vida. No es un libro en sí mismo sino un cartapacio misceláneo que perteneció al duque de Sessa, patrono de Lope y primer coleccionista. Las últimas 96 páginas están encuadernadas al revés. La encuadernación de época, en pergamino, lleva sobre la cubierta a modo de título, la siguiente anotación en tinta: «Aquí están las églogas», lo que indica el contenido, principalmente obra poética de tema pastoril, aunque también prosa. Contiene trabajos inéditos y fragmentos de varias obras conocidas. Entre las últimas está La Dorotea (su principal obra en prosa, un extenso diálogo que Lope prefería denominar «acción en prosa», publicada en 1632), y «Amarilis, huerto desecho». Las obras están intercaladas en el manuscrito, lo que indica el método de Lope de crear varias piezas a la vez.

El Poema del Cid

El documento que se muestra aquí es la única copia manuscrita sobreviviente del Poema del Cid, obra cumbre de la literatura épica medieval castellana y el poema épico español más antiguo que haya sobrevivido completo. El poema narra las hazañas del noble castellano Rodrigo Díaz de Vivar, que vivió en la segunda mitad del siglo XI. El Cid (que quiere decir señor) batalla contra los moros en un esfuerzo por restaurar su honor después de haber sido injustamente acusado de robar dinero al rey. El poema, en su forma escrita, parece basarse en una serie de versiones orales anteriores, que debieron circular desde poco después de la muerte del Cid. Sin embargo, la autoría y la fecha de realización todavía están en debate y los eruditos han planteado numerosas hipótesis acerca de los orígenes de la obra. Este manuscrito, conocido como el Códice de Per Abat, se copió en el siglo XIV de un texto anterior fechado en 1207 y firmado por Per Abat (Pedro abad). Faltan varias páginas del manuscrito, y el texto tiene correcciones y anotaciones de diferentes personas hechas en diferentes momentos. La ornamentación del manuscrito se reduce a alguna mayúscula destacada y a dos cabezas femeninas en el recto de la hoja 31, que podrían representar a las hijas del Cid, quienes tuvieron un papel prominente en la historia. Muchos fragmentos del manuscrito fueron excesivamente ennegrecidos por los reactivos que se utilizaron a finales del siglo XIX para avivar las tintas y facilitar su lectura. Esta copia fue donada a la Biblioteca Nacional de España en 1960 por la Fundación Juan March, que a su vez se la compró a la familia del medievalista español Ramón Menéndez Pidal.

Libro de las tablas alfonsíes

Reflejo del saber de astronomía de la época, estas tablas fueron producidas en España entre 1263 y 1272 bajo la dirección de Isaac ben Sid y Judah ben Moses Cohen. El sistema cosmológico predominante era la concepción ptolemaica de que los planetas orbitaban en torno a la Tierra; aún faltaban dos siglos para el modelo heliocéntrico del sistema solar formulado por Copérnico, quien estudió y copió personalmente las tablas. Conocidas como las tablas alfonsíes por el rey Alfonso X de Castilla (reinó entre 1252 y 1284), las tablas son una recopilación de datos sobre las posiciones y los movimientos de los planetas. Alfonso fue un mecenas del aprendizaje que empleaba a académicos cristianos, judíos y musulmanes para traducir obras de ciencia en árabe al latín y al español castellano. Conformó un equipo de astrónomos que compilaron las tablas alfonsíes, sobre la base de los cálculos del astrónomo árabe al-Zarqali (también conocido como Arzachel, 1029–1087). Se editó e imprimió en Venecia en 1483 y fue la única obra astrológica alfonsí que llegó a la imprenta durante el Renacimiento. El manuscrito pertenece a la Catedral de Toledo y está ahora en la Biblioteca Nacional de España. Fue propiedad del cardenal Francisco Javier de Zelada en Italia; a finales del siglo XVIII el cardenal Lorenzana lo llevó a España.