El romance del rey Arturo y otros del siglo XIII

Este manuscrito del siglo XIII, con texto en dos columnas y magnífica decoración, es una antología de romances de la Edad Media. Los primeros dos textos, L'Estoire del Saint Graal (La historia del Santo Grial) y L'Estoire de Merlin (La historia de Merlín) están dedicados a las leyendas artúricas y se atribuyen a Robert de Boron (circa 1200). El tercer texto, Le Roman des Sept Sages de Rome (El romance de los siete maestros sabios de Roma), es una obra de antiguos orígenes orientales, que deriva del Libro de Simbad, muy conocido en el siglo XII en Francia, en varias versiones en francés. El último texto, La Penitence Adam (La penitencia de Adán), es una traducción realizada por un monje llamado Andriu de la leyenda latina de la madera de la Cruz, con un tema similar al del Santo Grial. Todo el manuscrito está adornado con ilustraciones pintadas suntuosamente e iniciales iluminadas sobre un fondo dorado. Las extensiones marginales, las antenas, están decoradas con personajes, animales grotescos y fantásticos que animan las secciones superiores e inferiores de las páginas con sus travesuras, como la escuela de monos en el folio 355r. El diseño expresivo, a veces bordeando la caricatura, los colores frescos y los matices dan una vivacidad especial a la narración, que es muy perceptible en escenas como la concepción de Merlín (f. 113v) o la del hombre que cae de un puente como predijo Merlín (f. 138v). Estas cualidades estilísticas que combinan vitalidad y elegancia hacen que el manuscrito sea uno de los ejemplares más hermosos de la producción artesiana de finales del siglo XIII. El manuscrito fue parte de la Biblioteca Visconti de Pavia, en Italia del norte, antes de pasar a las colecciones reales francesas después de que Luis XII se lo confiscara a los duques de Milán.

El libro de la ciudad de las damas

Christine de Pisan (circa 1364–1430) nació en Italia y llegó a Francia a los cuatro años con su padre. Podría decirse que fue la primera mujer en Europa en ganarse la vida como escritora, y se la considera, por lo general, como una de las primeras feministas, que se pronunció en favor de los derechos de las mujeres y los logros de las mujeres casadas. Escribió poemas y prosa que a menudo fueron alegóricos y filosóficos y que reflejaban su propia personalidad, única y comprometida. A menudo preparaba los libros con la ayuda de copistas e iluminadores y los ofrecía al mecenazgo de príncipes y reyes. Le Livre de la Cité des dames (El libro de la ciudad de las damas) es tal vez la mejor expresión del feminismo humanista y lúcido de Christine. Como una respuesta implícita a Ciudad de Dios de San Agustín, y también inspirado en la obra de Boccaccio, el libro está escrito como un diálogo entre estudiante y maestro. Las figuras alegóricas de la Razón, la Justicia y la Rectitud conversan con Christine y la invitan a construir una ciudad para mujeres famosas del pasado y para mujeres virtuosas de todos los tiempos, en un mundo hecho para los hombres. Entre los aproximadamente 30 ejemplares conocidos del texto, esta copia famosa y con bellas ilustraciones porta la firma de su dueño, Jean de Berry (1340–1416), un gran bibliófilo de la Casa de Borgoña.

Las historias extrañas más memorables observadas desde el nacimiento de Jesucristo hasta nuestro siglo

Después de estudiar leyes en varias universidades francesas, Pierre Boaistuau (1517–1566) pasó mucho tiempo viajando por Europa al servicio de diferentes embajadores, lo que le dio la oportunidad de examinar las curiosidades del mundo contemporáneo. Al regresar a París, escribió y publicó sus obras completas en el breve período de 1556 a 1560. Sus libros fueron el origen de dos géneros dominantes en la segunda mitad del siglo XVI: los histoires tragiques (relatos trágicos) y los histoires prodigieuses (relatos extraños). Histoires prodigieuses (Relatos extraños) fue la última obra de Boaistuau que se publicó en su vida. Inspirado en gran parte por el humanista y enciclopedista alsaciano Conrad Lycosthenes (1518–1561), se basó en varias fuentes: relatos contemporáneos del nacimiento de monstruos, relatos fantásticos, presagios y lo sobrenatural, y textos mitológicos y cuentos medievales; todo ello mezclado con sus propias observaciones. Ilustrados con 49 grabados en madera que representan monstruos y eventos prodigiosos, los cuentos se volvieron a publicar, adaptar y traducir muchas veces.

Relaciones peligrosas

El autor francés Pierre-Ambroise François Choderlos de Laclos (1741–1803) publicó Les Liaisons dangereuses (Relaciones peligrosas) en 1782, firmado sólo con sus iniciales. Considerada por muchos una obra escandalosa, la novela epistolar grabó el nombre de Laclos en la tradición literaria del siglo XVIII, en la que prosperó la ficción en forma de cartas y memorias supuestamente descubiertas, y en la que el libertinaje y el anonimato estaban relacionados entre sí. En la novela, los personajes de Merteuil y Valmont, miembros de la aristocracia de una sociedad enrarecida y excesivamente afectada a finales del antiguo régimen, idean una trampa infernal en la que ellos mismos caen, lo que da lugar al final trágico de la historia. El increíble éxito de Les Liaisons dangereuses (Relaciones peligrosas) sólo se compara al de La Nouvelle Héloïse (La nueva Eloísa) de Jean-Jacques Rousseau, 20 años antes. La novela, que en un principio Laclos tituló Le danger des liaisons (El peligro de las relaciones), está impregnada de tensión y ambigüedad moral, y los críticos han discutido por mucho tiempo si la intención de Laclos fue escribir una obra que expusiera la decadencia de la sociedad aristocrática de su época. Este manuscrito es una copia de un primer borrador desconocido, en el que Laclos trabajó en dos momentos diferentes. Más tarde Laclos reorganizó algunas de las cartas de la novela.

El anillo de cuello de la paloma

Abu Muhammad Ali ibn Ahmad ibn Said ibn Hazm (994–1064 d. C; 384–456 d. H.) fue un famoso poeta andaluz y erudito religioso de Córdoba. Nació en una familia eminente y, después de recibir una distinguida educación integral, sirvió al califato Omeya en su declive. Sus actividades políticas lo llevaron a la prisión y al destierro; en el exilio, escribió Tawq al-hamamah (El anillo de cuello de la paloma), en respuesta al pedido de un amigo. A menudo se considera que es el libro más detallado y reflexivo sobre la naturaleza y las causas del amor que se haya escrito en el mundo árabe. La obra incluye historias de amor en prosa y poesía, además de analizar el afecto como una emoción humana. El libro está dividido en 30 capítulos que comienzan con los «signos del amor» y que incluyen el deseo constante de mirar al amado, el deseo de comunicarse entre sí, la prisa por encontrarse con el amado y la forma en la que late el corazón en el encuentro. Otros capítulos contienen temas como soñar con el amado, el amor a primera vista, la escritura de cartas y el envío de un emisario al amado.

El diván

Al-Waleed ibn Ubaidillah Al-Buhturi (821–897 d. C.; 206–248 d. H.) fue un destacado poeta árabe que nació en Manbij, en la actual Siria, y vivió a principios de la dinastía Abasí. Fue compañero del califa abasí, Al-Mutawakil, a quien asesinaron ante sus ojos en el 861. El incidente violento pesó mucho en la psique del poeta y lo llevó a un exilio voluntario y un período de reclusión. Con frecuencia se menciona a Al-Buhturi en conexión con otros dos preeminentes poetas de la era abasí: Abu Tamman, quien lo precedió, y Al-Mutanabbi, quien lo sucedió. De los tres, se considera a Al-Buhturi el más poético. Mientras que la poesía de los otros dos fue más filosófica, la de Al-Buhturi fue decididamente lírica y emocional, lo que llevó a los críticos literarios de su época a llamar a su trabajo «los collares de oro». Además de los poemas típicos llenos de alabanzas hacia los califas y emires, la obra de Al-Buhturi incluye algunos de los poemas más tiernos sobre el amor jamás escritos en árabe. El título de la obra se refiere al término «diván», que proviene de la palabra persa para escritor o escriba, que pasó a nombrar una colección de poemas, generalmente de un solo autor.

El libro de los avaros

Abu Uthman Amr ibn Bahr al-Kinani (776–869 d. C.; 163–255 d. H.), apodado Al-Jahiz por sus ojos saltones, fue una destacada figura literaria que vivió en los comienzos de la era abasí. Nació y murió en Basora, Irak. Se dice que su abuelo era un esclavo proveniente de África oriental. Al-Jahiz fue un prolífico escritor de temas que abarcaban desde la teología hasta la política y los modales, y dejó muchas obras de gran importancia. Se le atribuye el haber moldeado profundamente las reglas de la prosa árabe. Al-bukhalaa (El libro de los avaros) se percibe como una enciclopedia científica, literaria, social, histórica y geográfica, en la que Al-Jahiz cuenta historias de gente tacaña que conoció, aunque se cree también que algunos de los personajes son imaginarios. Con una prosa vigorosa y cómica, se burló de la avaricia de maestros, cantantes, escribas y mendigos. Con una actitud sin prejuicios, describió a sus personajes en forma realista, sagaz y divertida, presentándolos como afables pero ingenuos.

Sentar las bases para la investigación del significado de los tránsitos

Abu al-Rayhan al-Biruni (también conocido por la versión latinizada de su nombre, Alberoni, 973–1048 d. C.; 362-440 d. H.) fue un gran pensador del siglo XI cuyas obras e intereses académicos abarcaban desde las ciencias físicas y naturales, la matemática, la astronomía y la geografía hasta la historia, la cronología y la lingüística. Al-Biruni nació en Kath, Corasmia, en la actual Uzbekistán, y murió en Gazni, en lo que hoy es el centro este de Afganistán. Escribió más de 120 obras y se lo considera el fundador de la indología, por su detallada descripción de la India del siglo XI. El cráter Al-Biruni de la luna lleva su nombre. Tamhīd al-mustaqarr li-taḥqīq maʻná al-mamarr (Sentar las bases para la investigación del significado de los tránsitos) es un tratado sobre el tema de los rayos de luz y la longitud de las sombras. Fue Al-Biruni quien descubrió que la luz viajaba más rápido que el sonido.

La vida más temible del gran Gargantúa, padre de Pantagruel

François Rabelais (circa 1494–1553) publicó su obra maestra cómica Pantagruel, casi con seguridad en 1532, bajo el seudónimo de Alcofribas Nasier (un anagrama del nombre real del autor). Impulsado por el éxito inmediato de esta obra, Rabelais se dedicó a escribir la vida y aventuras del padre de Pantagruel, Gargantúa. Los eventos del segundo libro, entonces, tienen lugar antes que los narrados en el primero. El personaje de Gargantúa ya era conocido en la literatura popular, pero Rabelais compuso una nueva historia en la que reelaboraba los temas de Pantagruel. A través de la historia de estos gigantes bonachones y ridículos, Rabelais celebró la lucha por el humanismo y la recuperación de conocimientos ancestrales. Aunque se escribió poco después de Pantagruel, Gargantúa marcó una clara evolución en el pensamiento y la escritura de Rabelais, que renunció a la oscuridad erudita y cómica, y afirmó claramente su ideal del humanismo cristiano. La primera edición, publicada de forma precipitada en 1534, contenía inconsistencias, sobre todo tipográficas, que Rabelais corrigió en esta edición con fecha expresa de 1535 en el título y que, al igual que la anterior, publicó François Juste de Lión. El título contiene otro seudónimo utilizado por Rabelais, l'abstracteur de quinte essence (el extractor de la quintaesencia).

El maestro de armas, o del ejercicio de la espada, sola en su perfección

Los primeros intentos de codificar el arte de la esgrima fueron escritos de los italianos renacentistas, quienes más tarde influyeron a las obras francesas. Entre estas están el Traicté contenant les secrets du premier livre sur l’espée seule (Tratado con los secretos del primer libro sobre la espada solamente) de 1573, del provenzal Henri de Saint-Didier, y L'Académie de l’épée (La academia de la espada) de 1628, de Girard Thibault de Amberes. Le Maistre d'armes, ou l'Exercice de l'épée seule, dans sa perfection (El maestro de armas, o del ejercicio de la espada, sola en su perfección) sigue esta tradición. André Wernesson, Sieur de Liancour (quien murió en 1732), publicó este libro en 1686, el cual perduró como el tratado estándar acerca del espadín por la mayor parte del siglo siguiente. Las láminas de la obra resaltan las principales técnicas y poses de la esgrima en diferentes escenarios, algunos bucólicos y otros más sombríos. Muestran, por ejemplo, fortalezas sitiadas, batallas navales y pueblos quemados, que servían como recordatorios de que Europa estaba en guerra y que el manejo de la espada era una habilidad que no estaba reservada sólo para los duelos.