Régimen de salud

Heinrich von Laufenberg (circa 1390–1460) fue un clérigo de la ciudad alemana suroccidental de Friburgo, un prolífico escritor de prosa y poesía en alemán y en latín, que es más conocido por sus letras religiosas. Su Regimen Sanitatis (Régimen de salud) de 1429 es un compendio médico-astronómico de orientación para una vida saludable, que se extiende por más de 6000 versos de métrica alemana. La obra presenta al lector reglas prácticas para una vida saludable sobre asuntos tales como una dieta equilibrada, la flebotomía (sangría, que por entonces era un tratamiento común para prevenir o curar enfermedades) y las formas de evitar la plaga. El texto refleja el punto de vista científico contemporáneo de que las configuraciones planetarias afectaban el bienestar del individuo. El verso del folio 23 (imagen 50) del manuscrito, por ejemplo, tiene una ilustración que muestra las secciones del cuerpo humano que se creía que no debían medicarse cuando la Luna estuviera en determinado signo del zodíaco. Este espléndido códice, con su bello diseño y 71 dibujos e iniciales a color, ofrece un ejemplo representativo de un manuscrito científico de mediados del siglo XV destinado al uso práctico de ciudadanos ricos o de órdenes religiosas.

Historias de los profetas

Qisas al-anbiya (Historias de los profetas), del escritor persa del siglo XII Ishaq ibn-Ibrahim al-Nishapuri, contiene la historia de los profetas hasta Mahoma, relatada sobre la base de la narración coránica. Incluye historias tomadas de tradiciones bíblicas del Antiguo Testamento, así como material sobre los profetas preislámicos de la península de Arabia. Este manuscrito espléndido e iluminado suntuosamente, que contiene 22 miniaturas, se copió en 1577 en Shiraz (actual Irán), que, en la época, era centro de las artes de la Persia safávida. El manuscrito perteneció a la colección del diplomático y orientalista alemán Heinrich Friedrich von Diez (1751–1817) y ahora es parte de la Biblioteca Estatal de Berlín - Fundación Patrimonio Cultural Prusiano.

Max y Moritz: Una historia de chicos traviesos en siete bromas

Max y Moritz, una historieta en imágenes sobre dos niños traviesos, es uno de los libros infantiles alemanes más populares. La primera edición salió a fines de octubre de 1865, con una tirada de 4000 copias. El autor, Wilhelm Busch (1832–1908), había tratado de que publicaran su cuento en Fliegende Blätter, un exitoso semanario satírico, pero el editor de Kaspar Braun incluyó el título en el catálogo de libros infantiles de la empresa de Braun & Schneider. La historieta se cuenta en versos que riman y se divide en siete «bromas»: «Erster Streich» (primera broma), de la segunda a la sexta bromas, y «Letzter Streich» (broma final). El trabajo se ilustra con grabados en madera que también son de Busch, y está estampado a mano en colores. Cuando Busch murió en 1908, Max y Moritz iba por la 56.º edición. La popularidad del libro se extendió más allá del mundo de habla alemana, y los poemas de Busch se tradujeron al inglés, francés, italiano, ruso, hebreo, japonés y otros idiomas. El Katzenjammer Kids(Niños Katzenjammer), una historieta estadounidense creada por el inmigrante alemán Rudolph Dirks (1877–1968), se inspiró en Max y Moritz, lo que lo convierte en un precursor de las primeras historietas.

Las 95 tesis

La obra de Martín Lutero, Disputatio pro declaratione virtutis indulgentiarum de 1517, a menudo conocida como Las 95 tesis, se considera el documento central de la Reforma protestante. Su título completo dice: «Por amor y celo por aclarar la verdad, estos artículos escritos a continuación se debatirán en Wittenberg. El reverendo padre Martín Lutero, maestro de artes y de teología sagrada, y profesor oficial en Wittenberg, hablará en su defensa. En el asunto solicita: Que aquellos que no puedan estar presentes para debatir con nosotros en discurso, aunque estén ausentes de la escena, traten el tema por correspondencia. En el nombre de Nuestro Señor Jesucristo. Amén». El documento pasa a enumerar 95 abusos del clero, sobre todo en relación con la venta de indulgencias (pago de remisión de las penas de los pecados terrenales) por la Iglesia Católica Romana. Lutero (1483–1546), sacerdote alemán y profesor de teología, se convirtió en la figura más importante de la gran revuelta religiosa contra la Iglesia Católica, conocida como la Reforma. Si bien su intención era utilizar las 95 tesis como base para un debate académico, su acusación de las prácticas de la iglesia se extendió rápidamente, gracias al entonces nuevo arte de la impresión. A finales de 1517, se habían publicado tres ediciones de la tesis en Alemania, en Leipzig, Nuremberg y Basilea, por impresores que no proporcionaron sus nombres. Se estima que cada una de esas primeras ediciones tenía alrededor de 300 copias, de las cuales muy pocas sobrevivieron. Esta copia en las colecciones de la Biblioteca Estatal de Berlín fue impresa en Nuremberg por Hieronymus Höltzel. El director del Berlin Kupferstichkabinett (Museo de Impresiones y Dibujos) la descubrió en una librería de Londres en 1891 y el ministro prusiano de Educación y Cultura lo presentó ante la Biblioteca Real.

Concordancia de Evangelio

Esta concordancia de Evangelio de 1635 en armenio se escribió, iluminó y encuadernó en el Monasterio del Santísimo Salvador en Nor Jugha (ahora llamado Julfa), el barrio armenio de Isfahán (actual Irán). Isfahán era en esa época la capital de la Persia safávida. El libro está iluminado delicadamente con cuatro retratos de los evangelistas, junto con viñetas e iniciales decoradas que son zoomorfas o antropomorfas. Las miniaturas que aparecen en las siete primeras páginas son adiciones tardías, hechas por una persona diferente. El manuscrito es uno de los más destacados de la colección de 128 manuscritos armenios que tiene la Biblioteca Estatal de Berlín - Fundación Patrimonio Cultural Prusiano.

Libro de esgrima

Este libro del siglo XVI sobre esgrima consiste casi íntegramente en ilustraciones, con una cantidad mínima de textos que aparecen como epígrafes. Consta de 258 dibujos en 130 páginas; la mayoría muestran a un par de esgrimistas con diferentes armas de corte y estocada comunes en esa época: la espada larga, la espada corta y la daga. La obra es de autor anónimo, pero le debe mucho a la obra escrita y pictórica de Hans Talhoffer (circa 1420–circa 1490), un instructor de esgrima, famoso espadachín y autor de varios Fechtbücher (libros de esgrima). Al mostrar los luchadores en la arena, como se ve en el verso del folio 6 (imagen 16), el libro también muestra la esgrima como una forma de prueba mediante la batalla, un duelo armado entre dos combatientes como medio final para resolver una disputa. Por estilo, las imágenes se parecen mucho a aquellas de un libro de esgrima de 1512, de la escuela del gran artista alemán Albrecht Dürer (1471–1528).

Sidur

Muchos consideran que este códice es uno de los más originales mahzorim (libros sagrados judíos de oración diaria) de España medieval que han sobrevivido, que data probablemente de comienzos del siglo XIV. Escrito en hebreo en caracteres cuadrados sefardíes, consta de dos partes distintas que luego se encuadernaron juntas. La parte mayor forma un Haggadah shel Pesach (el texto del orden del servicio utilizado al comienzo de la Pascua). Contiene piyutim (poemas litúrgicos, normalmente cantados o recitados) para Pascua y la targum (traducción) en arameo del Éxodo, seguido de poesía litúrgica para Shavuot (que conmemora el regalo de la Torá a los hijos de Israel) y Sucot (la Fiesta de los Tabernáculos). Lo más característico es la forma en que las palabras clave de la liturgia están ilustradas: los personajes se transforman en grotescas criaturas zoomorfas y antropomorfas, una moda que se extendió en manuscritos medievales judíos en España. El manuscrito perteneció originalmente a la famosa colección de manuscritos e incunables de Alexander, conde de Hamilton, que adquirió el estado prusiano en 1882. Desde 1919, los ítems hebreos de la colección han estado en tenencia del Departamento Oriental de la Biblioteca Estatal de Berlín.

Vida y hechos del pícaro Guzmán de Alfarache

Vida y hechos del pícaro Guzmán de Alfarache es un importante ejemplo de los comienzos de la novela picaresca, un género de ficción que se desarrolló en España y que toma su nombre de pícaro, que significa ingenioso o sinvergüenza. Escrita más para la instrucción que para el divertimento, Guzmán de Alfarache ofrece todas las características de la novela picaresca. El autor, Mateo Alemán (nacido en Sevilla en 1547 y fallecido en México circa 1615), desarrolló un original estilo personal, todavía no explotado en La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, la novela anónima publicada en 1554 y que le sirvió como modelo. Tanto en la primera como en la segunda parte, el hilo argumental se completa con relatos breves, cuentos y anécdotas que sirven al autor para reflexionar sobre temas como la justicia, el honor o el perdón, al tiempo que interrumpen el hilo de la narración principal realizada por Guzmán, un personaje carente de escrúpulos que protagoniza numerosos fraudes y engaños. Un sentimiento de tristeza empapa la obra trasladando al lector a la complicada realidad de España e Italia en el siglo XVI, y donde se trasluce también el espíritu de la Contrarreforma. La primera parte se publicó en Madrid en 1599 y tuvo un notable éxito. La siguió la publicación de la segunda parte en 1604. La obra fue extremadamente popular y se tradujo muy pronto al inglés, francés, alemán, italiano y latín. Esta edición de la Biblioteca Nacional de España se imprimió en 1681.

Libro de geometría, práctica y patrones

Esta obra impresa en formato apaisado es el primer tratado de sastrería publicado en España. Abrió el camino a otras publicaciones de este tipo a finales del siglo XVI y principios del XVII. El autor fue Juan de Alcega, nacido de Guipúzcoa (en la región vasca en el norte de España) y sastre de oficio. En su dedicatoria, a un teólogo llamado Tejada, describe a «esta mi obrezilla cosa nueua, y hasta oy no vista en nuestra España» (esta, mi pequeña obra, algo nuevo, hasta hoy no visto en nuestra España). La utilidad de esta obra fue confirmada por Hernán Gutiérrez, sastre de la princesa de Portugal, y Juan López de Burgette, sastre del duque de Alba, quienes el 21 de agosto de 1579, tras examinar la obra y los conocimientos del autor, consideran que «el dicho libro es muy bueno, vtil y prouechoso para toda la republica» (el dicho libro es muy bueno, útil y provechoso para toda la república) y recomiendan que el autor tenga licencia para que la pueda imprimir y vender a precio justo. El rey otorgó la licencia el 13 de septiembre de 1579, y el libro se imprimió en Madrid en 1580. La obra de Alcega está estructurada en tres partes en las que pretende transmitir sus conocimientos a pesar de que, como dice en el prefacio al lector, estuvo a punto de abandonar en varias ocasiones, porque «quando considere la mucha costa, y varios moldes que eran meneste» (cuando consideré la mucha costa, y varios moldes que eran menester), o bien porque «fueron tantas las contradiciones, y pleytos que tuue en el Real Consejo sobre la impression deste libro» (fueron tantas las contradiciones y pleitos que tuve en el Real Consejo sobre la impresión de este libro). En la primera parte explica el origen de la «bara de medir que vsamos en estos Reynos de Castilla» (vara de medir que usamos en los reinos de Castilla), que está dividida en «dozauo, y ochaua, y sesma, y quarta, y tercia, y media bara» (doceavo, octavo, sexto, cuarto, tercio y mitad de vara). A continuación menciona cómo se debían reducir las medidas del paño a «dos baras de anchura» (dos varas de anchura) a los de cualquier otro tamaño. Mediante el uso de quebrados dedica 22 capítulos a este tema, para que cualquiera pudiera pedir correctamente el paño, seda u otra tela necesaria para realizar los vestidos de hombres o mujeres sin desperdiciar ni quedar escaso de género. En la segunda parte, Alcega presenta 135 traças (patrones) para realizar vestidos para hombre, mujer, clérigos, comendadores de órdenes militares, y trajes para justas y juegos de cañas y hasta banderas de guerra. Se destaca la calidad de los diseños, que contrasta con el descuido en la composición de los textos explicativos que los acompañan. En la tercera parte, Alcega especifica las cantidades de tela necesarias para realizar cada uno de los trajes, mediante unas tablas que combinan tres posibles largos del traje por 14 posibles anchos de las telas que podrían usarse.

Cuatro libros de la naturaleza y virtudes de las plantas y animales de uso medicinal en la Nueva España

Francisco Hernández de Toledo (1514–1587) fue un médico de la corte a quien, en 1570, el rey Felipe II de España le ordenó embarcarse en una misión científica a la Nueva España (como entonces se llamaba a México) para estudiar las plantas medicinales del Nuevo Mundo. Hernández viajó durante siete años por el país, recolectando especímenes y juntando información acerca de cómo los médicos autóctonos utilizaban las hierbas. Regresó a España en 1577 con 16 volúmenes de notas y numerosas ilustraciones hechas por tres pintores indígenas que lo ayudaron con su trabajo. Hernández murió en 1587 sin ver su obra publicada. Su editor, Recchi, también murió en 1595, sin haber terminado la obra. Quatro libros de la naturaleza y virtudes de las plantas y animales que estan receuidos en el uso de la medicina en la Nueva España (Cuatro libros de la naturaleza y virtudes de las plantas y animales de uso medicinal en la Nueva España) es la traducción al español del original de Hernández en latín. La realizó Francisco Ximénez, fraile y enfermero del convento de San Domingo de México, y la publicó en México en 1615. Como no se conservó ninguna de las copias manuscritas que Hernández había dejado en México, Ximénez utilizó para esta edición una copia del resumen de Recchi. Además, añadió algunas observaciones personales y suprimió las ilustraciones. La traducción y las nuevas observaciones sobre los métodos farmacéuticos, dosis y preparaciones mostraron un avance en el conocimiento en relación con los descubrimientos originales de Hernández, pero no fueron parte de la revolución científica europea que por lo general excluyó a la ciencia española de la época.