Fragancia de perfume

Ahmed Mohammed al-Maqqari (circa 1578–1632) fue un historiador árabe que escribió una de las más antiguas historias de la España musulmana. Nació en Tlemcen, en la actual Argelia, y en ocasiones vivió y trabajó en Marruecos y en Egipto. Su obra más importante, Nafḥ aṭ-ṭīb (Fragancia de perfume), tiene dos partes. La primera es una compilación de varios autores de Andalucía y su historia, e incluye descripciones de las ciudades andaluzas más importantes y del estilo de vida de sus pueblos. La segunda parte es una biografía del famoso escritor, historiador y político de la España árabe, Ibn al-Khatib (1313–1374). Al-Khatib, un gran ministro y poeta cuyas letras aún interpretan los cantantes árabes de la actualidad, escribió más de 60 libros.

La incoherencia de los filósofos

Abu-Hamid Al-Ghazali (también conocido por la versión latinizada de su nombre, Algazael, 1058–1111 d. C., 450–505 d. H.) nació en el seno de una modesta familia en Tus, Jorasán, en el actual Irán. Se convirtió en uno de los más prominentes eruditos religiosos suníes de todos los tiempos. Sus principales campos eran la jurisprudencia, la filosofía, la teología y el misticismo. Tahafut al-falasifa (La incoherencia de los filósofos) es una de sus obras más importantes. En este libro opina que los filósofos, tanto griegos como musulmanes, no deberían intentar probar el conocimiento metafísico a través de la lógica, ya que las dos áreas académicas tienen diferentes bases epistemológicas. Denuncia las opiniones de los filósofos griegos y de algunos de los primeros musulmanes, en particular los de Ibn Sina (Avicena) y Al-Farabi (Alfarabi). Al-Ghazali centra su crítica en el área de la metafísica y deja sin cuestionar las ciencias puras de la física, la lógica, la astronomía y la matemática. El libro está organizado en 20 capítulos, en cada uno de los cuales Al-Ghazali se esfuerza por refutar una doctrina de Avicena. El libro tuvo gran éxito y ayudó a impulsar más la fama de la escuela de pensamiento Ash'ari dentro del islam suní, a la que pertenecía Al-Ghazali. Un siglo después, la misma obra fue sujeto de una refutación por parte del filósofo andaluz musulmán Ibn Rushd (Averroes), titulada sarcásticamente Tahfut al-Tahafut (La incoherencia de la incoherencia). Pero la obra de Al-Ghazali ya había establecido la importancia de la religión en la filosofía islámica.

El renacimiento de las ciencias religiosas, volúmenes 1 y 2

Abu-Hamid Al-Ghazali (también conocido por la versión latinizada de su nombre, Algazael, 1058–1111 d. C., 450–505 d. H.) nació en el seno de una modesta familia en Tus, Jorasán, en el actual Irán. Se convirtió en uno de los más prominentes eruditos religiosos suníes de todos los tiempos. Sus principales campos de erudición eran la jurisprudencia, la filosofía, la teología y el misticismo. Iḥyāʾ ʿulūm al-dīn (El renacimiento de las ciencias religiosas) es posiblemente su obra más importante. Está dividida en cuatro cuartos y cada uno, en diez libros. El primer cuarto abarca los conocimientos y las obligaciones del culto islámico, además de centrarse en los cinco pilares del Islam. El segundo cuarto aborda una gran variedad de temas de moral social como el matrimonio, la ética del trabajo, la etiqueta en la mesa, entre otros. El tercer cuarto trata sobre cómo dominar los pecados debilitantes de la naturaleza humana, tales como el deseo, la ira y la avaricia. El último cuarto habla de las virtudes que deben procurarse para lograr la salvación, como la paciencia, el arrepentimiento y el temor a Dios.

Los prados de oro y las minas de gemas

Abu al-Hasan Ali ibn al-Husayn ibn Ali al-Mas'udi (circa 896–956 d. C., 283–345 d. H.) fue un historiador y geógrafo árabe conocido como el «Heródoto de los árabes». Fue uno de los primeros eruditos en combinar la historia y la geografía científica en un trabajo de gran escala. Muruj adh-dhahab wa ma'adin al-jawhar (Los prados de oro y las minas de gemas) es un libro de historia mundial que combina las versiones rescritas de dos obras anteriores de al-Masudi. La primera mitad del libro es de enorme valor, aunque un poco extensa y confusa en su diseño. Comienza con la creación del mundo y la historia judía. Luego siguen capítulos que describen la historia, la geografía, la vida social y las costumbres religiosas de tierras no islámicas como India, Grecia y Roma. La obra prosigue con descripciones de los océanos, los calendarios de varias naciones, el clima, el sistema solar y los grandes templos. Hay secciones inusuales e interesantes dedicadas a la pesca de perlas en el golfo Pérsico, al ámbar encontrado en África oriental, a los ritos funerarios hindúes, a la ruta por tierra a China y a la navegación, con sus peligros varios, como tormentas y trombas. También se explican las posiciones relativas y características de los mares.

El libro de los cantares

Abu Al-Faraj Al-Isbahani (o Al-Isfahani, 897–967 d. C.) fue un erudito literario, poeta y genealogista que nació en Isfahán, en el actual Irán, pero vivió gran parte de su vida en Bagdad y Alepo. Kitab al-Aghani (El libro de los cantares) es considerado a menudo su obra maestra. Se conocen una docena o más de sus obras. En su mayor parte describen la vida social indulgente de su época, un tema que generó considerables críticas, sobre todo de parte de los clérigos: algunos de ellos incluso llegaron a cuestionar su rigor científico y autenticidad. Al-Isbahani llamó a su obra El libro de los cantares porque tuvo como base principal 100 canciones, que había seleccionado en un principio el músico y cantante Ibrahim Al-Mosili para cantar a sus clientes, los califas abasíes Harun Al-Rashid y Al-Wathiq. Se dice que le llevó 50 años a Al-Isbahani terminar el libro, antes de dedicárselo a Seif ud-Dawla, el emir de Alepo. El libro tiene tres partes: una selección de canciones que Al-Mosili cantaba a sus clientes califas, historias de califas y sus parientes que componían melodías, y otras canciones seleccionadas por el mismo Al-Isbahani.

La filosofía de ibn Tufail y su tratado del filósofo autodidacta

Abu Bakr Muhammad ibn Tufail (también conocido por la versión latinizada de su nombre, Abubacer Aben Tofail, 1105–1185 d. C.) fue un erudito andaluz musulmán que nació cerca de Granada, España, y murió en Marruecos. Además de fragmentos de poesía, Hayy ibn Yaqzan (Vivo, hijo de la vigilia), también llamado Philosophus Autodidactus (El filósofo autodidacta), es la única obra suya que se conserva. Se la considera la primera novela filosófica, y a menudo se la ve como una versión árabe más temprana del libro de Daniel Defoe, Robinson Crusoe. El libro fue de gran influencia en Occidente. Se desarrolla en una isla desierta y deshabitada, donde el huérfano Hayy es amamantado por un ciervo y llega a la edad adulta, a la razón y a una comprensión de la ciencia y la verdad religiosa.

El diccionario de los países

Yaqut Al- Hamawi (de Hama, Siria, 1179–1229 d. C., 574–626 d. H.) fue un geógrafo árabe de origen griego. Nacido en Bizancio (la antigua ciudad griega también conocida como Constantinopla: la actual Estambul), fue capturado en la guerra y esclavizado. Lo compró un mercader de Bagdad, quien le dio una buena educación y finalmente lo liberó. Yaqut viajó mucho por Egipto, Siria, Irak y Persia (el actual Irán). Su Mu'jam al-Buldan (Diccionario de los países) es una gran enciclopedia geográfica que resume casi todo el conocimiento medieval acerca de la Tierra. La información en el diccionario abarca varios temas, como la arqueología, la etnografía, la historia, la antropología, las ciencias naturales, la geografía y las coordenadas de los lugares mencionados. La obra ofrece los varios nombres con los que se conocían pueblos y ciudades, además de describir sus monumentos, riquezas, historia, población y personalidades destacadas. Este libro es una fuente principal de uso extendido en los estudios árabes.

El comienzo para los estudiosos y el fin para los selectivos

Muhammad ibn Ahmed ibn Rushd (también conocido por la versión latinizada de su nombre, Averroes, 1126–1198 d. C.; 520–595 d. H.) fue un erudito musulmán y el filósofo por excelencia de la España árabe. Nació en Córdoba, en el seno de una familia muy respetada y conocida por su servicio público. Aunque es más conocido en Occidente por sus comentarios sobre la filosofía aristotélica, Ibn Rushd escribió obras acerca de una amplia gama de temas como la astronomía, la jurisprudencia islámica y la teoría musical. Defendió la razón y la filosofía de eruditos religiosos despectivos como Al-Ghazali, con el argumento de que la religión y la filosofía son reconciliables y que ambas pueden conducir a la verdad. Murió en Marrakech, Marruecos. Bidāyat al-Mujtahid wa Nihāyat al-Muqtaṣid (El comienzo para los estudiosos y el fin para los selectivos) es tal vez su obra más importante en el campo de la jurisprudencia, en especial en la escuela malikí de derecho y pensamiento religioso, dentro del islam suní al que pertenecía.

La enciclopedia de oro de las ciencias islámicas

La doctora Fátima Mahjoub, que nació en El Cairo y estudió en Egipto, los Estados Unidos y Gran Bretaña, es historiadora, lingüista y autora especializada en las enciclopedias. Al-mawsoo’a al-thahabiya lil ‘aloom al-Islamiya (La enciclopedia de oro de las ciencias islámicas) es una de las tres enciclopedias que ha escrito. La obra, organizada según el alfabeto árabe y publicada en nueve volúmenes, comprende nueve ramas o campos de la erudición islámica en estudios religiosos, como la exégesis del Corán, la doctrina islámica y la jurisprudencia islámica. La enciclopedia también tiene entradas de ciencias en las que se han destacado los eruditos musulmanes como, por ejemplo, los campos de la geografía, la historia, la medicina, la farmacología, la matemática, la astronomía, la química y la arquitectura islámica.

Los caracteres de Teofrasto

Jean de La Bruyère (1645–1696) fue un ensayista y moralista francés. Su Les caractères de Théophraste, traduits du grec, avec les caractères ou les moeurs de ce siècle (Los caracteres de Teofrasto, traducidos del griego, con los caracteres o las morales de este siglo) es una obra maestra de la literatura francesa. La Bruyère, empleado como tutor en la casa real de Luis XIV, observó de primera mano la vanidad y las pretensiones de la sociedad aristocrática a su alrededor. Su trabajo consiste en una traducción del tratado del escritor griego Teofrasto (circa 372-288 a. C.), y una serie de bocetos de caracteres y ensayos puntuales orientados a la Francia contemporánea, escritos en el estilo de Teofrasto. La Bruyère publicó la primera edición de su libro en 1688, a la que siguieron no menos de nueve ediciones sucesivas antes de de su muerte en 1696. No sólo amplió y revisó el texto de una edición a otra, sino que también lo corrigió durante la impresión, enriqueciéndolo con más variedad. La copia que se presenta aquí es una de las tres copias inusuales de los primeros borradores impresos, por lo que refleja el punto básico inicial desde el cual evolucionó la obra. El libro de La Bruyère inspiró a una oleada de imitadores, lo que hizo que la revista mensual Le Journal de Trévoux notara, en 1701: «Todo el país de las letras ha sido invadido por caracteres».